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luma09 Luma

Samantha odiaba escuchar el sonido de su despertador, era señal de que debía dirigirse a su horrible trabajo. Pero lo que más odiaba era tener que ver a su Padre muerto todos los días.


Fanfiction Todo público.

#239 #traicion #muerte #odio #amor
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Introducción.




Podía sentir el olor de la sangre fuertemente y un dolor agudo en mi pierna izquierda, no reconocía el sitio donde me encontraba ¿Qué paso?


Hace algunas horas me encontraba en la oficina, no vi nada raro, tengo imágenes borrosas en mi cabeza; mi visión empezó a volverse más clara, me encontraba en una habitación totalmente vacía, las ventanas estaban forradas con papel blanco y una leve capa de moho la cubría por la parte de arriba, me encontraba sentada en un charco inmenso de sangre, no solo sangraba mi rodilla sino mi cabeza igual, ya comprendía el fuerte dolor.



Diciembre 24 de 2010


7:00 am



Hay una cosa que odio con gran esmero y es tener que madrugar, odio tener que apagar el despertador, odio el horrible sonido que hace cuando llegan las 7: 00 de la mañana.

Con muchísimo pesar me levanto de mi cama, debía dejar a Simón solo de nuevo y realmente creía que le haría falta mi compañía y mis lindos abrazos al dormir, siendo sincera no creo que un peluche de casi 1 metro pueda tener sentimientos o al menos vida, pero desearía que así fuera.


Mi vida era patética con P mayúscula, trabajaba como secretaria de la peor persona que pude haber conocido en mi infancia, pero agradecía internamente que él no recordara quien era yo.


Mi trabajo consistía en contestar llamadas de clientes desesperados por su mercancía retrasada, me encargaba de calmar al cliente y tratar de convencerlo de que su producto estaría en sus manos pronto, cosa que era un engaño total, después de que se haga el reclamo de un producto con retraso de una semana ya se da por perdido, pero el dinero ya habría sido asegurado para ese entonces, lo cual era una basura.



Después de cumplir 21 años todo empezó a ir demasiado lento a mi alrededor, no recordaba la última vez que había visto a mi Madre y realmente consideraba eso un alivio, había vivido desde los 10 años con mi abuela Llily, ella se encargó de mi crianza y educación después de que mis padres fueran arrestados por vender droga frente a un colegio y otros miles de cargos más, la veía ocasionalmente, en el cumpleaños de la abuela la veía por lo menos por 20 minutos después de que inventaran una excusa estúpida y se fueran fugazmente, odiaba eso, odiaba haber tenido que nacer con unos padres así, odiaba que tuviera que aguantar burlas de mis compañeros porque al vivir en un vecindario de bajos recursos todos se habían enterado de lo ocurrido, recibía malos tratos por parte de los adultos del vecindario y ni hablar del colegio era insoportable.


Tenía una relación bastante fuerte y amorosa con mi abuela Lily, fue mi ancla a lo que era la realidad que me rodeaba, a veces me hubiera gustado nacer bajo alguna familia adinerada y no tener que haber crecido con tanto odio y remordimiento por mis padres, pero al pensar en eso sabía que las posibilidades de no conocer a la abuela Lily eran altas, entonces cancelaba ese deseo con todas mis fuerzas.



Me enteré de la muerte de mi Padre cuando cumplí los 15, ese día al llegar a la casa me encontré con mi Madre en sofá de la sala, sus ojos estaban hinchados y bastante rojos; no sentí ningún interés en saber que le había ocurrido por lo que me dirigí a la cocina sabiendo que me encontraría a la abuela ahí.


Sus ojos también estaban rojos, mi corazón parecía haberse encogido un poco al verla en ese estado por lo que deduje que algo realmente malo había sucedido para tener a mi Madre y a la abuela Lily en esas condiciones. No sentía tristeza en lo absoluto, cuando escuché la triste voz de la abuela diciendo que Albert, su hijo había muerto, no sentí absolutamente nada, es más, me sentí aliviada de no tener que ver su rostro en los siguientes días, semanas, meses y años; realmente fueron incomodos los siguientes días, mi abuela tuvo que preparar todo para el velorio y el entierro de Albert dejándome con mi Madre a solas.


Ahí en ese momento en el que encontré frente a frente con ella, me di cuenta que era bastante hermosa, nunca la había mirado fijamente y al parecer de ella había heredado aquellas pecas y ojos azulados, mis manos sudaban de alguna manera increíble, quería salir de ahí e irme a mi cuarto para poder abrazar a Simón, no quería estar cerca de esa mujer.



Cuando la abuela decidió hacer acto de presencia se sentó a mi lado y de manera tranquila y con sus ojos cargados de una tristeza inmensa me pregunto si estaba bien, ¿Yo? En que me afectaba la muerte de Albert a mí, podía vivir sin verlo por el resto de mi vida, yo estaba completamente bien; sin darle una respuesta mire a mi Madre, ella seguía ahí con su mirada fija en el suelo no era capaz de mirarme.


-¿Cuándo se ira?


Fueron las únicas palabras que salieron de mi boca, quería que ella se fuera de nuestra vida, de nuestra casa y así poder seguir con el pasar de los años como había sucedido hasta ahora.

Aunque quizá también deseaba que su Madre muriera para así no tener que verla en los siguientes años también.

26 de Noviembre de 2020 a las 14:41 0 Reporte Insertar Seguir historia
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