isra-vera1632420418 Vega I

Una pareja se enfrenta a lo desconocido e inexplicable cuando decide ir a el circo.


Horror Todo público.

#familia #239 #245
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El circo

Nos informaron que finalmente seremos padres. Tina y yo nos fundimos en un fuerte abrazo. En casa llamo a mis padres y ella a los suyos para darles la buena noticia. Están fascinados. El fin de semana festejaremos.

En medio de la celebración mi padre se acerca y empieza a contarme una extraña historia.

- Recorrí las calles a medianoche.-

- ¿Por qué ?... ¿Cuándo? – pregunto sorprendido. –

- Tu madre dormía. Tenía que salir a despejarme – su mirada se pierde por unos segundos- Hace tres o cuatro días.-

- No me digas que lo sigues haciendo – mis manos cubren por un momento mi boca- Por favor, ya no.-

- Tu madre no escuchó nada. Comencé a caminar sin rumbo – busca algo en su pantalón mientras continua absorto en su historia – Camine, camine y camine.-

- ¿Papá?.-

- Encontré a un hombre – saca del bolsillo trasero su cartera, la abre y toma dos papeles rectangulares.- Me obsequió estos boletos… es un circo, pensé que tú y Tina querrían ir.-

- Gracias – extiendo mi mano por mero instinto y me los entrega- ¿Te sientes bien?.-

- Seguro hijo – su tono de voz regresa a la normalidad –Nos esperan- señala a mi madre y a Tina.-

Por la madrugada saco los boletos de la cartera y los guardo en un cajón. Los siguientes días transcurren con normalidad, casi con normalidad. En el trabajo pienso en el bebé, en Tina y también en un sinfín de nombres nuevos.

Llego a casa, Tina me recibe con un cálido beso, apenas se le ve un bulto en el vientre. Nos sentamos en la sala y comenzamos a hablar sobre como nos fue en nuestro día, por dentro estoy bastante ansioso, en mi imaginación estoy cargando al bebé. Aún no sabemos si será niña o niño. No puedo leer la mente de mi bella Tina, quisiera saber si se encuentra bien como me dice que lo está. Todo debe ser perfecto.

Hoy soñé con un niño, tenía cabello rizado como su madre y era feliz. Jugaba con él en el jardín, al parecer le estaba enseñando a usar una bicicleta roja, ahora tengo casi la certeza de que será un niño. Por la tarde compraré una bicicleta de color rojo.

Ha pasado un mes desde aquel sueño. Tina tiene dolor, de inmediato nos trasladamos con su médico. No hay un riesgo inminente de perder al bebé, tan solo hay que tener precaución. Tina ya no puede ir a trabajar, esta deprimida al igual que yo.

Cuando llego por las noches del trabajo intento animarla, quiero que ría, también compro todo lo que le gusta comer. Me dice que la mitad del día esta acostada en la cama y en la otra mitad se sienta en la sala a ver televisión. Cuatro o cinco veces por semana sus padres y los míos van a visitarla pero no es suficiente, veo en sus ojos la tristeza.

- ¿Estas despierto?.-

- Si – me levanto enseguida de la cama - ¿Sucede algo?.-

- No, no quiero perderlo… siento que mi tristeza lo va a matar- con su mano me invita nuevamente a acostarme y lo hago.-

- Todo estará bien- se forma un nudo en mi garganta.-

- Siempre dicen eso ¿no? – suelta una bocanada de aire- La realidad… no lo sabemos.-

- Créeme, la otra noche soñé con él.-

- ¿Con él? – pregunta al mismo tiempo que suspira- ¿Cómo es?.-

- Hermoso, podríamos viajar a mil galaxias y nunca veríamos algo igual que él – respondo emocionado.-

- ¿Sabes? Podría estar aquí acostada los meses que restan y aun así no se si lo lograré. Se de el esfuerzo que ha sido intentar tener nuestro primer hijo.-

- Te recuerdo que el médico dijo que no es un embarazo de alto riesgo.-

- Si, eso lo tengo en mente, es solo que… cualquier cosa puede suceder.-

Tina pierde peso, se que no es la mejor de las situaciones. Se ve feliz cuando me ve y puede que sea cierto pero no de la manera en que pretende simularlo. Para motivarla he comprado una cuna, ropa y algunos juguetes, también he pintado la habitación de nuestro hijo de color azul. Ahora es el nuevo lugar favorito de Tina, se que lo hará bien, se que lo haremos.

