dalianegrawtp Dalianegrawtp Morales

Muchas veces las personan tienden a darle a las leyendas un significado de terror y de cosas de antaño. Leyendas utilizadas para atemorizar a los niños en noches de vientos incontrolables. Muchas de ellas están escritas en libros llenos de polvos que se encuentran en aquellos lugares que nadie revisa de las bibliotecas. Y hay una gran variedad de leyendas que todos deberían conocer, en especial la leyenda sobre él. Sobre quien puede estar a tu servicio por el simple hecho de pronunciar su nombre en un simple susurro. ¿Qué podría pasar cuando tienes detrás de ti a un chico rubio, guapo y demasiado inteligente que te protege de todo? ¿Qué podría desencadenar que haya salido de aquel libro después de miles de años encerrado? Solo queda descubrirlo por nuestros propios medios.


Fantasía Fantasía oscura Todo público.

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1.

Cuando pequeña, recuerdo que me molestaron casi todo un año por haber teñido mi cabello de color morado. Mis padres se habían enojado mucho conmigo porque les había sacado dinero sin su permiso y me había ido al supermercado. En ese tiempo solo tenía quince años, pero de lo único que estaba segura es de que quería mi cabello morado por siempre.

No me gustaba la ropa morada, ni nada más, solo me gustaba que mi cabello destacara. Me gustaba destacar, me gustaba sentir miradas, ya sea de envidia, de admiración o rechazo.

Ser molestada por tener mi cabello morado era algo muy, demasiado, diferente a ser molestada y mirada por lo que sucede ahora. Y, por un segundo, desearía regresar a esos tiempos porque me siento débil, sola y destruida, pero es algo irrealizable.

Acomodo mi cabello morado detrás de mis orejas y comienzo a caminar por los pasillos de la universidad.

—Sus vídeos están rondando todas las redes sociales —susurra una chica.

—Nadie se habría imaginado que era prostituta.

—Es demasiado linda para que hubiera caído tan bajo.

—Ya debe ser millonaria.

—¿Cuánto vale tu vagina? —pregunta un chico.

—¿Cuánto me cobras por una mamada?

—¿Qué poderes tiene esa lengua?

—Vestida casi no te reconozco —susurra una voz masculina.

—Debes ser el orgullo de tu familia.

—Jamás podría relacionarme con una puta como ella.

El miedo es poderoso. El miedo te ciega. El miedo te paraliza. El miedo es algo incontrolable que te comienza a dominar de una forma que nadie podría explicar. El miedo te convierte en una pobre hormiga que ve todo gigante a su alrededor y teme a diario ser pisada por un cruel ser que no tiene ni la más remota idea de su existencia. Y, precisamente eso es lo que soy ahora. Soy una hormiga que camina bajo peligrosos zapatos que quieren disfrutar pisarme con sus palabras crueles y miradas frías.

Pero no todo es perfecto en esta vida y siempre supe que todo iba a salir a la luz, pero nunca imagine que iba a ser por la traición de mi mejor amigo.

Entre toda la multitud, se encuentra él riéndose de mí. Siendo cómplice de todos los demás al gritarme miles de palabras que me mandan al suelo una y otra vez. Y ahora entiendo el dicho: la traición llega de quién menos te la esperas. Después de cinco años de amistad, nunca imagine que sería capaz de hacerme algo tan horrible como esto por el simple hecho de que no le haya correspondido a sus sentimientos por mí. Él no lo dudo, lo hizo parecer demasiado sencillo, tiro cinco años a la basura como si nada.

Y tengo miedo.

Quiero llorar, quiero gritar, quiero rogarles que se callen, mas no lo hago. Mantengo mi frente en alto y camino con la espalda recta por los pasillos de la universidad. Todos los vídeos fueron subidos el viernes en la tarde y hoy es lunes. Sabía que iba a ser complicado, pero, ¿qué más se podía hacer? Ya estaba hecho. Los vídeos fueron vistos por todos, incluso por mis padres. Mi reputación no existe, mis padres tampoco, no tengo nada que perder con venir aquí.

Y el día pasa completamente lento. Las clases son realizadas con la mayor normalidad posible, pero es arduo cuando se escuchan los murmullos de todos los que hablan de mí. Es difícil cuando se ponen a reproducir los vídeos a todo volumen sin importarle que se encuentren sentados detrás de mí. Es difícil tener que ignorarlos, pero lo hago.

