hwajisung01 Hwa Ji

Yoongi y Wendy solo tienen un día para poder estar juntos. Min Yoongi [BTS] x Wendy [Red Velvet]


Fanfiction Bandas/Cantantes Sólo para mayores de 18.

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Just One Day

Solo un día...


Yoongi miraba impaciente el reloj. Ella le había prometido estar ahí a las 9 y ya eran 9:20 y no llegaba. No siempre acudía tan puntual, pero aún así ella trataba de no demorar tanto cuando se citaban.


¿Qué la estaría haciendo tardar tanto?


El ruido del timbre le asustó, luego de unos segundos reaccionó y fue a abrirle la puerta a su novia.


Tardaste mucho esta vez —dijo dejándola pasar al departamento.


Wendy lucía radiante como siempre. Ahora tenía el cabello rubio y corto, y traía puesta una camiseta blanca con una chamarra de cuero.


Sabes porque demoré... No me regañes... —Wendy fingió una cara de enfado que no hizo más que aumentar las ganas que tenía Yoongi de besarla.


Sin embargo se contuvo y tomó su bolso para dejarlo sobre el sofá. Ella se veía algo apagada pero sería inútil tocar el tema, ninguno quería mencionarlo.


¿Quieres...? Ya sabes... ¿Salir por ahí?


Ella asintió y una vez que se pusieron las mascarillas y las gorras para no ser reconocidos por sus fans, salieron tomados de la mano.


El día estaba bastante caluroso, aún así, los dos querían disfrutar del aire fresco, en compañía del otro y sin que nadie más los molestara.


Tienes... —dijo señalandole —Helado en el labio... —Wendy se sonrojó y se apresuró a limpiarse con la servilleta. Siempre se descuidaba al comer helados y terminaba ensuciandose.


En otras circunstancias, él se habría asegurado de dejarla bien limpia, siempre a pequeños besos que calentaban sus rostros, pero que al final de cuentas eran los besos que más disfrutaban.


Pero ahora estaban en plena calle y aquello habría sido imposible.


Seulgi me dijo que abrieron una nueva tienda de libros, a dos calles de aquí, deberíamos ir...


Yoongi le ayudó a levantarse de la banca y caminaron hasta la tienda, se veía agradable y ordenada, con una iluminación confortable.


Ambos pasearon por las estanterías revisando que se llevarían. Wendy eligió un libro que por la portada indicaba que era romántico. Yoongi en cambio buscaba uno sobre psicología, en los últimos meses se había interesado y le gustaba informarse sobre el tema.


¿Jane Eyre?


Seulgi me lo recomendó... Dijo que me iba a gustar —dijo encogiéndose de hombros.


Fueron hasta el mostrador para pagar, evitando mirar directamente al vendedor para que no los reconocieran, se armaria un escándalo si se divulgaba que estuvieron ahí juntos.


Regresaron al departamento porque el sol se estaba poniendo cada vez más intenso y no querían quemarse. Dejaron las compras sobre la mesa y se sentaron en el sillón, mirándose sin cruzar palabra alguna.


Yoongi acariciaba su cabello con fascinación, le encantaba con cualquier estilo, pero el que traía ahora le parecía tan sencillo pero a la vez tan radiante que no podía dejar de admirarla.


El peso de su mirada hizo que desviara la vista de él, pero éste no se lo permitió y tomándola del mentón, la besó, los dos sintieron alivio, sus bocas moviéndose con libertad por fin, encontrándose sin querer separarse.


Cuando el beso tomó más intensidad no hubo necesidad de decir algo, sabían bien lo que necesitaban en aquel momento, su piel ardía por sentirse más de cerca. Caminaron a ciegas el cuarto, el ruido seco de las ropas cayéndose y los suspiros fue lo único que se oyó en toda la habitación.





💙





Yoongi volvió a la habitación después de haber preparado la cena. Suponía que tendría mucha hambre porque no habían almorzado, y se quedaron dormidos buena parte de la tarde. Ahora ya eran más de las 7 y él no se explicaba como ella aún no despertaba.


Su corazón latió furiosamente al verla envuelta entre sus sabanas, su rostro apacible, con unas ojeras cubiertas por el maquillaje y la boca ligeramente entreabierta.


—Seung... Seung despierta... —besó su frente viendo como se removía con un quejido.


¿Qué hora es? —preguntó.


Las siete... Deberías darte una ducha, ya preparé la cena...


Wendy se levantó con pereza y tomó la camiseta que Yoongi se había quitado cuando estuvieron juntos. Caminó a ciegas hasta el baño porque conocía perfectamente el camino hasta ahí.


Yoongi regresó al comedor, acomodaba los platos esperando que la comida le gustase, aunque hasta ahora no había tenido queja alguna con el sabor.


Wendy entró luego de bañarse, le había sacado una polera del armario, la cual probablemente no le devolvería después.


¿Es una broma verdad? —exclamó mirando la comida en la mesa.


¿Qué tiene?


