gottinathene Atenea Palas

©A-P Todos los Derechos Reservados de Autor Paulo Coelho dice: “No tenía miedo a las dificultades: lo que la asustaba era la obligación de tener que escoger un camino. Escoger un camino significaba abandonar otros”. … Catalina Santamaría, a sus 35 años es una prospera mujer de negocios, soltera, que ve truncado el sueño de formar un hogar porque su pareja se hace presa de la infidelidad, hecho que le cambia la dinámica de vida y dejando el amor cobijado por la desconfianza… … Samy Villegas, 40 años, experimentada guía turística, dueña de una afamada agencia de viajes y abanderada número uno de la soltería, es amiga de los disfrutes pasajeros, aquellos que no implican generar sentimientos. No permite que el amor toque las puertas de su corazón... Dos historias de vida diferentes, que por artilugios del destino convergen una noche dando paso a inesperadas vivencias, cercanía que poco a poco va armando todo un mundo de confusión y caos. Lo que cada una, con su pensamiento, trata de evitar llega inevitablemente a su corazón. ¿Será que Cata & Sam aceptan el giro inesperado que les da el amor y juntas eligen el mismo camino de vida?


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CAPÍTULO 1 – REENCUENTRO

Cata.

Siendo el último día de la semana reflexiono en lo extraña que me he sentido todos estos días. Pienso en lo que soy como persona y profesional, en las experiencias vividas, que para bien o para mal han cambiado mi vida. Los recuerdos se agolpan en mi memoria (unos agradables, otros no tanto) llegando a mí un sentimiento de soledad. Salgo de mi letargo existencial y llamo a mi asistente, que en menos de nada ingresa a la oficina.

· Martica: ¿tenemos más asuntos pendientes o documentos por firmar?

· No señora Cata, su agenda ya está lista para la otra semana y los documentos que firmó eran los últimos pendientes.

· ¡!Bien Martica¡! creo que por esta semana es todo, además hoy es viernes y es muy justo que nos demos la licencia de irnos más temprano.

· Oh, que bueno señora, entonces me voy a prisa para mi hogar (dirigiéndose hacia la puerta para salir, pero antes de hacerlo se gira), ¿usted realmente va para su casa?

· Martica, como crees que me voy a desviar para otro lado (je, je, je). Más tarde me encontraré con Fer para darle la bienvenida con una cena y tomarnos unas cervezas.

· Ay señora Cata, espero no se enloquezcan con las “cervecitas” y por favor me saluda especialmente a la señorita Fernanda. Deseo que disfrute mucho su fin de semana.

· Martica, tendré en cuenta tu recomendación sobre las cervezas (je, je, je), pero no garantizo nada. Descansa, nos vemos el lunes (es lo último que le digo antes de verla salir de mi oficina).


Habiéndome despedido, tomo mis cosas y me dirijo al apartamento para descansar un rato. En el trayecto a casa pienso en mi reencuentro con Fer. Nos conocemos desde la adolescencia y más que mi mejor amiga es mi hermana. Desde que su familia se instaló frente a la casa de mis padres se ha construido a través de los años una camaradería sin igual, tato que nos consideramos una familia extensa.


Fer viajó al extranjero para visitar y compartir con unos familiares, prolongando su estancia por muchos meses. Antes de marcharse ya no compartíamos tanto, todo porque desde hace un par de años no me apetece mucho la vida social, mi tiempo lo dedico al trabajo, siendo una forma de no tener espacio para pensar en mis vacíos existenciales. Siempre ha estado pendiente de mí, me regaña por no descansar ni divertirme. Lo que si me ha venido advirtiendo es que con su regreso las cosas van a cambiar. Con estos pensamientos llego a casa. Pasadas las 7:00 p.m. estoy lista para salir. Suena mi celular y sonrío al darme cuenta quién es.


· ¡Bienvenida mujer!, ¿qué dice la amiga más linda del mundo?

· La amiga más linda del mundo agradece el saludo y notifica que ya está súper lista para salir a disfrutar, ¿te demoras?

· No Fer, ya pedí el taxi. Esta noche no pienso manejar porque siendo tu bienvenida amerita cervecear. En unos 15 minutos estoy contigo.

· Perfecto, nos vemos ahora.

· Chao dulzura…


Sin pérdida de tiempo salgo del apartamento, me despido del portero y al salir del edificio abordo el taxi que ya estaba esperándome. En el trayecto, pienso en lo que sería mi vida actualmente si no hubiera sorprendido a Manuela siéndome infiel con su “secretaria” sobre el escritorio de su oficina. Ese día se esfumo el anhelo de una vida organizada con una linda casa y porque no con hijos. Quizás aquel revolcón no era el primero. Fue tan duro aquel momento que muchas cosas cambiaron en mí, el trabajo se convirtió en el mejor refugio y la soledad es mi compañera de vida… Después de un engaño uno siempre se pregunta: ¿Por qué?


Atiborrada con estos pensamientos me percato que ya estamos a punto de llegar, por lo que le marco a Fer para que vaya saliendo. El auto se estaciona frente a la entrada de su edificio y no tarda en aparecer una chica de mediana estatura, piel trigueña, ojos verdes, expresión risueña y con un lindo vestido rojo de estilo casual. Al subirse al auto nos saludamos efusivamente (fuerte abrazo y beso en la mejilla).


· ¡¡Hola mi Cata!!

· ¡Hola Fer!, como te he extrañado mujer.

· Mentirosa, cuando se extraña se toma un avión para reunirte con el ser extrañado, eh… y por cierto que puntual, pensé que sería más la espera (riendo jocosamente).

· Se lo impaciente que eres, así que le pedí al señor taxista que nos viniéramos volando… Y en cuanto a lo de ir a visitarte sabes la cantidad de trabajo que he tenido, no podía ausentarme.

· Por Dios Cata, eres la dueña del letrero, puedes delegar responsabilidades y darte unos meses de descanso, no me vengas con esa excusa tan reforzada, lo tuyo es por otros motivos.

· Fer, no vamos a empezar con el mismo discurso de siempre, hoy es una noche para celebrar que ya estas nuevamente con nosotros, así que mejor dime: ¿a dónde quieres que vayamos esta noche?

· Qué te parece si vamos a un lugar que me recomendaron donde se escucha música crossover y… (diciendo emocionada).

· ¿Es en serio Fer? Ni de riesgos vamos para allá, se te olvido que hace mucho no me apetecen los ambientes tan festivos, definitivamente descartado ese lugar.

· A ver Cata, ¿hasta cuándo vas a seguir con esa actitud? No te parece que después de dos años ya es hora de ir normalizando los aspectos de tu vida, no puedes seguir sujeta al recuerdo de la fulana esa, además, se supone que tengo plena libertad para escoger el lugar a donde ir (recordándome que ella es la homenajeada).

· Sé que tienes razón Fer, pero por favor, esta noche sólo quiero que cenemos, nos pongamos al corriente al son de un par de cervezas, pero sobre todo deseo estar lejos de los ambientes con “música crossover” (le digo con puchero para hacerla cambiar de idea).

· Está bien Cata (sonriendo), sólo por esta vez te daré gusto (se queda unos instantes en actitud pensativa). Uh ya sé a dónde vamos a ir.


Al decir esto le da las indicaciones al taxista y emprendemos el trayecto hacia un sitio llamado Época, donde espero pasar una noche tranquila de reencuentro con mi querida amiga, alrededor de una amena conversación.

5 de Febrero de 2021 a las 16:51 0 Reporte Insertar Seguir historia
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