Para el momento del almuerzo, es lo peor. Entrar al comedor sola, sin aquellos amigos y amigas que estaban conmigo siempre es lo más triste que he hecho, pero lo entiendo, pues ellos nunca fueron mis amigos realmente. Ninguno de ellos es capaz de dirigirme la mirada. Todos me ignoran como si nunca hubiéramos cruzado ni la más mínima mirada. Y eso solo me hace recordar otro dicho: los amigos no existen. Ellos solo están presentes cuando las situaciones son favorables, pero cuando todo se pone negro no dudan en desaparecer para no tener nada que ver.

—Muy lindos tus vídeos —habla un chico que se sienta frente a mí con sus dos amigos. Los tres tienen sus miradas cargadas de perversidad —. Mi favorito es cuando tienes esa orgía y el cuarteto.

«Ignoralo. No vale que gastes saliva en un chico sin cerebro como él.»

Me repito una y otra vez para no enterrar mi cuchara en su ojo.

—Cuando te meten el pene hasta la garganta —agrega el rubio.

—Cuando casi te revientan el culo con sus penes —añade el de ojos saltones.

—Cuando les gritas que no pares porque te encanta —dice nuevamente el primero, de ojos azules —. ¿No quieres hacer eso con nosotros?

No digo nada, solo los observo y me concentro en seguir comiendo sin importar que todos nos estén mirando. Continúo ignorando las siguientes palabras asquerosas que salen de sus labios, pero es complicado cuando me comienzan a dar ganas de vomitar.

No puedo evitar que el miedo me recorra de pies a cabeza nuevamente. Y así ha sido durante estos cuatro días con toda la cantidad de mensajes que he recibido en todas mis redes sociales. Adam, aquel que era mi mejor amigo, se encargo de que casi la ciudad completa se entere. Y eso no fue lo peor, pues todo se vino realmente abajo cuando, del lugar en el que trabajaba, me llamaron para decirme que estaba despedida y que, si el problema se seguía agrandando, los clientes que había atendido me iban a demandar si, en algún vídeo se les veía el rostro.

Y tal vez el chico de ojos azules tiene razón, pues lo disfrutaba. Disfrutaba tener sexo con ellos, nunca me sentí obligada, violada o pasada a llevar. Era algo que hacía por dinero, pero también porque me gustaba. Y, estando con esos hombres nunca me sentí una puta, una zorra, una mujerzuela porque ellos me trataban bien. Algunas veces tenía clientes un poco más intenso, pero eso nunca me molesto. No obstante, ahora que estos chicos me gritan estas cosas delante de todos los demás que no se atreven a hacer nada al respecto, me siento horrible. Me siento todo lo que ellos me dicen al hablarme o al mirarme. Puede que hayan chicos y chicas que no me han dicho nada, pero nunca ha sido necesario hablar cuando una mirada lo dice completamente todo

Antes de que uno de los chicos pueda hacer algo, el director de la universidad aparece y se entromete. Hace que los chicos se vayan y me hace una señal para que lo siga.

Los chicos se alejan, pero comienzan a hacer cosas obscenas con sus manos y boca.

Camino detrás del director por los pasillos sabiendo que todos tienen sus ojos en mí. Y no lo entiendo. Posiblemente, si los vídeos hubieran sido de un chico, nadie le diría nada. Pero la sociedad siempre ha sido y será machista. No importa sí hay prostíbulos para chicos y chicas, pues la mujer siempre será la denigrada. Trago saliva e inhalo profundo un par de veces y decido levantar la mirada y caminar de forma segura ignorando a todos, pero, ¿cuánto tiempo más lo podré hacer y cuánto tiempo más durara este martirio?

Cuando llegamos a la oficina del director, me indica que tome asiento. Él me observa con lástima, pero eso es lo que menos necesito. Sus ojos marrones se encuentran llenos de cosas que no quiero entender.

—Lamento muchísimo esta situación, señorita Calíope —susurra mientras suelta un suspiro —. Mis intenciones son ayudarla, pero debido a la gravedad de la situación, no sé si pueda dársela.

—Entonces, ¿qué hago aquí?

