tkooie_ Finn

Diez años atrás, debajo de aquel árbol de cerezos nació un amor el cual espera ser correspondido y ahora en el presente, sus corazones adolescentes están a la espera de que aquellos pétalos les muestren su futuro desconocido. →Heterosexual →Escolar → Romance... -Totalmente de mi autoría. -Sin copias ni adaptaciones.


Fanfiction Bandas/Cantantes Todo público.

#fanfiction #jungkook #Escolar #roamnce # #jeon
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Capítulo 1

C E R E Z O ( 벚나무 )


Hace diez años, debajo de un árbol de cerezos, un pequeño amor empezó a florecer.

El pequeño pelinegro se mantiene sentado sobre una barda, con las piernas cruzadas, rodeado de pétalos que caen debido a la brisa, su pequeña mano mueve el lápiz sobre su cuaderno de dibujo y sus ojos negros se iluminan al mirar al horizonte.

Al pequeño siempre le había gustado dibujar, no importaba qué fuera, desde el más pequeño insecto, hasta la más solitaria flor, él miraba y lo plasmaba sobre las hojas blancas de aquel cuaderno que atesoraba; no solo por que su madre se lo haya regalado, si no porque era el primero que tenía.


—Jungkook. — A un lado de él un par de manos pequeñas tamborilearon sobre la superficie de concreto.


El pequeño apartó la mirada de su cuaderno y miró curioso a la persona que había interrumpido su tiempo de dibujo. — Cielos...— se quejó dejando sus pertenencias a un lado, girándose por completo, dibujando una mueca de fastidio. — ¿Qué estás haciendo, Yeji? – preguntó sin borrar su mueca al notar los intentos descomunales que la pequeña castaña hacía para poder subir.


Ellos se conocieron en el jardín de niños.


—Yo también quiero subir. —dijo sin dejar de moverse.


Su esfuerzo no estaba dando frutos, ni pararse de puntitas estaba ayudando. Miró sorprendida la mano que se extendió de repente frente a su rostro.


—Aquí.— el pelinegro miró fijamente a la niña. — Agárrate de mí.


La niña miró a Jungkook durante algunos segundos antes de sonreír. — Si. — dijo tomando la mano del pelinegro.


Yeji nunca lo había puesto en palabras, ella estaba segura de que quería a Jungkook, así como también estaba segura de que el pelinegro la quería de igual forma.


Ella cree que tienen los mismos sentimientos, pero...Había veces en las que pensaba que Jungkook no la consideraba su amiga; así como ella.


— ¿¡Qué!?— El grito de Hwang Yeji, de diecisiete años, hizo eco en todo el vecindario. — No puede ser ¿A partir de hoy irás en bicicleta? — el tono de la castaña sonaba alarmado y ni hablar de su expresión.

La chica mantenía las manos aferradas a los tirantes de su mochila mientras miraba al chico parado frente a ella. — Yo no puedo montar en bicicleta ¿Cómo vamos a ir juntos?


Las cadenas de la bicicleta hicieron ruido cuando las llantas de esta chocaron con el concreto al bajar el último escalón de la entrada de aquella casa. — ¿Uh? — Jeon Jungkook de diecisiete años alzó la mirada, provocando que los mechones ondulados y azabaches, algo largos, se movieran con sutileza, cubriendo algunas partes de su frente. — Eso no tiene nada que ver conmigo.


— ¿¡Eh!?


—Ya somos estudiantes de segundo año de preparatoria. — el chico subió a su bicicleta, ignorando cada gesto que la castaña le estaba dedicando. - Camina sola.


— ¡Que malo! — gritó, mirando cada uno de los movimientos que el pelinegro hacía; lo vio acomodar el tirante cruzado de la mochila sobre su pecho y Yeji sonrió para sus adentros. — Bueno, entonces, déjame subir a la parte de atrás. — sugirió acercándose lentamente. — Vamos al mismo instituto, esta vez incluso quedamos en la misma clase. — lloriqueó dando pequeños pasos hacia él.


Jungkook miró a Yeji sin expresión alguna y separó sus labios para hablar. — No quiero. — sentenció subiendo uno de sus pies al pedal. — Si vamos los dos, tendré que tener cuidado, eso significa que deberé ir lento y no quiero eso.


La castaña, ignorando las palabras de Jungkook, posó ambas manos sobre los hombros de este, provocando que se tambaleara en el momento que ella intentó pasar la pierna hacia el otro lado.


—Oye, ¿Qué estás haciendo? — se quejó mirándola sobre su hombro.


