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⠀⠀❝Kim Taehyung se iba a enterar que a pesar de estar jugando a ser el tigre que acorralaba a su presa, el único que terminaría devorado hasta la inconsciencia en esa caliente jaula, en realidad sería él❞.


Fanfiction Bandas/Cantantes Sólo para mayores de 21 (adultos). © HISTORIA ORIGINAL Y REGISTRADA. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. No se permiten copias o adaptaciones.

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SWEAT & TEARS


Jeon Jungkook nunca se imaginó que terminaría envuelto en una tópica historia romántica erótica.


Vamos, a él ni siquiera le importaba mucho el sexo porque no tenía demasiado tiempo para pensar en ello. Y sí, cuando lo practicaba resultaba sensacional, pero no a tal nivel como para fantasear más allá de una cama o desear sentir lo mismo más de un par de veces al año.


Y sí..., leíste bien, al año.


En el aspecto superficial, Jungkook era ese hombre que protagonizaba las ficciones románticas más populares. No había cosa en el mundo que no se le diera bien y no destacase en ello; guardaba una energía constante en su cuerpo que le gustaba descargar en entrenamiento físico, proporcionándole así un cuerpo naturalmente tonificado y atractivo. Amaba los deportes de riesgos, la adrenalina de los juegos de altura; bailar, cantar y beber conformaban la pasión más intensa de su vida.


Sus facciones de aspecto cincelado eran, quizás, las más preciosas que verías alguna vez en un hombre; y no preciosas en el sentido delicado, sino más bien en el sentido salvaje. Él no tenía un patrón para vestirse, pero le encantaba el estilo todo negro con pantalones ajustados y zapatillas deportivas de aspecto salvaje; presumía su lacio cabello permanentemente azabache peinado de distintas formas resaltando varios aros y pendientes largos en sus orejas que le gustaba combinar entre el plateado y el negro.


Parecía todo un chico malo, mejor que eso, de ensueño, sacado de esas patéticas historias; y eso lo volvía caliente y popular entre las masas.


Era perfecto.


Cualquiera que viera a Jeon Jungkook, pensaría que era un semental y que toda la energía que transmitía en cada acción física que hacía, era reflejada en sus seguras múltiples e insaciables noches de pasión con cualquier maldito afortunado. El sexo era de las mejores delicias de la vida, y él podría tenerlo cuando quisiera con solo mirar a alguien por más de cinco segundos seguidos.


Pero nada más lejos de la realidad.


Si esas personas se enteraran que con solo una mamada, Jungkook podría quedar satisfecho toda una noche y no anhelar levantar a su amiguito durante muchas semanas después, se les caería el cielo y perderían la fé en todos los hombres.


A decir verdad, la vida personal de Jungkook distaba bastante de una historia romántica ficticia, por Dios, si ni siquiera podía permitirse consumar el único romance que quería; su historia más bien se basaba en el duro desarrollo que conllevaba ser una celebridad talentosa pero surgiendo desde una empresa en quiebra e incontables baches en el camino. Jungkook tampoco se consideraba un hombre perfecto ni mucho menos; las cosas que hacía y la dedicación por su apariencia eran cosas meramente suyas, para satisfacerse a sí mismo, no para conseguir las miradas de nadie.


Las relaciones románticas le daban tan igual como los encuentros sexuales. Si no fuera por esos días en los que se sentía terriblemente caliente y su mano no era suficiente para satisfacer a su furiosa polla, Jungkook nunca se interesaría por acostarse con alguien. Él ni siquiera tenía fantasías sexuales, si acaso solo guardaba un anhelo latente en lo más profundo de sus entrañas, pero nada más allá de eso. Así que podrías ser la persona más obvia del mundo, insinuártele abiertamente, seducirle en el mejor lugar para tener sexo; que Jungkook nunca captaría el mensaje o se daría cuenta de lo desesperado que le tenías.


Era por eso que esa noche se había llevado una gran sorpresa en el solitario salón del gimnasio.


Las manos que voluntariamente pretendían encargarse de los nudos musculares de su espalda producto de la reciente jornada de ejercicio, de repente lo estaban acariciando, pasando las yemas de los dedos por su piel caliente, dura y sudorosa, como si delinearan la obra de arte mejor elaborada de todos los tiempos.


Su mente enseguida había empezado a trabajar a toda velocidad y su corazón se había disparado de la misma forma; la sangre en sus venas no tardando en calentarse mucho ante el rápido bombeo, provocando que su piel irradiara más calor y más sudor, siendo adornada por un bonito color rosa en la zona superficial de su pecho, recorriendo su cuello y perdiéndose en la punta de sus orejas y los pómulos de su rostro.


Su sangre también se había acumulado en su polla rápidamente, y casi pierde el aliento cuando al bajar la mirada, se dio cuenta que la erección de su compañero también era tan notable que parecía querer saludar la suya propia con un roce a través de los pantalones de chándal.


Entonces Jungkook se había dado cuenta de toda la jugada esa noche, de cómo acababa de ser manipulado, entretenido y acorralado en su propio terreno.


Y joder, debió haberlo visto venir.


Jungkook era imbécil porque en todas las sesiones de entrenamiento que había tenido antes con su amigo, jamás lo había visto tan... sexy. Y aún así no pudo sospechar nada. El hombre lucía orgullosamente unos labios brillosos tan rojos como su cabello, los ojos delineados de un profundo color negro y maldición, su ropa deportiva era holgada como siempre, pero más de una vez esa noche Jungkook se había quedado en blanco ante las posiciones inusuales que usaba el pelirrojo y le hacían resaltar un bonito y respingón trasero que hacían las manos de Jungkook picar por apretar algo de eso.