—La... prostitución siempre va a ser un tema delicado en esta sociedad. No es algo que se pueda digerir con facilidad, no todos lo ven como algo digno y todos tienen sus debidas razones para recurrir a eso. Estoy seguro de que usted tiene las suya y me las contará para que podamos ponerle punto final a todo esto. Créame que nadie merece recibir esa cantidad de acoso y burlas de ninguna forma y, debido a que sus redes sociales fueron dadas, la cantidad de mensajes que debe recibir son incontables.

«¿Mensajes? Es iluso de su parte que crea que solo recibo mensajes.»

Sería sencillo si solo fueran mensajes, pero lo que me llega son audios, mensajes, fotos y vídeos de una cantidad de hombres pervertidos. Es algo para lo que nunca me prepare para poder lidiar.

—Y, ¿qué pasará si le digo que solo lo hacía por diversión? ¿Me creerá si le digo que lo hacía únicamente porque me gusta el sexo y soy adicta a el?

Él me observa pensativo por unos segundos, pero termina desviando la mirada y pasa sus manos por su cabello rubio en un gesto nervioso. Ruego para que con esas palabras me deje en paz y pueda salir de aquí, pero sé que tan cargante puede ser este hombre.

—Sé que no es por ninguna de esas razones. La he conocido desde la primaria y usted no se habría convertido en eso por simples gustos.

—Tal vez he cambiado. Es lo que todas las personas hacen, cambiar de la noche a la mañana —digo sin mayor interés.

Me acomodo en el asiento para quedar sentada de forma desinteresada, apoyo mi codo en el reposabrazos de la silla y luego dejo mi mentón en la palma de mi mano. A diferencia de todas las demás personas, con él me da exactamente igual todo. No es alguien a quién tenga que darle una buena impresión porque me ha conocido por años.

—Usted no. Adelante, dígame el verdadero porqué.

—Paso, no tengo tiempo para esto.

—¿Sus padres lo saben?

—Los vídeos fueron expuestos en todos lados y usted me pregunta si mis padres lo saben. No sea idiota.

—Y, ante todo, señorita Calíope, le recuerdo que soy el director y no le permitiré que me falte el respeto.

—Pero usted si puede faltarmelo a mí, ¿verdad? —contraataco y me observa de manera extraña —. Sabe a lo que me refiero, pero veo que aún no conoce el poder de una mirada. Debería decirlo en voz alta para que se quite ese peso de encima. Dígalo, diga lo que cree que soy. Dígalo fuerte y claro. Diga que soy una puta, una zorra, diga lo que todos creen de mí.

No me mira y es suficiente para saber que no me equivoco.

—Quiere que sea sincera con usted, pero usted no lo es conmigo. Debería decirme el verdadero motivo por el cuál me trajo hasta aquí o, ¿acaso quiere pagar por mis servicios?

—Solo quiero que me diga el por qué de...

—¡Es que no tengo intenciones de decirle ni una sola mierda!

—Entonces, me veré en la obligación de llamar a tus padres.

—Ellos no tienen nada qué ver esto. Soy alguien mayor, no necesita llamar a mis padres porque puedo solucionar mis problemas sola.

Él suelta un suspiro y se pone de pie para comenzar a caminar en la oficina que se encuentra llena de carpetas con papeles en una estantería. En su escritorio también hay dos carpetas, pero una de ellas tiene mi nombre y todo mi historial académico. En la pared hay cuadros de diplomas y fotografías familiares. En la esquina hay una estufa y en el ambiente hay un dulce aroma que no sé lo que es, pero, de alguna forma, me ayuda a tranquilizarme.

—Esta es una de las universidades más estilistas y así se ha mantenido durante muchos años. Ha sido reconocida múltiples ocasiones por el gran manejo de profesores y por lo preparados que salen los estudiantes. Sus pasillos siempre han estado llenos de orgullo, fe y, sobre todo, felicidad ya que, los estudiantes que egresan, automáticamente obtienen un trabajo estable junto con un salario magnífico, sin embargo todos esos buenos comentarios, reconocimientos y criterio están corriendo peligro debido a lo que se supo hace tres días atrás.

—Sí, lo sé, también hablan que de los estudiantes son empáticos y buenos compañeros, pero ninguno se ha comportado así conmigo.

—Hoy en la mañana se ha hecho una breve reunión y, a pesar de que ha sido complicado y delicado todo este embrollo, hemos tomado una difícil decisión.

