karyan2 Nicolas ferrer

Jack y Jon viajan por todo el multiverso, viviendo extrañas e increíbles aventuras mientras que sus vidas corren peligro, con la Guardia Universal tratando de atraparlos y encerrarlos para toda la existencia y con el mismísimo Satán persiguiéndolos para quitarles las cabezas... Aventuras perfectamente normales en la vida de dos adolescentes totalmente normales.


Ciencia ficción Sólo para mayores de 18.

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Una noche alocada

—Te dije que era una mala idea... Pero claro, ¡Nunca me escuchas! —dijo enfurecido Jon.


—Sabes, si solo pudieras dejar de lado tu mal humor, podrías ver el lado positivo de las cosas —dijo Jack con alegría, como si estuviera teniendo una caminata tranquila por un parque.


—¿Positivo?... ¡No hay literalmente nada bueno en esta situación! —Exclamo Jon que trataba de liberar sus brazos de las cuerdas para poder darle un golpe a Jack, pero era imposible, aquellas cuerdas debían ser de algún tipo de material especial, porque eran tan duras que ni siquiera podía mover sus brazos.


—¡Hey!, ¡Ustedes dos, quédense quietos! —exclamo el Cackos encargado de vigilarlos, su vigilante era realmente horrible, incluso entre otros otros octupoides, este era increíblemente feo, con su cara de pulpo y un montón de cicatrices que cruzaban sus tentaculos. El Gackos fue y golpeo a Jon con un bate de beisbol en la cara.


—Como dije, ¡Nada bueno! —Jon tenia razón en eso, su situación era cuanto menos mala, Jack y el se encontraban atrapados en un sótano parecido a los que salen en las películas de terror, con brazos y piernas amarradas con cuerdas, sin ninguna de sus armas y literalmente desnudos excepto por sus falconcillos y el guante negro de la mano izquierda de Jon mientras eran vigilados por un alienígena octupoide gruñón y con peor humor que el suyo, en un planeta alienígena criminal donde ningún tipo de gobierno tiene control, en algún universo distinto al suyo cuyo nombre era tan largo, que solo Jack era capaz de pronunciar.


Jack y Jon eran rehenes de una de mafia de Cackos conocida como los «Aulladores», Jon no tenia ni idea de donde salía el nombre y tampoco le interesaba, lo único que le importaba era escapar antes de que viniera el resto del grupo y los comenzaran a torturar o los vendieran como esclavos o incluso como juguetes sexuales, había escuchado que a los Cackos le gustaba el sexo... Jon prefería clavarse un cuchillo en el cerebro antes de que eso pasara.


Jon se preguntaba como es que habían llegado a esa situación, su cabeza aun daba vueltas y no recordaba muy bien lo que había pasado la noche anterior, pero como en todas las situaciones de peligro de muerte en las que se encontraba en su vida, todo era culpa de Jack, su extraño y muy psicópata mejor amigo, criminal buscado por casi todos los universos y un aspirante a científico loco con una insistente obsesión por viajar entre universos.


Como cualquiera de sus aventuras, todo comenzó en un día tan normal como cualquier otro en el mundo natal de Jon, un universo con una tierra perfectamente normal, sin magia, ni demonios, ni criaturas mágicas de ningún tipo, o alienígenas o viajes en el tiempo, ni maquinas de ciencia ficción, ni personas con superpoderes, una tierra perfectamente normal, donde nada extraño pasaba.


Jon se encontraba como cualquier otro día en su cuarto, en la casa de sus padres en una pequeña ciudad de un perfectamente normal Estados Unidos llamada Chicago, una ciudad tan normal como cualquiera. Ese día normal, Jon estaba haciendo su tarea de matemáticas mientras escuchaba una canción cuyo nombre no tenia ni por asomo idea, pero que al ser Pop, le encantaba. Todo era normal, su madre le había hecho unas galletas de chispas de chocolates tan buenas como las de cualquier empresa y su padre les dio la excelente noticia de como al fin había logrado conseguir una función en vivo con su banda de rock, algo que lo emocionaba mucho... Todo normal realmente, pero como siempre pasaba, Jon tenia que meter la pata, era algo natural en el, no se podía contener y con una sola frase, todo su día se cayo en pedazos...


—Mmm, estoy un poco aburrido —dijo desgraciadamente Jon y de repente del suelo se abrió un agujero de color azul, como si tuviera una pequeña piscina en su cuarto y de ella salió jack...


—¿Alguien dijo aburrido? —pregunto Jack mientras trataba de salir del agujero, pero al parecer no lograba levantar todo su cuerpo—. Mierda... ¿Por que coño abrí un portal en el suelo?... —Entonces se dejo caer y el agujero se cerro... Pero se volvió a abrir en la pared de su cuarto y Jack salió disparado hacia el estante de discos de vinilo clásicos de Jon.


