ladysucubus Karina Dallesio

Esta dramática historia relata el cuestionamiento de la existencia de Amelia y Clark, dos humanos mejorados que fueron concebidos solo con un propósito en sus vidas y nada más. Tienen prohibido sentir emociones, empatia y vincularse de cualquier manera. A la orden incuestionable de lo que conocen como un padre y mentor.


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El Propósito

¡Hola a todos y a todas! Mi nombre es Leonard Bort, investigador en jefe de esta base de operaciones, hoy es... - ¿Dónde dejé el calendario? ¡Ah sí! Ehm – Hoy es 28 de septiembre, a las 9:05 AM. Con esto de no ver el sol, es difícil acordarse qué día estamos, en fin, disculpen, les quería comentar sobre...

— ¿Qué está haciendo? –

Leonard B.: - Oh, disculpa... jeje, estaba... estaba practicando para mi discurso, cuando... ya sabes, todo esté preparado y listo. –

— ¿Cree que ese día llegará? —

— Eso espero... eso espero. –

— Por cierto ¿A qué viniste? Estoy algo ocupado en este momento, deberías estar en la zona de mantenimiento, haciendo el diagnóstico de esta semana, la última vez pagamos consecuencias por ignorar eso. –

— Sí, lo sé, solo que venía a preguntarle algo, si puedo, claro... —

— Por supuesto, adelante. –

— Desde que... nací, es decir, me comprende ¿no? —

— Sí, prosigue. –

— Bueno, quería saber si ese día del que tanto habla, veríamos a más como nosotros. –

[...]

— Sinceramente no lo sé, estoy recabando todos los datos posibles, pero los resultados parecen ser siempre el mismo, con sus variantes técnicas, que como sabrás, son muy extensas de explicar y solo llevan a la nada. –

Entiendo, yo tenía una suge... —

Desconocido: — ¡Hola, buenos días! Estabas acá... por fin te encontré, no deberías molestarlo, tenemos que ir a hacer el diagnóstico... —

Ella: — No dispones de autoridad para darme órdenes, somos iguales... casi. –

— Por supuesto que no somos iguales, yo soy mejor. – Dijo riéndose.

— Puff, como digas. –

— Ja ja, nada como sus pequeñas rivalidades para alegrar la mañana. Necesito que empiecen a hacer sus actividades, vuelvan cuando terminen con sus resultados. –

— ¡Sí señor! –

— Sí, profesor. –

<Tiempo más tarde>

— A menudo considero que podría ser un padre para ellos, pero me siento más como un mentor, como alguien a quien recurren cuando tienen dudas, sin embargo, no puedo responder la mayoría de ellas, aunque quisiera, no puedo hacerlo. Necesito que esto dé resultado, porque yo no tengo a quien recurrir en caso de que no. —

— Con su permiso, ya terminé mis tareas correspondientes y quería entregarle los resultados finales. –

<Entrega una planilla con documentos>

— "Ya terminé mis tareas correspondientes... aquí tiene sus resultados" bla bla, relájate un poco, lo hacemos a diario. –

— ¿Otra vez? ¿Me estás siguiendo acaso? –

— ¿Yo?! ¡Ja ja! No te seguiría ni que fuera... sí te estaba siguiendo. –

Leonard B.: - Vaya, pareciera que el destino siempre los pone juntos ¿No creen? –

— Que él me siga no significa que estemos juntos, profesor. –

— Que ella se deje seguir no significa que no lo estemos, profe. –

— Ay, no te soporto. –

Leonard B.: - Jajaja, que graciosos son, desde mi perspectiva, comparten una rivalidad que al final, siempre los junta, sin importar nada. –

— Si usted lo dice... ah, por cierto ¿profesor? —

Leonard B.: - ¿Sí? –

— ¿Por qué se llama Leonard? –

Leonard B.: - Mi antigua mentora me dio este nombre, también era mi madre. –

— ¿Y usted sería nuestra madre también? –

Leonard B.: - ¡Ja! No exactamente, pero sí, soy su mentor o también profesor, me pueden decir de varias formas. –

— Y profe... ¿Cree que en algún momento tengamos nombres como usted? –

— ¿Podemos elegir nuestros nombres, profesor? –

[...]