Encima, más de una vez ese tesoro que lo tenía alucinado, había rozado accidentalmente con su entrepierna cada vez que se encontraba detrás; como si ese bonito culo y su inocente polla compartieran un puto imán.


De verdad, debió haberlo visto venir. De verdad, era un imbécil.


Aunque bueno, tampoco era su culpa. Si alguien le hubiese dicho a Jungkook que tendría la dicha de follarse a un pelirrojo Kim Taehyung, se hubiese echado a llorar por ilusionarle con un deseo tan inalcanzable.


Y ahora quería llorar de fascinación porque sin ilusiones, el momento era real y totalmente palpable.


Entonces su mente de repente había empezado a trabajar rápido provocándole pensar con intensidad lo mucho que le apetecía vengarse de la persona que tenía enfrente por haberlo envuelto en sus preciosas garras de la forma más simple posible y terminar haciéndole sentir así de esa forma.


Imbécil, y jodidamente caliente.


Jungkook estaba siendo seducido a follar en pleno gimnasio, y Kim Taehyung se iba a enterar que a pesar de estar jugando a ser el tigre que acorralaba a su presa, el único que terminaría devorado hasta la inconsciencia en esa caliente jaula, en realidad sería él.





ৎ୭





Pasaba que el sexo heterosexual tenía a Kim Taehyung al borde de la locura.


Y no de una manera positiva.


En serio, no.


Taehyung podría contar con los dedos de una sola mano la cantidad de personas con las que se había acostado a lo largo de su corta vida, y estaba seguro que no alcanzaría a llegar siquiera hasta el número cinco. Tal vez ni al cuatro. Y de todas esas experiencias, de todos modos solo atesoraba una por lo inigualable que había sido; mientras que las demás, ni siquiera podía recordar con nitidez los rostros de las que fueron sus acompañantes.


Era gracioso, en el sentido sarcástico, que justo esa experiencia sexual que le había atrapado en el calor más ardiente acariciándole con lenguas de fuego hasta dejar una cicatríz en su alma, hubiese sido la única compartida con otro hombre.


Y aunque sonara como si se hubiese dejado consumir en ese dulce infierno solo una vez, en realidad había excedido el número de veces capaz de memorizar cualquier cabecita enamorada.


Era un recuerdo lleno de mucha pasión y el más delicioso sexo.


Nadie podría culparlo porque quisiera repetir algo de ello.


Si bien a Taehyung le atraían tanto las mujeres como los hombres, había algo que ninguna mujer podía darle; al menos no sin establecer una confianza antes y estar seguro que la chica aceptaría sus gustos peculiares. Algo que estaba totalmente fuera de sus pensamientos entonces, porque a él no le apetecía estar de pareja con una mujer. Con nadie, en realidad. Él solo quería sexo de vez en cuando, sexo del bueno; no solo penetrar, correrse y ya. Por lo mismo nunca tenía interés en acostarse con alguien hasta que se sentía desesperado.


Desesperado por acariciar su cuerpo desnudo, húmedo y caliente contra otro en las mismas condiciones; de sentirse poderoso en una cama y también vulnerable en ella; de fascinar con las zonas más íntimas de su cuerpo y que también lo fascinaran; de sentirse pleno más allá de un superficial orgasmo, de sentirse consentido y amado por un ratito...


Y por muy simple que llegara a sonar, era tan difícil conseguir algo como eso. Joder sí lo era.


Por eso no lo buscaba.


Taehyung amaba follar, el problema era que él quería disfrutar de ello de forma física y emocional, alcanzar ese nivel de plenitud máxima que solo pudo experimentar con una persona.


Y él sabía que nunca iba a volver a conseguir algo como eso en alguien más, por que oh, en él no había amor más allá de esos brazos que alguna vez fueron su lugar más seguro y preciado. De ahí el que no pudiera recordar bien los rostros de las mujeres con las que casualmente había terminado enredado entre sábanas sin siquiera conocerse más allá de sus nombres por sus círculos sociales.


Ni siquiera para follar movía un solo dedo en la atracción previa; hacía mucho tiempo que él había perdido el interés de seducir a cualquier persona.


Le hacía falta el sexo, como la mierda que sí; pero no le interesaba buscar a nadie cuando un vibrador le provocaba un orgasmo millones de veces más placentero que una desconocida atorándose con su polla.


Y aquí va un secreto: lo cierto era que Taehyung amaba atorarse con pollas, muchísimo más que atorar con ella.


¿Se entiende?


Una vez que probó la sensación de ser penetrado, no había experimentado algo mejor que eso. No había nada mejor que sentir cómo le llenaban el culo hasta hacerle ver a los jodidos ángeles con el continuo roce a su punto más dulce.


La incapacidad de sentarse cómodo al día siguiente, valía totalmente la pena.


Una lástima que no pudiera tener sexo homosexual con la misma frecuencia que se le presentaban oportunidades con las mujeres. Vivir en una sociedad homofóbica, encima ser una celebridad perteneciente a un grupo musical conocido a nivel internacional y estar secretamente enamorado de uno de los miembros de dicho grupo, no era fácil.


Era bastante jodido, en realidad.


Y por una vez después de mucho tiempo, Kim Taehyung quería estar jodido de manera literal.


Por eso se había dejado llevar por la desesperación y la necesidad permanente que sentía por el otro, para llevar a cabo su plan esa noche.