—Mierda... —dijo simplemente Jon cuando supo que había arruinado todo.


—Uff, sabes, no entiendo porque sigues coleccionando estos discos viejos, literalmente suenan como si rayara un plato con un tenedor... Algo bastante acertado, teniendo en cuenta que son básicamente eso —Jack era un chico de dieciséis años de edad, de estatura promedio (tal ves unos 170 centímetros), de pelo amarillo cuyo peinado era como ver el cuerpo de un puercoespín, con una sonrisa como la de un tiburón y unos ojos de color rojo con unos circulos negros que rodeaban sus pupilas (ni idea como eso era posible) y unas rallas parecidas a cicatrices debajo de sus ojos y que siempre llevaba un chaleco negro encima de una camisa de color amarillo con literalmente una imagen de su cara y unos jeans negros—. Ohh, estas haciendo un poco de tarea de matemáticas, que bonito, sigues creyendo que el sistema educativo basado en enviarles tareas inútiles y rellenar el tiempo libre de los estudiantes con actividades de materias que no les servirán de nada por el resto de sus vidas es una buena idea es tan tierno...


—Gracias por tu increíble sarcasmo idiota... ¿Qué quieres? —pregunto Jon que trataba de ver si podía recuperar alguno de sus discos.


—Je, como si no lo supieras, tu mismo me llamaste —dijo Jack mientras revisaba su cuaderno y se reia a carcajadas—. Je, Teorema de Pitágoras, que tierno, como si eso te sirviera para algo.


—Literalmente lo único que dije fue «Estoy aburrido», en ningún momento siquiera llegue a mencionar tu nombre... Es mas, como diablos escuchaste lo que dije... No me digas que volviste a plantar un transmisor en alguna parte de mi cuerpo —dijo Jon que revisaba su cuerpo en busca de alguna cicatriz de una operación... A Jack le encantaba hacer ese tipo de cosas cuando menos se lo espera, ya varias veces se había encontrado con micrófonos en su ropa e incluso dentro de sus brazos o piernas... Sobre todo le gustaba hacerlo cuando esta durmiendo...


—¿Que?, no claro que no, para eso tengo cámaras escondidas por todo tu cuarto... Y tu casa... Y tu ciudad, además, aun no has descubierto el rastreador que te puse cuando tenias cinco años. —Jack se acerco a el y le arranco un hilo de pelo de su cabeza que luego puso en un pequeño frasco de color azul y que introdujo en su guantelete— Mmm, Veamos, parece que tu presión sanguínea esta perfectamente y tienes todas las demás constantes vitales estables, pero al parecer tu colesterol esta un poco alto, ¿Has estado comiendo mucha pizza últimamente?


—Tu lo sabes mejor que nadie, después de todo, eres el que me hace comerlas cuando salimos —dijo Jon después de revisar que no hubiera destrozado su tarea... La cual estaba resuelta e incluso tenia marcado los errores y consejos sobre como hacerlo mejor, además de una hoja increíblemente larga sobre como el teorema de Pitágoras era una perdida de tiempo.


—En eso tienes razón —Jack presiono un botón de su guantelete y de el salió una pantalla holográfica en la cual comenzó a escribir algo con su mano.


El guantelete de Jack era su instrumento favorito y su mayor creación, no era un secreto que Jack era una de las personas mas listas de todos los universos conocidos, con un IQ tan alto, que no tiene sentido darle una clasificación ya que se supone que es algo imposible. El guantelete de Jack era un artefacto parecido tal vez a ese guantelete de poder en aquella película de superhéroes, solo que de color plateado y este tenia un montón de botones e interruptores que le permitía hacer cientos de cosas que Jon ni siquiera podía entender, como alterar la masa de un objeto, cambiar la temperatura del ambiente, alterar la composición química de un liquido e incluso podía hacer palomitas y ver películas con el, pero lo que hacia realmente único su guantelete, era la capacidad para crear ginetas en el continuo espacio-tiempo para poder formar un camino hacia otro universo. Un invento increíble que el joven científico creo cuando solo tenia cinco años y en cuya primera prueba había terminado llegando a su universo (Que según Jack se llamaba «Espiral de diamantes») y donde se habían conocido por primera vez.


—¿No crees que es mejor simplemente hacer un portal fuera de mi casa y luego tocar la puerta como una persona normal? —Si es que una persona normal fuera capaz de viajar entre universos—. Ahora en serio, ¿Qué vas a hacer?


