abduzhobi- willa jung

❝Ser el pasivo no es lo mío. Sólo lo fui tres veces y en ninguna pude acabar. Definitivamente, una gran decepción.❞ ❝Ah, Namjoonie, eso es porque te han follado las personas equivocadas.❞ Donde Seokjin le enseña a Namjoon la magia de ser su pasivo. ↪Queda prohibida cualquier tipo de copia o adaptación de esta obra sin mi autorización.


Fanfiction Bandas/Cantantes Sólo para mayores de 18.

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[¿Acaso no piensas en mi poca paciencia?]

Una nueva ronda de bebidas llegó a la mesa de los siete chicos más ruidosos de la discoteca en el momento exacto en que Hoseok relataba su encuentro sexual del fin de semana anterior.

—¿Recuerdan que les dije que iría al baño y luego no volvieron a saber de mí hasta el día siguiente? —Preguntó.

—¿Cómo olvidarlo? Hasta fui con la policía a reportar tu desaparición —Jimin le golpeó el pecho con fuerza.

Hoseok asintió entre risas.

—Bueno, la cosa es que fui al baño y conocí a este chico... ¿Cha-Chanyeol? Realmente no lo recuerdo, pero eso no es lo que importa —movió sus manos para restarle importancia —. Estaba llorando porque su novio lo dejó por su mejor amigo y una cosa llevó a la otra y terminamos besándonos.

—Seguro sólo estabas consolándolo, ¿cierto, hyung? —Bromeó Jungkook mientras movía un poco sus caderas para estar más comodo sentando en el regazo de Hoseok.

—Muy cierto —concordó sonriendo —. Como sea, le pregunté si quería ir a un lugar con menos ruido para poder "hablar" y fuimos a su departamento. Seguimos besándonos en su sofá y ya cuando nuestras pollas estaban casi por explotar por tanta calentura, me miró a los ojos y me dijo «Ponte en cuatro y prepárate para mí, Hoseok».

Los demás comenzaron a reír pues ya podían ver hacia dónde iba la historia de Hoseok.

—Yo estaba como: «Estás bromeando, ¿cierto? Debes estar bromeando» y él estaba como: «No. Ponte en cuatro y prepárate para mí como te ordené».

—¿Y qué pasó? —Las carcajadas de Seokjin debido al dramatismo de Jung Hoseok ya podían oírse aún con la música tan alta del lugar

—Sólo lo miré y le dije: «Mira, no sé quién te crees, pero soy el top de los tops, ¿está bien? Tú ponte en cuatro para mí y prepárate porque te voy a joder como nunca te jodieron».

—Tú no dijiste eso —Taehyung dudó mientras Jimin le besaba el cuello de manera provocativa.

—Claro que sí, Kim Taehyung. Ese tipo no podía pedirme algo así sin que yo le hiciera saber quién es el top de los tops —Hoseok chasqueó la lengua.

—¿Y qué pasó luego? — Preguntaron.

—Al final aceptó y follamos hasta que alguien me llamó llorando porque no me encontraban.

Hoseok miró a Yoongi con reproche, por lo que éste se alzó de hombros y escondió el rostro en la espalda de aquella chica -ninguno recordaba su nombre- sentada sobre su regazo.

—Bueno, alguien tenía que fingir que estábamos preocupados —se excusó.

—Ya —rodó los ojos —. Cortaste el que probablemente sería mi mejor polvo.

—Creí que yo fui tu mejor polvo, Ho —Jungkook se giró para mirarlo con un puchero que pretendía aparentar una inocencia que no poseía.

—Claro que lo eres, Kook —concedió antes de robarle un rápido beso.

—Oye, pero ¿tú no eras hetero? —La chica le preguntó a Jungkook con algo de duda —. Creí haberte visto follando con mi amiga hace dos noches.

—Bueno... —Jungkook tragó seco al sentir la mano de Hoseok en su culo.

Namjoon rió a carcajadas.

—El don de Hoseokie es voltear a los tops y a los heteros como tazos.

—Comprendo —dijo la chica riendo.

—Tengo una duda, Namjoon hyung, ¿tú eres el que da o el que recibe? —Taehyung le observó con interés.

—El que da —respondió seguro —. Ser el pasivo no es lo mío. Sólo lo fui tres veces y en ninguna pude acabar. Definitivamente, una gran decepción.

En la mesa se escuchó un gran «Uhh» mientras Namjoon bebía su shot de vodka con un suspiro resignado por lo que acababa de contar.

