seafarer SEAFARER

Acompaña a Aksel Cassian en su nueva aventura, intentando encontrar a su familia con los cientos de obstáculos que se interpondrán en su camino. Un mundo fantástico lleno de todas las criaturas que podrías imaginar. Con paisajes idílicos... Bueno, al menos lo eran. Antes de que Morvul empezara a arrasar con todo.


Fantasía Épico No para niños menores de 13. © Todos

#romance #misterio #magia #fantasía #guerras
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ROJIBLANCO (Capítulo piloto)

Winter Is Here – Ramin Djawadi


Cuando el frío caló por completo en sus huesos fue cuando su consciencia despertó y abrió rápidamente los ojos, atrapando una gran cantidad de aire en sus pulmones que le llegó, incluso, a marear. Estaba muy desorientada y sentía un ardor profundo en la esquina superior derecha de su frente. Entonces, se percató de que probablemente estaba sangrando cuando sintió las gotas recorrer el perfil derecho de su rostro sin límite alguno de velocidad. Trotando por todas sus pecas hasta llegar algunas a la comisura de sus labios o a su rasurado cuello. Sus ojos verdes azulados estaban a punto de comenzar a desahogar sentimientos, pero la propia joven no se lo permitió. No estaba por la labor de dejar escapar ni un segundo en lamentaciones hasta que no saliera con vida de aquel agobiante panorama.


Empezó a retorcerse bajo la pila de tablones de madera que tenía encima de ella, apartándose antes sus cabellos rubios de donde pudiera molestarle. Estando bocarriba, las vigas en su pecho les obstaculizaban la respiración. Siguió retorciéndose hacia abajo, agarrando como podía la madera mohosa y destruida, con cuidado de no clavarse ninguna astilla en sus congeladas manos.


Entre quejidos y algunos gritos de dolor, la chica pudo salir de allí, dejando caer finalmente los tablones, lo que levantó un polvo de nieve que, por un momento, uniéndose a la profunda noche, le ocultó la visión. Como si no quisiera que la chica viera lo que estaba por aparecer.


Un escenario ensangrentado fue apareciendo delante de ella. Decenas y decenas de cuerpos aniquilados entremezclándose con la nieve. El color rojo de la sangre que aún derramaban algunos, se fundía con el blanco de la nevada espesa, como si se tratara de un río queriendo desembocar desesperadamente en el mar.


Las mejillas rosadas por el frío empezaron a entrar en ardor por las cálidas lágrimas que comenzaba a derramar. Intentó desesperadamente buscar entre todos aquellos rostros sin vida algún rasgo familiar en ellos y rezó a todo en lo que creía para que no acabara encontrándose con alguno. Ni su madre. Ni su padre. Ni su hermano. Ni sus amigos.


Era como esa emoción de querer buscar para asegurarse y no querer encontrar para esperanzarse.


Pero, desgraciadamente, sí pudo identificar trágicamente a sus tíos, sus primos, los padres de sus amigos, sus vecinos… Aún así, no tenía la capacidad suficiente para procesar el dolor que estaba sintiendo por el duelo de todos ellos.


Del sufrimiento que le estaba abrigando, la dolorosa herida en su frente y el hedor a metal de la sangre esparcida por todo el terreno, comenzó a marearse de nuevo, dando tumbos por cada paso que enterraba en la nieve. Era un completo alma desesperanzada caminando por los despojos de su pequeña ciudad. La ciudad masacrada de Tatreem, en las tierras del Reem. O, como se denomina ahora, Bandoria.


La joven cayó desplomada en la nieve, al lado de varios cuerpos inertes a su alrededor, cuando, de repente, sintió la presencia de distintas personas rodeándola apresuradamente.


– Llevádsela, a la hoguera – Habló uno de los soldados armados. La chica había quedado inconsciente por completo. – Rápido.


El caballero miró a su alrededor repetidas veces. Portaba dos espadas de acero cuyas puntas ya no estaban tan afiladas como al comienzo de la batalla. La cruceta de oro estaba levemente curvada hacia la hoja. El resto de la guarnición era igualmente de oro, estando la empuñadura cubierta de cuero. Por último, en el pomo se podía apreciar la R bandoriana del antiguo alfabeto de las tierras del Reem.


