u15445757731544575773 Cristián Senno

Un hombre decide vengarse de un perro, animal el cual termina ofreciendo inesperadas oportunidades.


Guiones No para niños menores de 13.

#crimen #venganza #chile #campo #ira #humornegro #chilenos
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Perro Muerto


EXT – CORRAL DE GALLINAS CASERO – DÍA


La historia comienza en el patio de la cabaña de Juan Víctor, un hombre de unos 44 años. Solitario, de aspecto rudo y calmo, vive en un pueblito de la zona sur de Chile con una pequeña granja de gallinas ponedoras en un ambiente de pocas comodidades, pero suficiente para una persona como él.


Juan Víctor se acerca tranquilamente hacia su corral con un canasto de mimbre que lleva en la mano izquierda y un cigarrillo encendido en la derecha. Es un día soleado.


De pronto, se detiene. Sobre la tierra hay un poco de sangre y muchas plumas.


Con una mueca de enojo en su cara, arroja el canasto al suelo y entra rápidamente al gallinero.


INT – CORRAL DE GALLINAS CASERO – DÍA


Juan Víctor refunfuña y patea una de las latas de zinc que hace de pared del gallinero. Las gallinas se asustan y corren, algunas abalanzándose sobre Juan Víctor, quien se cae sobre su trasero.


INT – LIVING DE JUAN VÍCTOR – DÍA

Sentado en la única silla de su cabaña junto a una rústica y antigua mesa de madera en la que no hay nada más que un vaso de agua, Juan Víctor saca del bolsillo del pecho de su chaqueta una vieja y roñosa libreta junto a un lápiz mina mitad azul, mitad rojo.


Primero anota durante unos segundos con la parte azul y luego con fuerza e impaciencia, cargando el lápiz por el lado rojo anota grande “19. Perro muerto”.


INT – LIVING DE JUAN VÍCTOR – NOCHE


Juan Víctor está vestido para cazar. Con una rodilla en el piso abrocha firmemente sus bototos y se levanta. Lleva un rifle con mira y un bolso deportivo. Abre la puerta, luego el mosquitero y sale de su casa.


EXT – PORCHE DE JUAN VÍCTOR – NOCHE


Ya afuera, Juan Víctor enciende una lámpara de aceite y la coloca sobre un pequeño velador junto a la puerta. Juan Víctor enciende un cigarro y emprende rumbo hacia la oscura y silenciosa noche adentrándose en la espesura del territorio.


EXT – CAMPO ABIERTO – NOCHE


Arrodillado con el bolso abierto, Juan Víctor saca de sus pertenencias un cebo, palos y una cuerda, elementos con los cuales procede a preparar una pequeña trampa.


EXT – CAMPO ABIERTO – NOCHE


Acostado sobre su estómago y observando a través de la mira a unos 200 metros de la trampa, Juan Víctor espera silenciosamente bajo una oscura noche de cielo estrellado. Aguarda sin hacer movimiento alguno más el de mirar la hora, hasta que finalmente ocurre: por su derecha ve llegar la silueta de un perro que se acerca corriendo hacia la trampa, la cual alcanza y comienza a devorar.


El disparo de Juan Víctor es certero, el animal cae inmediatamente al suelo mientras una parvada abandona un árbol cercano debido a el fuerte ruido del arma.


Juan Víctor sonríe, y antes de poder desarmar el rifle se percata de que por la misma dirección que el perro, aparece corriendo una pequeña niña de no más de 15 años con un largo palo como varilla en la mano. Juan Víctor no logra reconocerla debido a la oscuridad.


MARICARMEN

(horrorizada)

¡Tommy! ¡Tommy!

¡No! ¿Qué pasa?

¡Tommy!

¡Papá!


La niña corriendo se devuelve en dirección contraria. Juan Víctor reacciona rápidamente.


JUAN VÍCTOR

(sorprendido)

¡Mierda!


Juan Víctor se para raudamente, dejando todo su equipo abandonado y corre en dirección del difunto animal: es un perro, un pastor alemán. Toma los restos en brazos y apresuradamente se devuelve a su lugar, sin antes tropezar y caer de frente sobre el perro.


Juan Víctor vuelve junto a sus pertenencias, guarda el cadáver en su bolso y se queda fijamente mirando a través mirilla, esperando.


En breve, aparece nuevamente la niña completamente espantada, esta vez acompañada por un hombre al quien la pequeña lleva de la mano.


Juan Víctor no mueve un solo músculo, está lo suficientemente cerca para poder escuchar la conversación.