Regresa a su asiento y nos quedamos mirando por unos minutos, entonces me comienzo a reír. Suelto carcajadas como si me hubieran contado el mejor chiste de la historia. En toda la oficina lo único que se oye son mis carcajadas. Termino negando con mi cabeza y lo vuelvo a observar. Por unos segundos, tengo ganas de tirarle algo encima de ese costoso traje. Cortarle en pedazos la corbata que de seguro le debe haber costado más de la mitad de un suelo básico y pisotearlo una y otra vez.

Me siento tan colérica por todo esto que solo quiero que sea un sueño. Cierro mis ojos por unos segundos e imagino que nadie se ha enterado de nada. Imagino que aún tengo a mis amigos, a Adam a mi lado y que todo es perfecto como siempre.

Pero no puedo vivir de una imaginación porque la cruda realidad es otra.

—Y, por favor, señor director, déjeme adivinar. Soy muy buena con las adivinanzas y acertijos —digo mientras él me observa atentamente con sus brazos encima de la mesa —. ¿Van a echarme por ensuciar el nombre de su delicada universidad?

—No.

—¿No? ¿Está seguro?

—La decisión ha sido que, si en una semana la situación no mejora, me veré en la obligación de expulsarla.

—¡Es lo mismo que dije yo!

—Calíope, tienes que entender que la situación es delicada para...

—Para usted, ¿verdad? Porque por mi culpa puede quedarse sin trabajo. No se preocupe, mañana mismo el problema estará solucionado, señor director, gracias por recibirme en su impecable oficina. Espero no dejar el ambiente con un olor putrefacto a puta.

Me pongo de pie echando la silla hacia atrás de forma ruidosa y comienzo a caminar a la puerta.

—Calíope, tienes cinco días, no hagas algo apresurado o sin pensar.

—No se preocupe, tengo todo bajo control. Espero que tenga una linda vida.

Antes de que pueda decir algo más, cierro la puerta de un golpe y comienzo a caminar. Los murmullos no tardan en inundar mis oídos y termino poniendo mis manos en ellos para no oír nada mientras avanzo con rapidez por el pasillo hasta que entro a la biblioteca. Tal como esperaba, hay muy pocas personas y todas están sumergidas leyendo un libro o haciendo alguna tarea.

«Por fin, un poco de paz.»

Camino hasta donde esta la encargada de la biblioteca y ella me regala una sonrisa.

—Lamento lo que ocurrió —dice Sofía y, a diferencia de todos los demás, sé que ella lo dice realmente en serio —. Esta situación es horrible y no la mereces.

—Tranquila, todo está bien.

Ella niega y su cabello pelirrojo se mueve de lado a lado.

—No mientas. Sé que tienes que estar aterrada, pero puedes contar conmigo. Solo no hagas alguna locura.

Locura. Justo eso ahora se oye como la más grande de todas las tentaciones que he podido tener en mi vida. Se oye como algo que debería hacer sin dudarlo. Como lo único que le hace falta a mi vida: hacer una última locura. Sonrió, mas no digo nada. Sofía solo me observa con sus ojos color miel de forma detenida y me pongo a pensar en el hecho de que, de todas las personas que nunca creí que me iban a fallar, me fallaron, pero ella no. Ella ha estado conmigo los cuatro días sin importarle nada.

—¿Por qué me sigues hablando? Sabes que luego pueden pensar hasta que ambas estábamos en los mismo.

—Que estupidez. Eres mi amiga y, en situaciones como esta, uno se da cuenta quien realmente vale la pena. Lo que hizo ese chico fue una canallada por no poder soportar un rechazo —habla mientras escribe unas cosas en el computador que tiene frente a sus ojos —. En poco tiempo obtendrá lo que se merece, no te preocupes que el karma se encarga de todo y todos.

No digo nada. Me quedo parada en silencio mirando a la nada y mi mente comienza a imaginar miles de cosas que podrían librarme de todo este embrollo. Suelto un suspiro y alzo la mirada.

—Tranquila, en pocos días nadie lo va a recordar. No te alteres.

—En cuatro días me han acosado en el lugar en que me encuentran, ¿qué más puede ocurrir en un día más? Salir de mi departamento fue lo más difícil que me toco.

—Tú sabes lo que eres y lo que vales, lo que el resto diga no importa.

—Pues, todos creen que soy una puta, incluso mis padres. Se supone que deberían apoyarme, pero en el momento en que lo supieron me gritaron que dejaban de tener una hija. Que yo no existía para ellos porque era alguien sucia.

