jessyriver04 jessy River

una historia de amor entre un un vampiro y una pequeña hada con problemas de estatura


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4 centímetros de problema

Como en todo cuento decente siempre las historias comienzan con había una vez, pero este no es cuento normal donde el príncipe gana pese a todas las adversidades obteniendo el amor de su vida y el esperado el vivieron felices por siempre, no…esta es la vida real donde nada es fácil, he aquí mi triste historia, una que contare para desahogarme de tan mala suerte, desde el inicio de la existencia cada ser existente mágico licántropos, elfos, brujas, vampiros, etc. anhela encontrar a la otra mitad de su alma desde que tienen razonamiento suficiente como para conocer acerca de los compañeros y yo sin duda no era la excepción, soñé con ese momento y lo imagine reviviéndolo en mi cabeza una y otra vez, yo diría: -hola, sabes que tú eres la parte que complementa mi corazón y el me respondería desde hoy y para siempre nunca estaremos solos porque nos complementamos mutuamente, ese era el ideal, la ilusión, mi sueño me jure que no me importaría si fuera una chica o un chico mi corazón siempre le pertenecería.

sin embargo, nunca conté con que mi compañero fuera de 4 centímetros de altura, un hada que para colmo me temía como si yo fuera el mountro bajo su cama, sé que los vampiros podemos vernos atemorizantes, pero solo es apariencia muy en el fondo somos buenas personas, aun cuando estemos tratando de encajarle el diente a todo aquello que llame nuestra atención, que por cierto yo no soy uno de esos mal educados, yo tengo respeto, siempre pido permiso y si no lo tengo ya pueden imaginarte el resto, sé que no soy ningún santo…pero, como iba diciendo, mi triste historia comenzó cuando vislumbre su linda carita en la cafetería de la escuela y lo supe, su floral aroma, los latidos de mi corazón, fue amor a primera vista, sin embargo, cuando estuve a su lado pude ver mi problema, mi pequeño problema, literal, con mi 1.90 como se suponíamos que estaríamos juntos, quería morderlo para reclamarlo, pero como podía cuando mi destinado era de 4 cm de altura y si lo intentaba podría matarlo de una mordida, siempre recordare sus palabras.-“quédate con todo mi dinero, pero no me hagas daño” sollozo dejando veinte dólares en la mesa mientras huía, haciéndome sentir como un vil brabucón cliché, desde ese día ha pasado toda una semana y cada día que pasamos separados sentía mi corazón romperse siendo es estrujado dolorosamente por su indiferencia […]

El aleteo de unas pequeñas alas aumento conforme el latir de un corazón se aceleraba, Fay era un hada asustadizo y a pesar que la noticia de que iría a la escuela le había caído como un balde de agua fría cuando sus padres se lo comentaron trato de ver el lado bueno, diciéndose que no podía vivir para siempre en el desván de su casa ocultándose de todos, pues eso solo lo convertiría en un patético mantenido que le tenía miedo hasta a su propia sombra, Fay quería ser valiente, se motivó durante semanas, tomando valor, sin embargo, jamás conto con que en su primer día de clases sería acosado por un temible y enorme Vampiro llamado Bram. El vampiro según las malas lenguas tenía cierto fetiche por andar mordiendo a cualquier persona que llamara su atención y para su mala fortuna al parecer había llamado su atención, con miedo sus alas revolotearon nerviosamente contemplando con terror el múrciela muerto en su pupitre, preguntándose si aquello era una declaración de guerra, dirigiendo su mirada al vampiro quien estaba sentado tres asientos atrás de él, miro que este lo observaba con una pasión que no supo describir, odio, hambre u otra cosa, no sabía y el no saber lo aterraba, constante mente se pregunta que era lo que había hecho para convertirse en el centro de atención de Bram, sin embargo, aquello no tenía una respuesta y para empeorar el vampiro al percatarse que era observado con una sonrisa que mostraba sus temibles colmillos se levantó de su pupitre dirigiéndose a él, Fay temblando hizo lo que siempre hacía, huir.

Llorando bolo a toda prisa siendo perseguido por aquel mountro temible que parecía empecinado en morderlo, si lo conseguía Fay estaba seguro no quedaría mucho de él para reconocer cuando le entregaran el cadáver a sus padres.

-¡por favor detente solo quiero hablar contigo, juro que no te are daño, pequeñito!