Taehyung no tenía experiencias en seducir y tal vez ni lograría hacerlo bien, pero se había esforzado en ponerse bonito para su compañero de entrenamiento; incluso había tardado horas frente al espejo de su habitación hidratando toda su piel, buscando un outfit deportivo que tuviera algún detalle rojo que combinara con su cabello y el bálsamo brillante en sus labios, y Dios, hasta se había preparado y llevaba tres condones en el bolsillo derecho de sus pantalones, mientras el izquierdo lo ocupaba con un sobre de lubricante.


Y no era que Taehyung confiara en que su plan iba a funcionar; pero sí que confiaba en sí mismo, en su belleza abrumadora, y así como más de una vez se había encontrado con la mirada mal disimulada de un hombre fascinado con su persona, sabía que pulsando los botones correctos podría lograr fascinar a quién quisiera de forma deliberada.


Y supo, como un enorme alimento a su ego, que tenía a Jeon Jungkook en la palma de la mano en cuanto éste puso un pie en el gimnasio y lo vio esperándolo junto al ventanal.


Jungkook no iba a comentar nada respecto a su apariencia, por supuesto; sin embargo, sus redondos ojitos negros abiertos de par en par y la forma tan dura con la que tragó saliva al verlo, había dejado a Taehyung más satisfecho que cualquier palabra que hubiese podido soltar.


Y eso lo había animado a ser descaradamente seductor en toda la maldita noche.


Jungkook era algo así como un entrenador personal para Taehyung desde hacía un par de semanas; simple acuerdo mutuo al que habían llegado cuando el mayor comentó querer aumentar un poco la masa muscular de su cuerpo y obtener algo de los músculos que Jungkook orgullosamente presumía; y como el lindo y considerado dongsaeng que Jungkook era, no había dudado en ofrecer su ayuda para enseñarle todo lo que sabía a su bonito hyung.


Y si ambos lo hubiesen pensado con las emociones bien puestas, se habrían dado cuenta que todo el asunto era una muy mala idea si ambos iban a permanecer horas juntos, en la noche, a solas y transpirando en el gimnasio del departamento.


Como consecuencia, la tensión sexual entre ellos había terminado siendo tan explosiva que podría hacer volar las ventanas en cualquier momento si seguían conteniéndose un poquito más.


—Taehyung...


Todos los vellos de su cuerpo se habían erizado de repente ante el tono demandante que el menor emitió; no era un susurro como tal, pero Jungkook había bajado considerablemente su voz hasta sonar ronca y aterciopelada.


Era su tono sensual. Cuando cada célula de su cuerpo estaba apoderada por el calor y la excitación provocada, cuando la razón se iba volando y te volvías solo sensaciones en busca de más.


A Taehyung le golpeó en la mente tantos recuerdos que las rodillas le temblaron un poco y fue incapaz de levantar la mirada de sus propias manos que todavía continuaban en la piel desnuda del contrario. Podía ver, podía sentir, como el pecho de Jungkook subía y bajaba duramente; no rápido, pero sí inestable y profundo; como si se estuviese conteniendo por tirarse encima suyo y follarle como un jodido animal experimentando su primer celo.


Y considerando que Taehyung había ido allí preparado para todo, no tendría ningún problema si el menor no exigía explicaciones previas para poseerlo como se le viniera en gana. Es más, estaría encantado. Porque en esos momentos se estaba volviendo gelatina por los nervios, porque a pesar de que Jungkook había caído por completo en sus garras, el chico estaba esperando razones para actuar y Dios, una cosa era esperar que una situación sucediera, y otra era que realmente estuviese pasando y de una forma mucho mejor a lo esperado.


Taehyung no podía creer que en verdad tuviera a Jungkook en sus manos, literalmente, tan caliente y excitado como él mismo.


Esto de verdad está apunto de pasar... ¡Dios mío!


—Esto es tu culpa —soltó por fin, tragando toda la saliva abundante bajo su lengua—. Sólo tu culpa, Jungkookie.


El acusado en cuestión chasqueó la lengua, aún sin mover ninguna extremidad de su cuerpo a pesar de tener unas manos atrevidas encima suyo.


—Ya. Porque he sido yo la cerecita acaramelada que se ha pasado toda la noche provocando al otro con el dulce de su miel.


Taehyung apretó los labios para ocultar una sonrisa. Estaba tan alagado de haber puesto al otro así.


Sus manos se detuvieron en la nívea piel de los pectorales contrarios que poseía un leve rubor rosado. Era una zona bien definida, los músculos estaban duros por el reciente ejercicio y a Taehyung se le hacía agua la boca por el anhelo de sustituir sus manos por su lengua y saborear esa capa suave de sudoración que florecía en la piel terriblemente caliente bajo sus dedos.


Si Taehyung era una cereza acaramelada, Jungkook era ese pan acabadito de hornear, con una masa tan acendrada y apetecible que solo necesitaría ser adornada únicamente con esa cereza llena de miel para complementar su perfección.


Tomando una bocanada de aire, Taehyung trató de no desviar más el rumbo de sus pensamientos y centrarse en lo primero antes de abandonar toda su cordura y entregarse a las sensaciones que tanto anhelaba.


Entonces levantó la cabeza para conectar miradas con Jungkook de una buena vez.


Y si antes le temblaban las rodillas, ahora podrían ir llamando una ambulancia porque Taehyung estaba seguro que lo estaba atacando una taquicardia tan amenazante que en cualquier momento ni siquiera podría seguir manteniéndose en pie.


