cherrypink Cherry

❝Era como una partitura, era perfecta, bonita y ordenada. Y a pesar de sus imperfecciones y fallos, siempre mantenía un ritmo y orden.❞ 📜:: Min Yoongi. 📜:: Capítulo único. 📜:: Fantasía, hetero.


Fanfiction Todo público.

#demonios #btsfanfic #BTS #fanfic #FanFiction #Minyoongi
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MELODIAM


¿Cómo debería sentirme en este momento?


¿Feliz? ¿Triste? ¿Indiferente?


Había logrado mi propósito después de varios años, había logrado convencer a un humano de darme su alma. Pero... ¿Ya está?


Aprecié la única casa del valle, con solo una habitación iluminada tenuemente y un aura débil, pero feliz.


Las suaves brisas de la noche danzaban por los árboles que cubrían las montañas, creando una sintonía pacífica.


Los pequeños cascabeles atados a un pequeño poste de la puerta, me daban la bienvenida y posteriormente, la despedida.


Ellos dijeron que era muy fácil, pero aún así no estoy de acuerdo.


Ah... ¿Cuál es esta sensación que me carcome por dentro?


Subí las escaleras sin siquiera encender alguna luz, pues ya sabía todo el recorrido de aquel hogar de memoria.


Tampoco me molesté en recoger las plumas negras que mis alas habían dejado como recuerdo, de todas formas, estas arderán y se llevarán consigo todos y cada uno de los momentos que hubo en esta casa.


Abrí la puerta despacio, sin hacer mucho ruido para no llegar a molestar a la persona conocida.


-- Yoongi...- la mujer que yacía en la cama pronunció mi nombre con delicadeza. -- Pensé que no ibas a venir.- sonrió levemente.


Sin decir nada, arrastré mis pies hasta la pequeña banqueta que había al lado de su cama roja.


Extendí mi mano para entrelazar mis dedos con los suyos, ahora pálidos como la luz de la luna.


-- Te prometí que siempre estaría contigo.- alcé mi rostro, observando con pesadumbre a la mujer con quién había pasado una gran parte de mi vida. O más bien, de la suya.


Mantenía su característica sonrisa con hoyuelos, su cabello rojo extendido por la almohada blanca y bordada. Y su ojo azul como el mismísimo cielo despejado.


Aún seguía siendo hermosa a pesar de su estado.


Melisa era como una partitura, era perfecta, bonita y ordenada. Y a pesar de sus imperfecciones y fallos, siempre mantenía un ritmo y orden.


Mi pecho dolía a pesar de no tener un corazón puro.


-- Si... Lo recuerdo.- miró el techo repleto de hojas con anotaciones, melodías, y dibujos.


Extendió su mano libre y apuntó al techo.


--Mira, ahí está la primera canción que tocaste para mí- movió su hábil mano hacia otro lugar. -- Y esa es nuestra primera canción juntos... Y aquella la primera que compuse...- volvió a reposar su mano en la mullida cama sin quitar su sonrisa. -- Estoy muy feliz de haberte conocido, sin tí no hubiera podido cumplir mi sueño.- me dió un pequeño apretón en la mano que teníamos enlazada.


¿Estás feliz? ¿De verdad?


-- ¿A qué viene esa cara? Alégrate hombre, tienes a una de las mejores pianistas que ha tenido este país... Y tú eres el que me ha enseñado.- rió


Su corazón golpeaba casi sin fuerza, faltaba poco para que el trato terminase.


Quiero que dure un poco más, por favor.


-- Estoy muy orgulloso de tí Melisa, has logrado lo que te has propuesto.- sonreí levemente.


¿Qué más puedo decirte? Me queda poco tiempo para que logres escucharme. Tengo tantas cosas que contarte, tantas que he mantenido en la oscuridad por miedo... ¿Por qué no puedo decirlas ahora?


