daniel_elias Daniel Elias

Supongamos que estas en el mundo. Bien, supongamos ahora que ese mundo no es tan como crees que es. Grandes experiencias le deparan a Manuel ¿será capaz de tomarlas o ellas le tomaran a el?


Suspenso/Misterio Sólo para mayores de 18. © Todos los derechos reservados!
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Lo que todos esperaban.

España de 1920, un cortés hombre de refinados estándares, con un traje de gabardina color carbón, abotonada desde el cuello bajo hasta la cintura, con una camisa de botones blanca por debajo acompañado de una corbatilla del mismo juego de color que la gabardina. Unos pantalones de pinzas hechos de tela que acababan en unos relucientes zapatos de cordón, recién lavados por un limpiabotas que lo recibía de la salida de su automóvil, procurando no dejar ni una mota de polvo en los pies del señor. Como complemento, un bastón alargado y un sombrero que iba a juego con el resto del conjunto de ropa. Aunque poco le fue duradero esas relucientes y bien cuidadas ropas, pues nada mas que el trabajador callejero terminó de sacarle brillo a sus zapatos, un niño de poco mas de 10 años impactó de lleno con el señor, embarrando su ropa — ¡Maldito niño! — Dijo el hombre mientras veía alejarse a quien mas si no, que nuestro protagonista, que era perseguido por un pescador.

— ¡Al ladrón que se escapa! — Vociferaba el pescador persiguiendo al niño, que por cierto, su nombre era no otro mas que Manuel. Perseguido por robar un anzuelo y un gusano, pues quería usarlo para colgar con el anzuelo su ropa y con el gusano atraer pájaros y estos cazarlos con piedras. Para intentar librarse del pescador, Manuel no tuvo otra opción mas que pasar por calles estrechas, dando turbulentas vueltas hasta perderlo de vista. El robar no era de su preocupación, pues ni el ni su madre ni padre iban a ser sentenciados por sus travesuras de niño pequeño debido al alto estatus social de ambos padres, y del que se esperaba del niño. Aunque bueno, pese a tener un alto estatus social, la madre se empeña en vivir una vida medianamente humilde, viviendo no en casoplones del barrio rico, sino en casas del barrio medio cerca de los barrios comerciales de Barcelona. Nada mas llegar a su hogar, Manuel fue recibido con una colleja de su madre justo en la parte superior de la nuca, en la parte posterior de la cabeza.

— ¡Anda que me tenias preocupada Niño! ¿Sabes que hora es esta para llegar? venga, encima lleno de barro...El rio queda a tomar... ¡Lo que me haces hacer! ¡Corre pal´ filtro ahora! — Y escopetado, nuestro pequeño ladrón salió de su actitud malcriada para volverse un sumiso a las ordenes de su madre. Quitándose sus pantalones y camisa dejando estas prendas desperdigadas por el suelo cerca del filtro de agua, donde su madre vertió agua de lluvia que había caído hace pocos días. Estaba helada, tanto que el niño soltó un pequeño grito mientras su madre le restregaba una toalla áspera, tratando de retirar el barro de la piel de su hijo.


2


Aseado entre muchas comillas, temblando de frío por el agua que le había caído encima siendo resguardado únicamente por una toalla pequeña que no le tapaba del todo. Andando hacia la sala de estar, donde estaba su padre leyendo el periódico y disfrutando de un guiso de habichuelas que tenían para comer que rápidamente al ver a su hijo no le levantó la voz, pues su mujer ya lo había hecho y hasta mejor que el solía hacerlo. dejó que su hijo se sentara a comer. Al final, una charla se iba a ceñir sobre ellos.

— Josué, comete las habichuela rápido que se te van a enfriar — Dijo María, la madre de Manuel a su marido, dirigiéndose esta a la mesa para dejar unas papas asadas al vapor como plato de medio centro. EL niño se sentó a comer en su sitio.

— Si mujer...No me digas que hacer de todas formas. Esto esta riquísimo — Gruñó el padre. — ¿Qué tal tu día hijo?

