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gerendo01 Gerendo 01

Las chicas del Club del Entretenimiento deciden participar en el reto No Nut November, el cual consiste en aguantar todo el mes de noviembre sin masturbarse. ¿Conseguirán aguantar?


Fanfiction Anime/Manga Sólo para mayores de 18.

#no-nut-november #sexual-frustration #sexual-tension #sexual-fantasy #masturbation #humor
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Sábado 31 de octubre

–¡Bien, mi turno! – Dice Kyouko mientras saca un papel de la caja que habían utilizado en numerosas ocasiones, saliéndole “Haz cosplay de Mirakurun”. – ¡Jooooo! ¡Yo había escrito esto para que lo sacara Chinatsu-chan!

–No puedes predecir quién sacará el papel que tú quieras. – Le dijo Yui.

–¡Ya no quiero jugar más a esto! – Exclamó Kyouko dejándose caer de espaldas al suelo.

Tras unos segundos, la rubia volvió a incorporarse.

–Ey, chicas, tengo una idea.

–Qué miedo… – Dijo Yui para sí misma.

–¿Queréis participar en un reto?

–¿Un reto? – Preguntó Chinatsu.

–¿Qué clase de reto? – Siguió Akari.

–Antes de decíroslo necesito saber algo sobre vosotras.

Eso extrañó a las chicas.

–¿Algo sobre nosotras? – Preguntó Yui.

–Sí, sino tal vez no podríamos hacer el reto.

Las tras chicas se miraron, entre curiosas y extrañadas, pero asintieron.

–Está bien, ¿qué necesitas saber? – Preguntó Yui mientras tomaba un poco de té.

–¿Vosotras os masturbáis?

Eso hizo que Yui escupiera inmediatamente el té.

–¡¿Q-Qu-Qué clase de pregunta es esa?! – Exclamó Yui en un intento por no ahogarse.

Por su parte, Akari y Chinatsu estaban rojas como un tomate.

–¡¿Q-Qué dices, Kyouko-chan?!

–¡Senpai, eres una pervertida!

–Vamos, vamos, estamos solo nosotras cuatro, aquí. No hay nadie más, y no se lo diré a nadie. Necesito saberlo para saber si podemos hacer ese reto.

–¿Qué clase de reto es ese para que necesites saber eso? – Preguntó Yui molesta.

–Vamos, chicas, no tenéis que sentiros avergonzadas. No es nada malo tampoco.

Las chicas, aún avergonzadas, se miraron entre ellas. Después de unos segundos, Yui fue la primera en hablar.

–Bu-Bueno… De vez en cuando…

–Ujú… Así que te masturbas, eh, Yui… – Dijo Kyouko pícara.

–¡Cállate! ¡¿Qué hay de ti?! ¡¿Te masturbas?!

–Cada día.

Lo admitió sin inmutarse…

–Chinatsu-chan, ¿qué me dices de ti?

Chinatsu, algo avergonzada, desvió la mirada para no mirar a los ojos de Kyouko mientras contestaba.

–B-Bueno, s-sí, lo hago…

–¿Y piensas en mí mientras lo haces?

–¡Claro que no! ¡Pienso en Yui-senpai!

–¡Qué directa! – Se sorprendió Kyouko.

Yui no sabía muy bien cómo responder ante aquello. Finalmente, Kyouko se dirigió a Akari.

–¿Y bien, Akari? ¿Qué me dices de ti?

–¿Y-Yo? – La chica, también avergonzada como Chinatsu, contestó tímidamente. – Bueno… De vez en cuando…

–Oh… ¿Incluso tú, Akari? – Preguntó Kyouko exagerando el “Oh”.

–¿Qu-Qué quieres decir con incluso yo? – Preguntó Akari nerviosa.

–No sabía que ya fueras una chica sucia, Akari.

–¡¿Eeeeeh!? – Los moños de la chica saltaron. – ¡N-No soy una chica sucia! ¡¿No habíais dicho que vosotras también lo hacéis?!

–Ja ja ja, ya lo sé, Akari. Solo era una broma.