—Jon, yo siempre hablo en serio... Pero eso no importa, hoy te vengo a llevar a una increíble aventura en un lejano planeta de un universo distinto lleno de increíbles tesoros y donde viviremos alucinantes aventuras —dijo Jack mientras movía sus brazos para exagerar su engaño.


—Es un planeta criminal lleno de los peores rufianes y terroristas universales, ¿No? —pregunto Jon.


—Exactamente —respondió Jack.


—Pues mi respuesta es no —dijo secamente Jon, aquel día no estaba de humor para una de las aventuras de Jack.


—Ohh, torpe Jon, eso no era una invitación. —De repente Jack abrió otro portal en el piso y le dio una patada a Jon que lo hizo caer por el portal—. ¡Recuerda aguantar la respiración!


—¡Hijo de puta! —Logro gritar Jon antes de ser tragado por el portal.


Si había algo que Jon detestaba, eran los viajes entre universos, siempre lo hacia sentirse mareado y muchas veces terminaba vomitando cuando salía de ellos. Entrar en un portal es como entrar en un túnel cuyas paredes estaban hechas de agua y de las cuales a veces podías ver según Jack, fragmentos de otros universos, como si estuvieras viendo a través de una cámara lo que pasaba en otro lugar, aunque Jon nunca lo había visto. Otra de las cosas que hacían bastante molesto a los viajes, es que era imposible respirar en el túnel, supuestamente era porque el oxigeno era incapaz de entrar en el ya que el portal se movía demasiado rápido y los átomos de oxigeno no son capaces de convivir en un ambiente tan inestable o algo así, Jon realmente no entendía mucho.


Jon salió del portal después de unos cinco segundos y cayo de plano en un piso de roca en el cual se golpeo la cara. Trato de levantarse, pero justo en ese momento Jack también salió del portal y cayo encima de Jon.


—Mmm, el portal estuvo un poco mas inestable esta vez, creo que tengo que ajustar la cantidad de fotones que la perpendicular es capaz de atrapar —explico Jack mientras se levantaba de encima de el y seguía anotando algo en su pantalla holográfica.


—Si sabes que no entiendo nada de lo que dices, ¿No? —Jon se limpiaba la tierra de su ropa, aquel día llevaba su camisa a cuadros favorita de color rojo y su pantalón militar.


—¿Por que crees que lo digo en voz alta? —pregunto Jack con su típica sonrisa ingeniosa, nunca faltaba un momento en el que presumiera lo listo que era—. Bueno mi querido amigo, te presento uno de los mejores lugares de todo el multiverso, ¡El gran planeta de Kariaris, hogar de los burdeles mas respetables de Cackos y ultima vez donde fue visto con vida el terrorista universal Talos antes de ser asesinado por la Guardia Universal! —Jack barrio con su brazo todo lo que estaba en frente de ellos.


—Es... Es horrible —dijo Jon, ya se imaginaba como seria, nunca viajaban a un planeta que fuera bonito o tranquilo, siempre tenían que ir a un lugar como Kariaris que parecía mas un vertedero que un planeta.


En especial esa ciudad se veía horrible, con altos edificios hechos de escombros de antiguas naves espaciales, una especie de edificio increíblemente enorme que parecía estar hecho de basura reciclada y tanto humo saliendo de la ciudad que hacia que Chile pareciera un prado en la zona mas limpia de la tierra. Ellos se encontraban a las afueras de la ciudad en un risco que le permitía ver toda la ciudad... Ni siquiera de un lugar así la ciudad se podía ver bien.


—Bien, ¿ya puedes decirme que hacemos aquí? —pregunto Jon que se resigno de tratar de discutir con Jack, ya había hecho eso mismo tantas veces, que ya se había acostumbrado.


—Bueno, veras, yo estaba tranquilamente en mi casa creando un transpondedor de materia cuando me di cuenta que mi querido amigo estaba muy aburrido, así que me dije «Por que no llevo a mi tan buen amigo Jon a que se relaje un poco y pueda disfrutar un poco de la vida» y bueno, aquí estamos... ¡Tarah! —No estaba seguro muy bien cual era la definición de Jack de diversión.


—¿Y que se supone que haremos que sea divertido en este cuchitril? —pregunto Jon que no estaba demasiado convencido de que estuvieran allí realmente para divertirse. Jack sonrió maliciosamente cuando Jon pregunto.


—Ohh, ya lo veras, te encantara —Jack se rio como si fuera el villano de una película de acción.


