¡Nueva app: Inkspired Writer! ¡Escribe, publica y gestiona tus historias en tu móvil!. Leer más.
victoria_147 Victoria R

Géneros: fantasía, aventura, boys love y misterio. Ethan ya no quería seguir viviendo, no lo soportaba, lo hacia sentirse sucio, miserable e infeliz. ¿Por qué hay que vivir de esa manera?, eso no es vida, eso es simplemente no estar muerto... Así que tomó una decisión, acabar con ella y dejar toda eso atrás, robar un barco y zarpar como un "pirata" en busca de aventuras emocionantes. Al fin era libre y podía hacer lo que quisiera, pero...aun había un vacío dentro de él, y de alguna manera siente que tiene un propósito, uno que aun no a cumplido... necesita saber que es lo que falta en su vida... En su viaje como intento de pirata encontrará una isla extraña, de la cual se dice que nadie sale cuerdo o vivo de ahí, y en ella espera encontrar una gran aventura, algo que llene el vacío de su corazón. ¿En esta isla extraña y misteriosa, localizada mas allá del gran continente encontrará la respuesta?, ¿su razón de existir...? Pero... ¿Quién es exactamente este chico? ¿Cómo terminó de esta manera? ¿Era simplemente su destino? ¿Ese era su destino? Escrita con cariño y dedicación. Buena redacción y ortografía.


LGBT+ Sólo para mayores de 18. © Todos los derechos reservados

#chicoxchico #gay #piratas #yaoi #fantasía #bl #boyslove #final-feliz #triton
27
4.6mil VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Todos los domingos
tiempo de lectura
AA Compartir

Capítulo 1: La isla oculta

"Sus ojos me miraban con tanta dulzura, tan bellísimos, tan profundos que podía ver todo su ser, tan profundos que parecían el fondo del mar, de un azul tan intenso, con tan solo mirarlos podría vivir eternamente y nunca necesitaría algo más para vivir"























El viento rozaba mi rostro, acompañado de pequeñas gotas de agua marina, el olor a agua salada invadía mis fosas nasales, era una sensación esplendida, amaba navegar por el basto océano, me sentía libre, podía ser quien yo quisiera sin que nadie me dijese nada. Amaba ser un pirata, lo soy desde que tengo diecisiete años y soy capitán desde hace dos años.


—¡Capitán! —gritó alguien a lo lejos.


No quería quitar la vista del océano, pero alguien me gritaba, caminé hacia donde escuché el llamaba.


Era el segundo al mando y mi buen amigo Ben quien me llamaba, estaba en el timón, era alto y su piel era blanca, aunque ahora estaba bronceado por los rayos del sol, sus ojos de color marrón contrastaban con su cabello del mismo color, con facciones delicadas y delgadas pero masculinas, es muy bien parecido y era muy simpático, él es un muy buen amigo, me atrevería a decir que es el mejor amigo que nunca he tenido, lo había conocido hace un año y medio, él también quería ser pirata, bueno, algo parecido.


Cuando lo conocí Ben robaba barcos muy importantes, era bueno en lo que hacía aunque no le agradaba mucho la idea de robar y ser sorprendido en el intento, y que acabara muerto o en la cárcel por robo, hablamos por primera vez cuando fuimos a beber un par de cervezas, conversamos de como hubieran sido nuestras vidas si podríamos cambiar algo de nuestro pasado, él hubiera querido tener un barco comerciante, hacer tratos en grandes ciudades, ganar mucho dinero y tal vez enamorarse de alguien.


No comenté casi nada al respecto, lo hecho hecho esta y no se puede cambiar nada, sé que sueno como un viejo apresar de solo tener veinte años.


El era cinco años mayor que yo, y a pesar de eso yo era el capitán del barco, con una tripulación de 15 personas incluyéndome, en fin, lo dejaba manejar el barco porque se notaba que lo disfrutaba ya que era su sueño tener su propio barco, por cierto, el barco donde estamos es robado.


—Oye, capitán—dijo Ben con cierto tono sarcástico—, se supone que tú eres el capitán de este barco pero ni siquiera te acercas al timón, así que mueve tu trasero y deja de estar soñando despierto y al menos ponte a dar ordenes.


