cakeaniston Ciara Aniston

Marinette y Adrien tenían el mismo destino, terminar juntos, pero eso ha cambiado y ahora caminan a lado de alguien más, sin embargo, hay una misión incompleta y ahora Hawk Moth, a pesar de que su plan va bien, necesita una nueva discípula que ayude a seguir separándolos, lo que no sabe es que ella no quiere eso y se unirá a una Alix del futuro para poder volver a arreglar el destino de estas dos pobres almas enamoradas. En estos días, han aparecido varias teorías sobre algunos personajes o futuros episodios sobre Miraculous y aunque no quiero creer en la mayoría porque lastiman, si quiero crear una pequeña historia sobre una de ellas para dar un feliz final a mi pobre corazón que ya está sufriendo mucho desde el especial de New York.


Fanfiction Caricaturas Todo público.

#alternativo #ladybug #miraculous #chatnoir #miraculousladybug #mbl
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prólogo

Al inicio, solo era como una luz al final de un túnel que cada vez se hacía más y más grande, como si se acercara a ella ¿Esto significaba nacer? No lo sabe ya que cuando tiene los ojos bien abiertos no ve un hospital, o una madre junto a un padre llorando por su llegada, ve a dos personas sí, pero sus aspectos son diferentes, como si llevaran un disfraz, incluso uno de ellos tiene la piel azul. No los reconoce, ni siquiera ella se puede reconocer, no sabe dónde está ni quienes son las dos personas que la observan, pero nunca olvidara sus rostros.

-Bienvenida al club Eve- habla la persona con la piel color azul, su voz es delicada y deduce que es una mujer ¿Cómo? No está segura del todo, su mente le dice que es una mujer, al igual que ella.

No sabe si puede hablar así que no lo intenta, solo asiente y mira a la otra persona que no le dice nada, su estructura es más grande que la mujer de piel azul, su mente le dice que es un hombre y la cree. La mujer le pide que la siga y ninguno de los tres vuelve a hablar en todo el camino.

Eve mira su alrededor, todo le parece nuevo, pero su mente conoce la mayoría de las cosas que observa, como si las hubiese visto antes, pero no recuerda si alguna vez lo hizo, es como si hubiera nacido, pero su mente le dice que tiene una determinada edad como para conocerlas. Mira a las dos personas que caminan unos pasos frente a ella ¿Son sus padres? Se mira las manos y ve que no tiene la piel azul como la mujer, pero no está segura del tono de piel del hombre porque le cumbre una máscara color gris la mayoría de la cara. También mira sus ropas, ambos tienen vestimentas demasiado extrañar para las personas ¿Es que ella es persona? Su mente no está segura, no recuerda haber visto a una persona real a menos que las personas tengan la piel azul o usen ropas así. La mujer tiene un enorme vestido azul que casi le llega hasta los tobillos y en las manos, desde que la vio, ha cargado un enorme abanico que también cubre la mayor parte de su cara, pero deja ver lo suficiente, y el hombre lleva un arreglado traje morado, también lleva un bastón, pero no cree que lo necesite, camina bastante bien, tiene las manos cubiertas de guantes negros y la ya conocida mascara gris.

A pesar de reconocer ciertas cosas, Eve se pregunta ¿Cómo?

Al final llegan a una enorme puerta gris, el hombre mira a la mujer y luego, sin mirar a Eve, se marcha. La mujer abre la puerta y deja que Eve entre primero. Ella entra con cautela y en el interior observa un enorme salón donde hay 5 personas entrenando entre si y una sentada a lo lejos, la mujer le toca el hombro haciéndole entender que la siga, ninguna se detiene a saludarlas o les dedica palabra, mientras más avanzan, más confundida esta Eve, ninguna tiene la piel azul ni llevan ropas tan extrañas como la del hombre y la mujer "¿Qué es todo esto?" piensa Eve mientras siguen caminando.

Cuando llegan a la única persona que estaba alejada de los demás, la mujer se detiene, se acercan a una chica, la cual se levanta dedicándole una reverencia. La mujer, sin saludarla o devolverle la reverencia, habla.