Jon y Jack recorrieron la zona central de aquella ciudad de sin nombre, pasaron por un comercio con todo tipo de comida alienígena de aspecto grotesco y Jon pudo notar que la mayoría de cosas que vendían eran tentáculos... Algo bastante extraño teniendo en cuenta que la especie que domina el planeta son hombres pulpo... Pero Jon no era nadie para juzgar, ya había visto cosas mucho peores o extrañas y aquello no lo sorprendía mucho. Pasaron por una plaza que en el centro tenia la estatua de una Krios (Una especie alienígena que son parecidos a un oso peludo pero de color azul) montando una criatura parecida a un caballo de mar y sosteniendo una espada... Mientras peleaba contra unas maquinas... Que extraño era el multiverso.


Después de una hora de caminar por todo tipo de lugares de apariencia bastante peligrosa, llegaron a un edificio de color morado que se encontraba al final de un callejón por detrás de una calle principal... En el edificio había una mujer con cara de pulpo posando de manera sexy.


—Jack... Esto es un burdel —dijo Jon.


—¿Que?, no, claro que no, es un noble establecimiento donde puedes beber todo lo que quieras por una módica cantidad de dinero y donde puedes contratar a mujeres para que pasen un buen y sano rato contigo —dijo Jack de manera no sarcástica.


—Eso es un burdel —inquirió Jon.


—Como quieras llamarle, aquí podremos pasar un buen rato sin que nadie nos moleste, ¿no quieres divertirte un poco? —pregunto Jack


—Jack, somos menores de edad...


—Jon, somos literalmente los únicos humanos en todo este planeta, ¿Tu crees que a alguien aquí le importa que seamos menores de edad cuando ni siquiera saben como es nuestra esperanza de vida? —Jack se acerco a la puerta, pero esta se abrió y de ella salieron dos criaturas de forma humana, pero de mas de dos metros de altura, de color morado y azul y con unos tornillos que les atravesaban el cuerpo en varias partes.


—Identificación —dijo el alíen de color morado, el que tenia collares de metal y usaba una chamarra deportiva. Jon miro con el ceño fruncido a Jack.


—Tranquilo, no tienes nada que preocuparte, no se si te acuerdas que soy la persona mas lista que existe. —Jack saco de su bolsillo una identificación falsa, en ella se encontraba una foto de ambos, pero con bigotes puestos por encima y donde decía edad, salía que tenían mil años... Lo peor de todo es que era una identificación para los dos. Jack le entrego la tarjeta al alíen—. Déjenme decirles que estoy sorprendido de encontrar Bers en esta época, se lo difícil que debe ser que tu especie este en peligro de extinción.


—Mmm —El alíen de azul resoplo y se quedo mirando la identificación. Jon no sabia que esos aliens se llamaban Bers, pero le parecían cuanto menos interesante que tuvieran esos tornillos por todo su cuerpo. El Bers de morado miro con el ceño fruncido la identificación y Jon creyó que los rechazaría.


—Mmm, parece que todo esta bien, pasen —dijo el Bers morado mientras les abría la puerta... Jon supuso que los Bers no eran muy listos.


Por dentro el lugar era, bueno, como cualquier burdel en la tierra pero con la única diferencia de que casi todas las mujeres eran de especies distintas... Y ninguna era un Cackos.


—Sabes, se siento un poco mal hacer esto —dijo Jon después de sentarse en una mesa al final de la estancia, lo mas lejos posible del palo de baile y de la barra de alcohol, a veces a Jon le impresionaba lo parecido que podían ser los lugares entre distintos planetas y universos.


—Vamos, no seas tan aguafiestas y solo diviértete —dijo Jack después de traerles dos botellas de lo que parecía cerveza, pero cuyo color era azul... Y que sabían mucho mejor que una....


Y lo que vino después fue bastante confuso, Jon apenas recordaba lo que había pasado, recordaba haber bebido esa cerveza por primera vez y luego todo se ponía borroso. Recordaba a Jack gritando en un idioma extraño a cada alíen que pasara cerca de sus mesas y luego recordaba como de un momento a otro había desaparecido y lo había dejado solo con un montón de mujeres que parecían estar muy interesadas en el.


—Mira sus ojos, de color azul... ¡Que bonitos! —Le había dicho una alíen parecida a una mujer con pelo de color verde y con cuernos en la cabeza y los hombros.


—Y mira su piel, tan oscura, es negra pero no brilla como la piel de los Marcos —dijo una alíen humanoide que tenia un solo ojo y unos dientes afilados, además de unas manos de cangrejos.


—Y su pelo, tan largo y rizado, tan delicado, puedes sentir como si se desasiera en sus manos —dijo una especie de alíen parecida a un ogro que media como tres metros.


Jon sabia que podía entender a todos esos alienígenas por el traductor universal que llevaba en el collar que Jack le había dado hacia mucho tiempo, con el, podía traducir casi cualquier idioma conocido e incluso algunos idiomas supuestamente muertos.