—Que malo eres con el capitán, ten un poco más de respeto por mí, además se nota que te encanta manejar este esplendido barco—dije en modo de broma, y es que en realidad no tenía muchas ganas de hacerlo—así que no te quito ese gusto y te dejo.


—Oye tú, no creas que te saldrás con la tuya...—dijo Ben mientras un grito a lo lejos nos interrumpió.


—¡Capitán! —dijo Eric, el primer oficial de la tripulación, era mucho más viejo que yo, quizá unos veinte años, yo confiaba mucho en él, ahora que lo pienso, realmente no sé porque yo era el capitán si era de los más jóvenes de todos los presentes, pero todos parecían estar de acuerdo con la decisión—se visualiza una niebla extraña y nos estamos acercando.


—¡Perfecto!, es una buena señal.


Grité llamando a todos y empecé a dar órdenes para que se prepararan:


—Escuchen todos, nos acercamos finalmente hacia nuestro destino, empiecen a girar el barco a todo babor y diríjanse al Norte.


Ben giró el barco a toda marcha, con mucha agilidad y fuerza, dirigió el barco hacia estribor directo al Norte, cada vez se podía ver menos y la niebla se volvía más espesa, todo quedó en un extraño silencio, ya no se oía el sonido de las olas que chocaban con la madera del barco ni el bullicio de la tripulación, nada, todo quedo en silencio y el único sonido que se oía era el rechinar de los mástiles.


Sentí un escalofrío recorrer toda mi espalda, algo era diferente, pero eso era lo que quería sentir, era una señal de que íbamos por buen camino.


Hace unas semanas estábamos todos tomando en una taberna que se encontraba en una pequeña isla de pesqueros, cuando oímos una conversación entre dos tipos que estaban sentados cerca de nosotros.


—Oye—dijo uno de ellos—ya oíste sobre lo que paso con el hombre que encontraron a las orillas de la isla.


—No, ¿Qué le paso al tipo?


—Lo encontraron inconsciente en la orilla de la isla y cuando despertó no paraba de decir que nos alejáramos de la niebla, al parecer se había adentrado al Norte, donde estaba prohibido acercarse, dice que había cosas muy extrañas después de que atravesó la niebla, al parecer se volvió loco.


—Qué mala suerte tiene ese pobre hombre, no tenía idea lo que iba a ocurrir si cruzaba esa niebla.


—Ojala hubiera sabido antes sobre eso.


—Si, todos aquí sabemos sobre lo peligroso de ese lugar.


Miré a Ben como si me hubieran dicho la mejor noticia del mundo, el me miro poniendo los ojos en blanco, como si supiera en que pensaba.


—¡Sabes lo que eso significa Ben!—dije muy emocionado.


—Ni se te ocurra—dijo con una mirada desafiante.


—¡Vamos!, será divertido, tendremos una aventura—dije con una enorme sonrisa que marcaba mis hoyuelos.


—¿Sabes lo infantil que te oyes?, pareces un niño de seis años—exclamó burlándose de mi entusiasmo mientras ponía los ojos en blanco.


— ¡Vamos Ben!, no seas aguafiestas, será divertido, hace mucho que no tenemos un poco de acción, ¡quiero acción!


—Ahhh...—suspirando como si no tuviera remedio, me revolvió mi cabello rubio, se acercó a mí y me dio una pequeña sonrisa—está bien, más te vale que no te arrepientas luego, y espero que encuentra la "acción" que tanto quieres...


Y aquí estamos, al Norte, dentro de la misteriosa niebla para averiguar qué es lo que se encuentra del otro lado.


—Escuchen todos, el viaje tal vez sea muy turbulento, no estoy seguro lo que ocurrirá, pero tengan confianza en mí.


—Si capitán —gritó toda la tripulación.


—Bien chicos, repacemos el plan.


Cuando estábamos en la pequeña isla decidí investigar como cruzar sin correr ningún riesgo, escuché que los antepasados de los habitantes de la isla sabían algo, busque toda la noche hasta que encontré una cueva extraña, dentro era pequeño y un poco oscuro así que entre con cuidado pero pude observar rápidamente que al fondo de la cueva habían muchas cosas.