MARICARMEN

(sollozando)

Aquí estaba papá, te juro

No se movía, nada


JAVIER

(con una voz particularmente grave)

¿Pero estás segura Mary?

¿No habrá salido corriendo

Por el disparo

Y estarás confundida?


MARICARMEN

Segura papá si tonta no soy


Juan Víctor mira atentamente la escena. El padre abraza a su pequeña que llora desconsoladamente. Luego, regresan por donde llegaron. Una vez fuera de su vista, Juan Víctor suspira aliviado.


EXT – CAMPO ABIERTO – NOCHE


Con una pala, Juan Víctor cava un hoyo lo suficientemente profundo para enterrar al perro. Deposita al animal y aún sin cubrirlo, sentado sobre el montículo de tierra que recién extrajo, junto a los restos se fuma tranquilamente un cigarro. En su rostro hay expresión de paz.


INT – LIVING DE JUAN VÍCTOR – DÍA


Sentado en su mesa, Juan Víctor fuma un cigarrillo mientras escucha en una radio a pilas That’s Life de Frank Sinatra limpiando su oreja con el dedo meñique.


Golpean a la puerta, Juan Víctor apaga primero la radio y luego su cigarro y se dirige a abrir.


Tras la puerta se encuentra un hombre de elegante traje violeta oscuro, barba cuidadosamente recortada y un vistoso reloj dorado: evidentemente es un hombre de buen pasar.


JAVIER

Buenos días


Juan Víctor se queda helado un segundo, ha reconocido la peculiar voz de Javier: es el padre de la niña del perro.


JUAN VÍCTOR
(disimulada sorpresa)

Buenas


JAVIER

Qué tal caballero,

Mi nombre es Javier

¿Le podría robar

Unos minutos de su tiempo?


JUAN VÍCTOR

¿Es algo religioso?

Porque mire la verdad yo no…


JAVIER

No, para nada.

Es por una mascota perdida,

¿Me permite?


JUAN VÍCTOR
(Se toca el rostro)

Eh, ya, sí

Pase. Rapidito por

Favor eso si


Juan Víctor hace pasar a Javier, quien entra y se para junto a la silla del humilde hogar.


JUAN VICTOR

(indica con la mano)

Tome asiento


JAVIER

Gracias, muy amable


Javier toma asiento. Juan Víctor se para frente a él por el otro lado de la mesa.


JUAN VICTOR

Una mascota me dijo


JAVIER

Si, claro, disculpe.

Ayer nos encontrábamos durante

Un paseo nocturno con mi hija,

Maricarmen.

Al parecer nos debimos

Haber topado con un

Cazador que recorría

El área, porque

Oímos un disparo.


Juan Víctor escucha atento.


JAVIER

Después de eso,

Nuestro perro, Tomás,

No volvió a aparecer.


Juan Víctor asiente con la cabeza sin decir una palabra.


JAVIER

(pequeña pausa)

Bueno, la cosa es que

Mi niña no puede estar

Sin ese perro,

simplemente no puede.

Ella se encuentra muy mal,

no ha podido ni salir de la casa,

Imagínese.


JUAN VÍCTOR

No, me imagino


JAVIER

Bueno, cuento corto.

Para nosotros

Es muy especial este perro,

Es por eso que estamos dispuestos

A pagar

Una generosa recompensa por él


JUAN VÍCTOR

(muestra interés)

¿Ah sí?

¿Y qué tan generosa oiga?


JAVIER

(ríe)

El animal es parte de la familia,

es por eso que

Estamos dispuestos

A pagar 10 millones

A quien lo traiga de regreso


JUAN VÍCTOR

(suelta una risa)

¿10 millones de pesos?


JAVIER

Para nosotros es primordial

Recuperar a Tomás


JUAN VÍCTOR

(curioso)

¿Y cómo es el perro?


JAVIER

Ahí está el problema.

Si yo le digo

Que es un labrador,

Usted y quizás

Cuanta gente más

Se va a poner

A hacer fila

Afuera de mi casa

Con un labrador

Para cobrar tremendo

Premio por un perro cualquiera.

No, yo no le voy a

Decir cómo es el perro


JUAN VÍCTOR

Un poco difícil entonces

Lo que me está pidiendo

Pues caballero


JAVIER

Este perro es inteligente, señor…


JUAN VÍCTOR

Juan Víctor ¿y usted…?


JAVIER

Javier.

Como le decía,

Este perro no es tonto

Don Juan Víctor,

Está entrenado.

Entre otras cosas,

Para no morderse el collar

Y sacárselo.


