V
Verónica Suk


Hace un año, una organización llamada los Cuervos decidió acabar con los seres sobrenaturales que amenazaban la estabilidad de la humanidad. Lena Salazar, una de las contribuyentes, decidió mantener el cuerpo de su amado en la espera de que la guerra acabara y pudieran vivir el resto de sus vidas juntos. Sin embargo, cuando él despierta de su letargo, encuentra que no es quien ella esperaba, es Kolvin; uno de los fieles inmortales y más temidas de la organización. Él se ha apoderado del cuerpo de su amado por misteriosas circunstancias.


Fantasía No para niños menores de 13.

#romance #sobrenatural #vampiros #hombres-lobo
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Después de un largo sueño

Después de un año, en nuestra última reunión familiar, mi madre me pidió que acudiera con un psicólogo, ella mencionó que mi actitud no permite que Josh descanse en paz.

«¿No has pensado que tal vez su espíritu sigue aquí por tu culpa?».

Aquellas palabras no dejaban de resonar en mi mente, ¿Será cierto? ¿Debería dejarte ir? Al darme cuenta de mis pensamientos me di un pequeño golpe en el rostro con ambas palmas. Eso era imposible, la única opción razonable era esperar hasta que Josh pudiera despertar aunque no culparía si las personas me catalogaran como una desquiciada, ¿Quién guardaría el cadáver de su novio durante un año?

No pude evitar soltar un suspiro, aunque el dolor en mi pecho se intensificara y mis manos comenzaran a temblar por la impotencia, las lágrimas ya no salían, probablemente se habían agotado.

¿Qué ocurre después de la muerte? Volvió a mí aquella pregunta, la misma que me había estado atormentando todos estos meses. En realidad, Josh no estaba muerto, su alma había sido encapsulada por una bruja para evitar su fallecimiento, aun así, la promesa de que despertaría después de dos meses no ocurrió, y el tiempo siguió transcurriendo hasta llegar a más de doce meses. ¿En dónde estará? ¿Por qué no ha vuelto? ¿Acaso no quiere regresar a mi lado?

Formé un puño con mi mano, y golpeé la mesa de madera con todas mis fuerzas. De algún modo tenía que sacar esta ansiedad acumulada en mi interior, la única solución era sentir un dolor más profundo. Pero esta vez no había funcionado, los mismos sentimientos seguían aquí.

—¿Algún día piensas despertar? —Miré al cuerpo inerte descansando en la cama—. Claro, estás muerto —dije con ironía la última palabra.

Casi me pareció un chiste de mal gusto. Observé mis nudillos, tenían moretones, algunos estaban más marcados que otros e incluso podía oler la sangre, un exquisito olor que invade las fosas nasales de cualquier cazador. Por alguna razón, había desarrollado esta habilidad durante mi estadía en Los Cuervos.

Caminé hacia donde se encontraba él para sentarme en el borde de la cama, en ese lugar podía observarlo con mejor claridad. Parecía un ángel, un ser inalcanzable que se adueñaba de mi vida.

Mi prometido.

Mi salvador.

La lentitud en la que se desintegraba su cuerpo era sorprendente, como pequeños fragmentos que brillaban similares a glamurosos diamantes caían sobre las tersas sábanas debajo de él.

No había nada que pudiera hacer, solo observar cómo su piel se pudría con el paso de los días.

Aunque las largas cortinas trataban de oscurecer la habitación no tenían éxito, los fuertes rayos de sol entraban a través de la más mínima abertura. El olor a podrido se hacía más notorio de lo normal, gracias a la presencia de envolturas y grandes cantidades de ropa arrinconadas en la esquina, las cuales eran el ingrediente perfecto para ese hedor.

—Casi un año, ¿no?

Me recargué en la cabecera para finalmente encontrar una postura ideal. Lamí mis labios para hidratarlos y cerré nuevamente los ojos. Lo extraño. Lo quiero a mi lado. Aquellos sentimientos enterrados volvieron a salir, sin darme cuenta, las lágrimas brotaron al solo pensar que jamás lo volvería ver y que era el final de nuestra historia de amor.

Un tintineo llamó mi atención, como si un diminuto cascabel se moviera de un lado a otro por la vacía habitación, por algún motivo no podía despertarme, era como si me encontrara enjaulada en una dimensión alterna.

Tengo miedo.

Siempre ocurría lo mismo. Cuando necesitaba el apoyo de alguien, es la primera persona en la que pienso, porque sé que siempre vendrá a salvarme.

Intenté abrir los párpados pero parecían sellados. El miedo me comenzó a invadir, ¿Quién es? Mi respiración estaba agitada, podía escuchar con claridad unos pasos acercándose a mí, eran lentos y cautelosos.

Se detuvo aquel sonido y el silencio se hizo presente.

Los latidos de mi corazón se comenzaron a acelerar más. Una sensación de deseo se unió a la ansiedad que me recorría, como si siguiera el patrón de la sangre y quisiera llegar a cada extremo de mi cuerpo.

De pronto, un ardor apareció en mi brazo, intensificándose a cada momento que respiraba, ¿Está lloviendo? Podía sentir un líquido recorriendo mi cuello hasta mi abdomen, unas manos sosteniendo mi espalda como si me estuvieran atrayendo hacia alguien, pero en esta ocasión, sentí como mi piel era desgarrada por un animal, aunque intenté gritar no pude decir nada, parecía que estaba imitando a un maniquí a la perfección al no tener voluntad propia.

—Gracias por la comida —susurró en mi oído, impregnando su delicioso aroma en mis rizos—. Fue delicioso.

Esa voz rompió el hechizo que me tenía inmóvil. Abrí mis párpados con dificultad hasta encontrarme con la persona que había esperado por tanto tiempo, sus labios estaban cubiertos de sangre y sus colmillos parecían más filosos que antes. Traté de articular unas palabras, pero no salió ningún sonido, y eso pareció darle gracia porque sonrió aun cuando la sangre manchaba su camisa; sus ojos hipnóticos demostraban locura y perdición.

—Creo… —se limpió sus labios con su pulgar para seguir cazándome—. Que es tiempo del postre.

En cuestión de segundos, sus dientes tomaron la forma de una sierra afilados para la cacería. Mis ojos se llenaron de horror pero ningún sonido salió de mí, aquellos filosos dientes se encajaron en mi cuello.

15 de Mayo de 2021 a las 04:49 6 Reporte Insertar Seguir historia
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Humberto Miser Humberto Miser
Me parece interesante e intrigante y se me formulan varias preguntas, espero que lo que siga este muy bien, un saludo y te brindo apoyo

P.R. Whitehallow P.R. Whitehallow
... yo riéndome porque sonaba a algo más turbio y termino con esa escena final... Mis felicitaciones, jajaja ahora quiero más.

Aldara Frey Aldara Frey
El hechizo ya podría haber hecho algo con la descomposición del cuerpo, esa habitación tiene que oler a gloria jajaja

  • V S Verónica Suk
    JAJAJAJAJAJAJA Ya sé verdad, aparte de la basura que tenía en ma habitación, gracias por leer 😇 4 weeks ago
~

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