—Ahhh, Namjoonie, eso es porque te han follado las personas equivocadas. —Seokjin canturreó burlón mientras comía una de las frituras que había en la mesa y observaba a Namjoon como si disfrutara de su desgracia —. Desde mi primera vez, no hubo siquiera una persona que haya salido de mi cama sin tener como mínimo dos orgasmos.

—¡Ohhhh! —El grupo de amigos gritó ante la confesión del mayor.

No era ningún secreto para todos que Seokjin y Hoseok eran quienes tenían una vida sexual más activa que ellos, pero eso no evitaba que se sintieran muy sorprendidos cada que el mayor del grupo revelaba detalles de su vida íntima ya que éste era el más callado de los dos. Jung Hoseok, por otro lado, siempre estaba dispuesto a contar sus desgracias (y reírse de ellas) o triunfos durante el sexo, aunque él hacía una excepción cuando follaba con Jeon y se guardaba todos los detalles para sí. Ninguno del grupo sabía aún por qué.

—No creo que sea por eso. Quizás sólo no estoy hecho para ser pasivo y ya.

Seokjin alzó un hombro y soltó una risita sin gracia.

—Si tú quieres creer eso —se burló.

—¿Qué estás tratando de decir? —El moreno le miró sin entender, estando algo ofendido por las burlas de Jin.

—Nada, nada —rió entre dientes.

Namjoon observó a Hoseok en busca de ayuda, por lo que éste rodó los ojos ante su lentitud para comprender la insinuación. El pelinegro señaló a Jin antes de hacer una seña muy obscena con ayuda de sus dedos para simular una penetración.

El moreno se alarmó.

—¡¿Estás tratando de insinuar que tú serías capaz de hacerme venir si fuese tu pasivo?! —Preguntó entre gritos.

—Depende —sonrió coqueto.

—¿De?

—De si estás dispuesto a aceptar o no. Si la respuesta es no, puedes tomarlo como una simple broma e ignorarme; pero si la respuesta es sí, deberías ir levantándote y empezar a caminar a la salida, Namjoonie —canturreó sin abandonar del todo ese tono burlón que, sin saberlo, calentaba a Namjoon.

Taehyung y Jimin patearon al moreno para que diera una respuesta rápida, por lo que éste se levantó algo dudoso de su lugar y empezó a caminar hacia la salida de la discoteca oyendo todas las carcajadas burlonas de sus amigos y los pasos pesados de Seokjin detrás suyo. Y aunque intentó frenar sus pies para volver a la mesa, su cerebro no le obedeció. Además, Jin tampoco lo dejó.

—Así que aceptaste —sonriendo, Jin le abrazó por la espalda y se pegó lo más que pudo a él para guiarlo a su coche.

Namjoon podía sentir la polla de su hyung pegada a su culo redondo.

—Sólo lo hice porque sé que no podrás cumplir con lo que dijiste —se excusó mientras inclinaba la cabeza y le dejaba a Jin total acceso a su cuello para que lo besara o mordisqueara.

Sí, se suponía que no debía hacer eso, que debería estar frenando lo que sea que estuviese a punto de ocurrir, pero muy en el fondo no quería frenar.

Seokjin chasqueó la lengua.

—Estás hablando antes de tiempo.

—Quizás, pero ¿a quién le importa?

El mayor mentiría si dijese que eso no hizo que su polla se endureciera entre el culo de su menor, mas no dijo nada al respecto y sólo subió a su coche con algo de urgencia pues quería llegar a su casa cuanto antes. Colocó las llaves, hizo un par de maniobras para salir del estacionamiento y condujo hacia su hogar rápidamente desviando su mirada de vez en cuando hacia el otro chico, quien jugaba con su teléfono y sonreía débilmente por lo que harían.

Oh, Dios. Malditamente iba a follarse a Kim Namjoon, el hombre más bello que habitaba la tierra.

Emocionado, Seokjin llevó su mano derecha al muslo de Namjoon y lo dejó ahí por largo rato antes de por fin comenzar a acariciarlo de arriba hacia abajo, subiendo hasta casi la entrepierna del moreno mas nunca tocándola y luego bajando hasta la rodilla, donde dejó un ligero apretón. Namjoon, mientras, se dejaba hacer sorprendido por lo fácil que Seokjin podía calentarlo con sólo una caricia y una sonrisa ladina.

Su hyung era muy bueno en eso.

—Aquí es donde bajamos —informó.

Y no pasó mucho para que ambos se estuvieran besuqueando mientras hacían todo lo posible por ingresar a la casa del mayor sin caerse. Namjoon tenía la mente en blanco gracias a la forma casi hipnotizante que Seokjin tenía para besarlo, así que no podía saber con seguridad qué sucedía a su alrededor. Sólo sabía que de un momento a otro estaba recostado en la cómoda cama de su hyung y éste estaba entre sus piernas moviendo su pelvis contra su entrepierna para que sus erecciones rozaran suavemente.

