alvaromartinez20 Álvaro Martínez

La extravagante conversación entre Nicolás, un chico anarquista de 18 años que busca asentamiento temporal en la casa de un viejo colega suyo, Álvaro, se torna cada vez más extraña a medida que van intercambiando mensajes. Conversación real entre Álvaro y Nicolás un 26 de abril del 2021.


Guiones No para niños menores de 13.

#comedia #real #bizarro #teatro #obra #teatral #xxi #humor
Cuento corto
0
26 VISITAS
En progreso
tiempo de lectura
AA Compartir

Prólogo Desenlazado

Nico: Hola, Álvaringuis.


Álvaro: ¡Ya te he dicho que no me llames así!


Nico: Je, je, je.


Nico: Sigues aún vivo ¿Cómo vamos?


Álvaro: Sin cambios.


Nico: ¿Todo facha?


Álvaro: Sigo vivo así que supongo, ¿Y tú?


Nico: Bien pese a todo, vivo y contento.


Álvaro: Define todo.


Nico: Me refiero a las cosas que vivimos diariamente sean buenas o malas.


Álvaro: Dificultad añadida por vivir en Latinoamérica. Eres todo un guerrero.


Nico: Ya que estamos hablando de la vida...


Nico: En mi país se acercan días más difíciles de lo que ya son.


Nico: ¿No me podrías dar refugio en tu casa por un tiempo?


Álvaro: No sé a qué clase de dificultad te enfrentas, pero tendrás que elegir entre vivirla o
ser violado.


Nico: Espera ¿Qué? ¿Cómo que violado?


Álvaro: Es el precio a pagar por respirar en mi habitáculo.


Nico: ¿Por qué me tendrías a violar?


Álvaro: ¿Y por qué no?


Nico: ¿No hay otras formas de pagar?


Álvaro: No creo que salga muy rentable tu vida por estar un par de días en mi habitáculo.


Nico: ¿En serio? ¿Acaso tus amigos van a tu casa y los violas?


Álvaro: No tengo amigos porque todos los que vienen aquí desaparecen. No sé qué pasa
con ellos pero a veces me cuesta cerrar la nevera...


Nico: Ja, ja, ja. ¡Espero que estés de coña, Álvaro!


Álvaro: Coleccionista de dientes.


Nico: Vaya humor tienes...


Álvaro: Y eso que aún no he hecho ningún chiste de humor negro...


Nico: Bien, entonces muéstrame tu refrigerador.


Álvaro: Difícil estando en el manicomio...


Nico: ¡Qué moderno son los manicomios de tu país! No sabían que tenían un teléfono y
acceso a Internet...


Álvaro: ¡Naturalmente! Son las ventajas del primer mundo.


Nico: ¿Estás en el manicomio a tiempo completo o solo unas horas al día?


Álvaro: Ni idea, me drogan cuando me encadenan a la pared.


Nico: ¿Y de casualidad Pablo no estará contigo?


Álvaro: No sé en qué momento te he parecido homosexual.


Nico: No, no. Me refería a si estaba contigo en el manicomio.


Álvaro: No, él está en la cárcel.


Álvaro: No ha tenido mi misma fortuna.


Álvaro: A mí me evaluaron como un degenerado mental y a él como un criminal
cualquiera.


Álvaro: ¡Golpe de suerte tuve!


Nico: ¿Y qué delitos cometió?


Álvaro: Principalmente violaciones.


Nico: A ver, a ver... Si no eres homosexual, ¿Por qué decías que si iba a tu casa me ibas a
violar?


Álvaro: Porque soy bisexual.


Nico: Vaya... Eso explica muchas cosas.


Nico: ¿Y Pablo también tiene acceso a un teléfono e Internet?


Álvaro: Dudo mucho que siquiera tenga acceso a la luz solar.


Nico: Entonces, ¿Cómo hizo para darme tu contacto?


Álvaro: ¡Tuviste una suerte increíble! Al parecer lo cogieron justo después de eso.


Nico: Voy a probar, le hablaré.


Álvaro: Adelante.


Nico: Si me responde tendrás que explicarlo. No vale decirle nada. <<No sé ni para que le
dije lo que haría...>>


Álvaro: No sé cómo quieres que te explique que está muerto.


Nico: ¿Lo mataron en la cárcel?


Álvaro: ¡Qué lo van a matar! Se mató él mismo.


Nico: Que pesar.


Álvaro: Pero no sé cómo revivió. Estuvo tres días con sus apóstoles criminales en su celda y
de nuevo se murió.


Álvaro: Creo que fue la amnesia, o sea, se ató una cuerda al cuello para intentar ahorcarse.
El problema fue que la "cuerda" eran cordones.