— Ehm... sí... claro, todo a su... debido al tiempo ¿sí? Ahora váyanse, estoy ocupado, ustedes tienen tareas por realizar. —

<Asienten con la cabeza y se retiran>

— ¡Ey! espera. —

— ¿Qué? tenemos cosas que hacer. –

— No no, osea sí es verdad, pero... esa fue una buena pregunta ¿Cómo te gustaría llamarte? –

— Eso no te incumbe... Bueno, me gustaría llamarme... Amelia Earhart, leí que fue la primera mujer en volar. –

— Jajaja... ¿es en serio? ¿Te gustaría llamarte así porque ella pudo volar? –

— Que idiota. –

— Yo me voy a llamar Clark Kent porque era Superman y podía volar, así podríamos volar juntos. –

<Se quedó perpleja y se ruborizó al instante.>

— Amelia volaba con una máquina llamada Avión ¿en qué máquina volaba ese tal... "superman"? –

— ¿Máquina? Él volaba con ¡SUPER PODERES! –

— Puff, siempre tan infantil... esas cosas no existen. –

— Lo único que creo que no existe, son tus emociones. –

— Eso está prohibido, nos distrae de nuestras tareas correspondientes. –

— Es posible, pero también hay actividades que se hacen mejor con emoción. –

— No es algo que nos incumba y además... No podemos utilizar nombres, ya lo sabes. -

— Sí... ya sé... ya sé, pero estaría genial... ¡Tengo una idea! ¿Y si... en secreto nos llamamos por los nombres que nos gustarían? –

<Lo miró confundida.>

— Eso va contra del código A34... -

— Sí, sí ya conozco el reglamento... pero... sabes te pregunto algo: Si un árbol cae en un bosque y nadie está cerca para oírlo, ¿hace algún sonido? –

— Por supuesto que sí... -

— ¿Pero y si nadie lo escuchó?

— Seguiría emitiendo sonido, pero sin un receptor que lo escuche. –

— Y si el receptor fuera el profesor?

— Ehm... yo... tenemos cosas que hacer. –

— Puff, está bien, como digas... Amelia. –

— No me digas así. –

— ¿Cuándo vas a dejar de ser tan ortodoxa y correcta? –

— Cuando tu boca esté cerrada. –

— Bah, en fin, tenemos trabajo que hacer, nos vemos. –

— Ojalá que no. –

[Días después]

<Mensaje entrante por el comunicador principal>

Voz: - Día 05 de octubre año 4.005 D.C.H comunicado entrante para el investigador en jefe Leonard Bort: se le notifica que su último prototipo, denominado como "Astro" tuvo éxito en su misión, sin embargo... se perdió la comunicación desde hace 87 días, 12 horas y 41 minutos. A su vez, le pedimos que por favor termine con sus investigaciones y exigimos resultados cuanto antes, exactamente, tiene una semana a partir del presente día, o nos veremos obligados a cortar los suministros, gracias.

Fin del comunicado.

Leonard B.: - ¡Esperen no se vayan! –

<Comunicador apagado.>

— No... por favor... no se... vayan. ¡MALDITA SEA! ¡UNA SEMANA! ¡¿QUE CARAJOS VOY A HACER EN UNA SEMANA?! –

[Gritos y golpes]

— ¿Profesor? ¿Se encuentra bien? —

[...]

— ¿Profesor? ¿Está ahí? Si no me responde entraré por la fuerza. —

— Sí... sí, estoy bien, solo que... nada. ¿Qué necesitas? —

— Ya terminé mi diagnóstico diario, venía a dárselos profesor. – Ingresó al laboratorio.

— Tome, acá están. – entregándole una planilla con varias hojas dentro.

— Negativo. negativo, ausente, ausente... ¡No sé ni porqué te mando a hacer esto! —

<Un instante antes de arrojar la planilla contra el suelo nota que hay una hoja sobresaliente, que no era un documento.>

— ¿Qué es esto? –

Al revisar la hoja se encuentra con un dibujo, más bien un retrato, hecho con lápiz, parecía ser una mujer volando y abajo decía "some day" que significa "algún día".

— Disculpe profesor se... se me olvidó que eso estaba ahí, démelo por fav... —

— Esto... tu sueño es... ¿volar? —

— Sí, pero es una tontería no debí... perdóneme por favor. –

El profesor la veía fijamente, su mirada frustrada se transformó en compasiva al instante, sus ojos se llenaron de lágrimas y sonrió al mismo tiempo.