-- Yoongi.- me llamó con su voz débil, a lo que respondí mirando a su ojo izquierdo. -- ¿Por qué no tocas algo? Me harías muy feliz- contempló de nuevo el techo.


Solté con dificultad su mano y me alcé al techo para mirar cual partitura tocar.


Tenía que ser la mejor, una que guarde un recuerdo feliz, para un final feliz.


Toqué el suelo y me dirigí al piano que había anclado a la pared, tenía la melodía perfecta.


Volví a guardar mis alas negras y espere un par de segundos, mirando de reojo como Melisa cerraba sus ojos con una de mis plumas en sus dedos.


Mantuve mis dedos unos milímetros por encima de las teclas, esperando a que todo se silenciara, y entonces, dejé fluir mis recuerdos en la melodía que empezaba a surgir y apoderarse de todos los rincones de la casa, así como de nuestros corazones.


Recuerdo, recuerdo cuando la conocí.


Estaba con mi hermano menor, aquel que repugnaba a los humanos y odiaba a los ángeles y a padre. Aquellos que nos desterraron y nos separaron de nuestros hermanos.


Estábamos en busca de saciar nuestra sed, atormentar algún ser, conseguir sus almas para hacernos más fuertes y alimentar a nuestro nuevo hogar con más poder.


Mientras caminaba por las abandonadas calles de una ciudad amarga, mis ojos se encontraron con una niña pequeña, pelirroja y con una venda en su ojo derecho.


La niña, tenía un piano de juguete en sus manos, lo miraba con ansias de poder tocarlo, pero no lo hizo en ningún momento.


Después de aquello, pensando que fue una gran pérdida de tiempo, seguí con mi camino.


Al día siguiente, pasé por mera curiosidad por la misma zona, encontrándome de nuevo con la niña, cabizbaja mirando el piano de juguete, pero sin llegar a tocarlo.


A su lado, o más bien, a metros de distancia, había un grupo de niños hablando por lo bajo y mirando con desconfianza a la niña de ojos tristes.


¿Qué pasa? ¿Por qué esos niños te miran así? Vamos, toca el piano.


Entonces lo hizo, tocó una nota, pero solo una.


Al momento, una señora mayor, mustia y vestida de blanco, salió del viejo edificio y dio grandes zancadas hacia la niña, tomándola del brazo con fuerza y pateando aquel instrumento de juguete.


Los niños rieron, llamándola monstruo.


Me fui de aquel lugar otra vez, pensando en lo crueles que los niños podían llegar a ser y como los adultos, te hacían ver el mundo en una escala de grises.


Pasó alrededor de una semana, y volví a aquel lugar cuando la noche cayó en la ciudad.


Me quedé enfrente del edificio, un orfanato.


Dicen que el alma de un niño es pura, libre de pecados. Son ansiadas por los demonios y las más poderosas.


Estire mis alas y busqué a aquella pequeña.


La luz de la luna, daba de pleno en su cabello rojo, brillante y diferente.


Entré en su habitación, mezclándome con la oscuridad y observando cada uno de sus movimientos.


Su color de piel era más blanca que antes y su respiración era lenta así como sus latidos.


Se estaba muriendo.


¿Me serviría de algo un alma débil?


La niña se despertó, y quedó sentada en la cama mientras tosía y de sus ojos escapaban algunas lágrimas.


Oh, pobre niña desgraciada.


Sin padres, sin amigos, sin amor... Y con una muerte lenta, dolorosa, temprana y sola.


Mis ojos vagaron hacia debajo de su cama, encontrándome con el piano roto que la mujer de blanco había pateado. También varias hojas de papel con algunas notas mal hechas.


Le interesaba la música. Por lo menos, tenía algo que amar.


Al volver a posar mis ojos en la niña, pensando que ya había muerto por el silencio, me encontré con los suyos, que a pesar de su estado de encontraban llenos de vida.


--¿Quién eres?- preguntó con su dulce voz.