Sus besos eran un desastre, llenos de jadeos entrecortados, mordidas, algún que otro choque entre sus dientes y la presencia incansable de sus lenguas, pero a ninguno parecía importarle del todo. Estaban muy excitados para eso.

—Oh, Dios. ¿Acaso no piensas en mi poca paciencia? —Seokjin se quejó mientras lo besaba con rudeza y le arrancaba la camisa sin importarle realmente los botones de ésta.

Namjoon no pudo hacer más que reír e intentar desvestir a Seokjin casi tan rápido como lo hacía con él.

—Sí que eres rápido —Namjoon miró impresionado la forma en que tanto sus pantalones como su calzoncillos volaban a algún lugar del dormitorio.

—Años de práctica —alardeó.

Una vez ambos estuvieron desnudos, Seokjin comenzó a besar el cuello de Namjoon, dejándole algún que otro chupetón y las marcas de sus dientes.

Seokjin tenía una debilidad por dejar marcas en el cuello de sus amantes.

Lentamente, bajó hasta los pezones color café de su menor y rodeó uno con su lengua antes de llevárselo a la boca, succionando un poco y luego mordiéndolo hasta que estuvo duro por completo. Luego, hizo lo mismo con el otro, por lo que Namjoon lo tomó por los cabellos y lo obligó a pegarse a su pecho. Ante eso, Seokjin rió burlón mientras seguía bajando sus besos hasta que la gran polla del menor quedó frente a su boca y lamió toda la extensión antes de engullirla por completo, lo cual sorprendió al moreno.

Namjoon soltó un gemido ahogado. La lengua de Seokjin estaba haciendo maravillas sobre la punta de su polla y en las bolas. Chupaba y lamía todo su falo como si de algún dulce se tratase, cubría los dientes y lo engullía por completo, alardeando sólo con leves miradas su garganta profunda y, oh, Dios, Namjoon sentía que iba morir sólo por eso.

Sería un honor para él morir por una experta mamada por parte de Seokjin.

Pocos minutos después, Seokjin se apartó de su polla y volvió a besarlo.

—Vamos a hacer algo divertido, Joon —propuso con esa característica risa burlona que cada vez le ponía más y más duro. Mientras, se apresuró a cambiar de posiciones para quedar debajo del moreno —. Chúpame.

El moreno no tuvo que oír más para cambiar de posición hasta estar en una de sus posiciones favoritas: el 69. Observó la gran polla de su hyung y la humedeció con la lengua para luego tomarla entre sus manos y empezar a masturbarla lentamente, oyendo los roncos gemidos de Seokjin, quien a su vez masturbaba a Namjoon mientras se chupaba los dedos para lubricarlos.

Cogiendo algo de valentía, Namjoon se relamió los labios antes de llevarse la polla de Jin a la boca, teniendo que hacer un gran esfuerzo para engullir sólo la mitad. Seokjin era tan grande, tan delicioso y apetitoso que al menor se le hacía agua la boca de sólo verlo. Y tan concentrado estaba admirando la polla ajena que no escuchó la voz del hyung pidiéndole que lo chupara.

Sólo sintió un fuerte azote que le dejó un delicioso escozor en la piel junto a la repentina intromisión de un dedo largo en su entrada. No pasó mucho para que un dedo se convirtiera en dos, tres, hasta cuatro dedos tenía en su interior cuando volvió a recibir un gran azote que le quitó el aire.

Oh, podría correrse sólo con eso.

—Chupa, Joon —y para ese punto la voz de Seokjin no era nada amable, así que Namjoon obedeció como el buen chico que era.

Engulló la mitad de la polla frente a él y masturbó lo que quedaba fuera de su boca, chupó el glande hinchado y rodeó con la lengua la hendidura por la que ya comenzaba a salir un poco de presemen, pero jamás escuchó un sólo gemido o jadeo salir de los labios de Seokjin pues éste estaba demasiado concentrado en embestirlo con cuatro dedos y estirarlo tanto como le era humanamente posible. Empujaba su punto dulce con insistencia y movía sus dedos de formas extrañas que por poco casi hacían llora de placer a su menor. Era un autentico experto en hacer de Kim Namjoon un desastre de jadeos, gemidos y lloriqueos que no podía siquiera formular una palabra.

Y, santísima mierda, le encantaba.

—Mierda, hyung. Mierda. ¡Seokjin!

