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serendipity-vjj Miss Jackson

Un pequeño accidente hace que Draco Malfoy termine en el cuerpo de la persona que más aborrece en el mundo. Hermione Granger terminará metida en el cuerpo del príncipe de Slytherin. ¿Él soportará ser una mujer? ¿ella soportará ser acosada por todas las Slytherin? ¿Podrán amarse sin restricciones?


Fanfiction Libros No para niños menores de 13.

#cambiodecuerpos #dracomalfoy #hermionegranger #dramione
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1| Rosas

Hermione

Otro maldito día que el rubio idiota terminó por arruinarme.
¿Es que acaso Malfoy no tiene a quien molestar? Oh sí, lo olvidaba. Yo soy burla, una sangre sucia que le sirve para molestar. ¡Idiota! Idiota, ¡mil veces idiota! Si no hubiera consecuencias por asesinar, él ya estaría muerto y yo libre de ir a Azkaban

Caminé dando grandes zancadas luego de salir de la clase de Runas Antiguas donde el muy idiota estaba molestándome cada que la profesora Vector se dio la vuelta.

—¡Sangre sucia! — Gritó Malfoy que iba tras de mí.

Lo ignoré, podría ir con Harry, pero debía de estar con Ron o con Jazmín que es hermana de 14 años, la cual es pelirroja como la señora Lily.

A mis 16 años estaba más que harta del idiota Malfoy y deseaba más que nada en el mundo que la siguiente semana de exámenes finales llegara para acabar con mi suplicio. Durante estos dos últimos años empezó a fastidiar con más frecuencia, por ello en este momento anhelaba las vacaciones de verano que eran mi boleto lejos de Draco Malfoy.

Hablando de Malfoy ese rubio arrogante venía tras de mí, ¿Que rayos quería? Continué huyendo por los pasillos de Hogwarts en espera de que me dejara en paz o me perdiera el rastro.

Llegué a mi parte favorita del castillo; Un jardín de rosas de todos los colores, que encargué de cuidar desde que lo descubrí, hace más de un año atrás lo vi abandonado y con las rosas casi muertas. Así fue como descubrí mi amor por la jardinería.

Me acerqué a un rosal para oler una hermosa rosa roja, al parecer Malfoy había dejado de seguirme ya que no oía su dulce voz, es Sarcasmo porque todo de él me irrita.

Por merlín que esto era lo mejor. Sola en mi jardín secreto.

— ¿Un jardín perdido? ¿Por qué me trajiste? ¿No te resistes a mis encantos? — Oí a Malfoy que arrastraba las palabras.

Corrección, ya no es secreto. ¡Maldición!

— Tú me seguiste, idiota. — puse los ojos en blanco. — vete, éste es mi jardín secreto y entérate que para mí tú eres tan atractivo como un troll.

—¿tu jardín? ¿Acaso cuidas las rosas? —preguntó burlón y con eso ignoró mi opinión sobre su atractivo físico, era claro que se creía un adonis.

— ¿Qué tiene de malo aquello? —pregunté malhumorada.

— Nada, para una mujer poco femenina como tú no tiene importancia el herirse las manos con las espinas e incluso creo que no has usado ninguna poción para quitarte las heridas. — Aquello sonó como burla porque obviamente lo era.

Era cierto no me había curado ninguna herida porque no eran más que raspones — Y tú eres un pobre arrogante que nunca a lavado un plato o incluso creo que jamás lo harás, no sabes nada del mundo muggle. Eres un ignorante en ese tema. — sonreí e imité el mismo tono que él había utilizado.

Malfoy me vio ofendido. — Tú no sabes nada de lo que es ser un sangre pura, tú no sabes lo que es sufrir y aceptar todo lo que se te dice, tú no sabes lo que se siente.

— y tú no sabes lo doloroso que es ser mujer. Desearía que estuvieras en mis zapatos y que vivieras mi vida. — gruñí, ¿Cómo podía sufrir si era el hijito de papi? él no tendría el ciclo menstrual y jamás lo tendría. Menos sabría lo que es ser irregular.