¿Me podía ver? Impresionante.


Sin más titubeos di unos pasos al frente, saliendo a la luz de la luna.


Sus ojos se iluminaron y juntó sus manos en sorpresa.


--¿Eres un ángel?- preguntó, a lo que estiré mis alas negras como respuesta y dejé que mis ojos se encendieran de un rojo brillante.


Un ángel, que irónico.


--No. No lo soy.- respondí en el sitio.


-- ¿Me vas a hacer daño?- preguntó con los ojos llorosos.


Entonces aprecié su ojo derecho, blanco y con una cicatriz.


Guardé mis alas y me acerqué a ella.


--Oye.- dije, limpiando sus lágrimas.


No era el tipo de demonio que atormentaba a las personas o a un niño. Eso siempre lo odié.


-- No voy a hacerte daño. Soy... Soy... Tú demonio de la guarda.- comenté con una mueca, pues sonaba ridículo.


Eso no se lo cree ni Dios.


--¿Te gusta la música?- hablé de nuevo al ver que la niña solo me observaba.


Asintió con la cabeza.


--Bien, a mi también... ¿Te parece si hacemos un trato?- comenté inocente.


-- ¿Un trato?- preguntó ella ladeando su cabeza.


-- Te dejaré vivir más tiempo, pero a cambio, me entregarás tu alma.-


-- ¿Y podré tocar el piano?- sonrió.


-- Por supuesto, yo te enseñaré.- me señalé a mí mismo. --Por cierto, ¿Cuál es tu nombre?-


-- Melisa- respondió con una gran sonrisa.


-- Bien Melisa... Entonces... ¿Aceptas el trato?- extendí mi mano.


--¡Si!-


El pacto se realizó, al principio me sentí bien, pero luego, me sentí culpable por lo que acababa de hacer, era una niña, casi sin uso de razón.


Acabé adoptando a Melisa y me la llevé lejos, a un valle con pequeñas casitas y prados intensos y puros.


Al principio, me mantuve a la idea de que solo la enseñaría a tocar el piano, y dejarla vivir solo un par de años más. Pero los años fueron pasando, demasiado rápido para mí mala suerte, había logrado ganar muchos recitales, salir en la televisión... nuestra relación evolucionó a la perfección, era casi humano-humano, olvidando el trato, olvidando quienes éramos y de dónde veníamos.


Éramos solo ella y yo.


Con un dolor punzante en la garganta, terminé aquella melodía.


Mis labios estaban apretados, intentando aguantarme este odioso dolor en el pecho.


Me levanté despacio, y observé el cuerpo inerte de Melisa, por lo menos, se había ido con una sonrisa.


Me acerqué a ella, pasando mi mano por encima de todo su cuerpo y tomando su alma. Una pura y brillante que ahora bailaba sobre mi mano.


-- Gracias.- deposité un pequeño beso en su frente y procedí a abandonar la casa.


Mientras caminaba, las plumas de mis alas empezaron a arder, comiéndose consigo todo el hogar que compartimos juntos.


Pero aún así, yo siempre la llevaré en mi partitura, esa melodía que jamás podrá salir de mi cabeza y que siempre recordaré.


Esa que solo compartimos ella y yo.


MELODIAM




21 de Enero de 2021 a las 20:33 4 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

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Luly Amazzini Luly Amazzini
Ay, no soy de las que llora por historias, pero esto me hizo soltar unas cuantas lágrimas :')
January 22, 2021, 22:36
DM Daniela Michelle
Esta increíble sinceramente no me acoplo a esta app pero bueno al menos tenemos las historias aún muchas gracias fighting
January 22, 2021, 04:35
Ja Jeonboomb app
hermoso zzzzzzzzzzzzzzz ;_;
January 22, 2021, 02:33
kookie-za kookie-za
Me gusto mucho, bello y triste, gracias.
January 21, 2021, 21:21
~