R
Raquel Juarez


Altaira sufre la pérdida de Leo, su mejor y único amigo, por el cuál ella sentía algo. Fue su primer amor, y su lazo era tan fuerte que los consideraba almas gemelas. Ella tiene que aprender a vivir con eso, lo único que le quedan son recuerdos, recuerdos que nadie sabe. Quiere sanar y lo único que se le ocurre es contar su historia, contar la historia de Leo y de ella, aquella historia que juró guardar en su corazón para siempre.


Romance Romance adulto joven Todo público.

#¿porquetefuiste? #romancedepelícula #romanceadolescente #romance #miprimeramor #miprimer #historiadeamor #estrellasenelcielo #esafrase #cuandotevuelvaaver #amor #almasgemelas #adolescentesenamorados
1
92 VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Todas las semanas
tiempo de lectura
AA Compartir

Esa frase

Cuando te vuelva a ver. Fue lo último que dijo, lo último que dejó. Siempre dijo que nunca se iría de forma dramática, que no haría esa salida cursi de las películas. Aunque nunca lo admitió, sé que le encantaban. Nunca le dijo a nadie la verdad, la verdad de su vida, de sus gustos, de su persona. Nunca se mostró de verdad, no como lo hizo conmigo. Aún puedo respirar su aroma cada que cierro los ojos. Aún puedo ver esa sonrisa que siempre me enamoraba, más de lo que ya estaba. Aún puedo recordar esos ojos azules, tan azules que creías que estabas soñando. La diferencia ahora es que es lo único que puedo hacer. Soñar con esos ojos, esa sonrisa, ese aroma, esas risas que dejaba, esos momentos que compartimos. Los adoré siempre y juré guardarlos para siempre, aún sin saber qué es lo que tendría que hacer después de que se fuera.


Cuando te vuelva a ver. Odié esa frase desde que la dijo, pero ahora es la causa de mi dolor. Ellos no entienden. No me duele solo porque “lo conocía”. Era el amor de mi vida, mi alma gemela. Es cursi, lo sé. Pero eso era. No existen otras palabras para describirlo. Él sacó lo mejor de mí y por eso lo adoré. Él me acompañó en mis días grises, en mis días negros. Él me enseñó que la vida no es tan mala, me enseñó el amor propio, pero también el amor romántico, ese que crees encontrar siendo un estúpido adolescente enamorado. Éramos unos estúpidos adolescentes enamorados, la única diferencia es que lo nuestro era amor, lo supimos inconscientemente. Aun cuando lo supe, no podía decirlo. No me atrevía. Ahora que lo hago, no está. Ese día lo iba a hacer, pero no me atreví. Y ahora me odio por eso.


Cuando te vuelva a ver. Siempre esperaba con ansias ese momento en que podía verlo. Desde que estaba con él ya lo extrañaba. Fue mi razón para no darme por vencida. Mi razón de ser. Mi razón de vivir. Verlo, aunque sea una vez al día me bastaba, seguía sin ser suficiente, pero siempre podía seguir sabiendo que lo vi. Que él seguía aquí. Que no cumplió su promesa de niño. Nadie sabía el dolor que llevaba consigo, ni siquiera yo. Pero sabía que era mucho más grande que el mío. Lo expresaba en sus ojos. Por más hermosos que fueran, no podían ocultar completamente su dolor. No me lo contó todo, no me contó todo su pasado, aún dudo si lo que me dijo fue mentira o no. Pero si nunca me dijo nada, entendía porque tanto dolor. Cuando hay algo que no le dices a tu alma gemela, es porque te causa gran dolor.


Cuando te vuelva a ver. Siempre me decía cuanto ansiaba verme. Nunca entendí el por qué. No soy nada especial, soy solo yo. Le enojaba que dijera eso. Él no entendía cómo no podía ver lo hermosa que era, lo especial que era. Siempre me daba cumplidos, a veces sin verme me repetía lo hermosa que era, según él. Mi forma de pensar de mí no ha cambiado, sin embargo, ahora salgo más que antes, me demuestro ante el mundo como él quería que lo hiciera. Mis inseguridades siempre quieren detenerme, pero mi amor por él es más grande que me hace seguir adelante. Como a él le gustaría. Hasta ahora no entiendo como alguien como él pudo fijarse en mí, en mi rota persona. Dicen que opuestos se atraen, pero él y yo teníamos tanto en común. Ambos estábamos rotos.


Podría repetir infinitamente esa frase. Pero no lo haría para que entendieran, lo haría para hacer esto realidad, aunque lo sé, hay veces que parece que lo olvido. Sería para acostumbrarme a esa frase otra vez. Sería para aprender a vivir con esa frase, para aprender a amarla, para que sea lo que alguna vez me destruyó, pero lo que ahora me repara. Esa maldita frase. Cada que siquiera la pienso, pareciera que me cuesta, que me lastima, que me quema. Cierro los ojos y lo veo a él, diciéndola. Y no puedo. Me atormenta despierta, pero también dormida. Parece que no me dejará nunca. Y debo aprender a vivir con ello.


Sé que no entienden, nadie lo hace. Nunca quise escribir, no de esta forma. Pero es mi única salvación, al menos por ahora. Todos me dicen que va a estar bien, que ya estoy mejor, pero eso no es verdad. Nadie entiende, nadie lo hará, nunca me conocieron de verdad para saber lo que dicen, nunca conocieron nuestra historia, nunca les importó, por eso hago esto. Era nuestro secreto, y me gustaría dejarlo así, pero no puedo. Tengo que contarle a alguien, contarles todo, para no quedarme sola, con este dolor que se triplicó. Esto lo veo más como un diario, pero no sé. Sólo sé que debo sacarlo, que alguien debe saber, y ahí es donde entra esto. Donde entran ustedes.

5 de Mayo de 2021 a las 22:51 0 Reporte Insertar Seguir historia
1
Leer el siguiente capítulo Rota

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 10 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión