baneste Jairo Lorca

Conjunto de relatos que me ha gustado escribir en el tiempo. Dado que no es la primera vez que los veo, están arreglados, re-redactados, y rediseñados. Algunos son en si mismos, publicaciones que he hecho en otras redes sociales, pero que Hoy deseo aunar en esta plataforma. Describo situaciones de la vida, sentimientos, procesos mentales, y pequeñas ideas que a veces controlan mis dedos y piden ser escritas. En la semana pueden haber uno o dos capítulos, por lo que... Ponte las pilas y quédate atento a las actualizaciones.


Historias de vida No para niños menores de 13.

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Vacío

Llegas a ese punto dónde dejas de hablar, de comunicar, de sentir, expresar.

Los días simplemente pasan, las caras se mezclan, los nombres se repiten y tú simplemente ya no vives.

El silencio se volvió tu mejor amigo, dormir horas y horas para ti es tener la mejor compañía.


—¿Estás bien? —me dice un colega.


...


Queda todo en silencio. No hay respuesta. ¿Que debo responder?

¿Hay una respuesta correcta a la consulta?


—...


Cierro los ojos.


Oscuridad.

Una luz aparece. Es mi encendedor. Enciendo un cigarro, mientras percibo como mi acción ayuda a las penumbras a mezclarse ante el humo de mi tabaco y... Una silueta se logra ver. Siento sus ojos pegados a mi incluso sin verlos. Es... Es humo. Es una sombra. Es... Un hombre, de mi altura, pelo oscuro, con chaqueta negra, tapado totalmente. ¿Seguro de lo que ves? ¿Lo estás imaginando?

Siento la presión de su mirada, me achico, me siento indefenso, me siento desnudo, me siento... En el suelo a intentar entender la situación.

Enciende un cigarro, y una negra y tupida barba se logra dilucidar.

Siento que ha pasado una eternidad, y solo ha pasado con suerte un minuto. Su cigarro lentamente se va consumiendo, el simplemente mira, amenazante, atento, sin quitarme la mirada, sin moverse de dónde está, únicamente moviendo su brazo y sus finos labios para fumarse el cigarro que lleva entre sus dedos.

Se mueve... ¡Se mueve!

Hacía mi. Me siento amenazado, mi cuerpo pide correr, mi mente exije escapar, yo simplemente lo veo hipnotizado. Perdido entre el azabache, marrón, canela y plateado de su barba. A la luz, sus vellos mostraban los diferentes tonos que este hombre tenía. Absorto en mis pensamientos al mirarlo, no noto cuando ya está frente a mi.

Mis ojos ya estaban asimilando la oscuridad. Lo miro y ya entiendo.


—¿Llegó tu momento? Quizás, ¿Llegó mi momento?


—...


Que estúpido. De él no recibiré respuesta...

Me toca la cabeza, su otra mano me empuja al suelo, y luego...


...


Hay un tipo en el suelo. Dormido. Mi cigarro ya está por terminar. Enciendo otro y en un pestañeo vuelvo a la realidad.


...


—Si... Todo bien y ¿Tu? —digo con tono alegre.


—aburrido de la cuarentena no más —me dice cabizbajo mi colega.


11 de Abril de 2021 a las 21:25 0 Reporte Insertar Seguir historia
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