Álvaro: Se rompieron antes de morir y fue llevado al hospital. La anestesia junto al intento
de suicidio le provocaron la amnesia.


Nico: Entonces, ¿Murió o no?


Álvaro: Ni idea.


Nico: Tío, si estás en el manicomio quiere decir que no me puedes dar refugio en tu casa.


Álvaro: Dije que si entras a mi habitáculo te romperé el culo. Hablo del habitáculo que me
es proporcionado por el manicomio.


Nico: Buen punto pero... ¿Eres homosexual o no?


Álvaro: Definitivamente... No.


Nico: ¿Entonces?


Álvaro: Es que aquí, en el manicomio, no hay mujeres. Por lo cual hay que hacer el apaño.


Nico: ¿Violar hombres no te hace homosexual?


Álvaro: No. Más homosexual es darse la mano.


Nico: ¿Más que introducir tu pene en un hombre?


Álvaro: ¡Eso son necesidades humanas! Nacimos para reproducirnos, pero parte de la
reproducción está en el placer. Si nos han puesto el punto G en el culo es por algo.


Álvaro: Así que me tomo la libertad de abrir rectos.


Nico: ¿Con tu polla?


Álvaro: Sí, la perforadora humana.


Álvaro: Sabes... A veces me gustaría tocar el pene de un caballo para llegar a tocar una polla
más pequeña que la mía.


Nico: Ja, ja, ja. Seguramente te mide 5 centímetros.


Álvaro: Si fueran más todos los hombres habrían muerto por la destrucción de su recto.


Nico: En fin, me queda muy lejos y tú estás encerrado. Es difícil comprobarlo por no decir
imposible.


Álvaro: Si me permiten tener un dispositivo por el cual comunicarme entonces existe la
recepción del manicomio. Podrías darme una visita...


Álvaro: Ya sabes, entrar, saludarme, hablar... Otra cosa es que puedas salir de allí después...


Nico: ¿Por qué no lo haría?


Álvaro: Averígualo.


Nico: Tío y, ¿Cómo surgió vuestra manía por violar personas? Quiero decir, la tuya y la de
Pablo.


Álvaro: En una relación recíproca. Ya sabes, tú me das, yo te doy...


Nico: No me gustaría saber más...


Álvaro: Para contarte más debería hacer una demostración física y tú eres el único
candidato. ¡Es tu día de suerte!


Nico: No, gracias...


Nico: Entonces, si te sacase de allí, ¿Tendrías empatía conmigo?


Álvaro: No.


Nico: ¿Por qué?


Álvaro: Las ventanas sólo tienen barrotes en la sección Z, la de los esquizofrénicos. Las
demás tienen un cristal que ni blindado está. Podría escapar con mis 27 centímetros.


Nico: ¿Y si te ayudase a "curarte"?


Álvaro: ¿Y me dieras a unos 50 hombres mensualmente para saciar mi placer?


Nico: Solo si son personas malas.


Nico: Ya sabes, asesinos, corruptos, maltratadores, etc.


Nico: De ese modo, se podría negociar.


Álvaro: Perfecto, no te toco el culo a cambio de 60 hombres mensuales.


Álvaro: Realmente todas las personas somos "malas", es nuestra naturaleza como animales.


Nico: La mía no es así, soy diferente.


Álvaro: Eres un anarquista, la anarquía viene precedida de la agresividad, uno de los s
sentimientos primitivos de los animales.


Nico: Me has desarmado...


Nico: Entonces te doy los medios, economía, nombres, ubicación y te encargas de
conseguirlos tú mismo.


Álvaro: No, no. Así no funciona.


Álvaro: Aquí, en el manicomio, los hombres vienen solos. No tengo que moverme.


Nico: ¿Tienes muchas visitas?


Álvaro: Sí. Vienen porque me idolatran.


Nico: Joder, están peor que tú.


Álvaro: La gente no sabe ni dónde están ni el porqué de su existencia.


Álvaro: Según ellos, soy un médico más, un psicólogo, un paciente que se ha curado de
todos los males.


Álvaro: Malditos enfermos, me enferman...


Nico: Se supone que los médicos curan.


Nico: Y tú, como médico, ¿Les percutes el recto?


Álvaro: Yo les curo. Les doy la salvación que buscan. Ellos no son felices. No quieren vivir.


Álvaro: Especialmente los esquizofrénicos. Matándolos a través de la destrucción de su
esfínter.


Nico: ¿Les curas rompiéndoles el recto?


Álvaro: Exacto.


Nico: ¿Qué sientes al violar hombres?


Álvaro: Alegría al saber que estoy ayudando a almas perdidas. Ellos nadan eternamente en
la barca de Caronte y yo les tiro al mar.


