anaverne Ana 🐇

Quizás pienses que puedes escapar, puedo oler tu rastro desde millas de distancia. -Animals,Maroon 5.


Ficción adolescente No para niños menores de 13. © © Todos los derechos reservados para @anavorshe

#drama #muerte #adolescente #suspenso #juvenil # #Amores
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COMIENZO

—Es hora de irnos, tenemos un largo viaje. Cariño, ve subiendo al auto si quieres, yo puedo encargarme de tus cosas.

—Puedo hacerlo sola, papá. No te preocupes, gracias de todas formas.

Luego de poner mis cosas en el porta equipaje, abrí la puerta trasera del auto para sentarse y así esperar a que mi padre le confirmara las indicaciones del camino al personal del camión de mudanzas.

—Ahora sí, podemos ir marchando hacia nuestro nuevo hogar.— Un notoriamente cansado, pero feliz y ansioso Evan, entró en el auto.

—Axia, cariño. ¿Cómo te sientes?—Anne, su madre le dio una dulce mirada a través del espejo retrovisor.

—Relamente estoy cansada, nunca creí que una mudanza fuera tan complicada. Creo que van a salirme ampollas en las manos de tanto embalar y guardar cosas dentro de las cajas.— Reí mientras inspeccionaba mis manos y se las mostraba a mis padres. En respuesta, mis padres rieron también. No esperé más que eso para colocar mis auriculares en mis oídos.

Estaba enserio muy cansada pero aún así quería disfrutar el viaje como a mi me gustaba. Leyendo uno que otro libro, tal vez dos o tres al mismo tiempo porque soy una lectora muy ansiosa; viendo el paisaje de vez en cuando y escuchando música, porqué, ¿a quién no le gustaba distraerse del mundo escuchando sus letras y artistas favoritos?. Estos dos eran sin dudas, el mejor escape de la realidad.

[...]

Sólo tres horas después, llegamos al lugar que sería nuestro nuevo hogar.

Mientras papá ayudaba a los de la mudanza - quienes le dijeron varias veces que no era necesario - a bajar las cajas y entrarlas a la casa, mamá y yo dábamos un vistazo a las habitaciones del piso superior.

Aprovechamos también para escoger la habitación que sería de mis padres, y por supuesto, la mía. La que sería mi "lugar" tenía lo necesario como una cama, vestidor, mesas de noche, escritorio y un baño. Una vez que nuestras cosas estuvieran dentro, podría llenarla y decorarla a mi gusto con mis pertenencias.

Mamá se encontraba muy ansiosa por conocer a los vecinos, estaba planeando hacer algunas tartas de manzana, que son su especialidad, para recibir a alguno que otro, que, según ella tal vez, se pasaba para darnos la bienvenida. La convencí de que sería mejor hacerlo mañana ya que, aún no teníamos nada instalado y probablemente nadie se pasaría por nuestra casa aún.

Una vez que se fueron los de la mudanza, papá y mamá me ayudaron a subir mis cosas para así comenzar a ordenarlas en lo que me quedaba del día.

Mientras ponía mis libretas y computador en el escritorio, noté que en el otro lado de la calle también se estaban mudando, una camioneta particular y un pequeño camión de mudanzas que los acompañaba, parecían recién haber llegado.

De la camioneta bajaron lo que parecía ser una pareja junto con dos chicos y una niña, quien parecía ser la única feliz en ese momento, ya que el resto se encontraban realmente serios, podrían incluso estar compitiendo para ver quien tenía la expresión más seria si quisieran.

Seguí ordenando mis cosas con la poca luz natural que me quedaba. Una vez caída la noche, me tiré sobre la cama para descansar, sólo quería dormir y estaba dispuesta a hacerlo de no ser por mamá, quien se encontraba llamandome para cenar.

—Mañana, cariño, tú y yo iremos a hacer las compras al supermercado. Esto de pedir comida por Internet no es mi cosa preferida en el mundo. No es lo mismo, me sentiría más segura y cómoda si yo selecciono los vegetales y las frutas.