A Juan Víctor parece sorprenderle este último dato.


JAVIER

Entonces,

Al primer hombre,

Mujer o niño

Que llegue con el animal correcto,

Que en su cuello traiga

El collar rojo de “Tomás”

Será quien se quede

Con dicha suma


Juan Víctor se queda un instante de brazos cruzados mirando a Javier. Luego se acerca a la puerta de su casa y la abre, indicando que la visita ha dado por concluida.


JUAN VÍCTOR
Bueno Don Javier,

Cualquier cosa

Si pillo al perro ese suyo

Con gusto se lo devuelvo

¿Dónde me dijo que vivía?


JAVIER
No le dije, tome


Javier le entrega una tarjeta a Juan Víctor.


JAVIER

Aquí está toda mi información.

Hasta pronto


JUAN VÍCTOR

Chaito,

Que le vaya bien


Juan Víctor se queda parado en su puerta mirando mientras Javier se aleja, quien a la distancia se despide amistosamente. Juan Víctor cierra la puerta sin despedirse.


EXT – CAMPO ABIERTO – TARDE


Juan Víctor camina en medio del vasto campo de la Araucanía con su bolso deportivo al hombro y un poco de sudor en su frente, cuando a lo lejos divisa dos perros forcejeando algo que no puede distinguir. Apura el paso constantemente hasta trotar un poco para luego detenerse por completo.


A unos 10 metros de distancia, los perros se deleitan de un festín con los restos putrefactos de Tomás.


Juan Víctor se exalta inmediatamente llevando inmediatamente su mano a la espalda en búsqueda de un arma.


INT – HABITACIÓN DE JUAN VÍCTOR – TARDE


El rifle de Juan Víctor figura colgado en la pared junto a la imagen de una “Bomba 4”.


EXT – CAMPO ABIERTO – TARDE


Volvemos a Juan Víctor.


JUAN VÍCTOR

(enfadado)

‘La chucha madre


Juan Víctor se saca el bolso y lo lanza al suelo. Lo abre y saca una pala. Cautelosamente se acerca a los perros intentando no alterarlos, cuando se percata que uno de ellos está a punto de arrancar el collar de Tomás, y con él su oportunidad de quedarse con el dinero. En ese instante se abalanza sobre uno de los animales y procede a darle en el cuello con el canto de la pala, con el objetivo de infligir algún tipo de corte, lo cuál logra.


En ese momento los dos perros se vuelven contra Juan Víctor, quien pierde su pala. Juan Víctor y los canes luchan en una nube de polvo donde no se logra distinguir donde uno empieza y el otro termina.


En un instante, uno de los perros jala la pierna derecha de Juan Víctor, quien con todas sus fuerzas ahorca hasta la muerte al ya debilitado animal que hirió en un principio. Luego de asfixiarlo, con su otra pierna hace una especie de llave al can restante, lo que le permite alcanzar a penas la pala.


Al tomar la herramienta, Juan Víctor golpea primero al animal para liberarse. Luego ya de pie, machaca brutalmente el cuerpo del animal hasta matarlo.


JUAN VÍCTOR

(enervado)

Muérete perro reculiao


La sangre salpica en su rostro y el resto de su cuerpo.


Juan Víctor respira profundamente, ha logrado recuperar el collar de Tomás. Su pierna sangra, pero no parece importarle.


EXT – CALLES DEL PUEBLO – DÍA


Con una venda de aspecto insalubre, Juan Víctor se pasea cojeando por el pueblo.


JUAN VÍCTOR

(en voz baja)

Dónde estay

Perro culiao


Merodea las casas y las observa a través de los portones mientras silba. Varios perros ladran en respuesta a su llamado, pero ninguno es el que está buscando.

Luego de varios intentos fallidos, finalmente llega al lugar indicado. En el patio frontal de una casa cualquiera logra dar con un pastor alemán adulto, igual que Tomás.


Juan Víctor sonríe y de lejos se queda observando al animal.


EXT – CALLES DEL PUEBLO – NOCHE


No hay nadie a la vista. Sigilosamente Juan Víctor se acerca al hogar del pastor alemán que encontró durante el día. Juan Víctor se asoma a través de la reja, el perro duerme tranquilamente sobre el pasto.


En ese momento, Juan Víctor estornuda. El perro se despierta y comienza a ladrar ferozmente. Juan Víctor desespera, y en un movimiento saca de su chaqueta un trozo de carne cruda y lo lanza hacia el animal. El can cesa sus ladridos y procede a devorar el bistec mientras Juan Víctor vigila el perímetro. Unos minutos después, el perro cae inconsciente al suelo.


