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Dvega, es un artista de genero urbano, tiene lujos, fama, dinero y mujeres. pero a pesar de todo lo que tiene aun le falta encontrar el amor real que hace mucho tiempo olvido pero el lo busca en una mujer, cuando de repente conoce a la salida de un club nocturno a matias, un joven de 16 años que no tiene nada de vida social, una hermana super fanatica de Dvega y sus padre muy preocupados por su pequeño matias que no tiene ni novia ni amigos, ambos deberan enfrentarse a millones de cosas como la agresion de ciertos colectivos anti gays, el dolor del silencio, la opresion de la sociedad, y ellos que deben derrumbar sus millones de muros para al fin amar en libertad.


LGBT+ No para niños menores de 13.

#blromance #chicoxchico #vidareal #amorgay #gay
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capitulo 1

Es muy molesto ser un hermano menor, y mas de una enferma como Stella todo el tiempo hablando de ese cantante de música urbana Dvega ¡por Dios!, bueno a mi no me gusta para nada ese genero, pues es mas sexo que música y sinceramente si lo viera a la cara ¡le escupiría el ojo! Por arruinar muchas de mis tardes de descanso.

Estaba en el salón de clases viendo a todos hablar con todos desde mi asiento en la parte trasera, el timbre sonó y todos salimos a casa, en mi escuela no tengo muchos amigos pues todos tienen ese raro gusto al muchacho ese, y bueno yo no, ademas de que siempre me hacen bullying por ser gay. No es lo mas interesante de mi vida pero sinceramente me da igual. Caminaba por los pasillos de la escuela con mis manos en mis bolsillos, observando al suelo cuando tropeze con alguien y caí de culo al suelo.

Desconocido: perdona ¿estas bien?
Yo: si, si yo no veía por donde caminaba.

Dije sobando mi cabeza aun no se porque si me dolía el culo no la cabeza.

Desconocido: ven ¡te ayudo!

El muchacho de la voz grave me ayudo a levantarme y me sacudió un poco el polvo.

Yo: para... Oye... ¡ya detente!
Desconocido: perdón.

Dijo y alzo las manos en manera de rendición.

Yo: Gracias ya me voy.

Dije y le rodee para seguir mi camino, el me grito algo pero no le oí pues me había puesto los audífonos ya, seguí caminando hasta llegar a casa.

** Narra Dvega **

Estaba solo en mi habitación de hotel, en seguida vi entrar a mi novia kelly, una muchacha alta, con largo cabello oscuro y despampanantes curvas, era muy hermosa y todo eso pero ya empezaba a aburrirme alguien tan... Hueca... Ella se sentó a mi lado a parlotear estupideces, yo solo fingí escucharla pero en realidad pensaba.
¿Alguna vez encontrare a alguien real? Alguien que no le interese mi fama o mi dinero, que me apoye y que me escuche, me abrace y me transmita su calor real, deseo a alguien real.

Yo: oye ¡detente! ¿Puedes?
Kelly: si cariño ¿que sucede?

Pregunto ella levantándose de de un brinco.

Yo: mira no soy yo, eres tu, así que lárgate de mi habitación y si te vi ni me acuerdo ¿va?

A ella se le llenaron los ojos de lagrimas y yo me levante para abrir la puerta.

Kelly: ¿estas terminando conmigo?

Pregunto ella avanzando hasta mi yo abrí la puerta y señale hacia afuera.

Yo: ¡así es! Ahora ¡largo!

Ella salio del cuarto se dio la vuelta y me miro llorando.

Kelly: nunca encontraras a alguien como yo.

Dijo ella convencida de que yo me moría por ella, puse mis ojos en blanco.

Yo: esa es la idea reina.

Dije y cerré de un portazo en su cara.

Yo: tonta perra barbie.

Hoy tenia un mini concierto en un club nocturno del centro de la ciudad, así que me acostaría a dormir hasta la tarde.

** Narra Matias **

Llegue a casa y mis padres y mi patética hermana no habían llegado aun, subí a mi habitación con calma y cerré la puerta, lanza mi mochila en el suelo y me lance yo sobre la cama, miraba el cielo estrellado de mi habitación aun con mis audífonos puestos. Pensaba en lo simple de mi vida y que por mas que no tuviera amigos eso no me molestaba en lo absoluto ni me hacia sentir ni mas ni menos, aunque yo fuese alguien simple, no me importaba mucho no tener amigos así como estaba me sentía bien, me fui dejando vencer por el sueño y me dormí.

***

Me desperté por el molesto ruido de las canciones de Dvega.

Yo: ya llego la bruja.