Al final de buscar tanto en toda esa basura encontré un pergamino, cuando lo estiré habían símbolos extraños dibujados en el, algunas parecían advertir sobre la niebla, y habían unos aun más extraños, pero cuando vi detenidamente sabía lo que quera decir, era lo que necesitaba, seguramente nadie sabia si esos símbolo ayudan en verdad, pero yo estaba seguro, arranque el pedazo que necesitaba, enrollé de nuevo el pergamino, lo deje donde estaba y salí corriendo emocionado. Había encontrado la pista que nos ayudaría a mí y a mi tripulación para llegar a una isla.


—Cuando nos acerquemos a la niebla, solo cierren los ojos—dije mientras todos se acercaban y se reunían en la cubierta, yo me puse junto a Ben, al lado del timón.


—Capitán discúlpeme por lo que voy a decir, pero eso suena un poco ridículo, con solo cerrar los ojos no creo que podamos atravesarla, además tenemos que ver por dónde vamos—dijo Robert, el contramaestre, un tipo basta inteligente y un poco desconfiado.


—¿Cómo te atreves a hablarle así al capitán?, nadie debe cuestionar sus órdenes—dijo Ben muy serio y un poco molesto.


—Déjalo Ben, está bien que tenga dudas, y yo quiero oír la opinión de todos—dije, tranquilizándolo mientras apoyé una de mis manos en su hombro.


—No te preocupes, la información que les estoy proporcionando es de confianza, la encontré en la isla en donde nos encontrábamos hace unas semanas, al parecer la isla contenía esa información porque los acontecimientos ocurrían en sus alrededores, y de hecho es muy convincente—dije muy confiado y orgulloso de lo que estaba diciendo, la expresión de Robert se veía más relajada, pero con un poco de dudas.


Luego para que todos estuvieran más tranquilos saque de mi bolsillo el papel que había arrancado del pergamino y procedí a mostrárselos a todos.


—¿Eso es lo que conseguiste capitán?—me dijo Robert con curiosidad, al parecer quería leerlo, así que me acerqué a él y le di el papel.


—Lee el papel en voz alta para que todos oigan—le ordené, luego regrese al lado de Ben y Robert empezó a leer:


"Para atravesar la niebla no deben de mostrar arrogancia, el mar es incierto y la niebla engañosa y malvada, si no les muestran reverencia no los dejaran pasar, agachen la cabeza y cierren sus ojos, si no lo hacen la niebla quemara sus ojos, y el mar los arrastrara hasta sus abismales profundidades, sentirán como su cuerpo se vuelve débil por la fuerza de las aguas del mar y morirán con horrible desesperación y arrepentimiento"


Tuve que escribir esto en un pedazo de papel viejo y con una letra que se viera un tanto extraña, si no lo hacía no iban a creerme viendo solo garabatos en un pedazo de papel de dudosa procedencia.


Todos quedaron un poco atónitos cuando Robert terminó de leer el pedazo de papel, al parecer se veían más convencidos, pero al mismo tiempo más temeroso, Ben rompió un poco la tensión del ambiente y me dijo:


— ¡Vaya! —dijo Ben admirado— ¿Dónde lo encontraste?


—La noche que escuchamos la conversación del bar fui por toda la isla buscando alguna pista, ya que se ubica cerca de esa isla pensé que seguramente habría alguna pista—dije muy orgulloso de mi mismo.


—¡¡Vaya!! No creí que fueras muy inteligente, bien hecho—dijo mientras revolvía mi cabello—, por eso es que tú eres nuestro capitán—y poniéndome una mano en el hombro, se dirigió a todos y gritó—¿No es verdad muchachos?


— ¡Sí! teniente—gritaron todos.


Luego recordé que había encontrado algo más, era otro pedazo de papel, lo desdoblé, no podía creer que también había encontrado, tengo mucha suerte en verdad.


"En la maravillosa isla se encuentra un tesoro sin igual, quien lo busque lo encontrará, sin importar que es lo que quieres, lo que quieres se encuentra allí, pero pocos logran obtenerlo ya que el tesoro decidirá si eres digno de ello, pero debes pagar el precio"


—¿Qué es eso capitán?


—Lee esto—dije y extendí el papel hacía el.


