carolina-borjas Monstruo come galletas

Voy a escribir 300 capítulos, sea el resultado extraño o hermoso, capaz de describir mi aburrimiento o solo ripios seudos poemas vacíos, 300 capítulos y solo pararé una vez haya terminado de escribir todos.


Poesía Oda Todo público.
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Si algo hubiese sido, eso sería sensible, si algo no hubiese sido sería indolente, los vampiros son seres mitológicos y hermosos, capaces de inhibir, reprimir y esfumar las emociones más intensas e inegables y por eso las más inquietantes y deliciosas; fragante exquisita, ellos son capaces de desaparecer tras borrar lo indeleble en el hado del futuro; presente y pasado (el reloj húbose reiniciado, tras aceptar la vergonzosa verdad), lo que el hado maneja a su antojo, es interesante como cada quien puede ver la belleza a su modo, como las ocasiones y el contexto deforma e inhibe lo que bien podría haber sacar la cabeza como si de un recién nacido tratase en vez de seguir confinado al olvido, (como quien aludiera a la princesa incapaz de demasía de cosas) enterrada y perdida porque nadie puede sacarla de donde se encuentra.

Muchos son capaces de olvidar y algunos privilegiados con el no sentir, pero como las pupilas gustativas, existe algo llamado corazón y ese es el encargado de dar, (transformar a quien debería sentir...), como quien come un delicioso manjar, un dulce chocolate, de leche y cacao, de textura suave, pero con ciertos parámetros; morderlo suavemente, con cuidado de no lastimar un diente, y masticar lento, ya que si vas contra el tiempo, los restos de lo que antes era una barra (se desharán en ti, es decir, ensuciarán tus dientes, y saborearlo, catar el sabor, como quien háblase de un vino, perdería la gracia porque, habría que pasar lentamente la lengua contra los dientes y pierde elegancia, pierde el protocolo a seguir y es fácil olvidar, saborear y solo empezar a tragar, vaya, ahora solo pareces un infante comiendo una golosina en vez de quien cata el sabor de un cacao costoso).

A veces me gustaría ser como Damon Salvatore, pero siento que me condeno a sufrir como su hermano, incapaz de inhibir emociones pasionales que prontamente se vuelven tan abismales que rebasan las proporciones, que yo misma dibujé en el ámbito imaginario.

Personaje de incomprensible naturaleza, no ha conseguido lo que quería y su corazón suspira melancólico, pudiendo sentir solamente el placer con una burda barra de chocolate.

9 de Septiembre de 2021 a las 01:37 0 Reporte Insertar Seguir historia
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