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Fabián Gómez


Dante García, un amante de la fotografía, se muda a un pueblo llamado Villa Santa Flor para trabajar como fotógrafo en un periódico llamado El Anunciante. El pueblo parece ser un lugar tranquilo y amigable, sin embargo poco a poco Dante se empezará a dar cuenta de no todo es lo que parece y que hay mas en el pueblo de lo que se ve a simple vista....


Horror No para niños menores de 13.

#horror #fear #terror #misterio #miedo #scary
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1. ¿Alo?

Él amaba la fotografía, el arte de poder capturar momentos en una imagen le fascinaba. De pequeño se la pasaba tomando fotos en cada viaje que hacía y siempre trataba hacerlo lo más perfecto posible para que esos momentos quedaran grabados de la mejor forma posible. Soñaba con ser fotógrafo para un periódico famoso o para una revista de prestigio y ahora, en parte se iba a empezar a cumplir ese sueño, pero no en ninguna revista famosa o un periódico popular, sino en el periódico El Anunciante, el periódico local de un pueblo llamado Villa Santa Rosa.

"Todos empezamos en algún lado", se dijo así mismo mientras conducía hacia aquel lugar. Mientras manejaba se tomó el tiempo de apreciar el paisaje, la carretera pasaba por un bosque de pinos, era primavera así que el bosque se encontraba en su época mas verde, el cielo estaba de un tono gris, como si fuera a llover, sin embargo esto no sucedía.

Después de conducir durante dos horas ya empezaba a anochecer, pero no parecía estar el pueblo cerca. Iba conduciendo tranquilo cuando de pronto alguien lo llamó a su teléfono, era un número desconocido, así que no contesto, seguro era para publicitarle cosas o eran los testigos de Jehová que tanto lo llamaban para hablarle sobre la Biblia.

Sin embargo lo volvieron a llamar después de unos minutos, esta vez pensó en contestar ya que ni los que llaman para ofrecerte publicidad ni los testigos de jehová llamaban dos veces. Finalmente decidió hacerlo, pero dejo de timbrar.Tenía que ser algo importante, así que marcó el número que lo había estado llamando.

Cual sería su sorpresa cuando escuchó el sonido de un celular timbrar, proveniente de más adelante en la carretera.

Se empezó a sentir ansioso ¿Quién lo estaba llamando? De todas formas siguió conduciendo hacia adelante, el sonido cada vez se oía más fuerte

Ya podía oír el sonido prácticamente delante de él cuando de pronto el carro paso por un bache que lo hizo dar un tumbo. Se detuvo y se dio un golpe de cara contra el timón. Si antes estaba ansioso ahora el miedo se había apoderado de su corazón. Podía seguir escuchando a el celular timbrar, sonido que se había vuelto en su mayor terror en ese momento.

Agarró fuerzas y bajo del carro para ver con que había chocado. No se veía mucho, pero las luces traseras le daban un poco de luz. Empezó a caminar y podía escuchar como el maldito sonido del celular seguía escuchando y cada vez más cerca, como si estuviera volviendo a el.

Tan solo avanzó unos metros cuando horrorizó al encontrarse con un venado muerto, pero no era precisamente eso lo que lo dejó en shock, sino que el sonido del teléfono venía dentro del venado al cual al parecer le habían hecho un corte para introducírselo.

Se iba a hechas a correr cuando de pronto vio como un carro que venía en la misma dirección estacionó detrás de la escena, Dante soltó un respiro de alivió cuando pudo darse cuenta de que se trataba de un coche de policía. Se bajó de él un hombre alto, flaco, de pelo medio ondulado de color oscuro y piel clara.Lo miró y miro al venado, con un semblante serio.

¿Tu lo atropellaste? -fue lo primero que le dijo con un tono serio.

No.. señor, yo-yo lo encontré así, tie-ti-ene un celular ade-de-dentro -dijo titubeando, seguía horrorizado por lo que acababa de suceder.

¿Un celular dices? -dijo el policía con un tono mas calmado, hasta parecía divertido por lo nervioso que estaba el chico por lo que el pensaba que era un simple venado atropellado como muchos otros que se había encontrado en esas carreteras.

Si señor, no se como llego a ahí-confirmó Dante.

El policía se acerco al venado.

¡Demonios! -grito cuando pudo ver la luz proveniente del teléfono dentro de la piel del venado- ¿Cómo ha llegado eso ahí?

No se señor, así lo encontré, de hecho un número me estaba llamando insistentemente y yo le devolví la llamada y provenía de este teléfono, no-no se como pudo su-suceder eso -dijo volviendo a titubear ya que cuando lo dijo se dio cuenta de lo terrorífico que había sido su experiencia.

Muy extraño -sentenció el policía- bueno, seguro fue obra de los gamberros de por aquí, quien sabe como hacen esas cosas, unos malditos degenerados. Vamos chico, ayúdame a mover este venado.

Entre los dos cargaron al venado y lo colocaron a un lado de la autovía. El señor se agachó, sacó un guante de su bolsillo y metió su mano en el venado para sacar el celular.

Investigare esto, pero ya te digo, lo más probable es que no llegue a nada. Bueno, ¿A donde te diriges? -preguntó

Yo a Villa Santa Rosa, soy Dante García, fotógrafo del periódico El Anunciante -dijo extendiéndole la mano al policía.

Diego Cáceres, inspector del pueblo -respondió- Bienvenido a Villa Santa Rosa.

20 de Febrero de 2021 a las 19:01 0 Reporte Insertar Seguir historia
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