—Es tu culpa —volvió a decir, con valentía e irónicamente, en un hilo de voz—, ¿crees que yo no siento?, ¿crees que... ya no? Una cosa es venir con los demás chicos y perderme un rato viéndote hacer ejercicios por admiración; pero es algo completamente diferente que nos ejercitemos juntos a solas, que me des instrucciones, te acerques a mí, me enseñes con demostraciones, ¡y todo con el torso descubierto! Joder, Jungkook, creo que he sido bastante obvio en demostrarte que me gustas-, que me gustan mucho las pollas... En serio, mucho.


Jungkook bufó un amago de sonrisa y redujo un paso de distancia entre los dos. Ellos eran de la misma altura, así que sin esfuerzo alguno por inclinaciones de cabeza, sus respiraciones se acariciaron y Jungkook juraba que podría contar las pestañas de Taehyung si estas no fueran tan tupidas; en su lugar, se dedicó a pasear su mirada por los bonitos lunares repartidos por esas fascinantes facciones, esos labios rojizos y brillantes contrastando con los pómulos rosados y ese cabello color cereza.


Dios, Taehyung era tan bonito. ¿Y hacía cuánto tiempo que no lo miraba así de cerca?


—¿Me estás diciendo que desde hace semanas te tengo todo cachondo, hyungie?


—Eres de lo peor. —Pero Taehyung no dejaba de bajar la mirada a esos labios rosas y subirla otra vez a esos hipnotizantes ojos negros. Joder, estaba perdiéndose y de seguro debería tener cara de bobo porque Jungkook era un bombón y él un bebé que hacía muchísimo tiempo no le daban a probar un caramelo.


—No espero menos.


—¿Por qué te sientes tan poderoso de repente, mh? ¿Te recuerdo que solo puse mis manos en tu espalda desnuda y tu bulto se volvió tan notable que de seguro ya estás todo húmedo?


—Bueno —Jungkook se pasó la lengua por los dientes con descaro—, tú tocaste. Yo no tuve que mover un dedo, ¿no? Pero, ¿por qué no comprobamos qué tan al límite estamos los dos?


Dios...


Taehyung inspiró aire llenándose del aroma masculino de Jungkook mezclado con la fragancia suave que éste solía usar. De repente se sentía tan chiquito, tan indefenso y maldita sea, la mirada de Jungkook era tan salvaje, sus tupidas cejas inclinada un poco hacia abajo y el cabello negro y húmedo por encima de ellas.


Era como un depredador.


Y Taehyung felizmente perdería la vida a causa de esas manos y esa boca.


—Eres de lo peor —repitió, pero esta vez en un susurro y sin sonrisas, borracho por la tensión sexual acumulada y lo cerca que estaban de consumarla—. Estoy tan desesperado por ti, Jungkookie, solo... tómame.


Un latido paso.


Jungkook no pretendía ir rápido, solo para seguir jugando con el autocontrol de Taehyung, pero en cuanto se inclinó un poco para rozar esos labios y amagar darle un beso, Taehyung fue quien sacó la lengua y la pasó lentamente por sus labios entreabiertos, dejándole sorprendido y mirándole con una fingida inocencia que acabaron por completo con su propio autocontrol, cordura; todo.


En un parpadeo, la espalda baja del pelirrojo chocó contra una de las maquinas de ejercicio que no pudo descubrir cuál era porque en cuanto se quejó, tenía otra lengua dentro de su boca y labios chupando los suyos con tal avidez que hasta su duro miembro dentro de los pantalones temblaba.


Ambos soltaron gemidos de satisfacción por la succión mutua a sus bocas, tal y como si estuviesen saboreando la chuchería más deliciosa de todo el mercado. Sin embargo, el beso era de todo menos ordenado; en un momento se estaban acariciando las lenguas y en el otro, alguno le chupaba con fervor solo el labio inferior al contrario, haciéndole rabiar.


Las manos volaban por todas partes. Más rápido que nada Jungkook se había desecho del hoodie de Taehyung, exigiendo estar en iguales condiciones. Y Taehyung se volvió loco cuando la piel de su pecho se pegó al contrario más duro; no solo podía sentir el roce de los pequeñitos pezones de ambos, si no también el latir jodidamente salvaje de sus corazones y la delicia que eran los músculos duros y bien definidos de Jungkook acariciándose con su piel.


La piel de ambos estaba caliente, casi hirviendo si sus organismos no estuviesen regulando la temperatura de sus cuerpos con el sudor. Hacía tanta calor a pesar de los aires acondicionados, que fácilmente podrías definir ese momento como una probada al mismísimo infierno.


Taehyung amaba muchísimo cómo la boca de Jungkook le devoraba hasta sentirse asfixiado, reclamando un contról que ya tenía y demostrando de forma silenciosa quién iba a llevar el mando esa noche hasta hacer desfallecer al otro.


Pero maldición, Taehyung no había aguantado tanto tiempo de anhelo para que Jungkook lo devorara a su simple antojo tan rápido, ¡todavía no, demonios! Taehyung quería divertirse un rato y exprimir esa noche de los dos como si se tratase de un limón; como si fuese la última vez que ambos estarían juntos de esa manera.


Porque honestamente...


—Espera, tranquilo, tranquilo —Taehyung susurró rápidamente como pudo, con la boca del otro no queriendo despegarse de la suya; pero lo logró, ganándose un gruñido que le hizo sonreír poquito.