-¡WHAAAAAA!!! ¡ALÉJATE DE MI!-lloro sin importarle que se rieran de él las personas que observaban todo aquel show, voló con una velocidad que muy pocas veces mostraba debido a su pereza y al llegar a los jardines del instituto, se detuvo mirando como el vampiro se detenía estrepitosamente.

Era bien sabido que en la escuela donde estudiaban tenía un hechizo mágico que protegía del sol a los vampiros, pero dicha protección aún no había sido implementada en el exterior, el vampiro al ver como su presa se escaba a un lugar inaccesible para él suspirando resignado con un puchero procedió a sollozar acosándolo a la distancia, causando en Fay cierto desconcierto, pues aún no podía comprender porque motivo a muchos vampiros les encantaba asistir a clases durante el día si eran débiles al sol, pero en esta particular y rara escuela para seres mágicos nada era extraño o bizarro, las escuelas draíochta como habían sido nombradas habían sido creadas con el fin que diferentes especies de seres mágicos convivieran en paz y aprendieran cómo comportarse con los humanos que por ahora eran indiferentes a la existencia de cualquier ser mágico, manteniendo de este modo el gran secreto de más de 2000 años.

según las antiguas leyendas antes los humanos y los paranormales convivían en perfecta armonía, pues eran neutros ante antes las problemáticas mágicas, sin embargo, esto no era del todo cierto ya que algunos humanos aprovechándose que los paranormales tenían constantes guerras entre ellos, secuestraban y torturaban o hasta incluso mataban a seres paranormales por encargos de clanes contrarios, obteniendo recompensas mágicas y conocimientos que después usarían en nuestra contra, por lo que la paz que se tenía con los humanos fue quebrantada cuando ellos decidieron declarar la guerra y como en ese momento los paranormales eran superados en número y poder, fueron perdiendo y siendo esclavizados, pero antes de ser totalmente derrotados, un brujo, el rey de todos los aquerarles, realizo un hechizo extremadamente poderoso que borro todos los recuerdos que los humanos poseían de los paranormales, a excepción de un grupo limitado de personas que poseían protecciones, tiempo después fueron creadas las escuelas draíochta para instruir a todos en el arte de pretender ser humanos y defenderse de algún cazador, todo mundo parecía tomarse el asunto muy enserio, pero a Fay secretamente no le importaba en lo más mínimo el comportamiento humano, el único motivo por el cual estaba aquí era porque que no quería convertirse en el vividor de la familia, además del hecho que debía mejorar sus habilidades mágicas en las cuales por ahora era pésimo impidiendo que pudiera convocar un disfraz para pasar desapercibido en el mundo humano y conseguir un empleo, suspirando miro con alivio como el temible vampiro se alejaba y casi podía jurar haber visto lágrimas contenidas en aquellos fríos ojos.

-Raro…-susurro para sí mismo-

-si verdad, Bram últimamente está actuando más raro de lo normal…

-¡No me asustes de ese modo!-expreso Fay al mirar a su mejor amiga Amy detrás de él con una soda-toma esto es para ti supongo que debes de estar cansado-dijo ella poniendo la pesada lata en la diminutas manos haciendo que este descendiera al suelo-pesa…-se quejó pudiendo apenas llevarla a una de las bancas del jardín, ya ahí Amy le dio una popote flexible con el cual pudo tomar su contenido la soda era una creación humana que era un placer culposo que ellos dos tenían en común junto con los dulces y chucherías.

-sabes dudo mucho que puedas seguir evitándolo, algún día te atrapara y quien sabe que te haga en venganza por huir de él todo el tiempo, así que antes que ese momento llegue ¿Por qué no hablar con él? y si las cosas no funcionan siempre puedes acusarlo con el director…

-tu estarás a mi lado si decido hablar con él…

-¡que!, claro que no… ese es problema tuyo…

-¡eres una mala amiga!

-¡oye! No soy una mala amiga es solo que los vampiros me dan miedo, su estilo gótico y oscuro es demasiado para mi gusto, además he escuchado que la sangre de las sirenas les es adictiva podrían esclavizarme…

-¡cualquier sangre les es adictiva deja de inventar excusas!-sollozó Fay asiendo pucheros tan adorables que Amy lo agarro restregándolo contra su mejilla-¡Kyaaa eres tan lindo, eres como un pequeño peluche adorable!-dijo animosa la chica que se vio interrumpida por un aterrador gruñido desde la esquina más oscura del pasillo de la entrada de la escuela donde Fay y Amy miraron a Bram con un rostro demoniaco prácticamente destrozando una de las columnas de la entrada con sus garras distendidas y ojos asesinos, Amy al darse cuenta de esto soltó a Fay-no eres tan bonito, solo estaba jugando- repitió para tratar de convencer a Bram que no estaba interesada en el adorable hada-es mejor que busques la forma de hablar con él, no quiero que él me haga sushi por tocarte-sollozo Amy en un susurro mientras sonreía disimuladamente a Bram.

