karyan2 Nicolas ferrer

Todo mago conoce la magia, pero pocos conocen su origen. Ahora Noah deberá descubrir los secretos que oculta el mundo antes de que sea demasiado tarde... Y es que sus padres son mortifagos que planean algo horrible y solo Noah puede detenerlos...


Fanfiction Libros Todo público.

#371 #misterio #drama #301 #ficcion #fantasia #magia #suspenso #378 #parodia #harry-potter
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Prologo: Problemas de varita

El reloj marcaba las 3:35 de la tarde, el callejón Diagon estaba como siempre repleto de personas, personas de todos los tamaños y colores recorrían las calles, magos comprando artefactos o recursos mágicos, retirando o depositando dinero en el gran banco de Grringots al fondo del callejón, cientos de magos asisten al callejón Diagon desde tiempos antiguos y es que no es por mas, El callejón Diagon esta repleto de todo tipo de tiendas para tus necesidades, desde escobas voladoras para jugar Quidditch en Artículos de Calidad para Quidditch, hasta instrumentos como relojes y mapas en Equipamiento Mágico de Sabihondos o mascotas magicas en la Tienda de Animales Mágicos, incluso para conseguir objetos mas mundanos como dulces y objetos de bromas en Sortilegios Weasley. Verdaderamente El callejon Diagon es el mejor lugar para todo mago de conseguir cualquiera de sus necesiades magicas.


Aquel día, las calles estaban mas revoltosas que de costumbre, algo atendible, ya que solo faltaba una semana para el comienzo de clases en Hogwarts, solo unos pocos días y todos los niños y adolescentes magos que no hubieran comprado sus recursos mágicos escolares recorrían el callejon en grandes cantidades, niños corriendo de una tienda a otra (por sobre todo a "Sortilegios Weasley"), adolescentes pelando con sus padres por que no se pueden permitir el ultimo modelo de escoba o niños comprando docenas de libros para estudios. Una gran escena que era algo normal en el Callejon Diagon en aquellos dias, la dicha o la desgracia de algunos de comenzar o volver a clases en un lugar tan mágico e increible como Hogwarts y todo loo que podía pensar Noah al ver aquella escena era...


"Desprecio —Era la única palabra que le venia a la cabeza— tantos magos tan llenos de si mismos, que se consideran tan especiales solo porque pueden decir unas pocas palabras y todos sus problemas se resuelven. Niños esperanzados por aprender magia para luego desperdiciar sus vidas realizando trabajos mundanos e inútiles, todo para seguir formando parte de esta estúpida sociedad"— Noah, a diferencia de la gran mayoría de los magos, odiaba al mundo mágico. Siempre se había preguntado como es que una sociedad como la de los magos podía ser tan obtusa y desactualizada en una época como esta, donde los humanos utilizan teléfonos para comunicarse desde un punto a otro del mundo en segundos, mientras que los magos siguen utilizando cartas como si se encontraran en la edad media, un conocimiento sobre el mundo en general tan pequeño, que cuando un mago sale al mundo muggles parece un cavernicola que viajo al futuro y no entiende nada de lo que ve... no, Noah prefería mucho el mundo humano, con sus grandes avances tecnológicos y científicos en distintas áreas. Algunas veces Noah soñaba con nacer en una familia humana normal, donde lo único que tienen que preocuparse es de vivir y crecer y no destruir el mundo en el camino, una vida donde pudiera ser otra persona, no Noah, alguien mas simple y por sobre todo, una vida sin sus padres, una vida donde el pudiera ser feliz.


"Algún día" pensó Noah, el día llegara, tal vez ya no pueda ser feliz ni pueda disfrutar la vida, pero algún día...


Noah, al igual que todos los niños de 10 años iba a asistir por fin a Hogwarts para su primer año de escuela y a diferencia de todos esos niños comprando sus libros y recursos a ultimo momento, el ya había comprado desde hace varias semanas casi todas sus cosas necesarias, los libros de magia básica de primer año, la escoba voladora, una Nimbus 2000, su uniforme, la túnica negra con el bordado del símbolo de Hogwarts, el caldero negro y varios de los ingredientes esenciales para las clases de pociones, e incluso había comprado una mascota.


Noah había estado indeciso en que animal escoger, había pensado en un principio en un búho, por lo buenos que eran para llevar mensajes, pero luego se recordó que probablemente nunca necesitaría enviar ninguna carta en todos sus años, entonces había pensado en un sapo, pero cambio de opinión al ver como un niño trataba de atrapar a su sapo durante mas de una hora sin conseguirlo. Cuando ya estaba a punto de irse, lo encontró, un pequeño animalizo encerrado en una jaula al fondo de la tienda, en la parte mas oscura de esta. A simple vista la pajarera parecía vacía, pero Noah se dio cuenta que dentro había un pequeño cuervo, tal vez de un mes o incluso menos de edad, sin estar completamente desarrollado e ignorado por el mundo, a Noah le recordó así mismo, encerrado, pequeño, inútil e indefenso y no pudo esperar mas y decidió comprar al cuervo, al que le había llamado «Ravenclaw» en conmemoración a la casa de la sabiduría de Hogwarts, el pequeño cuervo aun no podía volar bien pero cuando lo había sacado de la jaula, trato de hacer todo lo posible y logro posarse en el hombro de Noah.


A diferencia de la gran mayoría de niños, el iba solo, sus padres no lo acompañaban y debía arreglárselas por su cuenta.