—P-por favor, de esta manera ambos llegaremos a tiempo. — pronunció con nerviosismo al estar sentada en la parte trasera. Las bicicletas no eran sus aliadas.


El movimiento brusco de ambos jóvenes provocó que el manubrio se doblara, la llanta chocó contra una pequeña roca y ambos terminaron en el suelo.



Ding, Dong, Ding



—Realmente lo siento. — su voz temblorosa delató lo avergonzada que se sentía. — Llegamos tarde por mi culpa. — dijo sin dejar de observarlo. — ¿Estás enfadado?


—No realmente. — Jungkook recargó el mentón sobre su mano izquierda. — Estoy acostumbrado a cosas como estas.


Yeji sonrió apenada y Jungkook se perdió en la sonrisa de la chica; aunque solo fue por un momento. Finalmente, el pelinegro suspiró.


— Siempre es así cuando tú estás cerca. — soltó mirando hacia afuera. Haciendo evidente el hecho de que si estaba enfadado; aquello provocó que el cuerpo de Yeji se tensara.


Aunque ambos han estado juntos desde que eran pequeños, Yeji aún no era capaz de entender por completo los sentimientos de Jungkook o a Jungkook en sí; todo él.


La hora para el cambio de clase llegó pronto y con eso tuvieron que moverse hacia los vestidores, para poder cambar su uniforme. — Hey, mira eso. — una chica chilló con emoción, golpeando repetidas veces el hombro del chico junto a ella, llamando la atención de Yeji, quien pasaba por ahí.


—Si, si, otra vez es Jeon. — el chico bufó. — ¿Qué tiene de bueno? — se quejó dándole la espalada a la escena que en ese momento algunos presenciaban.


Del otro lado de la ventana, en el patio trasero del instituto, estaban Jeon y otra chica, al parecer, de tercer año. — Lo siento, no me gustan las cosas dulces. — el menor se disculpó con su mayor y ella no hizo más que ponerse nerviosa ante la información.


Yeji se recargó en una pared cercana. Jungkook ha sido popular desde que era pequeño y hasta ahora, se le han declarado muchas veces. Con eso en mente, la castaña suspiró y se retiró del lugar. Debía al menos llegar temprano a la case de deportes.


La voz del profesor retumbó en el gimnasio. — Por favor, sepárense en grupos. — pidió cuando tuvo la atención de los menores.


Yeji cubrió parte de su rostro con el balón de basquetbol y miró de soslayo hacia a derecha encontrándose con el pelinegro. —Hasta ahora no ha tenido novia. —pensó sin dejar de mirarlo.— ¿Es como creo que es? ¿Jungkook en verdad es un robot y por eso no es capaz de sentir algo por alguien?


El pelinegro ladeó su cuerpo cuando sintió una mirada sobre él, encontrándose con los ojos penetrantes de la castaña. — Qué. — habló en voz alta, logrando que la chica se asustara y diera un respingo.


— ¿Eh?


Jungkook frunció ligeramente el ceño. — Desde hace un rato has estado fulminándome con la mirada.


—No puede ser ¿estaba mirándote? — su voz alarmada y movimientos delataron lo nerviosa que se puso por haber sido descubierta por el pelinegro.


—Lo estabas. — afirmó, acercándose un paso hacia la castaña con el balón en manos. — ¿Qué pasa? Es inquietante.


—Lo siento.


— ¿Qué es? — insistió, notando como cada ondulación del cabello de Hwang se movía debido a la brisa que entró a la sala.


—Jungkook tú...— mordió el interior de sus mejillas y humedeció sus labios. — No, no es nada. — dijo dibujando una pequeña sonrisa.


— ¿Uh? — alzó una de sus negras cejas y suspiró. — Como digas.


Yeji llevó el balón a su estómago y lo retuvo ahí, mirando por donde Jungkook se había ido para jugar con sus compañeros. Suspiró y frunció levemente su ceño. —Es difícil sacar el tema del amor con Jungkook. —pensó mientras apretaba sus labios.— Más bien, nunca hemos hablado de eso.


¿Está Jungkook interesado en el amor?


≻───── ❁ ─────≺


— ¿Uh? ¿No eres capaz de entender algo tan simple? Acabamos de aprenderlo ayer. — bufó. — ¿No prestaste atención?


Yeji arrugó la frente como si quisiera llorar y alzó la libreta de matemáticas. — Estaba escuchando, pero no capté nada.


—Entonces esfuérzate al máximo. — apoyó el pelinegro dándole la espalda a la castaña, mientras sorbía café de la lata que sostenía en su mano derecha. — Tú sola.