Ella niega con su cabeza y chasquea la lengua.

—Estoy contigo, Calíope, sin importar que todos se vayan, me tienes a mí. No tienes porque enfrentar a la universidad tú sola.

—Pues, si en cinco días la situación no mejora, nunca más me verás.

—¿A qué te refieres?

—El director me dio el plazo de cinco días para que la situación se pueda apaciguar, si no sucede soy expulsada de la universidad.

—¡No lo puedo creer!

Ante ese grito, obtiene más de una mirada de aquellos que se encontraban leyendo algo de forma concentrada. En forma de disculpa, levanta sus manos y les regala una sonrisa.

—Ese maldito viejo del demonio, ¿cómo se atreve a hacerte eso? Es obvio que lo hace únicamente porque tiene miedo de perder su empleo y...

—Déjalo, ¿sí? No tiene caso seguir hablando del tema. ¿Tienes libros que ordenar? Necesito hacer algo para mantener mi mente ocupada.

Ella revisa unas hojas y me las entrega.

—Los de la última sección. Se encuentran un poco llenos de polvo, pero con una sacudida bastará.

Cuando llego al final del pasillo los libros se encuentran todos desordenados y con polvo, así que comienzo a limpiar uno por uno y dejarlos en el orden correcto.

«Solo despeja tu mente. No pienses en cosas que se pueden volver irreparables, Calíope.»

E intento obedecer a esa voz en mi cabeza, mas no puedo, pues son justamente esas cosas que parecen irreparables las que más llaman mi atención. Y es que una de ellas podría solucionar todo para siempre y no tendría que enfrentarme a nadie más. Ni en la calle, ni en la universidad ni en el edificio.

Trago saliva y quiero golpear mi cabeza con los libros por haber creído que, por haber denunciado los vídeos y que fueran bajados, todo se iba a solucionar. Era obvio que más de uno había descargado los vídeos y guardado. Todos son pervertidos y los vídeos eran pornografía pura. De tan solo imaginar que más de un chico se ha masturbado viéndome me entran ganas de vomitar.

Cuánto deseo que todo esto se borre de alguna forma. Cuánto deseo que nada de esto haya sucedido. Cuánto deseo poder tener ayuda, pero sé que no obtendré ayuda de nadie. Ni siquiera Sofía, a pesar de su buena voluntad y apoyo puede ayudarme porque ya estoy condenada.

Al terminar de limpiar un libro más, lo dejo en su lugar y suelto un suspiro. Entonces, mi cabeza es golpeada fuertemente haciendo que suelte una maldición. El libro que había caído encima de mi cabeza cae al suelo abierto de par en par. Masajeo mi nuca porque era un libro gordo y pesado. Pestañeo un par de veces porque no entiendo como ha caído, pues mire muchas veces hacia arriba y ningún libro se veía salido.

Me posiciono en cuclillas, lo tomo y me es casi imposible no leer el párrafo que se encuentra escrito en letra cursiva.

Los palabras tienen poder.

Solo tienes que decir su nombre

y de forma inmediata lo podrás ver.

Un ser mágico, un Dios, un hombre.

Un simple susurro es el gran inicio,

No importa el lugar, no importa la muchedumbre

Para que lo tengas completamente a tu servicio.

Solo ten cuidado y no te acostumbres.

Suelto una carcajada.

—Que montón de tonterías —susurro, pero no puedo evitar que mis ojos continúen bajando hasta donde hay otro párrafo.

Blažej. Blažej. Blažej.

Con el simple hecho de desear

todo lo que quieras lo podrás obtener.

Pero ten cuidado, no vayas a fantasear,

pues, tendrás problemas con perder.

Y los deseos son imposibles de anular

y eso solo significa que no podrás retroceder.

Ahora solo queda el actuar.

Rasco mi nuca al sentir una comezón injustificable y dejo el libro en el lugar del cual se había caído

***

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30 de Agosto de 2021 a las 23:15 1 Reporte Insertar Seguir historia
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Dalianegrawtp Morales Dalianegrawtp Morales
Subo capítulos todas las semanas, no tengo un día exacto porque solo lo subo apenas lo termino y ya. Y sí logro escribir más de un capítulo, subo dos.
December 02, 2021, 01:44
~

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