-si tanto miedo tienes, entonces ayúdame a hablar con él…-protesto el chico, Amy mirando a su amigo y luego mirando la psicópata cara de Bram, sonriente tras unos breves minutos de meditación intento pensar cientos de soluciones y al no encontrar ninguna, levantándose de la banca, salió corriendo mientras repetía: “estas por tu cuenta, lo siento”-Fay al ver como su “amiga” lo abandonaba estallo en ira, con pensamientos vengativos en la cabeza la sigilosamente recordando que su amiga le había confesado hace poco que le gustaba un chico tritón llamado Dan, no era un secreto en lo que a él respectaba, pues todas las chicas estaban enamoradas de él, Dan acostumbraba a ir a nadar a la piscina de la escuela a hora de almuerzo, por lo que supuso que su amiga estaría allí como todas las otras tontas fans de Dan, con esto en mente sonriendo perversamente pensaba en hacerle pasar a Amy un momento bochornoso.

Pero, cuando estaba volando cerca del estaque de las pirañas serpientes alguien desde lo alto del segundo nivel de la escuela le arrojo un cubo con agua que mojo sus alas provocando que callera en aquel estanque, en ese momento se preguntó una cosa muy loca considerando que estaba al borde la muerte, ¡quién putas había mandado a construir un estanque para pirañas serpiente en medio de los jardines de la escuela que acaso no sabían que eran los animales más venenoso que existían, una sola mordida bastaba para matar a un humano y ni que decir de un hada que apenas y podía utilizar sus poderes mágicos que muy seguramente no sería incapaz de regenerarse, después de su momentáneo distraimiento intento apresurado salir nadando, no obstante sus alas habían quedado atoradas en una especie de alga, temblando y presintiendo su muerte trato de zafarse con desespero al mirar una piraña serpiente acercándose a él, pero entonces algo que nunca imagino sucedió el chico que pensó quería sacarle el relleno como aun oso de peluche estaba arriba del estanque en medio de la luz del sol, Bram utilizo una de sus manos como escudo evitando que la piraña serpiente lo mordiera mientras que con la otra logro deshacer el nudo que tenía atrapadas sus alas, al salir del agua enseguida Bram corrió regresando a la protección del edifico de la escuela, Fay con asombro contemplo la piel quemada del vampiro y la sangre en su mano, confundido y asustando salió corriendo sintiéndose avergonzado por ser tan débil, no quería que Bram lo viera llorar y más importante se reusaba a ver su cara llena de lastima después de tan humillante suceso.

Esa noche en su cama la conciencia comenzó a carcomerlo por dentro “él te salvo la vida y tu ni siquiera le diste las gracias que clase de mounstro eres” repetía una voz en su interior, su estómago se anudaba con incomodidad y no podía dormir pues aquella imagen de Bram quemado y sangrando llego a su mente nuevamente. Él se había arriesgado por él y Fay se había comportado como un cretino huyendo, con lágrimas derramándose por sus mejillas se sintió confundido sin saber que hacer ¿Cómo se suponía que lidiara con la vergüenza después de haber huido como un idiota de la única persona que lo salvo?


Al día siguiente…


-¡lo siento mucho!- lloraba Amy empapando todo su cuerpo con esas asquerosas lagrimas mientras apilaba chocolates enfrente de él a modo de disculpa.

-si piensas que puedes disculparte sobornandome con chocolates estás muy equivocada te hace falta una pila más grande que esa para convencerme…-dijo sonriendo perversamente.

-eres un hada malvada y manipuladora…

-quien fue la que me dejo solito y desprotegido mientras se iba a ver al cabeza de aire de Dan… ¡tú te lo buscaste apilas más dulces hasta que yo decida otorgarte el perdón!

-si…lo que digas…-sollozo a Amy, un poco disgustada por entregarle hasta el último de sus dulces favoritos de este mes, con gozo Fay tomó uno de los chocolates atragantándose.

-oye por cierto escuche que Bram te salvo, quien hubiera imaginado que un chico tan temible, pudiera ser amable supongo que ya hicieron la pases ¿no?-expreso Amy con una gran sonrisa que provoco que Fay casi se ahogara cuando su conciencia otra vez lo ataco-eh, si, yo…yo…le di las gracias, solo eso…-respondió con una sonrisa esperando que Amy se lo tragase, sin embargo, su amiga sirena no era tan tonta.