— ¡Espera! Tal vez me pregunten hoy. — lloriqueó jalando del cuello de la camiseta del pelinegro. — Ayúdame. — suplicó y el chico no hizo más que maldecir. Uno jaloneaba para irse, mientras que la otra jaloneaba para detenerlo.


—Jungkook. — Ambos detuvieron el jaloneo y miraron a la chica que lo había llamado. Su cabello largo, azabache y sonrisa bonita entraron en el campo de visión de ambos chicos. — Cuanto tiempo sin vernos. — saludó sin dejar de sonreír.


Jungkook metió las manos a los bolcillos de sus pantalones escolares. — Ah... hola


— ¿Qué tal, sigues dibujando? Ahora soy la presidenta del club de arte, si quieres entrar, no dudes en decirme.


—Ah, ¿En serio?


La chica rió con nerviosismo al mirar la hora en su reloj.— Lo siento, tengo que irme.


—Si, descuida.


—Nos vemos entonces. — dijo acompañando su despedida con una leve reverencia.


—Ella es, muy hermosa. — murmuró para sí misma. - Hey, Jungkook ¿Quién era ella?


— Es Yeh ShuHua de tercer año.


—Es linda. —Yeji miró a Jungkook, encontrándose con la mirada del chico clavada por donde la mayor había desaparecido. — ¿Jungkook? — su voz se escuchó apenas, pero logró que el chico la mirara.


—Lo siento. — se disculpó llevando una mano a su nuca. — ¿Has dicho algo?


Yeji sonrió con malicia para sus adentros. —Tienes la cara super roja ¿Estás bien?


Jungkook se sorprendió por el comentario de la castaña y palpó sus mejillas con ambas manos. — ¿Mi cara?


Yeji pasó un mechón de cabello detrás de su oreja y sonrió de lado. —Quizá...- humedeció sus labios y miró al chico. — ¿Podrá ser que ella te gusta? — preguntó con picardía, picoteando las costillas de su amigo.


Jungkook dio un respingo y se giró a mirarla. Su ceño levemente fruncido y sus mejillas sonrojadas — ¿¡Uh!?


Yeji mordió el interior de sus mejillas; ella quería estallar de la risa. —E-estaba bromeando, lo siento. — se disculpó mirando la expresión molesta del pelinegro.


— ¿Y qué? — La chica alzó las cejas al escuchar el tono de voz de Jungkook, encontrándose con una expresión que nunca le había mostrado.


Él, estaba avergonzado.


Él no estaba negándolo.


La sonrisa de Yeji se borró lentamente, sintió su corazón pesado y finalmente, separó sus labios para hablar. — N...no tenía idea de que tenías a alguien que te gusta. — pronunció con su tono habitual. Tranquila y divertida. — ¿Qué es lo que te gusta de ella?


El chico chasqueó los labios y le dio la espalda. — No molestes. — se alejó murmurando mientras rascaba su nuca.


Yeji se quedó atrás, mirando como Jungkook se alejaba por el pasillo. Sus labios temblaron y se vio obligada a cubrirlos con el dorso de su mano.


¿Entonces Jungkook no era un robot como había pensado? Tch. Su plan de venderlo había sido arruinado por completo.




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Cuando las clases terminaron, cada uno se fue por su lado.


Jungkook se había ido en su bicicleta, mientras que Yeji optó por caminar, necesitaba pensar. — Le gustan del tipo lindas y delicadas ¿eh? — suspiró mientras se mecía en el columpio del parque cercano a su vecindario. Volvió a sus pirar y recargó la cabeza sobre las cadenas que la sostienen.


Él ya tenía a alguien que le gusta y ella no se había dado cuenta, a pesar de pasar mucho tiempo juntos, a pesar de que siempre estuvo con él, ella no era la persona en la cual Jungkook confiaría para decirle.


Eso era algo que estaba comenzando a molestarle. ¡Ella le contaba todo! ¡Jeon Jungkook sabía sobre los momentos más vergonzosos de Hwang y él no había tenido la delicadeza de contarle que le gustaba alguien!


—Quizá él se mantiene a mi lado por obligación. — murmuró para sí misma.


Por que Jeon Jungkook se había mantenido a su lado desde el jardín de infantes. Ellos se habían conocido ahí y con eso, sus madres se habían reencontrado; porque si, ellas resultaron ser amigas desde mucho tiempo atrás. Y Jungkook no pudo decir que no cuando la madre de este le pidió que jugara con Yeji y que no la dejara sola.


Fue así desde entonces, pero de un tiempo a otro, Jeon comenzó a ser más distante en algunos aspectos, pero jamás la dejó sola, lo que hizo que Yeji llegara a una conclusión.


