shiori_taekook Shiori

Esto no es un cuento ni un poema. Es tan solo un pensamiento en voz alta, acerca de los chicos. Uno de los tantos.


Cuento Todo público.

#bts #taehyung #jungkook #prosapoética #taekook
Cuento corto
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El inicio


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Hay un rumor en primera instancia. Si te das vuelta alguien atrás tuyo deja de mover los labios, pero no importa, porque ya lo dijo. Así a donde vayas. Te tomes un autobús o un tren o un avión. Las palabras se sueltan de los rostros antes de que puedas darte cuenta.



¿Fue en marzo o en noviembre? ¿Cuánto tiempo pasó desde el primer anónimo? Así te dejes caer en la cama o decidas no ir a trabajar. Los sonidos como la luz, se expanden y amplifican. Te alcanzan.



En definitiva no importa el minúsculo origen de la palabra, lo que importa es la infinita replica.



Hay quienes sólo tienen la capacidad de un espejo.



Las ondas chocan hacia otro cuerpo y otro más y otro. El minúsculo origen parece pertenecerle a millones y luego a nadie.



En cuanto somos rodeados y sumergidos, dejamos de percibirlas.



El proceso de solidificación ha comenzado. Adherido al acero, incrustado en los ladrillos, revestido en las paredes, ensamblado a todas las máquinas: la transformación a verdad es definitiva.



Ya no hay rumor.



Pongamos un ejemplo. Aunque no lo creo necesario, pongamos uno. Porque la excusa me permite hablar de esta historia o la historia me deja hablarles de la excusa.



Empecemos por el hombre. Por el primero de los dos. No sé nada de su crianza o de sus genes. Puede que su lenguaje no encuentre intérprete y se pierda. Dice cosas como garabatos de preescolar y en algún punto nos encontramos admirando las líneas confusas de un genio. Pero nadie puede traducirlo, responderle. También hace cosas que no, de ninguna manera, no se pueden, no en este lugar no a tu edad no a estas horas de la noche. Pero sigue sin entender el significado ajeno y colectivo. Descoloca las miradas y nunca pero nunca las vuelve a dejar en su lugar.



Y acá sucede algo inesperado: el mundo se lo permite. Hay razones, claro. La fertilidad de su risa. La inocencia con la que envuelve cada fonema. La mágica idea de correr


y no dejarse atrapar.


En serio ¿Cómo no amar la libertad con la que deja caer sus zapatillas y abre los brazos?



El pensamiento cristalizado y resquebrajado con la irreal piedra de un niño al que hay que abrazar para retener, por un segundo o dos.



Además es hermoso. En cualquier dimensión en la que decida vivir, él será hermoso. En cualquier circunstancia o bajo cualquier foco su cara andrógina será vista hermosa por todos los géneros. Harán una reverencia y dejarán que el joven sea incorrecto. Entonces sonreirá como niño, y el resto asentirá feliz como espejo.

El primer hombre encuentra en su infancia al segundo hombre. Es en este cruce fortuito donde se juega el drama: no hay nada más inquietante que las manos del azar. Sin temores, el primero hace la invitación y el segundo se desliza por entero.



No era el lugar cómodo para apoyar la cabeza y dormir. Nadie quiere dormir siestas cuando es niño. La burbuja extraña, agotadora, incandescente, se mueve a miles de revoluciones. ¿Fue algo así como la felicidad? El vértigo no les dejó saberlo. El segundo no sabrá con certeza, si lo era, si le pertenecía a los dos, si solo dependía del corazón extranjero.



El primero encuentra en el segundo la sincronicidad. Alguien que de manera maravillosa entiende el anverso, descifra, consiente, rearma, y por sobre todo, sonríe de manera simultánea, aunque no entienda nada. Al principio no hay miedo. Las manos se trenzan y el tiempo les pasa entre los dedos. Por algunos años. Cuatro o seis.



Acá es donde entran los rumores. Aquella ausencia de temor, esos cuerpos cercanos, esta felicidad inesperada es visible. Distrae. No es normal, dicen. No está del todo bien.



Pero el primero es extraño. Hace cosas que no debe. Es inocente como el que recién nace. La perversión no puede entrar en el reflejo. Pero hablan. Sospechan. De a poco, un rostro estático ya dijo, y otro también se chocó con las palabras, y las dirigió al siguiente.