— Yo desearía que... que... eso que dijiste... Desearía que experimentaras en mis lujosos zapatos y sintieras lo que es ser un Malfoy. — Expresó molesto.

Ambos estábamos exaltados y de no tener modales es claro que nos estaríamos estrangulando mutuamente.

Un fenómeno extraño sucedió cuando hubo dicho esas últimas palabras, las rosas empezaron a emitir una luz casi azul y violeta, las rosas cobraron vida, giraban a nuestro alrededor dejándonos demasiado juntos. De no haber estado tan asustada como lo estaba hubiera sacado mi varita para ver que podía hacer. Las rosas brillantes desprendían un agradable aroma a chocolate, manzanas, menta y obviamente a rosas.

— Moriré asesinado por unas ridículas rosas. — Oí murmurar a Malfoy que estaba lanzando todo tipo de encantamientos contra las rosas, las cuales no parecían querer ceder ni romperse.

El aroma se hizo demasiado denso y las luces que emitían las flores eran cegadoras. No podía mantener los ojos abiertos y tras intentar respirar quedé inconsciente.

[...]

Me dolía la cabeza, era como si hubiese sido golpeada un millón de veces, estaba recostada sobre la tierra, ¿tierra? Este jardín yo lo había estado restaurando y tenía un hermoso césped. Abrí los ojos y me senté.

Todas las rosas estaban casi muertas y lúgubres. No había ni rastro de lo que yo había hecho en un año.

Me levanté para ir en busca de Malfoy, seguro ese idiota lo había destrozado todo. Di apenas diez pasos cuando vi mi cuerpo en el piso. ¿Cómo rayos mi cuerpo está en el piso?

¿Habré muerto? ¿Me mató Malfoy? ¡Me volví un fantasma! Claro me hubiera creído fantasma de no ser porque mi cuerpo empezó a moverse. Ahora si estaba lista para morir.

— Mierda, me duele la cabeza. —¡habló! mi cuerpo se sentó sobre si y se giró a verme, parecía sorprendida. — ¿Que hace mi cuerpo delante? ¿Qué me hizo la sangre sucia? — me oía completamente arrogante y desdeñosa. ¿Había dicho sangre sucia?

—¿Malfoy? — me atreví a preguntar y en lugar de oírme... ¡Merlín! ¡Tenía la voz de Malfoy! — ¿qué me hiciste?

Me estaba ignorando ya que estaba demasiada ocupada tocando (tocándome) todo el cuerpo, los pechos, las nalgas, los cabellos.


Draco.

Lo esencial para disfrutar mi día a día era molestar a la sangre sucia inmunda. Todo era perfecto hasta que, al salir de la clase de Runas Antiguas ella empezó a ignorarme y atiné a seguirla solo para demostrarle que al maravilloso Draco Malfoy nadie le hace la ley del hielo. Estuvimos en un magnífico jardín de rosas que Granger arregló. Acaso esa mujer no piensa que puede maltratarse las manos, pero debí de haberlo imaginado desde el principio ella jamás pondría a un elfo doméstico a hacer las cosas. De ahí no recordaba nada más que un olor a chocolate y una luz brillante.

Me dolía mi divino cerebro, era como si hubiese bebido Whiskey de fuego durante tres días. — Mierda, me duele la cabeza. —me senté sobre la tierra. ¿Adónde fueron las rosas? todo estaba casi muerto. Giré lentamente y frente a mí había algo que jamás hubiera pensado ver. — ¿Que hace mi cuerpo delante? ¿Qué me hizo la sangre sucia? — ¿si mi cuerpo estaba delante eso quería decir que yo?...

—¿Malfoy? — Mi cuerpo me llamó— ¿qué me hiciste?

—¡Me convertí en una sangre sucia! ¡Granger me ha dado alguna horrorosa poción multijugos! — eso debía de ser así, porque eso de cambiar de cuerpos era algo remoto, estoy seguro de que no existe ningún hechizo que haga tal atrocidad.

6 de Noviembre de 2020 a las 22:45 0 Reporte Insertar Seguir historia
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