nanking ASHLEYCOLT 777

Nadie, ni en un millón de años, se hubiera imaginado que en las galaxias y sistemas del más profundo universo tan desconocido para nosotros, se gestaba el principio de una guerra devastadora que involucraría a cientos de razas de mundos totalmente diferentes entre sí. Los altos mandos del planeta Nínive, el último bastión de la resistencia galáctica, desesperados, recurren al misterioso y carismático humanoide al que todos llaman, «El reclutador», este tendrá la misión de recorrer las galaxias en busca de fuerzas bélicas y soldados orgánicos, en un último intento por detener a ese enemigo tan implacable como misterioso, y al que todas las especies del universo involucradas en esta guerra llaman, "El Abismo".


Ciencia ficción Ópera espacial Sólo para mayores de 18. © todos los derechos reservados

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Capítulo 01: Jane

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La pasividad del "modesto" pueblo de Alice Springs, ubicado en el territorio norte de Australia, justo al lado de un seco y miserable desierto. Es para Jane Madison, similar o peor a una pesadilla atroz e interminable; desde que tiene uso de razón, su sentimiento era que el tiempo se había detenido en ese miserable lugar y ahora que ya había llegado a sus diecisiete años, definitivamente sentía con más fuerza que toda su vida se había ido totalmente por ese retrete al que la mayoría de la gente que vive allí llama, su hogar.

En la colina, donde me encuentro en este momento con mi trasero apoyado sobre una chatarra herrumbrada que alguna vez fue un auto, y que vaya a saber uno como diablos termino aquí.

Desde ese "mirador" destartalado, podía observar al pueblo que tanto odiaba en todo su "esplendor"


—Maldita sea, como pude ser tan estúpida —mascullo a cada segundo, escupiendo al suelo cada vez que lo hago, mientras como mis uñas como si fuesen caramelos y dando grandes caladas a mi cigarrillo mentolado, consumiéndolo en un instante y de inmediato sacando otro de la cajetilla que le había robado a mi madre esta mañana, no me había costado mucho hacerlo, ya que ella vivía ebria y drogada casi todos los días desde que mi padre se había largado con una tía más joven, según su versión de los hechos, que sinceramente me importa poco y nada.


—Dios, no veo la hora de largarme de este infierno —me repetía a mí misma todos los años y todos los días desde que comencé a venir aquí, a esta colina... y este día no era ni de cerca, una excepción.

A lo lejos, veo a una figura femenina que emerge por la cuesta de esta misma colina, camina a paso lento y tranquilo, como dubitativa de acercarse o no. El viento sopla fuerte, haciendo que su cabellera larga y rubia se mueva caóticamente hacía todas las direcciones, esos movimientos imperfectos también hacen que se vean como una llamarada de fuego amarilla, brillante y muy hermosa.

Mientras la veo avanzar, mi corazón se acelera por cada centímetro en el que ella se acerca cada vez más a mí. Inclino mi cabeza con una leve sonrisa en mis labios, siento un ardor en mis mejillas que al mismo tiempo y muy rápidamente se tornan cada vez más rojas, como si tuviera dos brasas ardientes sobre mi rostro, y vuelvo a sentirme feliz, es como si todo ese pensamiento negativo y pesimista que tenía hace un momento desapareciera en un instante. Solo con ver a esa hermosa muchacha caminar hacia mí.

Pero, borro esa leve sonrisa de mis labios y la tensión comienza a invadirme, seguido por un nerviosismo que me hace temblar de pies a cabeza, al recordar porque estoy aquí, esperando a mi querida Jennifer Wolf.


Enciendo otro cigarrillo, ella esta pronto a llegar a mí, pero no me animo a verla o a decirle nada, solo miro al suelo mientras la hermosa rubia se detiene justo a mi lado. Ella tampoco me habla o dice nada, solo observa al pueblo que yace al pie de la colina como un cadáver putrefacto. Al fin levanto la mirada del suelo rocoso para posarlas en ella y decir.


—Creí... creí, que no vendrías, Jennifer.


—Y yo creí que cumplirías esa promesa que me hiciste de no fumar más, pero veo que cumplir promesas no es lo tuyo, ¿verdad, Jane? —Ella está visiblemente nerviosa y me contesta sin dejar de mirar hacia el pueblo, su rostro se ve tenso y tiene lágrimas diminutas en sus hermosos ojos. Noto que también parecen llenos de ira, o tal vez... ¿Decepción?


—Me alegra que hayas decidido venir —contesto, evadiendo torpemente su primer reproche.


—¿Te alegra? —ella me responde casi automáticamente


—Jennifer, siempre que estoy contigo me siento feliz, sabes que te amo.


—Entonces, ¿si me amas tanto?... ¿Por qué siempre haces todo lo posible para joderme la vida, Jane?


—Por favor, solo quiero estar contigo, me equivoqué al pensar que esta era la manera más rápida de lograrlo, lo siento de verdad, yo no quise...


—¿No quisiste?, ¿Estás segura, de que no quisiste?


—Lo siento, yo creí que luego de hacerlo todo sería diferente y creí que... —ella no deja que siga y acerca su rostro al mío hasta el punto de sentir como su aliento quema mis labios, pero ese acercamiento no es para besarme ni mucho menos, sino que es para decirme lo que realmente me merezco.


