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Ale Madder


Minerva, una chica con su vida completa, se reencuentra con una mujer la cual fue su amor en el pasado, quien le hará recordar todos sus momentos, llevándola a tomar una desición.


LGBT+ Todo público.

#lgbt #dolor #desamor #amor #lesbico
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PRÓLOGO

"Mamma mia, aquí voy otra vez
Dios mío, ¿cómo puedo resistirme a ti?
Mamma mia, ¿se muestra de nuevo
Dios mío, cuánto te he echado de menos
Sí, me han roto el corazón
Azul desde el día en que nos separamos
¿Por qué te dejé ir?
Mamma mia, ahora lo sé
Dios mío, nunca podría dejarte ir". - Mamma Mia - "ABBA"


Guadalajara, Jalisco. 13/12/2030


-Mierda, hace bastante frío...


Musitó una joven de tan solo veintinueve años, saliendo de una juguetería que se ubicaba en una de tantas plazas de la ciudad, su ciudad natal.


- Honey, cálmate, sé que estás alterada pero no es para tanto, ya terminaremos las compras. -intentó tranquilizarla su esposo.-


Sí, era casada, tenía una hija de recién apenas un año; era feliz, muy feliz. Había logrado cumplir su sueño en Broadway, además de convertirse en guionista y ayudar a diversos productores con sus películas, se casó con un chico de la universidad en la que estudió durante su intercambio, al haberse "enamorado", decidió quedarse a vivir en Nueva York.


Vivía feliz su vida, viajaba al lado de su adorado esposo, cundo llegó su pequeña hija fue sin duda el momento más feliz, sentía que lo tenía todo; sin embargo, en ocasiones alguien hacía falta en su vida, pero por lo sucedido con aquella persona, sólo sentía la traición al instante, pero a la vez cierto cariño y anhelo que nunca desaparecería, era increíble la melancolía que sentía en aquél momento, a la vez tenía temor de encontrarse con esa persona.


- Darling, amor... Vamos al starbucks para comprar un café caliente. -propuso su esposo.-


- Está bien, vayamos allí, cariño. Hace mucho frío, luego tenemos que volver, hace bastante frío, y la pequeña Sophie debe de estar impaciente porque no llegamos. - respondió.-


Su esposo asintió y fueron directo a aquella cafetería, no había tanta gente a pesar que era temporada navideña y los centros comerciales solían llenarse. Compraron sus respectivos cafés y salieron de allí, con aquella bebida y el regalo de su hija.


- Hey, espérame aquí, iré a comprar un vino allí. -el esposo de la chica señaló una tienda.-


- Está bien, te espero.


El hombre se fue, la mujer quedó parada esperando a la par que recordaba todos los momentos vividos antes de mudarse a Nueva York, le causaba nostalgia.


En ese preciso momento, una mujer chocó por accidente, ppor poco y derramaba su café, pero no fue así.


- Dios mío, discúlpame.. -musitó la desconocida, alzando la cabeza.-


- No hace falta que se disculpe... ¿Profesora Elisa? -preguntó la chica a aquella mujer, quien reconoció al instante.-


- ¿Minerva? ¿Minerva Castelo? -cuestionó Elisa.-


- Esa misma... Dios... Tanto tiempo sin verle..


- Minerva, te he echado de menos, yo he estado esperando por ti y..


Pero Elisa no pudo terminar, Minerva le indicó que no hablara más, haberla encontrado le causaba felicidad, pero a la vez tristeza, decepción, coraje... Entre múltiples sentimientos.


- Elisa, te di todo de mi, ¡todo! y me dejaste sola, pero aprendí a afrontar las cosas, me fui a Nueva York, he triunfado en Broadway y otros proyectos, y ahora soy una mujer felizmente casada y con una hija de tan sólo un año llamada Sophie..


Minerva no quiso callarse, quería correr de allí y alejarse nuevamente de aquella mujer, que actualmente tenía exactamente cuarenta años.


- Perdóname, Mine.. -susurró Elisa con arrepentimiento.-


- ¡Minerva! Amor, traje el vino.


El esposo de Minerva llegó, mirando extrañamente a aquella desconocida que se encontraba conversando con su esposa, ¿quién era y por qué su esposa nunca la mencionó?


- Oh, Matthew, ella es Elisa, era mi profesora antes de que me fuera a Nueva York. -asintió Minerva.-


- Un placer, Matthew Knoxville.


- Elisa Moreau, el placer es mío, por tu acento deduzco que eres Estadounidense.


- En efecto, y yo deduzco por su apellido que es Francesa.


- Mis padres, yo nací aquí.


- Bueno, fue un placer Elisa, mi esposo y yo debemos irnos. -interrumpió Minerva, Elisa asintió.-


- Nos vemos, felices fiestas.


Antes de que Elisa se fuera, Minerva le entregó una de sus tarjetas de presentación de forma discreta, y en un susurro dijo "llámame". Tenía miedo de arrepentirse por lo hecho, pero quería aclarar muchas cosas,


Sin más, se fueron, por la mente de Minerva pasaban muchos recuerdos, los cuales nunca serían borrados de su mente.


Simplemente, decidió dar un viaje mental al pasado, y recordar todos aquellos momentos...







13 de Octubre de 2020 a las 18:23 0 Reporte Insertar Seguir historia
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