—Yo... Yo creo que debería buscar a mi amigo... —Jon se sentía bastante ebrio a pesar de que estaba casi seguro que solo había bebido dos botellas... O tal vez fueran siete...


—Vamos, diviértete un poco mas con nosotras, por fa —Le suplico la alíen de un solo ojo. Jon trato de levantarse, pero la ogra lo agarro por el brazo y le puso otra botella de cerveza en la boca.


—Vamos, trágalo todo, no nos puedes dejar tan solas —Jon se trago la cerveza de un solo trago y cayo encima de una de la alíen de pelo verde que lo sostuvo y llevo su cara a su pecho...


Después de eso, Jon no recordaba nada, se había desmayado poco después de eso y cuando había despertado, se había encontrado en aquel sótano amarrado junto a Jack.


—Hey, tu, finalmente despertaste —dijo Jack desnudo y con una sonrisa en la cara.


Y varias horas después, se encontraban en la misma situación, con sus vidas en peligro porque al parecer el jefe de la mafia considera una buena inversión venderlos al mejor postor.


—Sabes, durante todo ese flashback, no dijiste ni una sola vez que «Me lo dijiste», haciendo que lo que dijiste al principio del capitulo fuera una mentira... Y, ¿Te gusto mi referencia del final? —pregunto Jack que seguía sonriendo como un idiota.


—Ese no es el pun... ¿Espera, como que «flashback» y «capitulo»? —pregunto Jon, a veces Jack acostumbraba a decir cosas que no tenían ningún tipo de sentido y otras veces incluso se quedaba hablándole a la nada como si estuviera grabando un monologo... Eso lo incomodaba un poco.


—Si, bueno, eso no importa mucho, mientras que tu tenias tu flashback digno de un Biopic de un cantante famoso, yo logre sacar mi cuchillo de Grafelattice de mi compartimento secreto y logre cortar la cuerda de nitrilo sintético de alta composición de Grafeno y logre liberarnos de este terrible destino —De repente las cuerdas que los tenían atrapados se soltaron y ambos quedaron libres. Jon miro al vigilante que por suerte en aquel momento se había quedado dormido.


—¿Tuviste todo este tiempo un cuchillo? —pregunto Jon que no estaba sorprendido, Jack tendía a sacarlos de situaciones alocadas.


—Claro que tenia un cuchillo de Grafelattice, tendría que ser idiota para salir al vasto multiverso sin un cuchillo hecho del material mas duro conocido por cualquier especie... Y no, no preguntes donde lo tenia guardado. —Jack se levanto y fue hacia el vigilante, al cual le agarro el arma espacial que llevaba en la cintura—. Mmm, una pistola láser con modalidad de congelación, no esta mal.


Jon se levanto, tenia las pierna acalambradas, pero eso no lo detuvo de agarrar el bate de las manos del vigilante y golpear su horrible cara con todas sus fuerzas. El Gackos dio gemido de dolor y luego cayo desmayado... Y en ese preciso momento, entro otro Gackos por la puerta del sótano y los apunto con su pistola láser.


—¡Quédense quietos ustedes dos! —Exclamo el Gacko que se veía notablemente nervioso y agarraba la pistola como si nunca hubiera disparado un arma antes.


—Mmm, ¿Primera vez con un arma?... Sabes que primero tienes que quitarle el seguro del disparador, ¿No? —Jack se rio a carcajada y súbitamente, antes de que cualquiera pudiera parpadear, disparo el arma con una increíble velocidad, que golpeo al Cacko, el cual se congelo como si fuera un cubo de hielo y después de unos segundos el hielo se rompió y cayo al piso inconsciente—. Ok, ¡Esta arma es muy buena!


Jon y Jack agarraron la ropa que llevaban los Gackos, un conjunto muy parecido al que usaría un mafioso en la tierra, con una camisa blanca y un chaleco y un pantalón negro. Jon creía que se veía bien en aquel traje y pensó en tal vez comprarse uno cuando llegara a casa... Aunque de todas formas quería buscar su ropa.


—Bien, ahora que ya estamos aquí, debo suponer que lo que querías hacer todo este tiempo es dejarte atrapar para poder encontrar la guarida de los Aulladores y poder acabar con ellos o algo así, ¿No? —pregunto Jon que ya sabia la respuesta. A Jack le encantaba invitarlo a divertirse un poco para luego terminar en una guerra intergaláctica o en un conflicto por territorios.


—Si, bueno, no tenemos mucho mas tiempo, debemos buscar nuestras cosas y mi guantelete en la oficina del jefe de los Gackos —dijo Jack mientras se ajustaba la corbata en el cuello.


—¿Y como sabes que nuestras cosas están en su oficina?