Me levante y salí de mi habitación, la habitación de mi hermana estaba abierta y ella bailaba en ropa interior al ritmo de esa fea música.

Yo: si te va a dar epilepsia al menos cierra la puerta.

Un grito atronador por parte de ella destruyo mis tímpanos y corrió hasta la puerta.

Stella: déjame sola.
Yo: al menos ciérrala nadie quiere ver que te mueves con la gracia de un palo.
Stella: ¡fuera!

Grito ella.

Yo: no estoy adentro.

Grite yo y ella cerro de un portazo.

Mi hermana no era fea, era delgada y alta con pocas curvas, su piel era pálida como la mía, su cabello no era tan largo pero era bonito y tenia californianas en las puntas, por supuesto ella era mas alta que yo.

Baje a la cocina por un poco de cereal, me serví en un tazón con leche y me senté en el sofá del living a ver televisión, al terminar tome la caja de cereales para realizar el molesto acertijo, pero un grito de mi hermana me saco del acertijo y me hizo subir.

Yo: mama dice que no grites que pareces loca.

Ella me miro y puso los ojos en blanco.

Stella: tonto ¡mama no esta!
Yo: ¿porque gritaste?
Stella: ¿te importa?
Yo: obvio, si jason borges entra a asesinarte ¡me echaran la culpa a mi! Así que dime.
Stella: que lindo ahora eres comediante.
Yo: y tu eres actriz porno.

Dije señalando su ropa interior.

Stella: buen punto ¡ven y te cuento!

Entre a su habitación y me senté en su cama.

Yo: ¿y bien?

Pregunte y ella se ponía la ropa, una camisa corta hasta mas arriba del ombligo y unos jeans apretados con zapatos tenis negros.

Stella: hoy voy a salir a un club nocturno.
Yo: ¿puedes entrar?
Stella: pertenezco al club de fans de Dvega.

En realidad su habitación estaba llena de fotos de el ¡era para mi un lugar de terror!

Yo: ¿y?
Stella: que tu vendrás conmigo.

Yo me sorprendí y ella lanzo un carnet del dichoso club con mi nombre, yo lo vi y alze la mirada.

Yo: ¿cual es el trato satanás?
Stella: es que yo...
Yo: ¿tu que?

Stella dijo algo entre los dientes que no escuche, pero algo me decía que detrás de esto no habían beneficios para ella.

Yo: ¿que?
Stella: ¡quiero salir contigo! Es todo.

Al decirlo se sonrojo y volteo hacia otro lado, típica cosa que hacia cuando decía la verdad y le daba vergüenza hacerlo.

Yo: ya me visto.
Stella: ¡¿ vendrás ?!

Sus ojos se iluminaron de una manera rara pero me dio mucha risa su expresión de niña pequeña.

Yo: si pero ojo ¡no quiero ver a ese tipejo!
Stella: bien, bien ¡ve a vestirte que vamos tarde!

****

Ya en el club, se veía un ambiente de euforia por el tipejo ese hasta ella estaba eufórica, yo simplemente me quede por fuera del club hasta que terminara la función del payaso ese ¡como lo odio! Tiene cara de niño bonito y canta cosas feas, iba caminando por la calle de detrás del dichoso club para hacer algo mas que ver al imbécil, y solo camine por calles repletas de gente, parejas, amigos, grupos, ebrios y de todo un poco. Debía esperar, y caminar era buena manera de esperar, me senté en una banca a admirar a todos los que caminaban era bastante patético ver y estar solo, porque ni siquiera novio tenia, digo si me gustaban algunos muchachos pero hasta allí jamas hable ni hablare con ninguno. Las horas pasaban rápido así que me diriji hasta la entrada del club por la misma calle que entre.

Yo: hay mira ¡una moneda!

Me dije a mi mismo y me agache a recogerla.

** Narra Dvega **

Ya me disponía a salir del club había sido una noche increíble, tanto que me erizaba la piel cada 4 segundos fue lo máximo.
Muchos me decían "buena fiesta" y cosas como esas, pero yo aun me seguía sintiendo incompleto y cuando eres una estrella, las ganas de buscar y amar a una mujer real era muy difícil, todas eran unas malditas perras aprovechadas, abrí la puerta trasera del club con cierta rabia y oi un gemido ahogado y al cerrarla para verificar quien o que era, una figura pequeña se dibujaba delante de mi, estremeciéndose de dolor, sus manos pequeñas y alargadas se veían muy lindas, su peinado con esa raya a un lado se veía bien y su rostro, con esos ojos pequeños y marrones claro, su nariz pequeña, sus labios un poquito gruesos y sus cejas bien cuidadas eran hermosas casi parecía un ángel. Excepto por su ropa negra los ángeles no se visten de negro, el muchacho, espera ¿acabo de considerar a un muchacho lindo? Maldición ¡yo no soy gay! ¡Alerta roja eliminar información! Gritaba mi cabeza.

desconocido: oye torondolo ¿me vas a seguir mirando como estupido o me vas a ayudar?