-Quiero presentarte a tu nueva compañera- se hace a un lado dejando que ambas chicas se miren- Se llama Eve, espero ver buenos resultados.

Y sin decir más, la mujer se va, dejándolas solas. Eve mira a la chica, tiene el cabello demasiado largo de color azul, sus ojos son un poco rasgados y de color café, incluso diría miel y tienen la misma estatura. Eve no sabe que decir así que solo le sonríe, pero la otra chica no le devuelve la sonrisa, más bien le entrega una espada ¿Es una espada? esta vez no está segura. Mira a la chica en señal de ayuda, pero ella solo se limita a apuntarla con su propia espada. No sabe cómo, pero decide hablar.

-No sé qué tengo que hacer- escucha su propia voz y todo es tan confuso para ella, no está segura de como sabe hablar o que decir, pero lo sabe.

-Aquí nadie supo cómo se hacen las cosas, tienes que aprenderlas sola- habla por fin ella, tiene la voz un poco gruesa, pero también es delicada.

-Pero ahora sabes más que yo, puedes ayudarme- sin embargo, su compañera no dice nada y la vuelve a apuntar con la espada- Ni siquiera sé tu nombre- vuelve a hablar Eve con la intensión de que baje la guardia.

Al no hacerlo, Eve se rinde y toma la misma postura que su contrincante, iniciando una pequeña "pelea" que termina rápido, colocando como ganadora a la otra.

-Normalmente me alegro de mis victorias, pero esta fue tan mediocre que me dio pena- suelta la espada haciendo enojar a Eve, no es su culpa que no sepa nada- Me llamo Kagami, te recomiendo y lo digo por pena, que busques algo en lo que seas buena, o tu estadía aquí será más corta que esta pelea.

Antes de que Eve pueda decir algo más. La chica, que ahora sabía que se llamaba Kagami, se aleja de ella dejándola sola y más confundida que al inicio. Suelta la espada y empieza a caminar conociendo su alrededor, es un cuarto demasiado alto y muy grande, no muy lejos de donde caminaba, hay una pareja con un balón color naranja, su mente le dice que juegan básquet, más lejos de ellas, hay otra pareja que están con una pelota pequeña color verde, su mente no está segura y no puede pensar en nada con que relacionarlas, al igual que le paso con las espadas.

Todas son mujeres y ninguna le dedica palabra, sigue caminando y ve que hay 5 puertas al final del salón, dos de ellas están cerradas y las otras tres abiertas. Intenta acercarse a las cerradas, pero antes de tocarlas, Kagami aparece a su lado, asustándola.

-Son los cuartos de los chicos, tenemos prohibido conocerlos y ellos a nosotras, ni siquiera sus nombres- Eve la mira con sorpresa, su actitud cambio desde que la dejo sola con aquella espada- Tú compartirás cuarto conmigo. Sígueme.

Kagami empieza a alejarse de la puerta de los chicos y caminan a la quinta puerta que está abierta. Cuando Eve entra, ve que el cuarto es mucho más pequeño que el salón, solo hay dos camas de color gris, las paredes también son de color gris y el suelo también, ve que hay dos papeles pegados arriba de cada uno con los nombres de cada una y un horario.

-No quise ser grosera contigo, pero hay muchas cosas que desconozco al igual que tú y pronto entenderás por qué.

Kagami sale del cuarto dejando sola a Eve. Ahora ella siente lastima por ambas y tal vez por todas las personas de aquel salón, aunque no esté segura, siente que aquí nadie sabe las cosas que en verdad importan y presiente que existe un motivo muy grande para todo esto.

⁓⁜⁓

Suena un timbre y el salón toma un tono color azul muy oscuro, Kagami le informa que son las 8 de la noche y que todas deben volver a sus cuartos. Eve mira a las demás, todas ellas han practicado su deporte, incluso Kagami practico sola con esa espada, pero ella no y con un poco de ansiedad, entra al cuarto.