—Porque siempre están en la sala del jefe final... ¿Acaso no jugas videojuegos o ves películas? —pregunto Jack riendo a carcajada.


—Sabes, realmente no importa, solo salgamos de este lugar, es demasiado tétrico aquí abajo —Jon agarro el bate y se lo llevo, no quería estar totalmente desprotegido cuando subieran y se encontraran con un montón de Gackos apuntándoles con armas láser.


Jon y Jack subieron por unas escaleras y llegaron a otra puerta que daba a un pasillo angosto... El cual era demasiado parecido a un pasillo de una oficina, con cuadros en las paredes, estantes con decoraciones y macetas con plantas en el piso... Y frente a ellos se encontraban al final del pasillo como unos ocho Gackos apuntándolos con sus armas... Realmente todas las especies son demasiado parecidas...


—¿Cómo sabían que debían esperarnos aquí arriba con las armas apuntando hacia la puerta como si supieran que ya escapamos... Que, acaso llevan cinco horas en esa misma posición? —pregunto Jon que a veces no entendía como todos los criminales podían ser tan predecibles, como si todos se pusieran de acuerdo para seguir las mismas reglas y normas de trabajo.


—¡Alto allí, no se muevan o sino dispararemos! —grito uno de los Gackos que llevaba un rifle de apariencia extraña, con un montón de lucecitas y botones... Eso normalmente significaba que el arma era especial.


—Probablemente hallan escuchado mis risas, ya sabes que me rio demasiado fuerte —dijo Jack mientras se ocultaba en un pasillo paralelo junto a ellos—. Bien Jon, ¡Haz lo tuyo!


—Espera, ¿Cómo que lo mío? —pregunto Jon cuando de repente uno de los Gackos disparo directamente a su frente que lo hizo echar la cabeza hacia atrás del golpe y casi caer al piso.


Para muy mala suerte de los Gackos, Jon no recibió mayor daño que un raspón en la frente y un dolor de cabeza, normalmente las armas lazar le hubieran quitado la cabeza completamente si fuera un humano normal... Pero claro, el no era un humano normal. Jon era lo que se podía llamar como un «Roca-morfo» o un «Carbofremio», una especie cuya piel era mas resistente que casi cualquier material resistente y cuya forma física podían cambiar a voluntad... Algo que a Jon no se le daba muy bien por ser solo parte Roca-morfo.


—¡Maldición, eso dolió! —exclamo Jon que se sobaba la frente con la mano. Los Gackos tenían una expresión de confusión y miedo, probablemente por nunca haber visto antes a alguien capaz de resistir un disparo de un láser—. ¡La van a pagar idiotas! —Jon alzo el bate y lo apunto hacia los Gackos... Los cuales dispararon y desintegraron su arma... No era muy buena idea llevar un arma de madera a una batalla de pistolas lazar—. Maldición...


De repente los Gackos comenzaron a disparar todos al mismo tiempo hacia Jon, el cual recibió una lluvia de laceres que si bien no le hacían mucho daño gracias a su piel tan dura, si seguía sintiendo dolor. Jon estuvo a punto de caer al piso por tantos impactos que recibía, pero por suerte después de unos segundos, los Gackos tuvieron que recargar sus armas, lo que Jon aprovecho para correr con todas sus fuerzas hacia los mafiosos. Uno de los Gackos se interpuso entre el y los otros y saco una espada japonesa (Jon no tenia ni idea que hacia una cosa así en un lugar como aquel) para evitar que llegara hacia su grupo que aun estaba recargando (por suerte las armas laser tardan mucho en recargar). El alíen dio un tajo con su espada hacia Jon, pero este lo esquivo fácilmente moviéndose hacia un lado, el Gacko trato de dar otro golpe, pero el se le adelanto y le dio un puñetazo en el estomago (O donde suponía que estaba el estomago) que lo hizo escupir un liquido verde como saliva y luego cayo en el piso... Jon tenia la bendición de ser absurdamente fuerte además de resistente.


—Bien, esto esta mejor —dijo Jon mientras sostenía la katana en su manos, la empuñadura se sentí bien y la cuchilla tenia buen filo, aquella era una buena arma.


Jon embistió con mucha velocidad al grupo de los Gackos y cuando el que tenia el rifle estuvo a punto de levantar su arma y dispararle, Jon corto el cañón del arma a la mitad con la espada. El Gacko se quedo con la boca abierta y los otros se le quedaron mirando atónitos.


