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Enrique Sanchez


El libro cuenta la historia de un adolescente en su último año en el colegio, junto a sus amigos, mientras ellos viven experiencias y problemas, como su primera relación sexual, la elección de una carrera universitaria, problemas con sus padres, entre otros, además de pasar por algunas situaciones inesperadas, que, a pesar de parecer un poco exageradas, son a la vez realistas. Todo esto contado con poco de humor negro.


Humor No para niños menores de 13.

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La orientadora no tiene limites

Era el primer día, de mi último año de secundaria. Nuestra directora de grupo, la profesora Miranda, era una mujer de 60 años, un poco subida de peso, y de estatura baja, que solía llevar su cabello negro recogido. Todo el grupo la conocía, ya que también había sido nuestra directora de grupo el año pasado. Según Jorge y Mónica, era un aburrimiento escuchar su bienvenida, así que me había escapado de la primera clase, junto a ellos, no era mi forma de ser, pero ellos habían insistido y no pude negarme, de pronto era falta de carácter por mi parte, pero solo tenía 16 años, y pertenecer a un grupo era algo importante para mí en esa época, aunque esto fuera una tontería ahora.
Mónica era una joven un poco engreída, era la típica mujer caprichosa, y superficial que lo ha tenido todo en la vida (o al menos la parte material), gracias a su padre, que era un político en ascenso, a pesar de estar envuelto en varios escándalos e investigaciones por corrupción. La falta de tiempo de él, tornaba la relación entre ambos muy conflictiva, lo cual afectaba la manera de ser de Mónica, quien al final después de mucho tiempo empezó a verlo solamente como una fuente dinero y nada más. Su madre, una mujer de gran belleza, era la persona con quien compartía más tiempo de los dos y tampoco era un buen ejemplo para ella. Según decían las personas a su alrededor se había casado por conveniencia. Alguna vez escuché a mis padres conversando sobre este asunto durante la cena. Recuerdo que mi padre le dijo a mama –que hombre tan feo, definitivamente ese matrimonio tuvo que ser por dinero, porque yo no veo otra explicación- a lo que mi madre agrego –los sentimientos son aún más importantes, la conexión que tengas con la persona y la complicidad que surja con esta, si al menos él la tratara bien uno podría decir que se enamoró de sus sentimientos, pero con lo mal que la trata, definitivamente tuvo que ser por el dinero-
Adicionalmente, la madre de Mónica era una mujer muy superficial a la que nunca le había preocupado cultivar su mente. Recuerdo que alguna vez vi una de las entrevistas por televisión, en las que acompañaba a su esposo, y cuando le preguntaron
¿Qué piensas de la pobreza infantil en el mundo?
El que no trabaja no come – respondió ella
¡pero son niños! - había dicho el periodista
La verdad no sé, yo simplemente nací para brillar, no para pensar- había sido su respuesta
Mónica había heredado la belleza de su madre, pero la inteligencia de su padre, afortunadamente y sus malas costumbres, desafortunadamente. Durante una excursión el año anterior, a la que me habían invitado, paramos en mitad de la calle donde una anciana ciega, que estaba vendiendo accesorios, entonces nos habíamos detenido para preguntarle el valor de algunas cosas, y mientras tanto, ella le había robado un reloj a la anciana. Nunca logre entender el porqué lo hacía, si ella tenía suficiente dinero para comprar veinte veces un reloj así. La chica no parecía tener ningún tipo de vergüenza, nada la detenía, pero yo seguía siendo su amigo porque me convenía. Ese día al ver a Mónica, logre comprender la importancia que tiene el ejemplo recibido de los padres en el desarrollo de los niños, más de lo esperable.
Entonces, reflexione sobre lo diferente que es cada persona de otra, cada uno con sus condiciones especiales. A algunas personas les gusta el baile, a otros la lectura, otros roban a abuelitas ciegas por la calle, en fin. Cada quien crece con determinadas costumbres y a veces de pequeños solemos pensar que todo el mundo ha crecido en las mismas circunstancias, hasta que nos relacionamos con más personas y notamos las diferencias que hay con los demás.
