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Dejar una silla enfrente o al lado de tu cama, es una invitación para que los fantasmas te vean dormir...


Cuento Todo público.

#cuento #relato #halloween #terror
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Visitante Nocturno

Dejar una silla enfrente o al lado de tu cama, es una invitación para que los fantasmas te vean dormir.

—Anónimo.



***

—¡Vamos! No tenemos todo el día. Saquen todo, quemen la cama y la ropa también.

—Oye, mira, mira. —Raquel la cogió por el brazo para detenerla—. ¿No es esa la casa de la evangélica? ¿Qué estarán haciendo?

Amanda giró la cabeza para ver la escena que se estaba desarrollando en la vieja casa y luego siguió caminando sin darle tanta importancia.

—Ayer murió la anciana, supongo que sus familiares y amigos están organizando lo del velorio.

—Espera. —La volvió a detener y le susurró al oído—. ¿No te parece raro que estén sacando todas sus cosas? ¿Acaso no escuchaste cuando ordenaron que quemaran todo?

—¿Qué tiene eso de raro? La vieja vivía sola en esa casa, quien sabe que cosas tendría ahí, es normal que quieran limpiar y deshacerse de lo que no sirva.

—¿Quemándolo? ¿En serio? —Empequeñeció los ojos.

Desde el otro lado de la acera ambas observaron como un carro fúnebre se detenía justo delante de la casa, y dos hombres vestidos de negro, comenzaban a descargar un ataúd marrón.

—¡No! Dentro de la casa no vayan a meter eso, déjenlo acá afuera.

—Pero señor, hace un calor infernal, el cuerpo comenzará a descomponerse.

—No importa, mañana en la mañana será llevada al cementerio. Háganme caso y déjenla aquí.

—¿La van a velar en el jardín? —Se llevó una mano a la boca—. Dios santo, si eso no te parece raro estas muy mal.

—Quizás su religión así se lo dicta, que se yo. —Se encogió de hombros—. Vamos no me retrases, ya quiero llegar a casa. —Retomó la marcha.

—Para ser tu vecina no la conocías de nada.

—Se la pasaba metida en esa casa orando a todo pulmón cosas sin sentido y espiando detrás de las cortinas a todo el que pasaba por la calle ¿Cómo tratar con una persona así? —Se detuvieron delante de un portón oxidado. Amanda sacó las llaves de su bolso para abrir la reja.

—Ummm, supongo que son cosas de la edad. —Siguió con la mirada a un chico que pasaba por su lado soltándoles un piropo.

—Quien sabe. Todos decían que estaba loca. —Suspiro—. En fin ¿Preparada para esta noche?

—¿De verdad lo vas a hacer? —Regresó la vista a ella abriendo sus redondos ojos azules.

—Pues claro, no me vengas ahora con que tu no. —Arqueo una ceja.

—No lo sé… —titubeó.

—¿No me digas que a estas alturas te vas a echar para atrás? —La observó desviar la mirada—. ¿En serio Raquel? Ya completamos 4 de los retos y este es el último que nos falta.

—Sí, ya lo sé, pero este reto es diferente. —Arrugó la frente—. Hace que los otros cuatro parezcan un jueguito de niños.

—¿Jueguito de niños? —Bufo divertida—. Raquel, comimos en un cementerio. —Enumeró con los dedos—. Nos paramos delante de un espejo y le hablamos a nuestro reflejo durante una hora, nos pusimos la ropa de un difunto y jugamos a la Ouija. No le veo nada de infantil a eso.

—Sí, pero déjame recordarte que todo eso lo hicimos durante el día y estábamos las dos ¿Por qué ahora tenemos que hacer el reto solas y a las 3:30 am? Esa cadena de WhatsApp ya no me convence. Y a todas estas ¿Quién creó ese grupo de Facebook donde se detallan todos los pasos a seguir? ¿Y por qué solo unos cuantos pueden acceder?

—No lo sé pepito preguntón. —Raquel rodó los ojos—. Pero sea como sea hay que terminar esto. Muchos ya han completado la lista y comentan que el último reto es el más importante. Si logras completarlo, un fantasma se te aparece y te dice algo que mejorará tu vida enormemente. Ya se ha vuelto viral, solo hay que ver la cantidad de miembros y publicaciones positivas que tiene el grupo.

—Ya, todo muy bonito pero ¿Qué pasa con Lety?

—¿Quién es Lety? —Amanda Juntó las cejas.

—Es la chica del San Pedro. Lleva desaparecida tres semanas y sus compañeros de clase dicen que estaba metida en esto de los retos.

—Ah, ya. —Recordó—. Leí sobre eso en el grupo. Al parecer se escapó con su novio y se está escudando en el desafío para despistar a todos.

—¿Y qué me dices de Marco?, el chico de 4to B. Desapareció hace dos días y también estaba en esto. ¿Casualidad? No lo creo.

—Todos saben que Marco tiene fama de escaparse de su casa, irse de juerga con sus amigos y aparecer al mes, no es una novedad. Deja de ser tan paranoica y dime si lo vas a hacer o no. —Comenzó a impacientarse.

—Ok. —Suspiró derrotada—. Está bien.