Las piernas de Namjoon temblaron y entonces supo que estaba cerca, así que lo embistió rápidamente mientras le masturbaba la polla, por lo que al cabo de unos segundos sintió varias tiras de semen caliente chocar contra su pecho.

—Pareces un puberto —Jin se burló.

Namjoon quiso quejarse, mandarlo a la mierda y retirarse del lugar, pero entonces Seokjin se sentó como si él no estuviese sobre su cuerpo y tomó sus caderas para darlo vuelta con una facilidad increíble. Ahora, Namjoon se encontraba a horcajadas de su hyung y no perdió tiempo para decir:

—Púdrete.

—Oh, cariño, siempre hablando de más o antes de tiempo —Seokjin se inclinó hasta robarle un beso.

—Púdr...

Seokjin lo abofeteó.

—A hyung lo tratas con respeto o de lo contrario no dejaré que te corras.

Riendo burlón, Seokjin sentó mejor a Namjoon sobre su polla y comenzó a penetrarlo con suavidad hasta que estuvo dentro por completo, luego le besó en los labios y le apretó un poco las caderas cuando Namjoon hizo un puchero.

—Quita ese puchero —ordenó.

—¿O qué? —Le desafió.

Seokjin lo abofeteó nuevamente con toda la fuerza que tenía y chasqueó la lengua al ver la sonrisa de Namjoon.

—Así que te gustan los golpes.

Namjoon asintió con una sonrisa y luego colocó las palmas de sus manos en el pecho de Seokjin para empujarlo hasta que éste estuvo recostado en la cama. Rió burlón ante la confusión de su hyung y dio un pequeño salto sobre la polla del mayor, provocando que ésta llegara por completo dentro suyo y que Seokjin gimiera de gusto.

A Seokjin le gustaba que lo montaran, así que eso hizo Namjoon: sin dejar de sonreír burlón, se enderezó y empezó a saltar repetidas veces en la gruesa y dura polla de su hyung. Sentía todo el cuerpo sudado, su cabello pegado a su frente y su boca muy abierta mientras soltaba roncos gemidos que en buena parte lo avergonzaban, pero Seokjin parecía disfrutar mucho mientras lo oía, así que no se quedó callado. Kim Seokjin tampoco lo hizo, gemía como si fuese a acabar en ese instante y le soltaba una barbaridad de palabras malsonantes mientras lo azotaba, lo ayudaba a autopenetrarse más rápido o le acariciaba los muslos.

Eran un desastre y probablemente se burlarían del otro pues parecían unos pubertos, pero estaban tan perdidos en la sensación de sus pieles chocando con violencia y haciendo ruidos tan sucios que no podían pensar en eso.

No podían pensar en nada, sólo se dejaban guiar por sus instintos como si fuesen animales en celo, como si necesitasen llegar cuando antes a el orgasmo arrasador que comenzaba a formarse en en sus bajos vientres.

Oh, cómo lo necesitaban.

—Oh, hyung —Namjoon gimió agudo y tuvo que apoyar sus manos en el estómago del mayor para no caer.

La polla de Seokjin estaba llegando a lugares que nunca antes conoció y no sabía cómo contenerse a eso, cómo no entregarse al orgasmo para que Jin no volviese a decirle «puberto». Todo era tan nuevo, tan placentero, tan... tan...

—¡Oh, hyung! ¡Oh, hyung! ¡Hyung! —La voz le salía entrecortada, pero no le importaba.

Se estaba dejando ir. Estaba a punto de correrse por segunda vez como su hyung se lo advirtió y se sentía tan bien. Ser el pasivo de Seokjin era tan placentero, tan mágico, tan... tan...

—¡Mierda, Seokjin!

Namjoon se desplomó sobre Seokjin mientras se corría entre los vientres de ambos, pero el hyung aún no había acabado. El maldito tenía una gran resistencia y ahora estaba usando al moreno como una muñeca inflable.

Y a Namjoon no le importó.

Seokjin lo tomó por la cintura y elevó sus caderas hasta hundirse de lleno en Namjoon, hasta estar seguro de que había logrado llegar a las entrañas de su menor, y luego de unas estocadas más finalmente se corrió dentro del moreno que lloriqueaba en su cuello.

—P-Puberto —se burló sin rastro de malicia mientras trazaba patrones irregulares en la espalda de Namjoon.

—Púdrete.

El mayor rió.

—Antes de eso debo enseñarte unas cosas más sobre ser mi pasivo.

Namjoon asintió. Estaba dispuesto a ser el pasivo de Seokjin todas las veces que éste así lo pidiera.

29 de Julio de 2021 a las 15:20 0 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

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willa jung jung hoseok lo arruinó para todos los demás.

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