—¿Que? —pregunto Jon con una sonrisa al ver las caras de sorpresa de sus enemigos y acto seguido le dio un puñetazo en el rostro al Gacko del rifle y con una velocidad que ellos no eran capaces de comprender, Jon corto todas las demás armas con su espada como si fueran mantequilla. Los Gackos al ver esto aullaron despavoridos como si fueran lobos (suponía que de allí el nombre) y salieron corriendo con la cola entre sus patas (Eso era una expresión, no tenían realmente cola)—. Bueno, eso fue tan fácil que casi es decepcionante.


—¡Excelente trabajo Jon! —exclamo Jack que salía de su escondite. Esa era mas o menos la dinámica que siempre usaban, Jack lo llevaba a un lugar extremadamente peligroso y Jon se encargaba de patear algunos traseros alienígenas (o lo que tengan en la parte inferior de su cuerpo)—. Una muy buena demostración, aunque a mi parecer le falto un poco de estilo al final... Tal vez pudiste haber dicho una frase mejor como «Acaban de ser cortados» o algo así.


—Jack, cállate y vámonos de aquí —dijo Jon que ya quería volver a su planeta y darse una buena ducha caliente, olía demasiado a líquidos extraños cuyos olores eran indescriptibles para su olfato humano.


—Ok, ok, vámonos de aquí —Jon y Jack salieron hacia otro pasillo... Donde otro grupo de Gackos lo esperaba apuntándolos... De la misma forma que antes.


—¿Es en serio?...


Después de casi media de lucha donde Jon tuvo que combatir contra otros cinco grupos de Gackos, al fin lograron llegar hasta una puerta bastante grande de color rosa y la cual tenia un letrero que decía «Sala del Jefe, No entrar» en un letrero escrito a mano (Jon no entendía lo que decía porque estaba escrito en símbolos extraños, así que Jack tuvo que traducírselo) con marcador negro. Jon entro dando una patada a la puerta, ya no le importaba mucho si dentro lo esperaban quince tipos con ametralladoras o bazucas, había recibido tantos disparos de lazar que la ropa que había conseguido estaba casi totalmente destrozada. Dentro se encontraron con una oficina típica de un jefe de la mafia, con un montón de estatuas y decoraciones vistosamente caras, con una fuente de agua y lo que parecía una piscina con un liquido negro como el petróleo.


—Vaya, vaya, vaya... Con que al fin llego el dúo dinámico —La voz provenía de un Gackos increíblemente enorme, tan gordo como si lo que único que comiera fuera pizza todos los días, con unos tentáculos tan largos creciendo de su rostro que tocaban el suelo. Jon pudo ver como encima de la mesa del mafioso, se encontraban sus ropas y el guantelete de Jack. El Gackos llevaba una ropa aparentemente bastante cara con un montón de anillos y collares de oro y encima de el, tenia una cosa parecida a un gato combinado con un pez y con tentáculos en vez de patas... En definitiva aquel debía ser el jefe malvado—. Jack y Jon... Saben, me sorprendí cuando me encontre en uno de mis establecimientos a los criminales mas buscados por el Guardia universal y casi estuve a punto de venderlos... Cuando descubrí la recompensa que Satán tenia por ustedes...


—Satán... —dijo Jon recordando al rey del infierno, señor de las tinieblas y creador de caos y destrucción... Aquel era un nombre que no le hacia rememorar buenas cosas... Un nombre que prefería nunca volver a escuchar...


—¡Exacto!, sinceramente, no puedo entender porque el gran señor del terror quiere sus cabezas... pero no me importa mucho, ya contacte a sus demonios y no deberían tardar en llegar... Y también llame al gobierno universal... —dijo el Gacko que se reía como si tuviera agua en la boca.


—¿Por que harías eso? —pregunto Jon, si los demonios y el gobierno universal se encontraban, aquel lugar se convertiría en una zona de guerra sin precedentes.


—Veras, desde que era muy pequeño siempre he odiado a todos aquellos que...


—Sabes que, me da igual que te quieras meter un pene en la boca o lo que sea —dijo Jack interrumpiendo al Gacko y disparándole con su arma láser. El Gacko se congelo junto a su gato alienígena sin poder contar su historia. Jack se acerco a la mesa y comenzó a desvestirse.


—Pudiste al menos esperar a que terminara su monologo... Tal vez fuera interesante —dijo Jon mientras se cambiaba a su hermosa e increíblemente estilizada camisa a cuadros roja.


—Por favor, todos estos tipos tienen siempre el mismo trasfondo, infancia difícil, problemas con la autoridad, odio por los soldados, una vida llena de sufrimiento por no poder salvar a las personas que aman, problemas familiares, situaciones trágicas... Es siempre la misma mierda —dijo Jack después de finalmente cambiarse. Comenzó a tocar distintos botones en su guantelete—. Mmm, parece estar bien... Creo que deberíamos irnos cuanto antes... Si lo que dijo es cierto, no quiero que...