-saliste huyendo ¿verdad?

-¡que NO, como se te ocurre!

-¡eres un malagradecido, él se quemó todo el cuerpo por ti y tu ni siquiera le diste las gracias, eres una ¡BESTIA INSENSIBLE!!!

-¡basta, estaba asustado y las cosas pasaron tan rápido que no supe que hacer!

-eso no es excusa, si no quieres conocer toda mi ira ve y discúlpate por ser tan cretino con él…-amenazó Amy poniéndole los pelos de punta a Fay, quien conocía perfectamente el carácter de Amy y de lo que era capaz, aun recordaba concierto temor como su amiga noqueo a un chico que había querido propasarse con ella, Amy podía parecer dulce a simple vista, pero en realidad ella solía ser muy mandona y despiadada a la hora que alguien se metiera con ella o sus amigos y por sobre todo lo que más odiaba Fay era que ella no se tocaba el corazón a la hora de restregarle sus errores, después de un sermón de diez minutos donde Fay se arrepintió hasta de su existencia ella, prácticamente lo obligo a corregir sus metidas de pata, con rapidez bolo por los pasillos abarrotados de estudiantes buscando a Bram, sin embargo, no lo encontró por ningún lado, su conciencia para ese momento lo estaba hundiendo en un oyó de culpabilidad ¿Qué aria si Bram enserio se había lastimado por exponerse a los rayos del sol y la mordedura de las pirañas serpientes?, llorando como un niño pequeño desesperado lo busco con locura, en la cafetería, en los baños, en el centro de cómputo y entre otros lugares hasta que llego a la biblioteca, vislumbrando a un chico vestido con una capucha negra que le cubría todo el cuerpo, a pesar que era difícil ver su cara Fay sabía que era Bram, los supo por esos murciélagos muertos que tenía en su mesa.

Apenado entre lágrimas trato de recordar lo que le diría cuando se posó en su mesa.

-lo siento…-sollozó estallando en llanto, llamando la atención de Bram-está bien no pasa nada deja de llorar o me harás sentir mal…-dijo Bram tomándolo entre sus manos y acariciando su cabello- soy una mala persona, p-por mi culpa te hiciste d-daño y lo peor es que ni siquiera te agradecí soy un mounstro…

-ya deja de culparte estoy bien vez…-expreso Bram quitándose la capucha y revelando blanca piel nítida sin ningún indicio de cicatrices, Fay observándolo más de cerca se dio cuenta de algo que antes no había notado por su estúpido miedo, su corazón latiendo con rapidez y la repentina explosión de un centenar de mariposas en su estómago se lo dijo, sonrojándose se sintió como el peor tonto del mundo.

-¡soy tan estúpido!...-se reprendió tapando su cara sonrojada por la vergüenza-¿ya te diste cuenta?-sonrió Bram con cierta esperanza en el tono de su voz.

- bueno supongo que debo presentarme, mi nombre Bram Hylair y tú eres la parte que complementa mi corazón…

-¿eh?...-articulo Fay lleno de vergüenza, que mierda era lo que debía contestar, pero antes que dijera algo tan cursi como Bram este lo detuvo con el rostro todo rojo dándose cuenta de lo cursi que había sonado.

-¡NADA OLVIDA LO QUE DIJE!!!

-jajaja, eres raro, pero…es un gusto conocerte Bram Hylair mi nombre es Fay Aliost y yo acepto la parte de tu corazón como espero que aceptes el mío ¿está bien de ese modo?

-¿ah?...bueno…digamos que si-dijo estallando en risa que provocó que Fay se molestara, enojado mordió el dedo pulgar de Bram parando su risa.

-no es justo que te rías de mi cuando fuiste tú el que me hizo decir algo tan cursi

-lo siento no fue mi intención avergonzarte, pero he estado esperando esto durante un largo tiempo, no puedo creer que al fin no me tengas miedo, estoy muy feliz…

-que esperabas que hiciera te acercaste a mi viéndote todo demoníaco y además de regalarme cosas raras, como animales muertos-repitió Fay con un adorable puchero señalando a los murciélagos muertos en la mesa de estudio.

-de que hablas solo son dulces, pensé que te gustaban ¿NO ME DIGAS QUE NUNCA TE GUSTARON MIS REGALOS?