La escuálida figurita tenia una manita en su rostro, tapando su pequeña nariz, bueno la nariz que acabo de considerar linda, corrí hacia el y le ayude.

Yo: bro ¿te encuentras bien?

El muchacho puso los ojos en blanco y me miro.

Desconocido: acabas de golpearme con una puerta de hierro en la nariz ¡¿acaso crees que estoy bien?!

Eso fue algo muy obvio.

Yo: déjame ayudarte.
Desconocido: ¡no me toques! ¡Te odio!
Yo: ¿me odias? ¿Porque?
Desconocido: tu música es un asco.

Su comentario me saco de ubicación ¿porque? Bueno en el mundo hay gente que te ama y te odia, no eres santo para que todos te amen y te tengan devoción.

Yo: ven, en mi auto hay un quit de primeros auxilios.
Desconocido: no suéltame, yo no se si me quieres violar.
Yo: sinceramente prefiero las mujeres.
Desconocido: homofobico.

Dijo el y puso los ojos en blanco. Realmente me odiaba y había algo en el que me llamaba la atención como un imán atrae al metal.

Yo: ven ¡déjame ayudarte!
Desconocido: esto no hubiera pasado si vieras por donde caminas, de paso de machista ciego.

Ese comentario tampoco fue nada delicado.

Yo: no soy machista.
Desconocido: ¡¿a no?! Entonces ¿porque usas a las mujeres como objetos sexuales en tus canciones?
Yo: porque eso vende.
Desconocido: ¿te importa mas vender que cantar con el corazón?

Casi sentí que mi corazón temblaba ante aquella voz rota que me decía aquel desconocido, tenia un poder para atraerme que no sabia como zafarme de ello.

Desconocido: ¿me vas a ayudar o no?
Yo: si ven conmigo.

Lo lleve hasta mi auto, un fiat color negro un poco grande con los vidrios ahumados, lo subí al asiento del copiloto cargado, pues mi auto era bastante alto, y corrí por el quit que estaba en la maleta del auto.

Yo: listo ¡levanta tu cabeza!

Obedeció al instante y pude detener la hemorragia que salia de esta.

Yo: ¿no te duele?
Desconocido: el alma duele mas.

Aquellas palabras me hicieron reflexionar, el era una persona real, alguien que sentía, alguien que amaba, alguien desinteresado, alguien que le dolía. Pero los hombres solo deben amar a las mujeres, no a los otros hombres.

Yo: ¿estas solo?
Desconocido: vengo con mi hermana y debo buscarla antes que se valla.

Allí se me prendió un bombillo.

Yo: dile que se valla que un amigo te llevara a casa.
Desconocido: imposible.

Dijo poniendo sus ojos en blanco.

Yo: ¿porque? ¿No te creería?
Desconocido: ¡no!

Dijo tocando su nariz.

Yo: ¿porque no?

Su cara se torno roja y grito.

Desconocido: ¡porque yo no tengo amigos! Yo soy raro, no tengo amigos ni amigas, porque a ellos les gustas tu y a mi no me gusta tu, soy un bicho raro, soy diferente a casi todos y estoy siempre solo ¡eso es gracias también porque soy gay! Eres la única persona no familiar con la que cruzo mas de 3 palabras ¿feliz?

¿Raro? ¿Porque? ¿Porque sentía tanta curiosidad de saber quien era el?

Algo en el me daba cierta sensación de querer ser su compañía en sus días de soledad.

Yo: tienes un corazón real.
Desconocido: obvio torondolo.
Yo: ¿puedo llevarte a casa?

El levanto un dedo y puso sus ojos en blanco.

Desconocido: no tengo opción, mi hermana se fue con sus amigurumis y yo estoy solo.

Algo en eso me alegraba y despertaba en mi nuevos sentimientos que creía inexistentes.

Yo: ¡bien!

Di la vuelta y me subí al auto, lo encendí para ir en marcha hasta su casa, me sentía nervioso y feliz. ¿Porque? No tengo idea pero si de algo tengo idea es que este sentimiento me gusta ¡y mucho!