–¡Jooo! ¡Eres mala, Kyouko-chan!

–Bueno, ahora que ya sabes que todas lo hacemos, ¿quieres decirnos para qué querías saberlo? – Pregunta Yui.

–Oh, cierto. Resulta que me he enterado de que existe un reto llamado No Nut November, que consiste en no masturbarse durante todo el mes de noviembre, y he pensado que podríamos participar. Por eso tenía que saber si os masturbabais, no tenía sentido participar en este reto si no lo hacíais. ¿Qué me decís? ¿Queréis participar?

–¿Qué clase de reto es ese? – Preguntó Yui más para si misma que esperando obtener una respuesta.

–Ahora que lo dices me suena haberlo oído… – Dice Chinatsu. – ¿Pero este reto no estaba dirigido a los chicos?

–¿Y qué? ¿Es que por ser chicas no podemos hacerlo? ¡No somos menos que ellos! ¡Si los chicos pueden hacerlo, nosotras también! ¡Igualdad!

–No tienes ni idea de cómo funciona la igualdad…

–En fin, ¿qué me decís? ¿Queréis participar o no?

Las tres chicas volvieron a mirarse.

–Supongamos que lo hacemos y aguantamos todo el mes sin masturbarnos. ¿Qué recibiría la ganadora?

–¡La satisfacción de haber ganado! – Dijo Kyouko levantando el pulgar.

–Eso no es ningún premio. – Dijo secamente Yui.

–Bueno, podría ser que ganara más de una, o incluso que ganáramos todas, así que no tiene sentido pensar en un premio individual.

–Visto así… – Empezó a decir Chinatsu. – La verdad es que tiene sentido.

–¿Entonces qué me decís? ¿Participaréis o no?

–Es que un mes es mucho tiempo… No sé si podré aguantar tanto…

–Uh, Chinatsu-chan, ¿es que eres una ninfómana? – Preguntó Kyouko en broma.

–¡C-Claro que no!

–¿Qué es una ninfómana? – Preguntó Akari, sorprendiendo a las otras tres.

Qué inocente… – Pensaron.

–¡E-Está bien! ¡Voy a participar!

–¡Bien! ¡Ya tenemos una! Yui, ¿tú qué dices?

–¿P-Por qué tenemos que hacer esto? – Preguntó Yui algo avergonzada.

–Vamos, Yui, es solo un reto, para ver si podemos aguantar. ¿No te ves capaz de hacerlo?

–No es que no me vea capaz, pero… – Yui empezaba a ruborizarse.

–¿Qué pasa, Yui-senpai? – Preguntó Chinatsu extrañada.

–Ugh… Es vergonzoso decirlo… Podría aguantar un mes, pero… Hace ya unos cuantos días que no lo hago, y aunque consiga aguantar un mes, este se cumpliría a mediados de noviembre, por lo que técnicamente habría fallado el reto aunque aguantara un mes. Para lograrlo tendría que aguantar más de un mes, y eso no me parece justo.

–Mmm… Ya veo el problema. – Dijo Kyouko cruzándose de brazos fingiendo preocupación. – ¡Muy bien! ¡Entonces podemos masturbarnos todas esta noche!

–¡¿Eeeeeh?! – Exclamaron todas.

–Sabiendo que vamos a tener que estar un mes sin masturbarnos, podemos hacerlo esta noche. Hacernos una paja tan buena que después podamos aguantar un mes entero sin hacerlo. ¿Qué os parece?

A las chicas una sombra les cubría los ojos.

¿Cómo puede hablar de eso con tanta tranquilidad?

–Oh, por cierto, Akari, ¿tú participarás?

–¿Eh? ¿Yo? B-Bueno, pues… Está bien, si hoy lo hacemos creo que después podré aguantar un mes.

–¡Muy bien! ¡Entonces lo haremos!

–Espera, ¿y cómo sabemos que nos dirás la verdad? ¿Cómo sabemos que si nos dices que has aguantado es verdad y no has perdido antes y nos estás mintiendo?

–Os doy mi palabra de que os diré la verdad y no os mentiré. Lo juro por Mirakurun.