-pues no…sin ofender, pero esos son los dulces más feos que he visto…

-¡HAAA! No son feos son deliciosos deberías probarlos…vamos pruébalos-dijo Bram poniendo enfrente a sus ojos uno de esos raros dulces en forma de murciélago muerto, cerrando los ojos Fay abrió la boca dando un pequeño bocado llevándose una gran sorpresa, a veces las cosas no son lo que aparentan se dijo al descubrir el rico sabor agridulce.

-esta rico quien diría que un dulce tan feo tendría un sabor como este…-mordió animoso comiendo golosamente el delicioso dulce, cuando unas temibles palabras lo sacaron de su transe azucarado

-¿p-puedo besarte?...

Expreso Bram con sus colmillos algo distendidos y sus ojos azules brillando Fay sonrojándose termino por contestar “s-si…” sin embargo, antes de que pudieran besarse se dio cuenta que era imposible sus labios eran demasiado pequeños y los de Bram demasiado grandes lo que los dejó a ambos muy frustrados tratando de buscar cualquier posición, pero al final fue imposible-siento ser tan pequeño-sollozo tratando de contener las lágrimas, al parecer jamás tendría su primer beso por culpa de su torpeza en la magia.

-no hables de ese modo, aunque no pueda besarte nada de eso importa porque al fin estás conmigo y esa es mi mayor felicidad…

Fueron las palabras de Bram haciendo que el corazón de Fay se acelerada ¿Cómo era posible que no se hubiera dado cuenta que Bram era su destinado después de maldecirse internamente, juro que se esforzaría más en sus clases para que su estatura nunca más fuera un obstáculo, no obstante, varios meses más tarde por más que practicaba su magia nunca cooperó y los meses pasaron sin poder cumplir su promesa?

Cerca de Hallowen Bram y Fay, habían ido a un cine humano para celebrar su cuarto mes de relación, obteniendo únicamente el permiso de la escuela por sus excelentes notas y para practicar para el examen final, Fay en un principio había estado emocionado y aunque estaba escondiendo en un pequeño bolso de cintura por un breve momento fue realmente feliz, hasta que miro como otras parejas se tomaban de las manos y eran todos acaramelados, un nudo en su estómago lo hizo sentir incómodo y los asquerosos celos brotaron sin quererlo, sabiendo que el jamas seria capaz de tener eso con Bram, fue aún peor cuando noto la forma en que Bram miraba a todas esas parejas también, a pesar que fingía indiferencia Fay lo conocia también, notando una mirada de nostalgia, con un dolor en el pecho intentó frenar las lágrimas, Fay no quería ser egoísta y retener a Bram solo porque eran destinados, Bram no se merecía estar con alguien a quien jamás podría tocar, pensó estallando en llanto, él ya quería seguir engañándolo con de falsas promesas.

-esto jamás funcionará…-susurro llorando dentro del bolso, saliendo con cuidado se dijo que lo que estaba haciendo con Bram no era justo, que importaba que fueran destinados si jamás podían ni siquiera darse un beso, llorando sintiendo que le era imposible continuar decidió tomar aire para aclarar sus pensamientos, con sigilo salió evitando con gran eficacia ser visto por los humanos y por su novio, afuera vio cuán grande era el mundo haciéndolo sentir frágil e inútil, caminando un pequeño trayecto solo se sentó en un pequeño hueco que tenía una fuente que conectaba con una enorme plaza donde se encontraba, el cine entre otros negocios de ocio, allí en aquel hueco lloro desconsoladamente.


..................................................



Cuando Bram descubrió que Fay no estaba en su bolso, asustado de muerte salió corriendo fuera del cine buscándolo con desespero, trato de buscar en todos los lados hasta en los lugares más pequeños y al no encontrarlo comenzó a culparse por traerlo a un lugar donde su hada se sentiría abrumado y pequeño, pero había creído que Fay ya había aprendido a aceptarse tal y como era y que todo estaría bien, a Bram no le importaba que nunca pudieran tocarse, era feliz con solo poder estar al lado de Fay, Bram lo amaba tal y como era, tenía planeado decírselo esa misma noche, sin embargo, su novio como siempre había huido.

-¡FAY!, regresa por favor, no me hagas esto…-dijo con desespero sintiendo como las lágrimas bajaban por sus ojos, sin obtener respuesta comenzó a gatear por el suelo desesperado tratando de ver si se le había pasado algún lugar por alto, gateando por la fuente encontró una grieta y ahí estaba su pequeña hada hecha puño, con alivio tomando a Fay entre sus manos lo sacó, abrazándolo temió que este intentara huir nuevamente.