— Señor, hoy mi día ha sido algo normal. Como siempre he salido a jugar con mis amigos ¡Aunque tremenda regañina me ha dado la señora por llegar lleno de barro! — Dijo Manuel respondiéndole a su padre — Siempre te lo he dicho, la próxima vez que vengas cubierto de roña no será una colleja, no entras a casa. — Regañó de nuevo María reivindicando los actos del menor. El padre simplemente río ante tal acto. El almuerzo fue normal hasta entonces, se podría decir que todo se mantiene bajo la monotonía de un día más, el niño ha sido regañado como de costumbre y la familia de tres disfrutando de la comida tan campantes, felices de vivir una tarde más. El padre de Manuel, Josua, trabaja en la ferroviaria que transporta de Barcelona hasta Madrid. A Manuel siempre le ha encantado subirse al tren de vapor de su padre, pero al ser un niño, es complicado que le dejen. Su madre, de nombre María, trabaja como Ama de casa. La sala en donde estaban era un salón común, de forma rectangular teniendo una mesa del mismo cuerpo geométrico en el centro, yendo a lo largo. Las paredes de color blanco hueso, siendo una adornada de cuadros de la familia o de pequeños objetos como manzanas que María frecuentaba dibujar. A ras del suelo, unas sillas de madera simples. Ventanas tapadas por sabanas. Junto a esto, una pared estaba cubierta por un gran armario con puertas de cristal que enseñaban algunas figuras de porcelana o algunos vasos y tazas blancas, que refutaban el hecho que pese a vivir en una casa de carácter medio, la familia seguía teniendo el dinero suficiente para permitirse mejores lujos, pues las tazas no eran especialmente de mala calidad.


3


En otra parte del planeta, donde los ojos de Manuel no alcanzaban a ver, dos personas hablaban de algo, mas bien, discutían de un asunto. Un hombre y una mujer, vestidos de ropas largas como gabardinas de colores oscuros y pantalones un tanto anchos, de un color que combinaba con la gabardina acompañado con botas largas de caucho y una gorra. Lo que mas resaltaba era nada mas que su arma en la cintura, eran un Dúo de militares pertenecientes al ejercito de la corona, exactamente dos comandantes en descanso. Ambos hablaban en uno de los pasillos del cuartel, siendo el Hombre un adulto de treinta y pocos años, de gran altura y de cuerpo definido. Con una barba pequeña sin afeitar de color negro con el pelo de la cabeza tapado por el gorro. Su tez de piel era morena en la cara y extremidades, pues es donde mas pega el sol. Su nombre es Jaren, el cual se encontraba de brazos cruzados con la espalda apoyada en una pared, observando a una mujer de casi treinta años, de altura menor a Jaren con un cuerpo menos musculoso pero aun así definido en el ámbito del cuerpo femenino. Sin mucho pelo en la cara. Tez blanca incluso en la cara y extremidades, pues al ser una mujer no le permitían hacer trabajos de fuerza, mas por alguna razón estaba alistada en el ejercito como una comandante menor. Pelo corto cubierto por su gorro, pero lo poco que se veía era de un color rubio. Su nombre era Sheila, proveniente de las américas. Estaba un tanto enfadada, mas bien disgustada hablándole a Jaren.


— ¡No entiendo como puede haber pasado esto! ¿Cómo que tres portadores han muerto ? — Decía la mujer sorprendida. El hombre solo suspiró con molestia.


— Lo que has escuchado, mujer. Supongo que sabes que va a pasar... — La voz de Jaren era un poco ronca, grave y con un buen timbre de voz. Después de decir esas palabras, se retiró de su descanso para andar a una ventana cercana, mirando a un descampado de arena.


— El cielo se abre a las nuevas generaciones, dará comienzo lo que todos bien sabemos. Que injusto... Después de un siglo ya podría haber seguido así. —



22 de Mayo de 2021 a las 19:58 5 Reporte Insertar Seguir historia
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DP Darío Puerto Gómez
Muchas ganas de ver como continúa, me he creado una cuenta solo por esto, sigue así!!!
July 02, 2021, 15:11
RIMURU TEMPEST RIMURU TEMPEST
Hola soy Cattuber23, jajaj y pues bueno me di cuenta que te fuiste por un narrador omnisciente a lo cuál no estoy tan acostumbrado, ahora hablando de la historia la introducción buena no sólo te enfocas en el protagonista si no que también explicas sin extenderse tanto su entorno, su familia etc y es algo bueno por que la gente al ver tanto texto cansa y lo terminan dejando pero hay momentos en los que si puedes extender y explicar bien, hasta el momento lo último del capítulo realmente me incitó a seguir al siguiente capítulo así que vas por buen camino, de mi parte ya me tienes enganchado y puedes contar conmigo. Espero seguir leyendo y divirtiéndome con las aventuras de Manuel, introducción 6/10 espero sigas mejorando
June 25, 2021, 07:04
eduardo herrera eduardo herrera
Cada 30 dias, bueno a esperarse parael siquiente. no queda mas .
May 09, 2021, 16:14

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