Álvaro: Ellos no se quejan. Aunque tampoco pueden, les tapo la boca...


Álvaro: ¡Pero yo les veo felices! ¡Veo felicidad en su cara!


Álvaro: Aunque a veces confundo dolor con felicidad...


Álvaro: La mascarilla me impide saber qué sienten de verdad. Pero tengo fe en que sea
alegría.


Nico: ¿Al igual que mi fe de cambiar al mundo?


Álvaro: Mucho mayor porque yo hago cosas para aumentarla.


Nico: Ahí me has pillado, de nuevo.


Nico:Pero que sepas que 27 centímetros no es una medida tan exagerada.


Nico: Sí, es grande, lo admito, pero no creo que sea suficiente para romper un ano.


Álvaro: ¿De qué hablas? 27 centímetros de punta.


Álvaro: Nunca necesito meterla toda.


Nico: Es fisiológicamente imposible.


Álvaro: Estamos en el siglo XXI, todo es posible gracias a la robotización.


Nico: ¿Eres un violador con un miembro de metal?


Álvaro: Aluminio, querido, aluminio. Si no, no se podría doblar


Álvaro: He sido elegido prototipo de Ciborg sexual por mi experiencia.


Nico: Con razón les abres el culo.


Nico: ¿No te molesta al dormir?


Álvaro: Tiene nanotecnología que posibilita su contracción.


Nico: Te pasas Álvaro, te pasas.


Álvaro: Me paso cuando introduzco un metro más a partir de la punta. Tapada su boca o
no, oigo sus gritos.


Álvaro: De hecho, los escuchan en todo el manicomio. Nadie dice nada porque todos tienen
miedo.


Nico: Qué aterrador...


Nico: Por cierto, ¿En qué manicomio estás?


Álvaro: Estas mierdas no tienen nombres personalizados. Pero mi misión es cambiar eso a
Manicomios Álvaringuis S.A.


Nico: Me das créditos, por favor.


Álvaro: No sé de qué me hablas.


Nico: ¡Eso de "Álvaringuis" es mío!


Álvaro: ¡Parece que ya tenemos nuestro primer paciente en Manicomios Álvaringuis S.A!


Nico: ¿Quién es?


Álvaro: Desconozco su situación personal, pero tendremos que mandarle un avión. Se
alegrará ya que cuando lo vea dirá -adiós Latinoamérica y adiós virginidad-.


Nico: Ja, ja, ja, ja. Se supone que te voy proveer lo necesario para que calmes tus
necesidades.


Nico: ¿Por qué hacerme daño?


Álvaro: Hasta que me encuentres a esos 45 hombres no tengo con quién jugar...


Nico: Aun sacándote de esas cuatro paredes, quitándote la camisa de fuerza y
deshaciéndome de los medicamentos que te hacen parecer retrasado, ¿No podría ganarme
tu empatía?


Nico: Me parece una falta de respeto.


Álvaro: No tomo medicamentos que no sean vía anal.


Álvaro: Y las farmacéuticas no harán medicamentos especiales vía anal sólo para mí.


Álvaro: Por lo que estoy en perfecta condición mental, al igual que el dragón que vive
conmigo. A veces brilla.


Nico: Claro, ¿Y Pikachu no estará allí contigo de casualidad?


Álvaro: Aún no. No quiere venir porque tiene miedo. No quiere ver mis Pokebolas.


Nico: ¿No te han dicho que violar personas es pecado?


Álvaro: Según los demás pacientes soy un Dios de la antigua Mesopotamia. Yo libero del
pecado a los intrusos que osan entrar en mi habitáculo.


Nico: A ver, según yo solo eres un hombre con un miembro robótico y con problemas
mentales.


Álvaro: Creo más en lo que dicen los demás pacientes.


Nico: Sigue y no te sacaré de allí.


Álvaro: Como si pudieras.


Nico: De hecho estoy detrás de ti, date la vuelta.


Álvaro: Espero que sepas que en el momento en el que me dé la vuelta te quedarás ciego
víctima de mi pene robotizado.


Álvaro: Porque como puedes ver estoy desnudo y si me haces tener una erección por tu
belleza lo vas a pagar caro.


Nico: Desnudo y amarrado a una silla. Podría aprovechar para dormirte, sacarte de ahí y
dejarte en Andorra.


Álvaro: ¿Pretendes convertirme en Streamer?


Nico: Tu directo será reproducido en el manicomio.


Álvaro: Entonces me parece bien.

28 de Abril de 2021 a las 18:00 0 Reporte Insertar Seguir historia
0
Continuará…

Conoce al autor

Álvaro Martínez Prófugo del perdón, misericordioso agnóstico adicto al onanismo. Devoto nihilista. Marqués exiliado y alcohólico alienado.

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~