<La abrazó fuertemente, quebrándose en llanto>

Ella se quedó helada, paralizada por su reacción, ya que nunca en su vida hasta ahora, le habían dado un abrazo. No sabía como reaccionar, así que solo se quedó inmóvil y llena de incertidumbre.

— Perdóname... yo no... discúlpame es que, estoy tan cansado que... es hermoso lo que dibujaste, ha pasado tanto tiempo que olvidé estas pequeñas cosas, nunca me esperé que... En fin, podes conservar el dibujo, pero ya no lo mezcles con los documentos, déjame solo necesito... necesito pensar muchas cosas. —

— Gracias... profesor. —

— No me agradezcas, es tuyo ese dibujo. – Entregándole su hoja.

— Gracias por enseñarme lo que es un abrazo. – Una ligera mueca se dibujó en su rostro.

[...]

Un investigador en jefe brillante, uno de los mejores de la historia se había quedado sin palabras ante una respuesta tan corta y simple.

— ¡Hey! Acá estabas... no te encontraba ¿Estabas otra vez dibujando? —

— No te incumbe te dije, debes volver a tus tareas. –

— Uff, siempre tan amable... ¡Hey espera! –

— ¿Qué pasa ahora? –

<Se acercó a ella y trató de poner su mano en su mejilla>

— El contacto físico no está permitido, aleja tu mano o te la voy a romper. –

<Él la miró fijamente y sonrió>

— Espera, solo... espera, déjame sacarte esto. –

Ella viéndolo de forma desafiante, lista para sacárselo de encima en cualquier momento, notó que puso su dedo índice justo bajo su mejilla izquierda.

— ¿Esto es una... lágrima? ¿Estabas llorando? Creí que no tenías emociones... —

<Ella se tocó en el mismo lugar, confirmando que bajo su ojo había un pequeño camino mojado que bajaba sobre su rostro.>

Automáticamente recordó la sensación de abrazo que le dio su mentor y como la hizo sentir, algo que no entendía, como si él le hubiera transmitido parte de su angustia, de su... energía.

— No... no claro que no... —

— Hey... está bien llorar, pero se me hace raro, no tenemos motivos para sentir cosas. –

— No vuelvas... a tocarme, o voy a arrancarte el brazo entero ¿Entendido? – Respondió de forma tajante.

<Él sonrió y asintió con la cabeza>

La base de operaciones estaba bajo tierra, el laboratorio, donde Leonard pasaba gran parte de su tiempo, era amplio y tenía toda la tecnología posible para esa época. Las investigaciones eran diarias, zettabytes de datos, siendo procesados y desencriptados día a día. Solo tenía la ayuda y compañía de sus "alumnos" al menos así, los llamaba su mentor. Existían estrictas reglas sobre comportamiento, proximidad y contacto físico, todas estas actividades solo desviarán lo que se denominaba "El propósito". Sin embargo, el mismo Leonard Bort habría sucumbido a sus emociones y en un estallido de frustración, demostró afecto directo con su alumna.

A pesar de que ella no devolvió el gesto afectivo, tuvo un impacto inesperado, ya que, logró escaparsele una ligera lágrima de uno de sus ojos. ¿Se habrá sentido triste? ¿Frustración? ¿Alegría de que su mentor y "padre" la hubiera abrazado por primera vez en su vida? La incertidumbre se estaba apoderando poco a poco del lugar. Además, su compañero, con quien detestaba en gran parte convivir y trabajar, mostraba cierta empatía hacia ella, formando por primera vez... un pequeño y casi inexistente vínculo.

Continuará...

30 de Marzo de 2021 a las 23:26 4 Reporte Insertar Seguir historia
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NZ Noel Zeppelin
Me encantó la historia, me gustan mucho los alumnos, son personajes a desarrollar mucho y contar todo lo que van aprendiendo cada día, pero lo que más me gustó es la fecha en la que comienza, 28 de septiembre, justo la fecha de mi cumpleaños jaja te felicito Kari!
May 03, 2021, 03:45

  • Karina Dallesio Karina Dallesio
    Oh que bieeen, feliz cumple adelantado ♥ hoy subo otro cap ♥ May 03, 2021, 10:46
Ian Grinfeld Ian Grinfeld
Me gusto! La única queja que podria tener es ¿ Porque no encontré esto terminado para leerlo todo de una? Jajajaja que intriga me dejó! ( Por cierto leerlo con el soundtrack de fallout 3 le da el toque perfecto)
April 08, 2021, 20:41

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