Las tres chicas no sabían muy bien si fiarse de su amiga, pero ya que lo había jurado por Mirakurun, tendrían que confiar en ella.

–Está bien.

–¡Muy bien! – Exclamó Kyouko levantándose. – ¡Pues venga! ¡Todas a casa a masturbarse!

–¡No grites!

Por la noche

Tras marchar del apartamento de Yui, las cuatro chicas ya se encontraban en sus respectivas casas. Yui ya se había puesto el pijama y estaba en su futón. La chica no dejaba de pensar en las palabras de Kyouko:

Sabiendo que vamos a tener que estar un mes sin masturbarnos, podemos hacerlo esta noche. Hacernos una paja tan buena que después podamos aguantar un mes entero sin hacerlo.

Maldita Kyouko. – Pensó Yui. – ¿Cómo puede hablar tan tranquilamente de eso? – La chica suspiró. – Pero supongo que tiene razón. Si vamos a tener que estar un mes sin masturbarnos es mejor hacerlo ahora.

Yui lentamente bajo su mano derecha hasta su entrepierna, por encima del pantalón, donde lentamente empezó a hacer presión. Poco a poco empezó a mover su mano, aumentando paulatinamente la velocidad. La respiración de la chica empezaba a escucharse.

Habitación de Chinatsu

Chinatsu, también con el pijama puesto, cerró con pestillo la puerta de su habitación. No quería sorpresas. No es que nadie fuera a entrar de todos modos, pero mejor asegurarse. Chinatsu se puso en su cama, con el corazón latiéndole rápidamente.

Yui-senpai debe estar haciéndolo ahora mismo… Debe estar masturbándose…

Chinatsu se imaginó a Yui tocándose. Solo esa imaginación ya la hizo excitarse, y llevó directamente su mano derecha a su vagina, tocándola directamente, mientras que con su mano izquierda empezó a masajearse los pechos.

–Ah… Ah… Yui-senpai…

El masajearse los pechos por encima de la camisa no era suficiente estímulo para Chinatsu, así que empezó a desabrocharse los botones. Una vez desabrochados todos, apartó su camisa hacia los lados, permitiendo ver toda su parte delantera desnuda. La chica empezó a tocar su pezón izquierdo.

–¡Ngh!

Rápidamente tuvo que llevarse la mano a la boca para tapar su gemido. Ya se había tocado los pezones antes, pero esta vez era diferente. Tal vez el hecho de saber que Yui se estaba masturbando en ese mismo momento hacía que se excitara más. La chica, lentamente, volvió a tocar su pezón, suavemente. Aunque seguía siendo mucho estímulo, el hecho de ya haberlo tocado antes y el hacerlo ahora suavemente hizo que pudiera contener su gemido. Poco a poco, la chica fue aumentando la intensidad, frotándolo de lado a lado, de abajo a arriba, frotando los alrededores, masajeando el pecho entero con su mano…

Al no tener mucho busto, no disfrutaba tanto de ello como seguramente lo harían Yui o Himawari, pero seguía siendo agradable.

Habitación de Kyouko

Kyouko estaba metida en su cama, con una sonrisa en su rostro.

