pipi__leivas creadora anonima

esta historia tiene un grupo de amigos el cual va a una feria y ganan un payaso, desde ahí, todo se torna muy raro. historia de terror y fantasia


Horror Literatura de monstruos Todo público.
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El payaso maldito

Cuando era chico, una de las cosas que mas le gustaban a Mateo eran los parques de diversiones. Siempre estaba pensando cuando llegaría de nuevo un parque, ya que en su pueblo aparecían como máximo dos o tres veces al año.

Para el y sus amigos, esa era la diversión mas fantástica que podían ver y disfrutar. Claro en esa época no había tele, ni jueguitos electrónicos, ni computadoras. Por esos tiempos, la única diversión de todos los días era jugar a las bolitas, a las escondidas, concurso de figuritas, remontar cometas o carreras de bicicletas.

El Ring Raje no podían practicarlo, porque como había solamente dos timbres en todo el pueblo, ellos ya los habían desconectado definitivamente, cansados de que siempre estuvieran jugando a ese jueguito. Y bueno - decían los chicos -, a embromarse, quien los manda a poner timbre. Aparte era muy aburrido ir por las casas donde no había timbres, golpear las manos y salir corriendo.

Un sábado, Mateo y sus amigos se prepararon porque era la primera vez del una feria ahí. Era un parque medio de morondanga que había llegado hacia como dos semanas, pero hacían tanta propaganda que hasta los perros y los cerdos estaban por ir. En todas las escuelas regalaron unos bonos para una vuelta en la sombrilla china. Ese sábado todo el pueblo fue a la feria de morondanga, hasta los abuelos. Nadie quería perderse semejante acontecimiento.

El parque tenia una sombrilla china, la vuelta al mundo, el bote, la calesita y nada mas. Y para jugar tenia el tiro al blanco y el tiro de lata.

Sergio y sus amigos anduvieron mirando un poco y subieron una vuelta a cada juego, menos a la calesita, obvio, porque ya eran grandes. A los 12 años nadie quería subirse a una calesita.

Después fueron al juego favorito de todos, el tiro a la lata. Había que tirar seis latas con tres pelotas de trapo, eran muy livianitas a propósito, para que costara tumbar el laterío. Las latas se apilaban en tres filas, abajo tres latas en medio dos y arriba de todo una. Ahí se gastaban todos sus ahorros. El mas capo de todos era Óscar.

La cosa es que el único que se llevo un premio esa noche fue Óscar, que se gano un payasito de yeso, de unos 30 centímetros, colorinche, unas orejas grandes y una risa que asustaba. Era un payaso medio terrorífico.

-che, ese es para asustar gente- dijo Fredy en broma.

El asunto es que dieron unas vueltas mas y todos se fueron para sus casas. El domingo, como llovió todo el día, Sergio no se vio con sus compañeros, así que recién el lunes se volvieron a juntar en la escuela.

-Che, ¿vieron lo que le paso a Óscar?-dijo uno

-no..¿que le paso?- contestaron y preguntaron casi todos

-bueno, resulta que el sábado a la noche, después de que nos fuimos del parque, se acostó a dormir y a la madrugada le dio un ataque, como una temblequera, como un susto bárbaro, temblaba como un pollo y decía pavadas, entonces lo llevaron al hospital y le hicieron inyecciones. Después parece que se le paso un poco. Ahora esta en la casa, y la mama dijo que podíamos ir a verlo.

-y si. Mas vale que vamos a ir- dijeron varios.

A eso de las tres de la tarde se juntaron y fueron a la casa de Óscar. Los recibió la madre y los hizo pasar a la pieza de Óscar.

-¿que te paso?-pregunto uno

Al principio, cuando vio a todos sus compañeros se emociono un poco y quería reírse, pero parece que el julepe le duraba todavía.

-dale, conta,¿que te paso?-apuro otro.

-Yo me acosté cuando vinimos del parque, después apague la luz y me quede paveando un rato en la oscuridad. Acostado miraba el techo, las cosas colgadas o unos que hay en la pared por donde entra un poco de luz, y por ahí veo algo raro . Veo dos cosas medio brillantes, dos lucecitas de color verde en mi repisa de juguetes, y miro bien a ver que había ahí y ¿saben que había?...ahí estaba el payasito que gane en el parque y lo que brillaba eran sus ojos. Entonces cerré fuerte los ojos para ver si desaparecía, los abro y nada, no estaban mas las lucecitas. "mejor me duermo" dije "así no veo ninguna cosa rara". Y parece que me quede dormido ahí nomas, porque no me acuerdo de nada.

-¡¡bah!!¿y para tanto ese despelote?- apuro el mas macabro de los compañeritos.

-no, eso no es todo. Parece que empecé a soñar algo de terror, no me acuerdo bien, pero creo que me quería matar. Me acuerdo que iba corriendo por una vereda y justo había un montón de ladrillos y cascotes, quise saltar y me caí, y ahí nomas el payasito desgraciado se me tira encima. Yo empiezo a gritar y me despierto...y ahí se viene lo peor...

-¿¿Qué paso, que paso??- pregunto el mas ansioso de todos.

-Cuando me despierto, veo que tengo a mi lado, en la almohada, al payaso maldito, que me miraba con sus ojos verde brillante. Y ahí si que empecé a gritar y llorar como un loco, tire todas las cosas al suelo, pateaba y manoteaba, hasta que llegaron mis padres. Yo no podía parar de llorar y me desmaye.

-¿y que te dijo el doctor?-pregunto el mas científico.

-Parece que ese doctor era medio pavo, porque escuche cuando le decía a mi mama y mi papa que lo que yo tuve fue solo una pesadilla, que me había asustado mucho. Quiero ver si el viene a dormir a mi pieza con ese payaso, a ver si aguanta hasta la mañana.

-Seguro, lo que pasa es que los mas grandes siempre creen que nosotros mentimos-dijo el mas solidario.

8 de Mayo de 2021 a las 05:49 0 Reporte Insertar Seguir historia
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creadora anonima solo creo historias aburridas por diversion

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