No se lo quiero decir porque podría alterarse. Desde hace días tengo un terrible dolor de cabeza y ahora mismo me esta deshaciendo lentamente. Tina tiene un cajón repleto de medicamentos, pero si busco ahí ella se dará cuenta de que algo sucede. Por lo tanto escudriño discretamente mis cajones, seguramente habrá algo que me alivie. En el fondo de uno de estos encuentro el par de boletos que hace unos meses me dio mi padre. Los reviso detenidamente por mera curiosidad y me doy cuenta de que mañana será la función, me sorprende. Tina se acerca a mi para preguntarme que busco, le muestro los boletos.

- ¿Te parece que vayamos al circo mañana? Le pregunto con alegría. Por un momento me olvido del dolor de cabeza.-

- ¿El circo?- se sienta en el colchón- ¿Crees que será seguro?.-

- Absolutamente- le muestro los boletos por segunda vez- Estaremos sentados.-

- ¿A ti te gusta?.-

- Por supuesto. Mamá y papá siempre me llevaban cuando era niño – el recuerdo de mi papá dándome los boletos me atraviesa la sien como una bala helada, enseguida siento un ligero escalofrió- Supongo que por eso me los dio .-

- ¿Quién?... ¿Tú papá?.-

- Si, tenemos que ir. Además creo que te servirá, ya sabes.-

- ¿Cuándo?.-

- Aquel día, cuando éramos fe… en el festejo.-

Tina no pasa desapercibidas mis ultimas palabras, su expresión no puede mentir, aun así hay algo mas que atrae su atención.

- Eso fue hace meses ¿La fecha es correcta?- extiende su mano- Préstame los boletos.-

- Ya los revisé – comienza a examinarlos- ¿Qué dices?.-

- Esta bien, iremos.-

Hace frío, puede que Tina no quiera ir. Bajo del auto y al entrar a la casa esta esperándome, bien vestida y con su rostro reluciente.

- Aquí estoy.-

- Hace frío afuera.-

- No importa- me da un beso- Se nos hace tarde.-

- Espera, voy por un abrigo.-

La iluminación en la fría noche logra su cometido, el circo es colorido por dentro y por fuera. Reciben los boletos, son de primera fila. Adentro de la carpa nos damos cuenta que nadie ha llegado, estamos a punto de irnos, sin embargo la función inicia sin contratiempos y hace que nos quedemos. Mientras el show transcurre me pregunto si al ser los únicos presentes somos la verdadera atracción para aquellos malabaristas y animales exóticos, aunque en realidad poco importa, Tina esta feliz lo puede ver y por consecuencia yo también lo estoy.

El presentador anuncia el último acto con estruendo <<¡El increíble mago Zóel y su magnifico espectáculo!>> Aparece un hombre al frente de la pista, un hombre simple de mediana edad sin ninguna peculiaridad, excepto por su gran sombrero de copa y su larga capa negra. Lleva consigo una especie de tabla con ruedas. Me señala cuando apenas me ve e indica con su mano que pase al frente con él. Aún no pronuncia ni una palabra o algún conjuro mágico como los magos que me fascinaban en la infancia. Hace que me acueste en la gran tabla, a continuación muestra una afilada hoja metálica . Tina aplaude, sonríe.

De pronto escucho un grito espeluznante y una carcajada escalofriante. El mago Zoél desaparece y Tina también. Todo oscurece. Todo deja de ser.

23 de Septiembre de 2021 a las 18:25 0 Reporte Insertar Seguir historia
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