De repente escucharon un sonido increíblemente fuerte y cuando miraron por las ventanas de la oficina del mafioso (que se encontraba en un edificio bastante alto), pudieron ver un montón de naves espaciales de inmenso tamaño rodeando toda la ciudad... Las naves tenían forma de platillo, pero a una escala inmensa y con un símbolo de un rayo y un espiral emulando un universo en el centro de cada nave... Ese era el símbolo de la Guardia universal.


—Mierda —dijo Jack. Entonces sonó un sonido como de un megáfono ajustando su sonido.


—¡Criminales 0012 Jack Gomez y 003 Jon Bakri, por favor proceder a salir de la ciudad y entregarse a la justicia de la Guardia universal! —La voz sonaba increíblemente fuerte y se podía escuchar en toda la ciudad, como si fuera dios hablando desde el cielo... Solo que con la voz de una mujer.


—Mierda, disminuyeron los ceros de nuestras identificaciones de criminal... Eso no es bueno —dijo Jon que hasta hace un mes su identificación era la 00003. Mientras mas ceros tiene una identificación, menos peligroso y buscado es el criminal... Jon solo tenia dos ceros ahora, no sabia si sentirse alagado o insultado—. Sabes, a veces pienso en lo increíble que es poder ver tantos lugares distintos... ¡Luego recuerdo que medio multiverso nos quiere muerto y se me quita el pensamiento!


A Jon y Jack los seguían por muchas cosas de las cuales Jon no podía confirmar o desmentir su participación, pero la razón por la que realmente los consideraban criminales es por usar un medio de transporte entre universos de manera ilegal y sin licencia... Es decir el guantelete de Jack... Aunque Jon sabia que realmente la razón por la que querían atraparlos era para poder quedarse con su guantelete y descubrir como funciona.


—Jack... ¡Vámonos ya! —grito Jon al darse cuenta que una de las naves mas pequeñas se acercaba a su edificio... Y sacaba unas ametralladores de la parte de arriba del casco de piloto—. ¡Jack!


—¡Espera un momento! —exclamo Jack que seguía presionando botones y girando interruptores en su guantelete—. Ok, ¡Ahora si... Prepárate!


Jack oprimió el botón azul del guantelete y apunto con este al suelo en el cual se creo un portal... Lo único es que el portal se veía mas inestable que de costumbre y parecía a punto de cerrarse.


—¡Salta de una vez! —Le grito Jack y Jon salto inmediatamente del portal...


Jon salió del portal y volvió a golpear el duro suelo. Se levanto antes de que Jack pudiera caer encima de el y observo el lugar donde se encontraban...


—Uff, eso estuvo cerca, que bien que logramos salir de allí —dijo Jack con alivio en su voz.


—Ehh, Jack... Creo que te equivocaste un poco... —dijo Jon después de ver el lugar donde estaban... Aquel lugar no era su casa.


—¿Qué quieres...? —Jack alzo la mirada... Y se encontró con un bosque de plantas extrañas y colores distintos, con arboles que jamás habían visto y animales extraños y horribles—. Mierda...


En ese momento el guantelete de Jack hizo cortocircuito y soltó una pequeña explosión... Su guantelete no estaba tan bien después de todo... Al parecer el Gacko jefe les había dejado una ultima sorpresa...


—¡Hijo de pu...!

26 de Septiembre de 2020 a las 21:41 2 Reporte Insertar Seguir historia
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Oscar Fernandez Oscar Fernandez
"Ese guantelete de poder de aquella película de superhéroes", entendí la f#cking reference. ¡Me ha encantado! Me recuerda mucho a las aventuras de Rick y Morty por el tema del multiverso y que son buscados, pero le das mucha personalidad a tu obra que la hace distinguirse. La interración entre Jack y John es sublime, se siente natural, orgánica. El humor y la acción está muy bien equilibrada. La narración es muy buena, y bueno, eso de que rompe la cuarta pared, mis dieces. Otra historia más tuya que la sumo a mi lista para leer. ¡Gran trabajo! ¡Sigue así! ;) PD: Unas observaciones, no pongas tantos "dijos", busca siempre sinónimos, que al final, te hace cansar esa palabra al verla de forma constante. También, revisa los acentos, hay algunas palabras que llevan tildes, eso en revisión lo solucionas en seguida y listop.
September 27, 2020, 21:53

  • Nicolas ferrer Nicolas ferrer
    Bueno, en siguientes capitulos voy a tratar de poner mas referencias e incluso alguno que otro chiste sobre como se parece a rick y morty. Y si, tengo que arreglar mucho lo de las tildes y los "dijo", es un problema que tengo que solucionar. September 27, 2020, 21:59
~

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