Cuando todas están en sus respectivas habitaciones las puertas se cierran y suena un pitido que pudo pasar desapercibido si no fuera por el silencio que reina en el lugar. Eve mira a Kagami por respuestas y ella le informa que ese pitido significa que las puertas se cierran con seguro hasta el día que les toca volver a salir.

- ¿Y cuánto tiempo es eso? - pregunta Eve acercándose a ella.

-Varía mucho, a veces son solo dos días, pero otras veces podemos estar una semana entera aquí- Eve nota tristeza en su tono de voz y le entra miedo.

- ¿Y si necesitamos algo? ¿Y si ocurre una emergencia? - ahora Eve esta presa del pánico y Kagami solo suspira.

-Mañana te explicaran todo, ahora solo intenta dormir.

A la mañana siguiente, cuando Eve abre los ojos, no está en su pequeño cuarto gris junto a Kagami. Se incorpora y observa que está en el mismo salón en el cual despertó la primera vez, solo que esta vez hay un escritorio en una esquina ¿Es que todo fue un sueño? No lo sabe, pero en esos momentos entra la mujer de la piel azul y le sonríe, se para a lado del escritorio y llama a Eve a que se siente en él. Cuando están frente a frente, la mujer habla.

- ¿Cómo estuvo tu primer día Eve? - "no fue un sueño" piensa Eve sin apartar la vista de la mujer.

-Muy confuso- quería agregar algo más, pero la mujer le dio la espada y volvió a hablar.

-Las cosas son muy simples Eve, solo escucha porque no lo repetiré dos veces- Eve asiente y ella continúa- Mi jefe tiene una misión, pero hay varias personas que no le permiten cumplirla y para eso los hemos creado, son 10 en total, seis mujeres y cuatro hombres, tú eras la última, son más mujeres porque necesitamos a una mujer fuerte para, como se podría decir, causar un gran impacto en la vida de alguien, lo malo es que al ser más mujeres, tendrán más competencia, tu misión es encontrar algo en lo que puedes ser mejor que las demás, incluso ser la única en poder hacer eso. Puedes elegir entre un deporte, una actividad artística, un idioma o incluso en una materia, pero tienes que tratar ser la mejor, al ser la última tienes un poco de desventaja porque muy pronto serán las elecciones y créeme que queras ser elegida porque el castigo a los que fracasen puede incluso llegar a ser letal. Solo tienes que encontrar algo en lo que ser buena y ganarle a las demás, no te creamos para que seas una inútil, así que espero que te esfuerces.

- ¿Me crearon? - dice Eve sin poder guardárselo más, haciendo que la mujer se ría.

-Pase meses perfeccionando esta técnica, aunque tu aspecto parezca humano, no eres más que un sentimonstruo al igual que los demás. Diseñado para destruir, acabar y posiblemente atacar a quien yo te ordene.

- ¿Así que eres como mi madre?

-Prefiero el termino de creadora, confía en mí, si eres la escogida, pronto tendrás una vida mejor que esas cuatro paredes grises.

- ¿Y que pasara con los demás?

-No será tu problema.

Eve tenía un montón de preguntas ¿Qué es un sentimonstruo? ¿Cuál era esa misión? ¿Qué le pasara si es la escogida? o ¿Qué le pasara si no lo es? Sentía que no podía respirar y no podía ver a la mujer sin querer llorar así que miro el escritorio para poder calmarse, entonces apareció una enorme carpeta frente a ella, aun sin ver a la mujer, la abrió y encontró fotos de dos personas, una chica de cabello color azul, casi igual al de Kagami y un chico de cabello color rubio. Arriba de cada foto decían sus nombres:

"Marinette" "Adrien"

-Un día a la semana- volvió a hablar la mujer- volverás a esta habitación y se te entregara esta misma carpeta donde tienes que estudiar cada aspecto y cualidad de ellos dos, son sujetos de interés. Debes aprenderte todo esto bien porque si eres la elegida, es todo lo que recordaras.