—¡¿Creíste, que?! ¡Lo gritaste delante de toda la maldita escuela!... ¡¿Qué mierda creíste que pasaría?!


—Jennifer... yo te amo y quería que todos supieran lo nuestro, estoy harta de ocultarme de todo y de todos, esos hipócritas no tienen derecho a juzgar a nadie y menos a nosotras, ¿Por qué no lo entiendes?


—¿Acaso crees que esto es la gran ciudad?, ¡¡esto es Alice Springs idiota!! ¡¡juzgar a los demás y hacerle la vida imposible a alguien diferente!! ¡¡es lo que mejor saben hacer!! ¿Acaso creíste que esto tendría un final feliz como esas estúpidas películas que ves todo el tiempo?


—Perdóname, yo no quería que sucediera de esta manera, intente decírtelo, hablar contigo, pero tú nunca me escuchabas y siempre te negabas a hablar de nuestros planes y...


—¿Qué yo nunca te escuchaba?... No puedo creer lo que estoy oyendo, ¿te atreves a querer culparme de esto?... ¡¡¿Acaso estas de broma?!!


—¡No!, ¡yo jamás me atrevería!, es solo que siempre ponías a tus padres como excusa y en el que dirán y yo...


—¿Mis padres?... ¿Sabes lo que hicieron mis padres?, al enterarse de que yo, su "adorada" hija, tenía una relación nada menos que con la hija de la borracha y drogadicta del pueblo, ¡¡me inscribieron en una puta escuela militar!!, ¡ya ni siquiera me dirigen la palabra!... y este maldito pueblo y toda la puta escuela me trata como a una maldita lesbiana apestosa... lo sabrías si te aparecieras por allí, ¡¡pero no!!, ¡luego de tu revelación cinematográfica de nuestro "gran amor" delante de todo el mundo!, ¡desapareciste como una maldita cobarde!, me dejaste sola y me dejaste sufriendo todas las consecuencias que tú provocaste, mi vida es un infierno ahora, y todo gracias a ti.


—Lo siento tanto, ya no fui más al colegio porque solo quería evitarte más problemas amor, nunca te abandonaría y lo sabes, Jennifer... ahora es nuestra oportunidad de irnos de aquí, por favor, ven conmigo —al escuchar mis palabras ella se toma la cabeza con las dos manos y su cara se pone aún más roja de furia.


—¡Dios mío!..., eres tan increíblemente exasperante, ¿lo sabías?... ¡¡dos semanas maldita sea!! ¡¡desapareciste por dos semanas y ni siquiera me llamaste!! ¡¿y ahora me sales con esto?!


—Por favor, no llores, está bien, olvida lo que dije, yo lo arreglaré, ahora estoy aquí para ti amor, iré a la escuela, hablaré con el director y también con tus padres, les diré que todo fue un error y ellos lo entenderán, ya verás —esta vez se toma el rostro y oculta sus lágrimas, trato de abrazarla, de decirle que todo estará bien, pero ella retrocede alejándose de mí.


—¡No te atrevas a tocarme o no respondo de mí!... ya me has hecho suficiente daño.


—Amor, dame otra oportunidad, lo arreglaré, te lo prometo.


—Eso es lo que pasa siempre contigo Jane, tus promesas son siempre vacías y nunca mides las consecuencias de tus actos, solo piensas en ti, y yo ahora estoy pagando por ello mientras tú te escondes aquí como la cobarde que eres.


—Lo hice por nosotras, yo te amo y tú también me amas.


—Te lo pedí Jane, solo quedan seis meses para graduarnos, pero tú no pudiste esperar, tenías que hacer lo que te viniera en gana, a pesar de que me prometiste un millón de veces que mantendrías nuestra relación en secreto hasta largarnos de aquí, pero tuviste que ser tú y arruinarlo todo... Se terminó Jane, a mí me mandarán lejos, y a ti... La verdad es que ya no me importa lo que pase contigo.


—No digas eso, tú me amas tanto como yo a ti, por favor, sé que estás enojada y tienes razón al estarlo, cometí un error, lo reconozco, dame otra oportunidad y déjame arreglarlo, te juro que lo haré.


—¿Sabes?... lo más triste de todo esto, es que aún te quiero Jane, es por eso que me siento tan frustrada y enojada conmigo misma... ni siquiera puedo odiarte como te mereces... haz lo que quieras, no quiero verte nunca más.— ella no soporta siquiera mirarme, ni tampoco espera a que yo le responda, solo da media vuelta y vuelve por el mismo camino por donde llego hasta mí. Mientras baja por la colina la oigo llorar aun con más fuerza y maldiciendo mi nombre.


—¿Qué he hecho?... Jennifer, no te vayas por favor.— La observo alejarse cada vez más de mi lado y no puedo hacer absolutamente nada para detenerla. Siento que soy la peor basura del mundo, caigo de rodillas, sollozando y llena de ira culpándome a mi misma por mi egoísmo y mi reverenda estupidez.

16 de Noviembre de 2020 a las 05:00 4 Reporte Insertar Seguir historia
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Abraham   García Abraham García
interesante mundo
April 15, 2021, 22:36
Gabriel Mazzaro Gabriel Mazzaro
Genial!
November 26, 2020, 14:27

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