Confidencialmente con lo sucedido, la profesora de sociales nos había solicitado hacer un reporte sobre la delincuencia juvenil. Según los informes, el problema estaba en aumento en la ciudad, era una situación grave a la cual no se le había prestado mucha atención hasta el momento, durante el programa de radio que a veces colocaban en la mañana mis padres, uno de los entrevistados explicaba las variadas causas de esto, incluyendo desde algo cultural, como la necesidad de los jóvenes a verse más importante que los demás, hasta problemas económicos, pasando por el aprendizaje social y la imitación de patrones, que posiblemente era el caso de Mónica. Por mi parte pensaba que las leyes con las que se juzgaba a los jóvenes eran muy permisivas y esto aunque no era la causa del problema, empeoraba la situación actual. Hacia dos semanas cuando iba con mi madre un joven le había rapado el bolso, unos hombres que pasaban por el lugar nos ayudaron a detener al joven, que quedo libre a los pocos minutos de haber entrado a la estación de policía, debido a que era menor de edad. Qué tipo de ejemplo le estaban dando a los jóvenes, no estaba esperando la cadena perpetua, pero si un castigo, algo que le reforzara la idea de que robar era una acción mala y que no debía hacerla, pero ni siquiera trabajo comunitario había hecho, se fue así sin nada más, que mensaje le habría quedado a ese joven de todo esto, seguramente ninguno, pensando que no debía pagar por sus actos solo porque aún no cumplía la mayoría de edad, y que podía repetir el robo las veces que quisiera, ya que igual no le iban a hacer nada. Pero lo peor de las leyes permisivas no era esto, era que muchos grupos de delincuenciales se aprovechaban de ellas, para reclutar jóvenes e inducirlos a la delincuencia, ya que el riesgo en caso de que los atraparan era menor. Siempre me ha parecido ilógico ver niños robando, a pesar de que no conocen el valor del dinero, ¿Por qué lo hace? ¿Cómo aprenden? ¿Quién les enseña? Recuerdo que a los pocos días volví para intentar pagarle el reloj a la anciana que había robado Mónica, pues me sentí algo culpable con lo sucedido, ya que no había hecho nada para detenerla, pero la anciana había sido echada de su trabajo por lo sucedido y pocos días después había sido encontrada por la policía en medio de la calle, en condiciones lamentables, llegue justo en el momento en el que la policía estaba llevándosela a un refugio para personas de la tercera edad. Comprendí entonces, que lo que para Mónica fue un juego de adolescentes, para la señora fue perder su trabajo y terminar en las calles, pensé en contarle a Mónica lo sucedido, quería que se sintiera algo responsable, pero no tenía sentido, primero porque tarde o temprano el “karma siempre regresa” aunque algunas personas crean lo contrario y no se den cuenta cuando pagan su deuda, y por otro lado, aunque se lo hubiera contado, no creo que hubiera sentido ninguna responsabilidad, ya que ella solamente aprovecha la “oportunidad” como su padre lo había hecho, cuando robo parte de los dineros destinados para la construcción de varias escuelas públicas, (aunque todavía no se había comprobado) muchos niños se quedaron sin educación por esto. Al poco tiempo, el padre de Mónica le había comprado una camioneta a ella, no podía dejar de sentir algo de indignación al imaginarme con qué dinero la habían comprado, pero igual la indignación se me pasaba, cada vez que ellos me acercaban en la camioneta hasta mi casa, cuando salía del colegio.
Jorge era el novio de Mónica, tenía mala fama entre los profesores quienes sospechaban que él vendía drogas, ya en varias ocasiones lo habían requisado dentro de la institución, pero nunca le habían podido encontrar una sola prueba de esto. -No juzguéis a alguien solo por su apariencia- decía él. El verdadero motivo de que nunca le encontraran drogas, era que uno de los celadores del colegio, recibía una pequeña bonificación por avisar de cualquier requisa. Era increíble que la persona encargada de nuestra seguridad, la vendiera, por un poco de dinero, permitiendo el consumo de drogas. Ya en varias ocasiones me había ofrecido probar alucinógenos, pero yo siempre me había negado, la verdad no sabía por qué él era mi amigo, creo que fue por culpa de la profesora Miranda, ya que durante las vacaciones del año pasado me había pedido que le prestara mis apuntes a Jorge, no me pude negar y cuando fui a su casa él ya estaba completamente drogado y en sus alucinaciones me había confundido con uno de los personajes de una serie de televisión, y había empezado a actuar un poco raro, luego me había pedido que lo ayudara a escapar, porque los extraterrestre se lo querían llevar debido a que sabían que él vendía drogas y ellos también querían probar un poco – vienen los extraterrestres adictos- decía. Era una alucinación demasiado extraña, pero para ser sincero no supe como escapar de esa situación tan incómoda, por lo cual, decidí seguirle el juego y quedarme allí, hasta que se encontrara mejor, desde entonces, él me consideraba como un amigo. El otro motivo por el que éramos amigos, era que a mí me divertía verlo cuando estaba borracho, a diferencia de muchas personas que se ponen agresivas o fastidiosas, Jorge no paraba de decir cosas incoherentes, riéndose de todo. La última vez había terminado bailando sobre un tubo mientras la gente por burla le tiraba monedas. Recordé entonces a una prima lejana a al que también le regalaban monedas por bailar, pero esto era otra cosa diferente.