Acarició los hombros de Jungkook, el cuello y su cuero cabelludo con suavidad mientras trataban de controlar sus respiraciones agitadas con las frentes juntas y los labios a milímetros de distancia.

El pelinegro no estaba contento con que le detuvieran de hacer lo que quería, así que aún con las cejas hacia abajo, soltó otro gruñido con los labios abultados y bajó sus manos hacia el culo del otro para apretarlo a su antojo por encima de los pantalones de chándal y atraerle hacía su propio cuerpo con brusquedad. Ambos soltaron otro gemido bajo por la placentera sensación de sus miembros duros apretándose el uno al otro.


—Joder, Jungkookie, me encantas mucho —exhaló el pelirrojo con una débil sonrisa y los ojos cerrados—. Quiero chuparte tanto... Primero. Yo quiero hacer eso primero.


Jungkook lo miró a los ojos con curiosidad.


—Yo quiero follarte primero. Quiero decir, quiero que mi primera corrida sea mientras tu lindo culo esté chupando mi polla.


Taehyung sonrió mordiéndose el labio inferior, encantado.


—Ya, pero ¿no podrías aguantar un poquito mientras te saboreo un rato?


—Tengo que prepararte... Y ni siquiera tenemos nada aquí.


Taehyung volvió a sonreír moviendo la cabeza en negación, y joder, se veía tan emocionado que Jungkook no pudo seguir conteniéndose más y empezó a mover sus caderas apretando más el cuerpo del pelirrojo contra sí. Y probablemente nunca lo admitirían en voz alta, pero la parte más deliciosa del sexo homosexual era ese jodido roce entre pollas que demostraba lo caliente, lo necesitado que tenías al contrario aún sin haberle sacado por completo la ropa o haber empezado lo verdaderamente excitante del encuentro.


Se besaron un rato más, interrumpiendo la razón por un momento mientras se entregaban a la deliciosa sensación que frotarse juntos les provocaba.


—Yo ya me preparé —soltó el pelirrojo en un momento que Jungkook bajaba los besos por la piel de su mandíbula y cuello—. Me preparé para ti. Todo. Lo traje todo.


Jeon se detuvo por unos segundos y lo miró con una ceja levantada y un deje de diversión ante esa confesión, ¿acaso Taehyung estaba así de desesperado que... ? Decidió no comentar nada al respecto y entonces le permitió a su bonito hyung que hiciera lo que le apetecía con él por un rato.


Así fue como un par de zapatos deportivos, calcetines y pantalones negros salieron volando seguido de unos boxers.


Taehyung todavia seguía vestido de la cintura para abajo, con una mano acariciando la caliente polla de Jungkook y la otra apretando uno de sus —también duros, joder— glúteos. El pelinegro enredaba sus dedos en el cabello color cereza y echaba la cabeza hacia atrás con los ojos cerrados de deleite mientras Taehyung chupaba y mordía la muy sensible piel de sus duros pezones. Y era que toda la piel de Jungkook era jodidamente sensible, incluso su polla tenía toda la punta rosada y a donde Taehyung pasara sus dientes dejaba un rastro detrás. Así que el lugar favorito del pelirrojo para morder y succionar era todo ese musculoso torso que fácilmente se podía esconder de las miradas.


Provocándolo, su lengua lamió el duro pezoncito varias veces, le dio toquesitos con ella causando que Jungkook le empujara la cabeza con un gruñido e hiciera que le chupara de una vez por todas. Las succiones también recorrieron los duros pectorales dejando una que otra mordidita en el camino. Cada cuadro de músculos en el abdomen color vainilla también fueron visitados por aquella larga lengua y cuando Taehyung terminó arrodillado en el suelo, levantó la mirada viendo orgulloso lo sonrojado que había dejado todo el torso ajeno, su saliva brillando en la piel.


Jungkook también tenía muslos grandes, eran resultados de un duro y constante ejercicio desde los diecisiete años hasta la actualidad donde ya tenía veintiuno. Todo su cuerpo estaba maravillosamente firme con músculos suaves. Y como si fuera poca perfección, el hombre carecía de vellos por todas partes.


De ahí el por qué a Taehyung le encantaba lamerlo como a un chupete.


Kim se dedicó a besar un par de lunares que Jungkook poseía en su muslo derecho y luego dejó otra succión que hizo reír al pelinegro en una exhalación.


—¿Por qué me estás haciendo tantos chupones, bebé?


Jungkook no lo recordaba así.


Y Taehyung ya había olvidado la bonita sensación que sentía cuando Jungkook lo llamaba así.


—Porque soy egoísta —murmuró sin parar sus besos—, y quiero... que sientas el recuerdo... de mis besos por... más días de los necesarios... Además —levantó la cabeza otra vez para mirarle a los ojos con una sonrisa divertida—. Soy un tigresito, ¿lo olvidas? ¡rawr!


Jungkook soltó una risita guardándose para sí mismo la realidad de que, de hecho, justo porque nunca había logrado olvidar la sensación de todo Taehyung amándolo, él era incapaz de disfrutar de momentos así con otras personas. Dios, ni siquiera recordaba que su propio miembro pudiera volverse así de hinchado y venoso, tan arriba que amenazaba con tocar su ombligo.


Y dicho miembro recibió una lamida lenta desde la base hasta la punta, nublando su mente casi de inmediato y haciéndole sisear.


¿Y era eso un condón? ¿Cuándo se lo había puesto? ¿De dónde... ?