Ju ju ju… Así que Akari también se masturba, ¿eh? Quién lo hubiera dicho, con esa cara de inocente que tiene, y resulta que ya es toda una pervertida. Me pregunto cómo lo hará. – Kyouko llevó su mano directamente a su vagina, y empezó a frotarla. – Me he imaginado cómo lo pueden hacer Chinatsu-chan, Yui, Ayano, Chitose, Hima-chan, Saku-chan… Incluso Chizurun. Pero nunca me he imaginado cómo lo puede hacer Akari. ¿Cuánto tiempo debe hacer que lo hace? ¿Un año? ¿Dos? ¿A lo mejor más? ¿A qué edad empecé yo? – Kyouko se puso a pensar. – Creo que desde los 9 años ya lo hacía, aunque no supe que era eso hasta que hice los 12. ¿A lo mejor Akari también empezó a hacerlo tan temprano? ¿Y cuando descubrió lo que era? Porque antes sabía de lo que estábamos hablando, por lo que sabía lo que significaba eso. ¿Cómo lo supo? ¿Se lo explicaron sus padres o su hermana? ¿Se informó ella sola? Pero… De ser así, significa que Akari tuvo que buscarlo en internet. ¿Buscó en internet cosas sucias? Espera… ¿Puede que Akari vea porno? – Pensar en esa posibilidad hizo que Kyouko se excitara más. Aceleró los movimientos de su mano en su entrepierna, mientras que con la otra empezó a masajearse su pecho. – ¿Puede que vea porno? ¿Y qué porno debe ver? ¿Qué le debe excitar? ¿O… ¿A lo mejor ve hentai? Ah… ¿Qué debe gustarle? Ella… Estará haciéndolo ahora mismo… ¿En qué debe estar pensando? ¿Y cómo debe estar haciéndolo? – Kyouko empezó a pensar en varias maneras de cómo podía estar masturbándose Akari. – Ah… Akari…

Habitación de Akari

También en su cama, al igual que Yui, Akari tampoco podía dejar de pensar en las palabras de Kyouko.

Hacerlo esta noche para poder aguantar todo el mes de noviembre… La verdad es que no tengo muchas ganas de hacerlo ahora, pero… Si tengo que aguantar un mes, debería hacerlo. – Akari pensó un poco. – Bueno, supongo que podría excitarme si lo estimulo…

Akari se puso boca abajo, con los bazos debajo la almohada, y lentamente empezó a frotar su cuerpo contra la cama, de abajo a arriba. Aunque fuera a través del pijama, el clítoris de la chica notaba la fricción que este hacía contra la cama. Esto no fue suficiente al principio, ya que la chica no estaba excitada. Sin embargo, tras varios segundos, finalmente la táctica dio resultado. El propio rozamiento hizo que su clítoris reaccionara y la chica se excitara. Estando ya excitada, fue como si la chica cambiara de chip. Ahora sí que tenía ganas de hacerlo. Hasta hacía solo unos segundos, si le hubieran dejado elegir entre masturbarse o no hacerlo, hubiera elegido no hacerlo, pues realmente no tenía ganas. Ahora no hubiera podido elegir esa opción. Tendría que elegir sí o sí hacerlo, ya que ahora sí que tenía ganas. La chica siguió frotándose, ahora ya con la idea de hacer durar el acto lo suficiente como para que se sintiera lo suficientemente bien para después poder aguantar un mes sin hacerlo. Aunque Akari era bastante novata en la masturbación, sabía que si llegaba al orgasmo rápidamente no le serviría, y que tenía que alargarlo, por lo que intentó calcular la velocidad a la que debía moverse y la presión que hacía su entrepierna contra la cama para poder retrasar el orgasmo varios minutos.

Habitación de Yui

Yui estaba recostaba en el futón. Se había bajado los pantalones hasta los tobillos para poder tocar directamente su vagina fácilmente con su mano derecha. Mientras, había metido la izquierda debajo su camiseta y estaba frotándose los pechos y los pezones, de vez en cuando pellizcándolos suavemente, lo cual le hacía soltar pequeños gemidos.

Aunque al vivir sola no tenía que preocuparse por hacer ruido, prefería mantener la voz baja. No es que fueran a oírla fácilmente, pero las paredes del apartamento no eran demasiado gruesas, y a esas horas de la noche la mayoría de vecinos ya estarían acostados o a punto de irse a dormir, por lo que no sería difícil escuchar su voz si la levantara demasiado, así que Yui intentaba retener sus gemidos, y solo se oía alguno no muy fuerte cuando el estímulo era muy fuerte. Si no, lo único que se oía en su habitación era la respiración acelerada y fuerte de Yui, aunque eso no le preocupaba lo más mínimo, pues no había manera de escucharla desde fuera, y menos aún los pequeños sonidos que hacía su mano al frotar su vagina. Yui ya estaba mojada, y al frotar su vagina esta hacía un sonido como si estuviera metiendo su mano en una gelatina.