-por favor no quiero que huyas de mí…

-no es justo…te amo, pero no quiero ser egoísta negándote algo que jamás podrás tener conmigo…-lloro Fay haciendo temblar sus alitas y pintando su cara de rojo por las lágrimas.

-no me importa…porque tú eres lo único que necesito…

-pero, nunca podrás besarme o tomarnos de las manos…nunca…

-no me importa…porque desde el momento que te vi supe que serías el único, te amo Fay y no me importa si jamás podemos ser una pareja normal, siempre estaré a tu lado, no importa cuántas excusas o cuán culpable que te sientas, tú eres el único para mi…

Dijo Bram liberando algo en el alma de Fay quien llorando sintió como una magia brotaba de su cuerpo, ambos cayeron al suelo abrazándose y fue ahí cuando se dio cuenta que su cuerpo había crecido, ambos se miraron sorprendidos, Fay se sonrojo al darse cuenta que al haber crecido había roto su ropa.

-¡NO MIRES!

Protesto intentando cubrirse inútilmente con las manos, Bram todo sonrojado con los ojos cerrados se quitó su chaqueta para dársela a Fay-que fue lo que pasó…-pregunto el vampiro, pero incluso Fay no tenía una respuesta.

-no se…-contestó mirando a todos lados buscando indicios de humanos, pero no había nadie en la calle al parecer todo el mundo estaba dentro del cine y los negocios de los alrededores estaban cerrados, ambos habían venido a la última función del día así que era casi media noche.

-crees que podría besarte, es decir no sabemos si esto durara mucho…

-no tienes que preguntar…hazlo…

Dijo y cuando sintió los tibios labios de Bram todo su cuerpo se calentó, sus labios hormigueaban sintiéndose extraños, sus manos se aferraron a la espalda de Bram al sentir como este deslizaba su lengua dentro de su boca, saboreandolo y arrastrando su lengua empujándose la una con la otra, al separarse por aire se sintió acalorado y avergonzado, nunca se imaginó que los besos podrían sentirse así.

-demonios…quiero…

-¿Qué?...

-quiero morderte, ¿también puedo?

-sí, pero… estamos al aire libre y alguien podría ver…

-tienes razón, ven sígueme…-tomando su mano Bram lo llevó una esquina oscura donde prácticamente se sintió violado.-ni se te ocurra tomar mi virginidad en un lugar asqueroso como este-se quejó oyendo jadear concierta excitación a Bram- v-virgen, eres virgen…

-claro que sí, como si hubiera podido hacerlo con mi tamaño…

-ya veo…descuida no pienso hacer nada en este lugar…ven quiero que me abraces…

-para que…

-tu solo hazlo, confía en mi…-expresó Bram y Fay con algo de desconfianza lo abrazo sintiendo como su cuerpo giraba haciéndolo sentir mareado y cuando pensó que vomitaría al fin se detuvieron.

-¡que rayos fue eso!-se quejó cayendo en algo esponjoso que aún no podía ver pues todo el paisaje su alrededor aun nada vueltas.

-uno de mis tantos poderes vampíricos, descuida ya se te pasara el mareo…

-júrame que jamás volverás a utilizar ese poder conmigo…-se quejó, cuando repentinamente todo se hizo claro, podía ver las paredes llenas de fotos suyas lo cual lo asustó un poco y al mirar más abajo cedió cuenta que estaba acostado en una cama y que por si fuera poco el lugar parecía un campo de guerra con ropa regada por todos lados.

-este es tu cuarto…

-bueno si, disculpa el desorden, espero que sea un lugar digno donde me dejes tomarte…

-eres un pervertido y las palabras bonitas no van a convencerme…

-¡qué, pero no sabemos hasta cuando puedas estar de este tamaño!, debemos aprovechar…quiero reclamarte esta podría ser nuestra única oportunidad

Prácticamente rogaba Bram con sus dientes distendidos y sus ojos azules brillando, Fay acariciando el negro cabello de Bram con un gran suspiro alejando su nerviosismo dijo: está bien soy todo tuyo…-Bram sonriendo se abalanzo sobre el con un beso más profundo que el anterior, sus labios se calentaron al sentir como los colmillos de Bram lo pellizcaban levemente, respirando con dificultad se separaron muy excitados, era como un milagro el que se pudieran tocar, pero no tuvo mucho que pensar cuando sintió como unos dientes se hundía en su cuello, haciéndolo soltar un sonido vergonzoso, asustado sintió cómo algo se levantaba entre sus piernas.