Eve no respondió, decidió que mejor era prestarle atención a la carpeta que a la mujer, aunque le aterraba la cantidad de datos que había de cada uno de ellos. Después de unos minutos, alzo la mirada para notar que estaba sola. Le alegro eso y volvió a leer aquellos papeles, mientras más leía, más preguntas tenia y temía a que nunca fueran respondidas, aunque también había cosas que le llamaron la atención, como que la espada que Kagami le había entregado era de esgrima, el deporte que practicaba el chico, sin embargo, no había nada de básquet o de la otra pelota, ¿Eso significaba que podía escoger sin importar que no tenga nada que ver con ellos? Se lo pensó mientras volvía a leer y decidió que mejor era escoger algo que pueda servirle para relacionarse. Aunque no quería que nadie perdiera, tampoco quería que no la escogieran, le aterraba la idea de saber que le podían hacer.

Cuando la mujer volvió por ella, ya tenía algunas cosas pensadas en las que dedicarse y se las informo, le llamo mucho la atención sobre la panadería. Le encantaría aprender a realizar algunas de las cosas que observo en las imágenes de la panadería que tenía la chica, pero eso también le hizo pensar.

- ¿Nosotros no comemos?

-Comen menos a lo habitual, su cuerpo guarda bastante energía, pero se puede adaptar eso.

- ¿Por eso no he comido nada?

-No del todo, como dije, tu cuerpo guarda energías y en tu horario están los días en los que comerás, sin embargo, debes pensar en otras cosas, prepararte y entrenar para estar en forma.

-Aun así, me gustaría aprender a hacer lo que la chica de la carpeta hace.

-Marinette, se llama Marinette. Lo harás.

Sin decir más, ambas llegaron a la puerta gris y luego al cuarto de Eve, no había nadie afuera y no sabía qué hora era. Miro a la mujer por si debería saber algo más, pero abrió la puerta y se marchó. Cuando Eve estuvo adentro, el pitido sonó. Kagami estaba en su cama acostada, pero se reincorporó cuando ella entró.

- ¿Te han enseñado la carpeta? - pregunto asustada.

-Sí, era mucha información, ya sé lo de la espada, aunque ya me olvide el nombre.

-Sable, o al menos ese es el que está aquí.

Aún había preocupación en su voz, no sabía a qué se debía y decidió preguntar.

- ¿Está todo bien?

Kagami se debatió entre hablar o no, abrió la boca dos veces, pero nada salió de ella, al final no dijo nada y se volvió a acostar. Eve también se debatió entre hablar o no, pero decidió no hacerlo, si quería que Kagami fuera su amiga, no la iba a presionar.

⁓⁜⁓

Le costó dormir esta vez, daba vueltas por las muchas preguntas que tenía y no quería faltar a su promesa de no presionar a Kagami, se incorporó de la cama y se asustó cuando al ver hacia la cama de ella, descubrió que también estaba despierta.

- ¿No puedes dormir? - hablo Kagami incorporándose también.

-No, siento que ahora hay muchas cosas que no me dejan dormir- "no la presiones" se repetía para no hablar de más.

- ¿Te refieres a las preguntas que tu cabeza formula? - Eve asintió- Yo también las tengo, pero son muy pocas las veces en las que recibo una respuesta, es mejor investigar, aunque tampoco ayuda.

- ¿Alguna que quieras compartir conmigo? - no estaba insistiendo, fue Kagami la que hablo primero de ellas, o eso se quiere hacer creer. Kagami lo pensó un rato e Eve pensó que volvería a callarse como la primera vez, pero no.

-La puerta nunca se abrió cuando vinieron por ti, lo hubiera sentido.

Al inicio Eve no entendió a lo que se refería, pero cuando Kagami se volvió a acostar dándole las espaldas, lo capto. Miro a su alrededor sin encontrar nada, pero ahora veía que había algo, solo era cuestión de buscarlo.

11 de Noviembre de 2020 a las 00:00 0 Reporte Insertar Seguir historia
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