—¡Es demasiado! Yoongi, sabes que en la empresa nos restringen toda la comida... No puedo comer tanto... —Wendy se moría de ganas por comerlo todo, le había preparado los platillos que a ella mas le gustaban: carne con vegetales, arroz y sopa.


Ahora solo debía de conformarse con comer porciones pequeñísimas de arroz y fruta, ya no podía permitirse seguir subiendo ni un kilo más.


Yoongi sabía que no ganaría nada molestandose o gritándole porque no era culpa suya, sino de esa horrible empresa que le obligaba a estar delgada. Cuando la tocaba se le notaba en la piel, pero él no se lo mencionó para no incomodarla.


Es de mala educación rechazar la comida ¿Sabías? —dijo en un tono tranquilo sentándose a la mesa y tomando sus palillos.


A ella no le quedó más remedio que imitarlo, sabía que se preocupaba por su salud y por eso le insistía en que comiera, sin entrar en discusiones.


Comía lentamente, todo estaba tan delicioso que no quería que se acabara. Yoongi estaba más tranquilo viéndola mientras ponía su carne en una hoja de lechuga y se la llevaba a la boca, cerrando los ojos, parecía que si le había gustado después de todo.


¿Vemos una película? —propuso Wendy una vez que ambos terminaron de cenar.


Se sentaron abrazados en el sofá, las luces apagadas y el brillo del televisor iluminandolos.


—No tenemos porqué hacerlo... —la sintió tensarse entre sus brazos por lo que había dicho, pero necesitaba decirlo o explotaría.


Sabes que no tenemos otra opción, Yoongi... —susurró dejando de prestarle atención a la película para fijarse en su novio.


Por supuesto que la tenemos... Resistir. Y no dejar que nos separen... ¿No te das cuenta de lo absurdo que es todo esto? —dijo elevando el tono de su voz.


Sabes muy bien a lo que nos arriesgabamos al salir, ¡sabíamos que si nos descubrían tendríamos que separarnos! —exclamó Wendy.


¡Pero no tenemos que hacerlo! Podemos... Podemos decirles que no nos separaremos... ¡Que nos queremos! —Yoongi tenía la mirada cristalizada.


Sabes bien las consecuencias que tendríamos... Nos dieron este día para que nos despidamos... Y estamos discutiendo...


—¡Por supuesto que estamos discutiendo, Seungwan! No quiero separarme de ti... —trató de alcanzar su rostro pero ella se apartó.


Lo siento, Yoongi... pero sabes que no tenemos otra opción... Adiós...


Wendy tomó su bolso y salió del departamento antes de que Yoongi le dijera algo más. En aquel momento se quebró y no pudo contener más el llanto, se abrazó a si misma evitando gritar de la impotencia. Sacó el celular y marcó el número de Irene para que la fuera a buscar, necesitaba alejarse de ahí cuanto antes.


Aquella noche ambos corazones se rompieron, soltando entre lágrimas todo el dolor que sentían por no poder estar junto a la persona que amaban.





🖤





Yoongi... ¿Puedo pasar? —Seokjin vio con preocupación a su amigo, lo habían llevado a la casa con los demás miembros, tenían miedo de lo que pudiera hacer estando sólo después de su ruptura con la integrante de Red Velvet.


No esperó respuesta y entró, Yoongi seguía envuelto en sus cobijas mirando hacia la pared.


Tienes una visita...


—Ya dije que no quiero ver a nadie, ¿Por qué mierda les cuesta entenderlo tanto? —Yoongi oyó el ruido de la puerta cerrándose, se alivió de que al menos Seokjin le entendiera y le dejara en paz un rato, de verdad no quería ver a ninguna persona.


Cerró los ojos y era casi como si pudiera oler su perfume, una mezcla entre cítricos y flores, era como si ella estuviera ahí mismo junto a él.


—Yoongi...


Al sonido de su voz dio un salto de inmediato, aquello había sonado demasiado real, dándose cuenta que ella estaba dentro de la habitación, mirandolo con tristeza y sujetando su bolso con demasiada fuerza.


No le dejó terminar porque salió presuroso de la cama para estrecharla entre sus brazos, aquel tiempo sin ella había sido insoportable. Le sorprendió ser correspondido con la misma intensidad, sus hombros temblaban y se dio cuenta que lloraba.


—Estoy harta de dejarlos manejar mi vida, Yoongi... Les dije que aceptaría cualquier sanción que me impusieran, pero que no seguiría separada de ti... C-claro, si tu... Si tu aún quieres que sigamos juntos...


Verla tan tímida e insegura le recordó a cuando recién salían, y él la convenció de que jamás debía agachar su mirada, porque lo que más adoraba era ver sus ojos al hablar.


—Siempre querría volver a ti... No quiero solo un día... Los quiero todos, cada día lo quiero pasar a tu lado...


Consecuencias por estar juntos habrían muchas, igual que gente que se opusiera, pero que importaba, al fin y al cabo, ellos dos se querían, y eso era lo único que necesitaban.



Fin

21 de Octubre de 2020 a las 22:23 0 Reporte Insertar Seguir historia
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