Mónica, Jorge y yo nos sentamos en el patio trasero del colegio, cuando La orientadora, por casualidad, nos atrapó fuera de clase, por lo cual fuimos llevados a la dirección. Ella, una mujer delgada de cabello negro, que recientemente se había enfrentado a varios problemas, a raíz de la separación con su esposo. Con la clara creencia, que el ejemplo es la mejor manera de enseñar a los demás, me costaba trabajo tomar sus palabras en serio, ya que alguna vez, después de su divorcio, se había inscrito a un grupo para conseguir esposo por internet, colgando fotos falsas y sugerentes. Finalmente y como buen cliché había terminado ligando con el director que estaba casado y desde entonces se había convertido en la nueva supervisora del colegio. Muchas personas habían apoyado a la orientadora, y por su parte ella había respondido a las críticas de la gente, enfatizando que era su vida privada y nadie tenía derecho a husmear en ella, y aunque esto era verdad y la privacidad de cualquier persona debía ser respetada, la comunidad estaba preocupada de que la orientadora de un colegio fuera una mujer inestable mentalmente.
Una semana después del incidente, justo cuando se acercaba el día internacional de la mujer, un grupo de feministas realizaron una manifestación frente al colegio, apoyando la libertad sexual de la profesora y condenando al director como el malo de la historia. Mensajes escritos a mano como “él era el casado, ella estaba soltera”, “¿por qué nadie lo culpa a él?” o “libertad sexual para la mujer” resplandecían en medio de la manifestación
Yo, por mi parte, había vi las fotos de la orientadora varios días después, por pura casualidad, cuando un compañero me las había enseñado, jamás lo habría buscado por mi propia cuenta; La mayoría de las fotos había recibido una gran cantidad de comentarios, aunque la mayoría de varias madres del colegio preocupadas por perder a sus esposos, que después de ver las fotos iban con más frecuencia a recoger a sus hijos en vez de que lo hicieran ellos y los otros comentarios eran de hombres mayores, que halagaban los atributos de la orientadora, destacando su proyección internacional.
Cuando llegamos a la oficina del director, él estaba esperándonos sentado en su escritorio, con las manos entrelazadas. Una mirada fugaz apareció entre él y la orientadora, antes de comenzar a hablarnos de la importancia de nuestra educación. Entonces comenzó su discurso explicando lo extraño que le parecía ver como los jóvenes le daban tanto valor a cosas que no las tenían como tener los zapatos de moda, haber consumido alcohol, o haber iniciado sus relaciones sexuales y descuidaban las cosas realmente importantes, como los estudios que serían la base de su futuro. A pesar de la verdad en sus palabras, era difícil centrarse en las cosas importantes en medio de un mundo tan superficial pensé, luego, poco a poco deje de escuchar la voz del director, mientras mi mente se ausentaba entre mis propios pensamientos.
Regresé al salón después del pequeño regaño del director, me senté en mi lugar, que estaba al lado del de Mónica y Jorge y comenzamos a escuchar la presentación de la profesora Miranda, que iba por la mitad. A continuación, realizamos una actividad, la cual consistía en escribir nuestro proyecto de vida, era algo difícil para mí, realmente nunca lo había pensado con claridad, el año anterior nos habían llevado a algunas universidades, pero yo aún seguía sin saber lo que deseaba estudiar, así que solo coloque lo primero que se me ocurrió en la hoja, inventándome una vida perfecta para mí en el futuro, pero la vida real siempre es más difícil, a veces no se cuenta con los recursos necesarios para hacer lo que uno desea, pero lo importante es seguir intentando o al menos eso era lo que siempre nos decían en clase, ¿Qué tan fácil será conseguir mis sueños?, pensé.

12 de Abril de 2021 a las 20:23 0 Reporte Insertar Seguir historia
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