-E-Espera…-gimió logrando separar de su cuello a Bram quien lamia sus labios con placer

-que sucede…

-es que…me siento raro, esto nunca me había pasado…-musitó cerrando los ojos por la vergüenza pues nunca había sentido algo parecido en todo lo que llevaba de vida, la mayoría de las hadas no sentía deseo sexual hasta que conocían a sus compañeros-te refieres a esto-respondió Bram con un tono sensual lamiendo a lo largo de su pene, haciendo que abriera los ojos por la sorpresa ante la corriente de calor que sintió en esa zona, arriesgándose a ver miro como de la punta de su pene un líquido blanco iba saliendo sintiendo vergüenza al ver como Bram lo lamia dejando la cabeza rosada de su pene limpia otra vez, con una sonrisa maliciosa Bran subió por su cuerpo.

-no cierres los ojos, quiero que veas todo…-susurro en su odio para después morderlo y excitarlo aún más-sabes también…-dijo Bram bajando por todo su torso haciendo pequeños arañazos con sus dientes de donde brotaban pequeñas gotas de sangre que lamia lujuriosamente, Fay no entendía porque no sentía ninguna especie dolor en vez de eso solo sentía placer, arqueando su espalda sintió como su pene era tragado en una apretada, caliente y húmeda boca que casi le hace perder el sentido.

-¡espera…no más…siento que… -apretó los labios con fuerza tratando de ahogar un fuerte gemido al sentirse en la cúspide de su placer cuando aquella boca lo chupo ordeñándolo- eso es un orgasmo… -dijo Bram sacando su ropa lentamente dejando ver su hermoso tonificado cuerpo lleno de músculos que hizo a Fay babear, estaba como hipnotizado mirando todo el show hasta que este se sacó los pantalones revelando a un considerable pene que era grueso y largo, su punta era roja y estaba bañada por tentador fluido blanco que llamo a Fay a lamerlo, sin embargo, le daba vergüenza.

-qué lindo te ves, lleno de lujuria…quieres esto… -preguntó burlonamente acariciando su pene de arriba abajo haciendo que el aliento de Fay se acelerara-p-puedo…l-lamerlo…-pregunto algo avergonzado, en un momento de valentía, quien diría que su novio seria todo un pervertido y que de paso lo contagiaría-claro es todo tuyo…-respondió Bram inclinándose en el respaldo de la cama y abriendo las piernas para que Fay pudiera acomodarse, Fay tomando entre sus manos el pene sintió la tibia piel calentándose aún más, al lamer la corona del glande donde se reunía la mayor cantidad de líquido blanco su propio pene comenzó levantarse otra vez, el líquido blanco sabia dulce en sus labios excitándolo, con la respiración entrecortada siguió lamiendo como si de una rica paleta se tratase, bajo dando besos y lamidas hasta llegar a las tentadoras bolas de su novio las cuales lamió y chupo sintiéndose orgulloso al escuchar los lujuriosos gemidos de Bram.

-¡mi linda hada deja de lamer en ese lugar o harás que me corra demasiado rápido!…-dijo Bram apartándolo del delicioso pene-yo quiero seguir probando…- se quejó siendo callado por un beso- porque…tu…sabe también…-preguntó Fay entre jadeos al sentir como sus piernas eran abiertas de par en par-cosa de vampiros…-fueron las cortantes palabras que Bram le dio antes de que se hundiera entre las mejillas de su trasero y lamiera su virginal botón rosa haciéndolo gritar de placer, luego sintió como un dedo se introducía en su entrada estirándolo por dentro al mismo tiempo que era bañado por una resbaladiza capa de lubricante como si fuera un postre, cuando tuvo tres dedos en su interior Fay estaba seguro que pronto iba a correrse, pero antes que pudiera tener otro orgasmo los dedos salieron de su interior dejándolo vacío, antes que pudiera quejarse sintió la gorda cabeza del pene de Bram besar su agujero- no va entrar, es muy grande ¡AAAAAAHHHHH!!!- Gritó de mitad de dolor y mitad de placer al sentir como la cabeza del pene de Bram había entrado-lo siento te dolió, iré lento…solo respira profundamente-aconsejo Bram respirando irregularmente por el placer, poco a poco Fay podía sentir como era abierto, gotas de sudor se deslizaban por sus cuerpos excitados al por fin estar unidos-puedo moverme ya…-asintiendo Fay le dio permiso a Bram sorprendiéndose al sentir una descarga de electricidad que recorrió por toda su columna haciéndolo apretar aún más a Bram en su interior quien también dio un pequeño grito de placer, las embestidas siguieron al principio lentas, pero conforme avanzaba el tiempo se fueron haciendo más rápidas y profundas, sus gemidos resonaban en las paredes junto con el rechinar de la cama, con un fuerte grito Fay se vino manchando su abdomen, pero Bram aún seguía duro dentro de él.