Nadie dijo nada cuando el termino de leerlo, todos tenia un brillo de emoción en sus ojos.

Nadie sabía lo que significaba exactamente, solo sabía una cosa, iríamos a una isla misteriosa que de paso tenía un tesoro increíble, que suerte teníamos.


Cuando nos dimos cuenta ya estábamos bastante cerca de la niebla, ordené que todos comenzaron a tomar sus posiciones, Robert me dio el papel con una sonrisa, y yo se la devolví, y cuando estábamos por entrar a la niebla dije:


—Si se aburren de tener los ojos cerrados piensen en algo bonito si eso les ayuda—dije, todos rieron levemente, y entones entramos en la niebla.




De repente sentí como si hubiera anochecido, una fría brisa sopló, las olas empezaron a mecer el barco, cada vez más fuerte, todos nos tambaleamos y luego se escuchó como si algo chapoteara a un lado del barco, se hundiera y volviera a salir una y otra vez, instintivamente sentí la necesidad de abrir los ojos, pero no lo hice, mientras, pensaba en muchas cosas, pensaba en la hermosa vista del mar y lo libre que me hacía sentir.


Repentinamente un recuerdo muy lejano me vino a la mente, uno de cuando era niño, estaba sentado en el muelle de la ciudad donde vivía, mira el mar y soñaba que algún día navegaría libremente, pero al mismo tiempo me invadió una extraña tristeza, recordé algo más, recordé cuando...algo interrumpió mis pensamientos, escuché un susurro que me decía dulcemente al oído:


"No estés triste, estoy aquí ahora"


Instintivamente abrí los ojos con un escalofrío, el corazón me latía muy fuerte, no sabia cuanto tiempo había pasado pero la voz aun resonaba en mis oídos, cuando recuperé un poco la calma me di cuenta que ya no había neblina y a lo lejos se vía una pequeña isla, entonces grité y les dije a todos:


— ¡Chicos!, abran los ojos, ¡hemos llegado!.


Todos los abrieron e inmediatamente se emocionaron, gritaban y se abrazaban bruscamente unos a otros, luego se dirigieron a mí y Robert me dijo:


—Así se hace capitán.


La tripulación entera corrió hacia donde estábamos Ben y yo, todos se amontonaron sobre nosotros gritando y haciendo escándalo, pero yo no dejaba de pensar en la voz que había oído hace unos instantes.


"¿Habrá sido mi imaginación?"


No reconocía esa voz porque no era de ninguno de la tripulación, jamás la había escuchado en mi vida, pero de alguna forma me hacía sentir melancólico. No sabia exactamente porque, pero quería volver a escuchar esa voz, su tono era dulce y triste.


Todos estaban muy contentos y emocionados, luego Eric corrió a traer el catalejo y me lo entregó, miré por el y no podía creer lo que estaba viendo, era una isla muy hermosa, se sentía como si hubiéramos cruzado a un mundo totalmente diferente.


—Suelten las velas—estaba tan emocionado que quería llegar lo más rápido posible a la isla, ya estábamos muy cerca.


La brisa soplaba con fuerza, pareciera como si el viento quería que arribáramos la isla lo antes posible.


—Suelten anclas—la brisa marina me estaba despeinando, sacudía toda mi ropa y se deslizaba por todo mi cuerpo, como si me estuviera envolviendo, se sentía estupendo, dejamos caer la escalera y empezamos a bajar.

Mis pies estaban sobre la arena, tan blanca y brillante que parecía azúcar, y sobre ella, muchas conchas de diversos y hermosos colores, subí la mirada y aprecié más de cerca la isla, era muy extraña, tenía muchas plantas de un verde muy brillante, flores muy grandes y de hermosos colores muy vivos.


—Chicos, descansen donde quieran, luego nos reuniremos aquí mismo cuando sea el atardecer.


— ¡Si capitán! —dijeron todos muy animados.