** Narra Matias **

Me sentía un poco nervioso en el auto de aquel hombre al que odiaba a muerte, aunque de cerca se veía perfecto, tenia una carita de niño bonito y unos labios delgados y pequeños, su piel era pálida, era mucho mas alto que yo y era gordito, tenia un perfume demasiado perfecto y masculino y su voz era cálida y bonita.
Conducía con una cálida sonrisa, de esas que no se ven casi, aunque conducía con lentitud me provoco preguntar.

Yo: ¿te gusta lo que haces?
Dvega: si, ¿a que te refieres?

Hizo una mueca de confusión tan tierna que me hizo reír.

Yo: ¿te gusta hacer música de plástico?

Trate de que no sonara hostil, pero creo que no funciono, porque se encogió de hombros.

Dvega: eso vende.
Yo: ¿te interesa vender? ¿O cantar cosas reales?

El me observo y yo a el, por suerte estábamos frente a un semáforo en rojo. Nuestras miradas jamas se despegaron hasta que la luz verde nos devolvió al mundo real, ¿que había sido todo aquello? Digo el tipo es guapo pero ¿que me sucede?

Yo: toma la salida 39 así llegaras rápido a la avenida cristo rey.
Dvega: ¿vives por allí?
Yo: si ¿porque?
Dvega: por allí tengo una residencia.
Yo: adivino, la residencia blanca de rejas negras con la piscina gigante en su patio trasero.
Dvega: si ¡es esa! Pero ¿como sabes?
Yo: intuición, y tranquilo tu secreto esta a salvo conmigo.
Dvega: gracias...

Un silencio se hizo, trataba de adivinar mi nombre cosa que jamas pregunto, aunque tampoco es de gran importancia, porque no creo que lo vuelva a ver otra vez, no tengo tantas ganas tampoco.

Yo: Matias, mi nombre es Matias.
Dvega: si, Matias ¡que descortés no preguntarlo!
Yo: no es como si quisieras volver a verme, capaz y te olvidas de mi.

Se hizo otro silencio, el abrió su mochila que estaba atrás en el auto y tomo un marcador y luego me miro.

Dvega: ¿como se llama tu hermana?
Yo: Stella.

Respondí chismeando un poco en Facebook y en instagram para ver que hay de nuevo.

Me extendió la foto, y yo la tome sin levantar la mirada del teléfono.

Dvega: ¿cual es tu casa?
Yo: una casa después de la tuya.

Dije y levante la mirada, el se sonrojo y yo me reí.

Yo: ¿te sonrojas siempre?
Dvega: no. ¡Eso es nuevo!

Estaciono frente a mi casa y yo tome ambas fotos y me dispuse a bajarme, el salio primero y me abrió la puerta para ayudarme a bajar del auto.

Yo: hay pero que caballero ¡seguro haces esto con todas!

Dije yo en tono sarcástico y me reí, el cerro la puerta, se encogió de hombros, bajo un poco la cabeza y se rasco con un dedo la nuca.

Dvega: pues... No.
Yo: tranquilo ¡es solo sarcasmo!
Dvega: eres muy sarcastico entonces.

Dijo y se rió tímidamente.

Yo camine rodeando la parte delantera de su auto hasta la calzada frente a mi casa.

Yo: gracias.
Dvega: ¿porque?

Pregunto el ladeando la cabeza a un lado como un perrito y yo reí nuevamente.

Yo: por golpearme con una puerta de metal pesada, por ser mi enfermera, curarme y traerme a casa.

Creo que se apeno por lo de la puerta.

Dvega: ¿no hay de que?
Yo: tranquilo ¡yo no muerdo!

Dije y ambos reímos, vi la hora 11;49 p.m.

Yo: ¡Dios Mido es muy tarde! Mis papas deben estar furiosos.

Lo mire y el me observaba atentamente, me acerque a el y jamas dio algún paso atrás solo se acerco también, me puse de puntitas y me acerque a su rostro el cual alejo un poco pero luego se quedo quieto " No le diré a nadie de nada ¡estas seguro vecinillo!" le susurre en el oído y me aleje sonriendo con complicidad, el también sonrió.

Yo: te escribo a las 12:00 de hoy ¿se podrá?
Dvega: pero si no tienes mi numero he he.

Dijo con nerviosismo a ser descubierto.

Yo: mi instinto de gay me dice que lo dejaste anotado en la segunda foto firmada con mi nombre.

La levante por delante donde salia el y tenia su firma con mi nombre, lo voltee por la parte blanca para que el viera su propio numero con su letra anotado allí.

Yo: descansa vecinillo.

Dije y me metí a mi casa.

14 de Enero de 2021 a las 19:23 0 Reporte Insertar Seguir historia
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