-N-No…más ya no puedo… -rogó Fay, pero Bram sonriendo con malicia ignorando sus ruegos mordió una de sus pezones incrustando sus colmillos poniéndolo duro al instante otra vez- ¡Ahhhhhh!, p-pervertido que m…me has hecho-murmuró mirando como Bram sonriendo despiadadamente cambiaba el ángulo de sus piernas y subiendo una de ellas a su hombro fue capaz de encontrar su punto dulce enloqueciéndolo de placer, Fay se aferraba a las sábanas gritando como loco por los ricos empujes que lo tenían viendo estrellas y las constantes mordidas que Bram le daba a diferentes partes de su cuerpo, Fay otra vez estaba a punto de tener otro orgasmo, deseoso de apresurarlo tomo su pene acariciando, pero una mano lo detuvo.

-no oh no…nada de eso…te vendrás solo de este modo…-musito diabólicamente Bram empujando su pene aún más profundo que antes trayéndolo un gran placer, temblando sintió como no solo su orgasmo se acercaba sino también el de Bran quien lo tenía muy húmedo por dentro haciendo que se apretara cuando sentía los calientes chorros de semen llenarlo por dentro, con un grito de placer se vino apretando tanto que esto provocó el orgasmo de Bram minutos después sintiendo como en ese momento un lazo que los unía se formaba.

Minutos después los dos yacían en la cama agotados, bueno Fay estaba agotado pues Bram estaba tratando de encajarle los colmillos otra vez.

-¡no más mordidas por un tiempo!

-¡que ¿Por qué no?! Si, te gusto mucho…-susurro orgulloso pasando los colmillos por su hombro provocando que se estremeciera de placer, sin embargo, al sentir el ardor en su agujero trato de controlarse.

-no más…déjame descansar

-solo una mordidita lo juro…

-sabes, en pienso a sospecha que tus mordidas y saliva son afrodisiaco…

-que…no como se te ocurre-expresó con nerviosismo

-porque siento que me estas mintiendo…

-no estoy mintiendo de verdad, solo un pequeño bocado y te dejaré descansar…

-¡no quiero!-sollozo Fay y en una leve explosión de humo regresando a su antiguo tamaño frente a la cara de shock de Bram-lo hiciste a propósito…-dijo con una cara de perro maltratado que le pareció cómica.

Al día siguiente al llegar a su casa como era de esperarse lo regañaron por no haber regresado toda la noche y lo obligaron a dar todo el día con el gorro de la deshonra familiar, gimiendo de frustración trato de quitarse el ridículo gorro, pero nada funcionó por lo que tuvo que aguantar no solo la burla de Amy sino también las de Bram quien cada vez que lo veía el muy descarado se burlaba sin siquiera ocultarlo.

-¡me las pagaras no pienso ser grande en un largo tiempo!-amenazó dejando como de piedra a su novio-perdón por reírme ese gorro te queda muy bien amorcito me perdonas… -suplico Bram haciendo sonreír maléficamente a Fay, la venganza seria dulce, oh sí que sería dulce, por culpa de Bram su cuerpo parecía como si hubiera sufrido una mala acupuntura, tenía marcas de mordidas por todos lados de su cuerpo al parecer no era mentira lo que decían acerca de su novio, pero, él se encargaría de dejar más marcas y en lugares vergonzosos para que todos lo vieran, sus alas revolotearon con ánimo mientras reía perversamente, según lo que le habían contado sus padres algunas hadas solamente podían convocar todo su poder cuando sus destinado confesaban su amor, entonces la magia permitía que sus cuerpo pudiera cambiar según sus necesidades de su amado, si hubiera sabido eso desde un principio nunca se hubieran torturado como un masoquistas durante meses, pero lo del pasado quedaba en el pasado sonriendo perversamente miro a su novio quien presintiendo sus intenciones se puso a temblar, este sin duda era un final feliz.

12 de Octubre de 2020 a las 03:35 0 Reporte Insertar Seguir historia
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Leer el siguiente capítulo nuevo día, nuevos problemas.

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