Juan Víctor mira hacia su alrededor para percatarse de que no hay nadie mirando y salta la reja irrumpiendo en la propiedad. Se acerca al animal, lo toma y sin lanzarlo lo pasa a través de la reja de la casa, cayendo bruscamente el perro hacia la vereda.


Juan Víctor trepa nuevamente la reja, esta vez para escaparse con el animal robado. Lo toma y se retira cojeando lo más rápido que puede.


INT – CASA DE JUAN VÍCTOR – NOCHE


Exhausto, Juan Víctor entra a su casa con el pastor alemán dormido en sus brazos y lo encierra dentro de una jaula donde apenas cabe. Juan Víctor entra a su habitación y sin sacarse ninguna prenda se desploma sobre su cama a dormir.


INT – CASA DE JUAN VÍCTOR – DÍA


Sentado en su silla, con un aspecto de desesperación total, figura Juan Víctor junto a lo que parece ser un pastor alemán muerto, completamente inmóvil en la misma posición que lo dejó la noche anterior.


JUAN VÍCTOR

(furioso)

¡Pico!


Juan Víctor de golpe manda a volar el vaso que aún se encontraba sobre la mesa y lo quiebra.


EXT – CAMPO ABIERTO – DÍA


Nuevamente en un lugar apartado del pueblo y con el cadáver de un animal, su bolso deportivo y una pala, Juan Víctor cava un hoyo para enterrar el cadáver de un perro.


JUAN VÍCTOR

(quejándose)

Perro conchesumadre

Me come los pollos primero,

Después perro culiao

Me lo piteo

y llega este weón más encima

a ofrecerme más plata que la cresta.

Perro maldito, voy,

Lo busco, me lo choreo

Y se muere el chuchesumadre

Perro maricón


EXT – CRIADERO DE PERROS – DÍA


Juan Víctor, aún con su vendaje casero, se encuentra en un amplio terreno, plagado de perros de raza que se pasean por el lugar, el cual cuenta con diversos aparatos de entrenamiento canino. Junto a él lo atiende Matilda, una señora de unos 68 años, pelo blanco y vestimenta impecable.


MATILDA

500 mil pesos


JUAN VÍCTOR

¡500 lucas!


INT – BANCO DEL PUEBLO – DÍA


En una vieja sucursal, a Juan Víctor lo atiende una ejecutiva de unos 50 años llamada Rosa. Rosa no borra la sonrisa de su la cara en ningún momento lo que resulta un poco espeluznante.


ROSA

Buenos días caballero,

En qué lo puedo ayudar


JUAN VÍCTOR

Buenas.

Quisiera hacer un retiro por favor.

Acá esta mi carnet


Juan Víctor le facilita su carnet de identidad a través de la pequeña ventanilla del mesón del banco. Rosa lo toma con fuerza como si Juan Víctor se lo hubiera quitado.


ROSA

Muchas gracias caballero


Rosa lleva el carnet a la parte de atrás de su compartimiento. Lo escanea en una vieja y ruidosa máquina de grandes proporciones. Luego de imprimir algunos documentos, Rosa vuelve hacia el mesón.


ROSA

Necesito que me

Firme estos documentos

Para la solicitud

De retiro en caja

Por favor


Juan Víctor toma el lápiz pasta azul del mesón del banco, de esos que están amarrados con un elástico enrollado a través del hoyo de la tapa. Rosa lo mira con su permanente e incómoda sonrisa. Juan Víctor le devuelve el gesto con la misma falsedad.


ROSA

¿Me espera un momentito caballero?


Rosa se aleja del mesón y se acerca a un guardia de seguridad que se encuentra dentro de su área resguardada por las macizas murallas del banco.


Juan Víctor comienza a ponerse nervioso.

Rosa murmura al oído del guardia, quien la mira y asiente. Rosa se acerca rápidamente junto al guardia en dirección a Juan Víctor, quien está cada vez más exaltado.


ROSA

Disculpe

(mira al guardia)

¿Usted es el caballero

De los huevos cierto?


Juan Víctor se relaja.


ROSA

Creo que mi hermana

Le compra a usted


Juan Víctor sonríe.


EXT – CRIADERO DE PERROS – DÍA


Mientras Juan Víctor conversa nuevamente con Matilda, una pequeña caniche llamada “Lady” olfatea la herida de su pierna mientras él disimuladamente la corretea con el pie.


JUAN VÍCTOR

Oiga bien caro el animal este

(hacia Lady)

¡Sale!