Todos fueron alejándose poco a poco, entonces empecé a caminar a la orilla del mar, descalzo, me encantaba esa sensación en mis pies, sentir la arena tibia y suave, las olas iban y venían, una y otra vez y pasaban por encima de mis pies, mire hacia el precioso cielo, las nubes se movían con una suave brisa , que despeinaba ligeramente mi cabello, cerré mis ojos y seguí caminando, a lo lejos se veía una pequeña cueva que quedaba justo a la orilla del mar, se parecía mas a una enorme roca a la orilla que se erosionó y formó un agujero, ahí chocaban suavemente las olas, se veía muy interesante así que empecé a acercarme, la luz que se creaba con los rayos del sol y caían en el mar se reflejaban en el techo de la pequeña cueva.


Entré, era tan fresco, las plantas caían por encima de ella, me acosté sobre la arena fría; luego escuché un chapoteo no muy lejos de mí, al principio no le preste atención pero no dejaba de oírlo y al prestar mas atención reconocí que tenía ritmo, como si alguien lo estuviera provocando, pensé que alguno de los otros lo estuviera haciendo pero nadie me había seguido, así que levante rápido mi cabeza para ver de que se trataba antes de que el sonido parara, vi como si alguien estuviera dentro del agua, atrás de unas rocas que estaban a mi izquierda, no vi si había algo ahí ya que yo había llegado del lado derecho.


Sorprendido me levanté y empecé a caminar hacia esa dirección, esa parte era rocosa, pegajosa y resbaladiza por la humedad de la cueva, al ver hacia abajo el agua se veía muy profunda y unas burbujas salían desde el fondo, me paré sobre las rocas para ver mejor pero accidentalmente pisé algo puntiagudo que me hizo quejarme del dolor, uno muy agudo que me recorrió desde la planta del pie hasta mi tobillo, perdí el equilibrio y caí al agua, comencé a sentir mareado y me dolía mucho el pie, cerré los ojos cuando caí al agua pero quería abrirlos para ver cómo era el lugar donde había caído, los abrí y pensé que el agua marina haría que me ardieran los ojos, esperaba ver borroso pero....


Cuando los abrí estaba viendo unos ojos azules tan hermosos, tan azules como el fondo el mar, y sobre ellos revoloteaban unas pestañas tan largas y blancas, esos ojos me miraba de tantas formas, me miraban con curiosidad, asombro, alegría y extrañamente preocupación, los veía tan claramente. Quería tocar a esa persona pero volví a sentirme adolorido y me estaba quedando sin aire, comencé a perder el conocimiento, quedándome casi sin fuerzas cerré mis ojos, sentí a esa persona envolverme con sus brazos y sujetarme con fuerza y luego todo se volvió oscuro.




Primer arco: La isla oculta





Nota:
( *'꒳'*)ノ Hola.

Este es el primer libro que escribo y espero que lo disfruten, la empecé en el 2018 por diversión y sólo había escrito 3 capítulos mal hechos, nunca pensé en publicarla, pero aquí estoy.


Esta historia esta llena de misterio, aventura, fantasía y mucho amor del bonito (nada tóxico ni cosas así, claro, también tiene escenas +18)


Tratare de publicar cada 3 o 4 días (Miércoles y Domingo para ser más precisos), pero si los de la Uni me están torturando y de verdad no puedo publicaré todos los Viernes (sin falta).


Nunca abandonaré la historia, la terminaré hasta el final, así que si dudan en leerla por eso, no se preocupen

҉*\(๑• ₃ •๑)/*҉


Y tendrá un buen final (っ˘w˘ς)


Si hay errores ortográficos o mala redacción, comenten para arreglarlo, no tengan miedo, las correcciones son bienvenidas. Trato de hacer lo mejor que puedo para darles algo de calidad.


En fin, gracias por leer y me encantaría mucho que dejaran sus votos y comentarios, me gusta leer lo que piensan. También me hace feliz saber que les gusta lo que escribo.




Feliz lectura \(*ˊᗜˋ*)/



11 de Septiembre de 2020 a las 14:55 2 Reporte Insertar Seguir historia
5
Leer el siguiente capítulo Capítulo 2: Ahora estoy aquí

Comenta algo

Publica!
VZ Valeria Zamora
Hola! Realmente tiene un gran inicio, me atrapó desde el principio <3

  • Victoria R Victoria R
    Hola! Gracias, me alegra que te guste, aprecio mucho tu apoyo! 1 week ago
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 33 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión