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Recuerdos Dolorosos

My eternal love

Recuerdos dolorosos


Los años no perdonan y la vida puede ser rencorosa, lo aprendí ya hace mucho.


Aún me encuentro en aquel tormento de saber quién fui en realidad, los recuerdos fragmentados que noche tras noche me torturan se hacen más y más fuertes, más dolorosa, más tenebrosas, más intensos.


Aquellos fragmentos comienzan en un lugar en medio del campo o eso me hace pensar, pues el verde de la yerba y los imponentes árboles frutales son la decoración perpetua de aquel pasaje tan misterioso para mí, en medio del paisaje y como si fuese un espejismo se encontraba una vieja casa ya en ruinas, silencioso y con arma en mano me adentré en la vivienda, más fue mi sorpresa al encontrarme con el enemigo.


Un joven de cabellos dorados y mirada fría me observaba, sus intenciones eran claro, pues yo tenía la misma, uno de nosotros debía morir en aquel lugar.


No recuerdo mucho, pues las imágenes se vuelven borrosas y un telón negro se posa en mis ojos para dar paso al mismo lugar, pero esta vez yo ya a las afueras y alejado de aquella arruinada vivienda, un disparo se escuchó a la lejanía y sin pensar comencé a correr nuevamente en dirección al lugar, escondido me encontré al desdichado alemán muerto por un disparo en la cabeza.


Los verdugos no eran más ni menos que americanos, que hablaban y reían mientras se iban, de entre ellos se encontraba aquel chico que siempre aparece en mis recuerdo de aquel bosque, callado, con una mirada de terror, temblando, yéndose con aquel grupo.


"Estúpidos" recuerdo haber pensado al levantarme e irme sin que nadie me viera.


Nuevamente el telón negro se hizo presente y mis recuerdos de aquella vida me llevaron a un salón lleno de gente, la música clásica de fondo y ahí la vi, a mi pequeña niña, a mi linda hija que bailaba de forma magistral el ballet, me sentía orgulloso, con ganas de abrazar a mi pequeña. El llamado de mi niña cuando me vio, la alegría de verla feliz, de verla reír, ver como disfruta lo que ama. La imagen de mi hija yendo a mi lado con los brazos abiertos de un de repente se congeló, dejándome ahí, queriendo abrazar a mi niña, queriendo decirle que es mi más grande tesoro.


Y por tercera vez aquel maldito telón apareció impidiendo que siguiera ver a mi preciosa hija, la imagen de mi hija desaparecía y daba paso a unas nuevas y esta vez me mostró algo que nunca quise recordar.


Me encontraba yo, ya mayor, la guerra había acabado, me llamaban general, me encontraba en un helicóptero hablando con otro soldado, con otro oficial, probablemente mi amigo o mi compañero de escuadrón, hablando, riendo, planificando, me sentía tranquilo, feliz de que la guerra hubiese acabado, ya podía estar con mi familia, con mi hija, pero sentía que extrañaba algo o alguien, probablemente a ese americano.


Humo, gritos, un pitido y una luz roja fue lo único que percibí antes de darme cuenta que el helicóptero había sido atacado.


Esa noche desperté asustado, con ganas de llorar, así había muerto y nunca pude ver a mi hija casarse y formar una familia.


Me encontraba aterrado de volver escuchar aquel pitido que se repetía una y otra vez en mi cabeza, quería gritar, pero el nudo en mi garganta me lo impedía, la luz roja de algunos aparatos, el sonido de las hélices de los helicópteros que se paseaban en el cielo por el día, todo eso me causaba temor, me arrastraba al borde del pánico, por lo contrario la música lenta, el ballet, el teatro me causaba nostalgia, una calidez que me lastimaban.


¿Qué más recordaré? ¿Cuánto más voy a pasar por esta tortura a causa de las muertes que yo mismo provoque en aquella hostil época? ¿Mi alma encontrará paz o cuando acabe esta vida, volveré a sufrir los mismos recuerdo de los ayeres?




"El general K..... murió en un extraño accidente aéreo, cumpliendo su deber"

5 de Julio de 2021 a las 21:21 0 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

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Zaoh N Escritor e ilustrador amateur. Intentando de combinar mi dos pasiones.

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