MATILDA

Bueno señor,

Eso el precio que

Tiene el pastor alemán adulto.

Es un bello ejemplar,

Cuenta con su pedigrí

Por lo que es un

Animal de competición


JUAN VÍCTOR

(sarcástico)

No, claro,

Pero oiga y no

Hay un ejemplar

Más baratito,

Uno julero

(hacia Lady)

¡Sale perro ‘e mierda!


MATILDE

(Con disgusto)

Mire caballero,

Yo aquí solo crío

Animales de las más

Puras características.

Si quiere un perro

De peor calidad

Le sugiero que busque

Por las calles

De este pueblo


Juan Víctor queda mirando a Matilde, suspira y levanta los hombros en señal de desinterés.


JUAN VÍCTOR

(mascullando)

Ya, total

(hacia Matilde)

Ya, señora, ya

Si le voy a comprar

El animal, pero

Más le vale que

Valga la pena

Porque mire que

Me va a dejar

Sin ningún peso


MATILDE

(contenta)

No se preocupe,

Con este animal

Usted puede ganar

Mucho dinero


JUAN VÍCTOR

(ríe para adentro)

Es la idea


INT – OFICINAS DEL CRIADERO – DÍA


Juan Víctor y Matilda hacen el papeleo para la adopción de “Káiser”, quien está acostado en una cama a los pies del escritorio de Matilda. Matilda sonríe constantemente mientras Juan Víctor firma una y otra vez más de 5 documentos diferentes.


MATILDE

(estira la mano)

Felicitaciones señor Juan


Juan Víctor y Matilde se dan la mano. Káiser mueve la cola.


EXT – CALLES DEL PUEBLO – DÍA


Juan Víctor cojea junto a Káiser con una correa de cuero amarrada al collar rojo de Tomás. La expresión en su rostro es la de un hombre feliz que no sonríe, mira para todos lados. Observa los árboles, las aves y el cielo. Está contento.


EXT – CASA DE JAVIER Y MARICARMEN – DÍA

Juan Víctor se encuentra con una larga fila de peculiares personajes, cada uno con un perro diferente, todos con collar rojo bajo el nombre de Tomás. Juan Víctor sonríe confiado. La línea llega hasta la reja de una enorme casa que parece sacada de un cuento. En la entrada, una larga escalera lleva hacia la puerta principal. El lugar es prácticamente una mansión, y la vivienda más grande de todo alrededor.


Luego de pasarse a todos en la fila, Juan Víctor divisa a Javier de lejos, y con un chiflido llamada su atención. Javier al verlo, nota a Káiser y sonríe.


JAVIER

¡Pase!


La reja de la entrada se abre. Juan Víctor sube lentamente y cojeando por las escaleras. Saluda a Javier con un apretón de manos y una falsa sonrisa. Káiser le sube las patas delanteras a Javier, quien mientras sonríe lo acaricia.


JAVIER

Entremos,

Bienvenido


INT – CASA DE JAVIER Y MARICARMEN – DÍA


Juan Vítor, Javier y Káiser entran al recibidor de esta gran e impresionante residencia, llena de bellos cuadros de múltiples épocas y estilos. Al centro del pasillo hay una escalera de madera que lleva al segundo piso, Javier se acerca a la base y grita hacia arriba.


JAVIER

Maricarmen,

Ven, llegó


A través del techo se escuchan inmediatamente ruidos de pisadas. La niña baja corriendo las escaleras apoyada de la baranda.


La cara de Juan Víctor cambia rápidamente de alegría a una completa seriedad incómoda: Maricarmen es ciega.


Maricarmen se acerca al perro. Un pálido Juan Víctor comienza a sudar e intenta disimular su nerviosismo entregándole una falsa sonrisa a Javier, quien genuinamente la devuelve.


La niña cambia lentamente su cara de sonrisa por una de confusión mientras acaricia a un amistoso Káiser. Maricarmen se aleja levemente del perro desconcertada, se acerca nuevamente y comienza a olfatearlo.


Luego de un par de segundos, Maricarmen levanta su mirada con tristeza y decepción.


Juan Víctor le entrega nuevamente una falsa sonrisa a Javier. Javier confundido, mira la pierna del hombre y nota el parche ensangrentado. Luego devuelve su mirada con sospecha a los ojos de Juan Víctor.


FIN

1 de Octubre de 2020 a las 22:27 2 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

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Oscar N HAGEN Oscar N HAGEN
Buen guion, con una historia un poco fuera de lo comun, logras mantener la tension y el hilo de la historia..Saludos..
December 14, 2020, 09:32

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