Curiosamente el más vulnerable no percibe la amenaza y continúa. Pero el segundo no. Su cuerpo crecido roza los límites, sus oídos pegados a las paredes comprenden. El rumor empieza a solidificarse. Adentro no es seguro. La burbuja tiene sus paredes llenas de detergente. Por dentro, además de ellos, solo existe el aire que sale de la boca y de los pulmones de un hombre para entrar a la boca y los pulmones de otro hombre, algo así como la fragilidad de un beso dado continuamente, durante años.



La consciencia llega con furia. Es verdad, está de acuerdo, ya no es un niño, adentro hay poco espacio. Asienten. Tienen razón después de todo, se ha contorneado a un extraño


sus caras tan próximas


hasta adivinar los ojos.


Las manos tan fuertes sobre los hombros,


aunque ninguno de los dos esté ahí.



Asfixia pensar que no recuerda otra cosa más que su voz delirante. Algo no está bien. Asienten. Algo no está bien, y el cemento y el hierro le caen justo en el centro del alma. Algo no: ellos.



Entonces destruye. Con sus propios puños, con sus propios sangrantes puños emprende la tarea titánica de romper una pompa de jabón, la más hermosa pompa de jabón que pueda querer un niño. Y se aleja.



Hay un profundo enojo en el segundo. Hay una suicida tristeza en el primero. Ahora que están solos, el mundo es inabarcable, amenazante, atrayente. Vean un poco a esos jóvenes como yo darse la espalda. No corran la vista con tanta facilidad. Entiendan que el tramo cada vez más kilométrico que los separa no es destino ni elección sino fatalidad. No hay algo más que podamos hacer para detenerlos. Pero al menos mirarlos. Dar a su historia existencia. No ser el público que aplaude cuando consigue lo que obtiene sino los testigos. Y cuando el juez lo permita, decir, decir cómo se alejan.



Al mundo, de acá en adelante, lo transitan paralelamente. Tienen estrellas justo entre los ojos. El poder. Son amados con intensidad y es la prueba más sólida de que hicieron bien. El amor anónimo y colectivo aprueba sostiene y empuja. Así crecen en desmedida. Ríen diferente ahora pero lloran igual que antes. Por las noches. En posición fetal. Porque el amor extraño y colectivo está sólo por fuera. Enroscados sobre sí mismos, presienten al otro flotando, inquieto, gemelo, amado. La punta de los dedos buscando a tientas las formas del perfecto círculo.



El primero fluye. Incompresible. Pero hermoso.


El segundo crece sólido. Sorprendente. Incalculable.



Por algunos años. Tres o dos. Cuatro o seis.



No hay, no habrá nunca forma en que no se reencuentren. No habrá forma alguna en que puedan ignorarse una vez que puedan verse. Dos canciones sin contención, primitivas y destructivas, avanzan y crecen en diferentes direcciones solo para confluir.



Entonces, el aire pasará de la boca y de los pulmones de un hombre hacia la boca y los pulmones de otro hombre y las manos serán trenzadas. Para siempre.



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3 de Febrero de 2021 a las 18:44 6 Reporte Insertar Seguir historia
22
Fin

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ssss070 xxxx080 ssss070 xxxx080
Me parece bonita la escritura, la descripción por medio de metáforas? No sé, cortito y tranquilo, pero lo recordaré.
July 06, 2021, 21:55
Nalynekonya~🌙 Nalynekonya~🌙
Amé esto, es hermoso 💜
May 29, 2021, 17:18
hae . hae .
Fascinante
February 04, 2021, 22:58
Francis Espi Año' Francis Espi Año'
Es que tienes el poder de bloquearme! Es que es tan sutil y bonita la manera en que los describes a ambos... Que no puedo decirte mas🥺🥺🥺🥺
February 03, 2021, 20:38

  • Shiori Shiori
    💜🥺🥰 May 29, 2021, 18:58
🎨🇸​🇺​🇷​🇮​📸 🎨🇸​🇺​🇷​🇮​📸
Autora ¿por qué me haces ésto? Lo amé y me destruyó
February 03, 2021, 19:25
~