Restándole importancia, Jungkook dejó que Taehyung llenara de saliva toda la extensión de su polla, sin permitirle que la chupara desde la punta. Acariciaba su cabello colorido sin apartar la mirada de esos hinchados labios mimándolo, ensimismado con el sonrojo que adornaba todo el rostro de Taehyung y combinaba de forma fascinante con su cabello.


Era sexy. Kim Taehyung estando así con él, y con el cabello teñido de ese rojo brillante era jodidamente sexy.


Por eso no pudo soportar por más tiempo e hizo que Taehyung se detuviera para volver a la altura de sus labios otra vez y compartir un nuevo intercambio de besos con lenguas. Taehyung fue levantado por los muslos de repente y casi soltó un grito cuando fue depositado en un asiento muy pequeño para su culo que provocó que casi se cayera de espaldas.


Era una máquina del gimnasio, una bicicleta estática spinning de reversa a ellos. Jungkook había puesto a Taehyung en el estrecho asiento mientras no dejaba de comerle la boca y pellizcar las duras piedrecitas de sus pezones.


—¿Mm? ¿Qué tienes aquí? —susurró Jungkook rompiendo el beso con las cejas fruncidas mientras continuaba moviendo sus manos por todo el cuerpo del pelirrojo hasta detenerse en sus muslos todavía vestidos, donde ambos bolsillos de los pantalones de chándal estaban curiosamente ocupados.


El mencionado pelirrojo se sonrojó hasta las orejas por una reciente vergüenza.


—Te dije que vine preparado, ¿no? —dijo con aires de timidez y se apresuró a aclarar:—. Pero no porque estuviera seguro de que lo haríamos, sino porque era una opción o nada. Si seducirte esta noche no funcionaba, no pensaba insistir en ello...


Jungkook soltó una sonrisa deteniéndose a verlo con algo de admiración.


—Siempre eres tan optimista cuando... cuando se trata de nosotros ¿no es así?...


—Supongo que sí —se encogió de hombros. Y no podían culparlo, él solo estaba enamorado.


—Aunque no siempre, realmente...


—Jungkookie, no-


El pelinegro le dio un suave beso en los labios para callarlo, y luego respiró sobre ellos:


—Ninguno de los dos lo fue esa última vez, ¿mh? —susurró. Y no le dio tiempo al otro para procesar bien sus palabras porque palpó el duro miembro todavía atrapado en los pantalones y Taehyung se derritió sosteniéndose a sus hombros.


Demonios, Kim creyó que hasta podría correrse solo así porque aparte del roce descarado que habían tenido hace rato, su pobre amiguito no había recibido ningún otro tipo de atención. Así que cuando el pelinegro lo liberó por fin de las molestas telas, casi se le saltan las lágrimas al sentir una mano envolverlo con la postura de un condón y, seguidamente, una boca chupándolo de inmediato.


Dios...


Taehyung echó la cabeza hacia atrás y su espalda terminó incómodamente apoyada en la parte delantera de la máquina, sus manos vueltas puños entre el cabello azabache sintiendo como la cabeza de Jungkook subía y bajaba por toda su extensión sin detenerse por un segundo a tomar aire. No era al cien, pero podía sentir toda la calidez del interior de la boca de Jungkook, su suave lengua recorriéndolo por todas partes y saliva volviendo las succiones cada vez más rápidas, y mierdaaa, Jungkook no era suave mamándolo, lo hacía rápido, duro y encima le apretaba un poco fuerte desde la base.


Joder, sí. Nadie era como él.


—Voy a correrme si sigues así —susurró como pudo, sin poder dejar de jadear y soltar gemiditos por placer.


Y entonces Jungkook se detuvo y lo miró a los ojos con una sonrisa de labios hinchados, brillantes y sonrojados. Taehyung fue levantado por los muslos otra vez y su espalda terminó apoyada en una textura completamente diferente y más cómoda.


Era una de las tantas colchonetas de estiramiento que se encontraban al lado del enorme ventanal blindado y cubierto por persianas.


Jungkook terminó de desnudar a Taehyung por completo, pero dejó el pantalón al lado de ambos mientras volvía a chupar su falo con dedicación. El pelirrojo gimió más alto y abrió por completo las piernas entregándose a las caricias contrarias, y cuando sintió dedos acariciando su entrada, no pudo evitar soltar un gritito que le avergonzó.


Jeon lo miró con diversión levantando una ceja.


—Lo siento, es solo que... ha pasado mucho tiempo —se apresuró a disculparse con torpeza—. Estoy muy sensible. Solo eso.


Dejando un besito en toda la punta, Jungkook se incorporó entre las piernas de Taehyung y levantó más los duros muslos hasta dejar todo ese maravilloso culo a su vista. Le dedicó entonces una sonrisa comprensiva al pelirrojo.


—Oh, bebé —exhaló fascinado—... realmente te estuviste preparando para mí ¿Mm?


—Es que en serio te extraño.


Y en cuanto Taehyung se dio cuenta de las palabras que había soltado en voz alta, se llevó las manos al rostro rojo de vergüenza. Sintió el cuerpo de Jungkook inclinándose sobre el suyo, y su corazón realmente empezó a latir desbocado cuando el pelinegro retiró sus manos de su rostro y le mostró una bonita sonrisa con todos los dientes y arruguitas al costado de los ojos.


A Taehyung se le salieron las lágrimas.


Jungkook lo besó entonces, esta vez de forma lenta y profunda. Taehyung realmente le agradeció que no dijera nada al respecto y que en su lugar solo le besara. Así que gustosos estuvieron así por varios minutos, hasta que el roce de sus pollas desnudas les hizo escalar al siguiente nivel de una buena vez por todas.