Yui hacía varios movimientos con su mano. Mientras que con el dedo pulgar frotaba su clítoris de abajo a arriba, con los dedos corazón y anular penetraba ligeramente su vagina. Tras un rato, Yui introdujo más profundamente los dedos en su vagina, separándolos y estirándolos una vez dentro, estimulando su clítoris desde dentro, lo cual le hizo soltar otro gemido, un poco más fuerte que los otros. La respiración de Yui era entrecortada, y notaba pequeños espasmos en su vientre, y eso que aún no había llegado al orgasmo.

Yui movió sus dedos dentro de su vagina, haciéndole gemir de nuevo. Viendo que no podía evitar gemir, con la mano izquierda Yui se subió la camiseta, dejando sus pechos al descubierto, y presionó la camiseta con sus labios, como si la mordiera. Una vez así, Yui siguió moviendo sus dedos, volviendo a gemir, pero haciendo menos ruido esta vez debido a estar mordiendo la camiseta. Con su mano derecha siguió frotándose los pechos, haciendo aún más ruido. Ahora sí que corría el riesgo de poder ser oída, pero en ese punto ya no le importaba, Lo único que quería era llegar al orgasmo.

–Mmm… ¡M! Mmnn… ¡Nnngh! ¡Nygh! ¡Mmmmnng…!

Habitación de Chinatsu

–Ah… Ah, Yui-senpai… Senpai… Aaaaah…

Chinatsu susurraba eso mientras con la mano derecha penetraba su vagina y con la derecha frotaba sus pezones. Sentía más placer que de costumbre, pues se habían puesto más duros de lo normal. Siempre se le ponían duros cuando se masturbaba, pero esta vez estaban más duros que cualquier otra vez, haciendo que al frotarlos con sus dedos lo notara más. De vez en cuando abandonaba sus pechos y frotaba su vientre con la punta de sus dedos, sintiendo como si fuera electricidad recorriendo su cuerpo. Todas estas sensaciones a la vez que se imaginaba a Yui masturbándose con el aliciente de saber que lo estaba haciendo realmente eran un estímulo demasiado grande.

–Ah… Yui-senpai… ¡Yui-senpai!

Habitación de Kyouko

Kyouko seguía masturbándose pensando en Akari.

Akari… ¿Cómo te estás tocando? ¿Qué cara pones mientras te masturbas? – Kyouko se imaginaba diferentes expresiones que podría estar poniendo Akari. – ¿Y qué cara pones cuando te corres? – En ese momento, a Kyouko le vino a la cabeza otra cosa sobre Akari. – ¿Y cómo te corres? ¿Debe eyacular? ¿Le debe salir mucho flujo? ¿Poco? ¿Le debe salir con fuerza, como si fuera un chorro, o solo debe gotear un poco? ¿O a lo mejor no eyacula?

La idea de imaginarse a la tierna y linda Akari eyaculando una gran cantidad de fluido vaginal, mojando la cama, hizo que Kyouko se excitara aún más.

Aaah… Akari, Akari…

Habitación de Akari

Por su parte, Akari seguía frotándose contra la cama, cada vez más rápido, inconscientemente. Su respiración era rápida y audible. En algún momento había dejado de respirar por la nariz y ya lo hacía por la boca.

Tras unos minutos de frotarse contra la cama, la chica decidió que necesitaba más estímulo, así que cogió la almohada, la giró 90 grados y se puso encima de ella. La chica siguió moviéndose, frotándose esta vez contra la almohada, de forma más rápida que cuando lo hacía en la cama. Inconscientemente, la chica empezó a mover sus caderas, frotándolas contra la punta de la almohada. Tras unos segundos, esos movimientos dejaron de ser involuntarios y Akari movía sus caderas rápidamente.

–Ah, ah… Aaaaah…

La chica respiraba rápida y agitadamente. El orgasmo se acercaba, lo sabía.