—¿Aún no comienzas a trabajar? — Sabía que papá lo haría inmediatamente llegáramos a la nueva casa, pero no sabía si mamá lo haría igual.

—Sí, de echo pero quiero tomarme el día para organizar la casa. Entonces...¿qué dices?

—Seguro.

[...]

Íbamos con un carrito cada una, le dije que era mucho ya que sólo éramos tres en la casa pero dijo que quería llenar el abastecimiento.

Me encontraba eligiendo algunos lácteos cuando noté que mamá se encontraba hablando con una mujer y una pequeña niña. No tardé mucho en darme cuenta de que se trataba de las personas que vi ayer en la calle de enfrente.

—Axia, ven cariño. Ellas son Ámbar y su hija Dakota, se mudaron el mismo día que nosotros, ¡ y en la misma cuadra !, ¿no es eso increíble?— Iba a responder pero la nueva vecina se adelantó.

—Eres muy hermosa, Axia. Es un gusto conocerte. Tengo dos hijos que rondan tu edad, ¡tal vez resulten siendo muy amigos!.

—Muchas gracias, si los conozco, tal vez podríamos llevarnos bien, es un gusto para mí también, señora...

—Kane, pero me sentiría más cómoda si me dices sólo Ámbar.— Se apresuró a decir aquello acompañada de una hermosa sonrisa, de esas que te alegran hasta el día más nublado.

—Hola, soy Axia. Es un gusto conocerte.— me puse en cuclillas para presentarme a la pequeña Dakota, no pasaba de los cinco o seis años.

—Tienes un bonito nombre, podemos ser amigas.—Levantó su mano izquierda hacia mi dirección para que así choquemos los cinco.

—Claro, seamos amigas.— Sonreí y coloqué la palma de mi mano sobre la suya para luego levantarme.

—Estaba diciéndole a tu madre que pueden pasarse por casa cualquier tarde para merendar juntas, cuando estén libres, claro.

—Sería un placer, el jueves no trabajo así que podríamos ir ese día.

—¡Me parece perfecto!— Ambas mujeres sonreían a más no poder, lo cual me contagió, es agradable saber que mamá ya tiene alguien con quien formar una amistad.— Oh, ahí viene uno de mis hijos, voy a presentarselos.— hizo una seña a mis espaldas y sentí unos pesados pasos detrás mío. Posteriormente, un chico alto, de ojos oscuros y sonrisa encantadora se posó a un costado de la señora Kane.

»Él es mi hijo, Enzo. Cariño, ella es la señora Andersen y su hija Axia. Son las vecinas de en frente.

—Señora, es un gusto.— estrechó la mano de mi madre, parecía ser un chico muy educado y la sonrisa de su madre lo confirmaba, al parecer era una madre muy orgullosa.—Axia, es un placer conocerte.— igualmente estrechó nuestras manos.

—Igualmente, Enzo.

No pude evitar mirarlo de forma detallada, parecía ser un chico muy aplicado, educado, respetuoso y coqueto. Muy del agrado de mi madre.

Observandolo más detalladamente, estoy segura que tiene más de un metro ochenta, ojos de una tonalidad verde muy oscura, cabello castaño oscuro también, un rostro limpio y cuidado.

Probablemente seguiría escaneandólo si no fuera porque mi madre hubiera irrumpido mi análisis.

—Tenemos que seguir haciendo compras. Fue un placer conocerlos, y nos veremos el jueves.

Luego de un par de sonrisas por ambas familias, con mi madre seguimos haciendo lo nuestro para luego volver a casa antes de la hora del almouerzo. Ya estaba muriendo del hambre.




¡Bienvenidos!, espero y les guste.
Gracias por tomarse el tiempo de leer, nos estaremos leyendo muy pronto. 🌪

Soy relativamente nueva en este mundo, la historia tendrá algunos errores que serán corregidos al finalizar la misma. Muchas gracias. 💖

13 de Agosto de 2021 a las 23:54 0 Reporte Insertar Seguir historia
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