El pelinegro volvió a incorporarse entre las piernas contrarias y tomó los pantalones de chándal para sacar el sobre de lubricante junto al único condón que quedaba. El condón lo dejó a un lado y vertió todo el lubricante sobre su mano y los miembros de ambos. Y fue tan fácil meter sus dedos lubricados en la entrada de Taehyung, que se maldijo por no tener mucho qué hacer, porque demonios, a Jungkook siempre le había encantado prepararlo.


Cuando finalmente llegaron a la penetración, ambos jadearon con una satisfacción abrumadora y Jungkook si acaso se movió un par de veces cuando Taehyung ya estaba temblando con las manos por encima de su rojo cabello, los ojos cerrados y la boca abierta soltando ahogados gemidos mientras el condón que llevaba puesto se manchaba de blanco.


Jungkook sonrió besando la comisura de sus ojos por donde finas lágrimas habían rodado. Llevó su mano al miembro contrario todavía bastante duro, y apretó un poco para ayudarle a vaciarse por completo. Taehyung abrió sus ojos grandes y lo miró un poco apenado mientras llevaba su mano a la de Jungkook para que dejara de tocarlo si no quería que se corriera otra vez, porque por un infierno que estaba seguro que esa noche se correría muchas veces y expulsaría todo el semen acumulado por tantos meses de insatisfacción sexual.


A fin de cuentas, debió haber traído una tira de condones y no solo tres.


Lo que siguió después fue Jungkook follándolo de verdad. El pelinegro estaba arrodillado en la colchoneta, sosteniendo en el aire las piernas acarameladas de Taehyung mientras le penetraba con fuerza. Ambos eran un desastre de gemidos placenteros y murmuraban cosas sucias como que sus partes íntimas encajadas en la otra eran el mejor hogar del mundo, que se sentía jodidamente increíble y que podrían vivir follando juntos por el resto de sus complicadas vidas; también soltaron otras cosas más descabelladas como que follar los estaba haciendo sudar tanto que fácilmente se podría volver una deliciosa rutina de ejercicios.


En uno de sus tantos cambios de posición ante la incomodidad de la delgada colchoneta, Taehyung terminó encima de Jungkook, saltando con tanta desesperación por la polla dentro suyo rozando su próstata, que el pelinegro terminó corriéndose dos veces seguidas, enamorado por la sensación de ser chupado con fuerza cuando Taehyung se corrió casi junto a él.


Tener sexo con su Taehyung era tan jodidamente increíble, por un jodido infierno que sí.


Si ellos pudieran, con él no le importaría hacerlo incluso todos los días.


Tal y como siempre pensaba en el pasado...


Con una seriedad repentina y los ojos cargados de nostalgia, Jungkook tomó el rostro de Taehyung con ambas manos, sonriendo poquito por ver lo felizmente borracho que parecía el contrario después de su reciente segundo orgasmo. Pasó las yemas de sus dedos por los bonitos pómulos sonrojados y le dio un beso en los labios cuando éste lo miró extrañado.


—Yo también te extraño mucho, mi amor —susurró, abrazando el desnudo cuerpo del pelirrojo después de eso.


Jeon hundió su rostro en el cuello del otro, y si hubiese sido más valiente como para mantenerle la mirada, se hubiese dado cuenta que sus palabras habían provocado lágrimas en un Taehyung que ahora también se aferraba a él con fuerza.


Pero oh, Taehyung tampoco notaba que Jungkook estaba llorando escondido en su cuello.


Ellos solo eran almas rotas acariciándose los pedazos destrozados entre sí, pero sin poder hacer nada para repararlos.


Porque no podías reparar algo que no pretendías cuidar para evitar que terminase peor de lo que estaba.


Y aunque se extrañaran hasta llegar a ese tipo de situaciones encaminadas por el desespero de sentirse como antes, aunque se amaran; en sus condiciones, nada podían hacer si los dos no estaban dispuestos a enfrentar todos los problemas que se les vinieran por delante estando juntos.


Habían pasado meses desde la ultima vez que ellos estuvieron tan unidos como en ese momento. Meses en los que ambos habían elegido creer que los sentimientos vividos habían quedado en el pasado para el otro. Por eso ambos estuvieron sorprendidos de tener el poder de seducirse mutuamente todavía.


Pero ninguno de los dos estuvo nada sorprendido cuando, entrando la madrugada, una vez el último condón se había desecho después de seguir follando como las personas necesitadas que eran, después de abrazarse y regalarse mimos sin darle importancia a sus fluidos corporales, después de limpiar todo el desastre que habían dejado en el gimnasio, después de besarse por otro poquito más que terminó convirtiéndose en minutos enteros, después, después, después... A ninguno le sorprendió en lo más mínimo cuando acordaron dejar todo como un secreto que debían dejar atrás, y cada uno continuar por su camino.


Esperarlo, sin embargo, no significaba que no debía doler.


Porque lo hacía.


Y mientras Kim Taehyung lloró esa madrugada por no poder estar con la persona que más amaba en la vida, Jeon Jungkook se lamentaba por sentirse un jodido cobarde y no atreverse a arriesgarlo todo para consumar el único amor que quería en su vida.


A veces, por muy tópica que fuera una historia, no significaba que iba a terminar igual que las demás.


Y, sin duda, tristemente esta no pudo ser una con un final realmente feliz.