Habitación de Yui

Yui movía sus dedos rápidamente, tanto los que tenía dentro de su vagina, como los que utilizaba para frotarse los pezones, que al igual que Chinatsu, se habían endurecido más que de costumbre. La chica seguía mordiendo su camiseta, intentando ahogar los gemidos que salían de su boca, aunque cada vez le costaba más. Yui estaba en su límite, estaba a punto de llegar. Una presión del clítoris desde el interior de la vagina fue lo que finalmente le hizo alcanzar el orgasmo.

–¡Mmmmmmm! ¡Nnnmn! ¡Ngnm! ¡Nymmg! ¡Ghk…! ¡Grrr…!

Yui seguía mordiendo su camiseta mientras intentaba silenciar sus gemidos mientras se corría, arrojando durante unos segundos un poco de flujo que mojó un poco el futón. Cuando el orgasmo terminó, Yui dejó de morder su camiseta, respirando agitadamente.

Habitación de Chinatsu

–Yui-senpai, Yui-senpai… Córrete conmigo… Corrámonos juntas… – Susurraba Chinatsu mientras se imaginaba a Yui masturbándose. – Ah… ¡Ah!

En el momento en que su imaginación de Yui se corrió Chinatsu también lo hizo, corriéndose las dos a la vez, como ella imaginaba. El cuerpo de Chinatsu se convulsionó unos segundos, debido al orgasmo, expulsando también un poco de flujo, aunque menos que Yui, mojando menos la cama que su amada, y mucho menos que la visión que tenía de ella, pues en su fantasía, Yui se corría lo suficiente como para llenar un vaso entero de flujo.

Habitación de Kyouko

Kyouko seguía penetrándose la vagina, a la vez que movía bruscamente sus caderas. Había empezado a moverlas en algún momento involuntariamente para sentir más placer, ya estando a punto de llegar al orgasmo.

Aaaaah… Akari… ¡Me… Corro!

Kyouko llegó al orgasmo, produciendo algunas contracciones en su cuerpo durante unos cuantos segundos. Cuando terminaron se dejó caer sobre la cama, respirando agitadamente.

Habitación de Akari

Akari seguía moviendo sus caderas rápidamente. Estaba a punto de llegar al orgasmo y no quería esperar más, quería sentir esa sensación ya mismo. Finalmente, uno de los movimientos de cadera hizo que su clítoris erecto se frotara con la almohada alcanzando el tan deseado orgasmo.

–¡Ah! ¡Mmn! ¡Ng!

Akari presionó su rostro contra la almohada para silenciar sus gemidos. Tras varios segundos, los espasmos producidos por el orgasmo fueron disminuyendo hasta desaparecer, pudiendo sacar Akari su rostro de la almohada, respirando profundamente.

Habitación de Yui

Yui miró lo que había mojado de su futón. Cogió un poco de papel que había dejado al lado del futón y lo pasó por la parte mojada, consiguiendo secarla un poco, aunque no del todo. Con otro trozo se limpió la mano y la vagina, y después de lanzar todos los papeles a la papelera volvió a estirarse en su futón, esta vez dispuesta a dormir.

Habitación de Chinatsu

Chinatsu hizo lo mismo que Yui, con idénticos resultados, solo que a ella le dolió un poco cuando se secó su vagina. No era nada grave, solo que se había masturbado con mucha fuerza y su vagina aún estaba sensible. Después de tirar el papel en la papelera, la chica se volvió a abrochar la camisa.

–Yui-senpai… – Susurró poco antes de quedarse dormida.

Habitación de Kyouko

Kyouko respiraba profundamente después de su orgasmo.

Akari… Quiero ver cómo se masturba Akari…

La chica llevó su mano cerca de su rostro, pudiendo ver que estaba llena de fluidos, formando hilos que unían sus dedos. Al igual que Yui y Chinatsu cogió un trozo de papel que había preparado para secar el fluido de su mano.

Por su parte, Akari se había quedado tan relajada que se quedó dormida pocos segundos después de correrse.

Más les valía haber disfrutado de esa sesión de masturbación, pues si querían ganar el reto no podrían volver a hacerlo durante todo el mes de noviembre.

31 de Octubre de 2020 a las 19:27 0 Reporte Insertar Seguir historia
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