—Perfecto. —Sonrió complacida—. Recuerda, antes de irte a dormir debes colocar una silla enfrente de tu cama y esperar hasta las 3:30 am que, según las reglas, es cuando el ente se manifiesta para comunicarse contigo. No olvides dejar la cámara de la laptop grabando, así tendremos la prueba de que hicimos todo hasta el final. Seremos tendencia en el grupo cuando subamos el video.

—Ok, ok. —Cruzó los brazos—. Espero por tu bien que el fantasma me diga que seré la esposa de Chris Evans o todo esto habrá sido un desperdicio de tiempo y sueño.

—Ja,ja,ja. ¿Te imaginas? Serias la envidia de todo el pueblo.

—Algo nuevo para variar en este hueco. —Hizo una mueca.

—Estás loca. —Movió la cabeza de un lado a otro—. Bueno ya voy a entrar, nos vemos el lunes. —Se despidió entrando en la casa y cerrando la reja.

—Está bien, hasta el lunes.


***

Los párpados se le cerraban por si solos. Levantó el teléfono y la luz la cegó por un momento. Ajustó la vista y miró la hora, 3:28 am. Ya faltaba poco. Se sentó acomodando la sabana a los lados y fijó la vista en la silla que tenía delante de su cama. Estaba expectante por lo que sucedería a continuación. Alargó la mano hasta la mesita de noche y se aseguró que la laptop estuviera grabando. Todo listo.

—Por favor, que sea dinero, que sea dinero, que sea dinero —susurro cruzando los dedos.

Quería escapar de aquella pocilga que sus padres llamaban hogar. Estaba cansada de las peleas, las carencias, los golpes que su padre le daba a su madre y a ella cada vez que llegaba borracho. Ya no lo soportaba más.

Un estruendo resonó en la calle y todo quedó en completa oscuridad.

—Mierda. —Cogió el teléfono y se fijó en la hora, 3:29 am. Guió la luz hacia la laptop y notó que esta se había apagado. Insistió varias veces sobre el botón de encendido pero fue inútil—. Lo que faltaba, te tenías que dañar justo es este momento. Tendré que grabar con mi teléfono. —Presionó el botón de grabar y apuntó el flash hacia la silla. Volvió a observar la hora, 3:30 am. Se mordió el labio. En cualquier momento aparecería.

Mientras los segundos pasaban, sus ojos viajaban de la silla, a la hora que el teléfono marcaba en la esquina superior derecha. Cuando el reloj cambio a las 3:31 am, soltó un largo suspiro.

—Que ridiculez, esto me gano por andar haciéndole caso a esos locos. —Apagó el teléfono arrojándolo sobre la cama y se tumbo. Cerró los ojos y se dispuso a recuperar el sueño perdido.

Una corriente de aire llegó hasta ella, abrió los ojos extrañada. En su habitación no había ventanas.

Un olor putrefacto invadió sus fosas nasales y estuvo a punto de vomitar. Arrugo la nariz y se la tapó con una mano.

—¡Dios! Qué asco, de dónde viene ese olor. —Se volvió a sentar en la cama.

Una risa macabra brotó de la oscuridad, haciendo que todos los vellos de su cuerpo se erizaran. El corazón amenazó con salirsele del pecho.

Palpo la cama desesperadamente buscando el teléfono, al sentirlo, lo cogió y encendió la pantalla, se fijó en la hora, 3:33 am.

—Que maleducada niña, haces una invitación pero no atiendes adecuadamente a tu invitado, tch, tch. Eso no está bien, eso no está nada bien.

El terror la invadió, abrió los ojos enormemente y comenzó a respirar con dificultad. De nuevo se volvió a escuchar la risa grave.

Con manos temblorosas, apuntó la luz del teléfono hacia el origen de aquella voz. La silla.

Sentada, observándola fijamente con ojos carmesí y una sonrisa diabólica dibujada en el rostro, estaba su vecina. El espectro se abalanzó sobre ella cuando estuvo a punto de gritar horrorizada.

La habitación quedó en completo silencio luego de eso.

El teléfono tirado en el piso cambio de hora, 3:34 am.

***

—Dicen que una tal Amanda desapareció hace una semana y nadie la ha vuelto a ver, y todo por culpa del último reto ¿Es eso verdad?

—Son puras mamadas, la vi hace tres días en las afueras del pueblo.

—Sí, yo igual. Estaba con un hombre mayor y llevaba un bolso.

—Seguro se escapo de su casa. Para la persona que difundió el rumor, deja ya de crearle mala fama al grupo y búscate una vida.

—Hola a todos, gracias por la invitación.

—Bienvenida ¿Cómo te llamas?

Raquel leía los comentarios sentada en la escalera del patio trasero del colegio sin dar crédito a lo que veían sus ojos. ¿Quiénes eran esas personas y que le habían hecho a su mejor amiga? Se dispuso a responder pero fue eliminada del grupo. Apretó el teléfono con ambas manos y lo pego a su frente cerrando los ojos. Las lágrimas empaparon sus mejillas.

La noche del apagón ella no había colocado la silla en su habitación.

29 de Octubre de 2020 a las 11:59 0 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

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© Esel Queen Escritora Amante del genero Romance-Erótico-Fantasía-Omegaverse. Estudiante de la vida.

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