—Gracias por leerme 💜


28 de Septiembre de 2020 a las 03:47 28 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

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soulmateskookv ♡ Me gusta escribir y por primera vez he decidido hacerlo sobre las personas que más amo: Jungkook y Taehyung. » Puedes encontrarme también en Wattpad como: soulmateskookv.♡

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ango mango ango mango
ME ENCANTÓ DIOS, SOY MÁS LÁGRIMAS QUE CARA
LV Ludivina VR
😭😭😭😭😭😭😔
Vakira Valadez Vakira Valadez
Muy bueno, me llevaste de la exitacion a la felicidad y finalmente a la tristeza.

Rita Barreto Rita Barreto
Que increíble por un momento me hicistes recordado a Dreams... pero es one shot muy bonito, tortuoso y bastante lucrativo 😊. Es Hermoso tienes Buenas ideas sigue así! Saludos

  • soulmateskookv ♡ soulmateskookv ♡
    Noooo yo amo a esa escritora, dios, seguro te acordaste de ella por Taehyung pelirrojo, verdad? jajsjsjs me alegro que te gustó 💜 1 week ago
  • Rita Barreto Rita Barreto
    En serio! Yo También LA AMO... pero sip el cabello rojo de Tae fue una de las cosas que hizo que recordara a Dreams... y a Tete dando masaje también... 😊 Es bueno el capítulo, tiene tu chispa o Veneno o Drama, son buenas tus ideas Soulmates puedo llamarte "Soulmate" verdad? 😆Saludos 1 week ago
  • soulmateskookv ♡ soulmateskookv ♡
    jajsjsjs sii, no sé en dónde ponerlo en mi perfil, pero todos me llaman "Miu", puedes llamarme así si gustas, igual me agrada el "soulmate" 🤪 5 days ago
Vero Carreón Vero Carreón
Hermoso, triste pero realista, desgraciadamente así es la vida no siempre se tiene un final feliz. Lo ame, gracias 💜

Gime Avellaneda Gime Avellaneda
DISOSOSOSOSOSISIAI que hermoso one shot. Amé que sea así de realista, que a pesar de haber desarrollado un vínculo tan fuerte como el de ellos, sea incapaz de mantenerlos juntos por demasiado tiempo porque casi ningún vínculo es más poderoso si uno decide darle paso al miedo. En fin, ya no sé que dije pero lo amé 😭💕

  • soulmateskookv ♡ soulmateskookv ♡
    Ahhh me encantó tu comentario, amo que entiendan por completo lo que intento transmitir. Muchas gracias por pasarte por aquí, me hiciste feliz 🥺💕 2 weeks ago
Ayanis Puertolas Ayanis Puertolas
Una historia muy buena ,es un poco triste el final . Pero no todo es color de rosa

Mary  Mary
Woooau👏🏻👏🏻👏🏻hermosa a pesar de su final🥺pero me enamore porque aunque esten separados un AMOR TAN REAL Y VERDADERO SERA INOLVIDABLE 🐇❤🐯siempre estaran juntos por ese sentimiento en su corazon💜💜💜💜💜💜💜

Efímera Efímera
Hay poco fics canon y no entiendo por qué TT Me gustó mucho, gracias por tu tiempo ❤

  • soulmateskookv ♡ soulmateskookv ♡
    visteee? es por eso que me animé a escribir sobre ellos así; tipo escribo lo que siempre he querido leer jsjsjs me hace feliz que te haya gustado ❤ 3 weeks ago
Gumimarii ˋωˊ Gumimarii ˋωˊ
Me encanto. A pesar de que el final es triste, me parecio muy realista, me gusta que sea asi ajajja obvio muchxs esperan un final feliz...pero no siempre es asi. En la realidad varia mucho :(

  • soulmateskookv ♡ soulmateskookv ♡
    Exactamente!! Y, ay, a mi tmb me dolió dejarlos separados jajsjsj me alegra mucho que te haya encantado 😔💜 4 weeks ago
DaniKT DaniKT
Me encantó!!! Dios estaba tan 😍y estaba escuchando una playlist... Me estaba leyendo la parte más trsite y me salió la canción dark cloud de Younha 😭😭😭
September 29, 2020, 08:41

Samantha Wolf Samantha Wolf
Dime que habrá segunda parte y dime que habrá final feliz ): aahhh mi corazooonnn
September 28, 2020, 19:20

  • soulmateskookv ♡ soulmateskookv ♡
    Ahh no había pensado siquiera en la posibilidad de hacer segunda parte jajsjsjs puede que que se me ocurra algo después 😔💕 September 29, 2020, 02:13
❅AleJy❅ ❅HSA❅ ❅AleJy❅ ❅HSA❅
Me la estaba pasando todo WOOWOOWOOO Hasta que llegó el final y me puse a llorar porque ando medio sensible con los temas de amores que duelen y así XDXD Igual me encantó aunque ahora me duele el cora JAJAJAJ
September 28, 2020, 05:56

  • soulmateskookv ♡ soulmateskookv ♡
    JAJSJS PERDÓN, me alegra muchísimo que te haya gustado 🤧💜 September 28, 2020, 13:36
Kim Chi Kim Chi
Empecé tipo: 👄 Y terminé necesitando un abrazo de mi mami ajdvaksjs solo una gran escritora lograría algo como eso. Me encantó como todo lo que haces 💗
September 28, 2020, 04:46

  • soulmateskookv ♡ soulmateskookv ♡
    jasjjsja me hace muy feliz que lo hayas disfrutado, gracias 😭💜 September 28, 2020, 05:03
~

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