Solo estaba siendo una carga para Jeon Jungkook y ella recién se daba cuenta, estaba siendo consciente de ello después de siete años.


—Debo independizarme. — Yeji estaba tan ensimismada en sus pensamientos que no fue consciente del tiempo que pasó en aquel columpio. — No puede ser. — asustada, miró la hora en su reloj.


Ya eran pasadas las ocho de la noche y ella debía volver a casa o su madre llamaría a la policía.


—Hey. — una mano se posó en la cadena derecha.


Su cuerpo tembló un poco, pero eso no impidió que alzara una de sus manos, dando directo en la mejilla de quien fuera que se acercó en ese momento.


— ¿¡Qué estás haciendo!? —La chica se puso de pie y se giró, encontrándose con un par de jeans negros y camiseta blanca holgada. Jungkook cubría con la palma de la mano, su adolorida mejilla.


—Jungkook. —Parpadeó varias veces y ladeó la cabeza. — ¿Qué estás haciendo aquí?


—Esa es mi pregunta. — el pelinegro masajeó el puente de su nariz y tomó aire antes de separar sus labios para hablar. — ¿¡Qué estás haciendo aquí a semejantes horas de la noche!?— gritó cruzándose de brazos. — ¿Eres idiota? Puede pasarte algo, sabes que es peligroso. — soltó con furia impresa en la voz. — Maldición, tu madre está preocupada ¿Por qué no contestas las llamadas?


—Lo siento. — fue lo que pudo decir en ese momento. Su mente estaba maquinando tantas cosas que no fue capaz de decir otra cosa.


El pelinegro suspiró. —Bueno, mientras que hayas entendido tu error está bien. — dijo con el entrecejo levemente fruncido y extendió la mano hacia la castaña, llamando la atención de esta. — Vamos.


El corazón de Yeji regresó diez años atrás, en donde el chico le ofrecía su mano para ayudarla a subir aquella barda debajo del árbol de cerezo y en ese momento, quiso llorar.


La chica se asustó. No sabía que era tan sentimental con cosas que habían pasado años atrás.


—Yo... estoy bien. — la chica juntó las manos, entrelazando sus dedos, en una forma sutil de rechazar la mano que estaba siendo ofrecida. — No es necesario.


—Yah. — el chico bufó y sonrió ladino. - Se que estás asustada, lo sé, fue mi culpa, no debí acercarme así. — suspiró. — Cuando estás asustada te pierdes con facilidad y no quiero volver a correr por todas las calles para buscarte. — se quejó extendiendo un poco más la mano hacia ella.


Yeji tragó saliva y aferró más sus manos. — Puedo volver sola, ya... no soy una niña. — aquellas palabras hicieron que Jungkook borrara su sonrisa.


Yeji pensó entonces en que, si quería alejarse de Jungkook, debía comenzar por valerse por si misma y no preocuparlo; Si no corregía eso, Jungkook nunca se alejaría, lo conocía; solo por conocerse desde niños, él cuidaría de ella.


Aquello significaba que, si las cosas seguían como siempre ella seguiría siendo una carga y no quería aquello.


—Lo siento, siempre estoy dándote problemas. — sonrió con nerviosismo. —Tengo que esforzarme para que esto ya no vuelva a pasar, quiero decir, preocuparte o darte problemas, como siempre lo hago. — ella estaba decidida a dejarlo por su bien.


Jungkook ladeó levemente la cabeza y sonrió levemente. — ¿Quién ha dicho que me das problemas? — pronunció borrando su sonrisa, cambiándola a una expresión neutra; él estaba siendo serio. Frunció levemente el entrecejo. — Mejor dicho, creo que ya me acostumbré. — suspiró y dio un paso hacia la castaña, tomando una de las manos de la chica. — Caray.


—Esp...Oye. — se quejó casi gritando mientras era jalada por el pelinegro.


—Como sea, regresemos a casa o tu madre llorará.


Mordió sus labios al sentirlos temblar. No era justo, ella estaba por dejarlo. No era justo saber que Jungkook la había estado buscando por todos lados al no responder el móvil y tampoco era justo que insistiera en tomar su mano para llevarla a casa.


¡No estaba ayudando! ¿¡Que pasaría con su plan de independizarse!?




















Tres puntos suspensivos porque no se que decir~

...

¡Muchas gracias por leer! 💖


🐯~También, sientanse libres de comentar y votar. Es algo que me estará inspirando, me hará saber que la historia les gustaa.


PD: [ esta es la segunda plataforma donde la subo]



🦋Tkooie_

7 de Mayo de 2021 a las 03:57 0 Reporte Insertar Seguir historia
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