Era obvio pues, deducir que aquel soldado, que portaba además su característica armadura de escamas de sierpe ensangrentada, se trataba de los pocos supervivientes que quedaron del ejército de Tatreem.


El hombre acompañó y cubrió las espaldas de sus compañeros cuando empezó a escuchar una tropilla acercarse hacia el lugar donde se encontraban.


– A los árboles, rápido. – Susurró todo lo fuerte que pudo.


Los caballeros posaron el cuerpo de la joven entre la maleza, cubriéndose ellos también entre ella y, siendo ayudados de su grisácea armadura para camuflarse, pasaron inadvertidos.



Leaving Jail – David Wingo


Pero no pudieron evitar sentir mil escalofríos recorrer su cuerpo cuando divisaron a los pocos soldados de Morvul que quedaban con vida completamente quietos, divisando a todos los cuerpos inertes entre la nieve. Esperando a que, quizás, uno de ellos se revolviera para rematarlos por completo.


Pero aquella sangre fría que estaban teniendo, observando a los perecidos detenidamente, sin un atisbo de arrepentimiento… Era completamente sádico.


Se bajaron de sus caballos dos de ellos. Sus rostros estaban cubiertos por un casco de metal negro. La parte frontal de estos tenía forma de calavera y del cráneo salían dos cuernos rojos afilados. Empezaron a rebuscar entre los escombros con movimientos casi mecánicos, como si no hubiera ni un rastro de alma en ellos fuesen simples marionetas.


Estuvieron buscando durante horas. Los gentileshombres ya no sabían cómo cubrir el cuerpo de la chica para que no muriera congelada. Ya no sabían si aquel desmayo estaba durando más de lo previsto o estaban perdiéndola.


– Las tierras del Reem son nuestras. – Habló uno de ellos con determinación. – Tatreem ha sido conquistada.


Los caballeros se miraron entre ellos, completamente acongojados. Habían perdido. Y no solo la batalla. Tenían que marcharse de allí rápidamente. Hacia dónde era el problema. La pequeña ciudad había sido ocupada y seguramente no habría sido la única. Ya no había nada que cinco hombres pudieran hacer contra los Kalders.


Morvul había llegado. Y finalmente, había ganado.




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¡Hola a todos! Feliz Navidad un poco atrasada y feliz año nuevo un poco adelantado :)


Lo primero, quería agradeceros el apoyo que le habéis dado todo este tiempo a El Ejército de Hogwarts, y quería aseguraros de que no la voy a dejar sin terminar. Realmente queda muy poco para acabar la historia, pero siento que no es el momento de ponerle fin todavía.


No sé si es la pena de terminarla o la poca inspiración que estoy teniendo en este nuevo y último curso de universidad, pero últimamente solo he podido dedicarle mi tiempo escritoril a crear y desarrollar este nuevo mundo hecho por mí desde cero, y espero que me acompañéis también en esta nueva aventura. Es un mundo que ya tenía rondando en mi cabeza hace muchísimo tiempo pero que muy pocas veces me he atrevido a plasmarlo del todo. Y sinceramente, creo que este es el momento de darle un poco de vida. O al menos, así lo siento yo.


Pero Hogwarts va a terminar dignamente, en algún momento lo hará, y allí estaré yo para presenciarlo en mi imaginación mientras lo describo en esta web.


De nuevo, muchísimas gracias por el apoyo, las visitas, los me gusta, y los follows, ¡me animáis muchísimo a seguir!


Mucho amor y salud,


Seafarer.

28 de Diciembre de 2020 a las 14:46 2 Reporte Insertar Seguir historia
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Erre Omg Erre Omg
Me ha encantado el piloto!! Que ganas de ver que tienes preparado, esta nueva historia tiene muuuuy buena pinta, y la temática me encanta <33 Por lo de El Ejército de Hogwarts, de verdad no te preocupes, acabalo cuando veas que es el momento oportuno, seguro que lo harás genial!! Feliz navidad :)
December 28, 2020, 22:57

  • SEAFARER SEAFARER
    Muchísimas gracias por el apoyo de verdad 🥺❤️❤️ December 29, 2020, 10:40
~

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