—Toma el dinero y no me molestes. —Le había dicho su padre cuando de manera desganada y despreciativa. Tambien había preguntado a su madre que lo único que hizo fue mirarlo nerviosamente y murmurar unas palabras inteligibles. Y Noah por su cuenta había comprado todo lo necesario (y se había guardado un poco de dinero para si mismo), excepto un ultimo artilugio y el mas importante de todos, la varita.


Ahora Noah se encontraba en frente de la «Tienda de varitas de Ollivander», había decidido dejar esa tarea de ultimo por... Miedo a que pudiera hacer algo "peligroso".


Noah entro a la tienda, en un principio parecía de reducida tamaño, pero si observabas bien, podías darte cuenta que la tienda tenia decenas de estanterías con gavetas con cientos y cientos de varitas y Noah sabia que tenia muchas mas guardadas a la vista.


—Una vez el viejo Ollivander me enseño su colección antigua de varitas en el sótano de su tienda... ¡¡Era algo increíble!! —Le había dicho su tío Cornicus hacia años, cuando aun estaba con ellos.


La tienda era antigua y también sucia, algo que también podía describir al viejo Ollivander, de pelo blanco y espalda encorvada, el viejo parecía tener mas de 100 años y tal vez los tuviera. Recordaba la historia de su tio sobre como la tienda debia tener muchos mas años que cualquier otra estructura en el callejón Diagon, incluso mas que Gringots, se decía que el origen de la tienda data a la época del gran imperio romano y de un antiguo ancestro de Ollivander. A su tío siempre le gustaba hablar sobre historia antigua del mundo mágico y humano, se llamaba a si mismo un "historiador", a pesar de que nunca había estudiado para ser uno, su tío debía ser la única persona en el mundo que Noah no odiaba.


Ollivander estaba organizando unas cajas en las estanterías cuando se dio la vuelta y se percato de la presencia de Noah.


— Ohhh, vaya pequeño, no te había visto entrar. —El viejo hablaba lentamente y con esfuerzo con una voz rugosa y envejecida, Ollivander era realmente viejo —. Vaya, debes de venir por una varita... veamos, déjame que te busque a la compañera perfecta. —Mientras que hablaba, a veces tosía un poco y su cara se congestionaba por el posible dolor de garganta. Ollivander comenzó a buscar en varias de las gavetas sacando unas cajas donde se guardan las varitas— Bien, veamos, un ejemplar de madera de Acacia con núcleo de bigotes de trol de 29 centímetros de de largo con una flexibilidad medianamente moderada, ten, sostenla en tus manos. —Ollivander le dio la varita con un gran respeto, como si fuera un gran tesoro, Noah agarro la varita y cuando lo hizo sintió, sintió.... Nada, absolutamente nada. Trato de mover la varita con un movimiento de mano, pero la varita no hizo nada.


—Mmmm... —dijo Noah.


—Ok, parece ser que esta no es tu varita... veamos, prueba esta, una varita Sauce con núcleo de pelo de unicornio de 30 centímetros de largo y una flexibilidad baja. —Noah agarro la varita y esta vez sintio... Nada, otra vez. Noah comenzó a impacientarse un poco—. Mmmm, Tranquilo pequeño, nunca ha habido un mago al cual no pudiera encontrarle la pareja perfecta. —Eso había dicho Ollivander.... Al menos hace cinco horas.


Ollivander se había pasado hora tras hora, rebuscando en cada gaveta, cada equina y cada recoveco de la tienda buscando una varita y como si hubiera usado un hechizo para rejuvenecer, ahora se movía con mucha mas rapidez y fuerza, como si se hubiera olvidado de sus años. Varita tras varita había probado Noah de todos los tipos y materiales, de secoya, de serbal, de tejo, tamarack, picea, pino, de astas de librilope, bigotes de kneazle, de pelo de kelpie, de gato Wampus y muchas otras mas, todas siempre con el mismo resultado.


—E-e-esto es imposible... E-e-e-esto nunca había pasado... —Ollivander parecía rendirse, ahora estaba sentado detrás del mostrador, con las manos sobre la cara y murmurando características de varitas.


Aquello no sorprendió a Noah, toda su vida habia sido una gran cadena de desgracias y malos eventos que comenzaban con su nacimiento, no le parecía extraño que al final fuera imposible que usara magia, mas bien, de cierta forma lo esperanzaba, si en verdad fuera un «Squib», "un mago incapaz de hacer magia", podría ser capaz de vivir una vida sin magia con los demás humanos y podría vivir tranquilamente, pero luego recordó.... Recordó a sus padres y lo que harían si descubrieran que era un squib.... Y eso le hizo sentir escalofríos y un miedo tremendo.


Mientras Ollivander seguía con las manos en la cara, Noah se dio cuenta de algo, encima del mostrador, había una varita encima de una caja con un letrero hecho a mano que decía "no usar". Noah por pura curiosidad decidió agarrar la varita.


— Ohhh, chico, ni te molestes, esa varita no sirve, ni siquiera es una creación propia, es mas, ni siquiera conozco los materiales con la que fue hecha, una persona la había dejado abandonada en su casa y me la trajeron para que pudiera darle un uso, pero por desgracia la varita es totalmente inútil, así que.... —Mientras Olllivander seguía hablando, Noah sintió algo extraño, como un pequeño calor que le recorría desde las manos hasta todo el cuerpo, una extraña calidez, como un sentimiento de cariño. Ollivander pareció percibirlo, porque de repente sus ojos se abrieron como platos— No puede ser... Por 7 manos paso... Y en ninguna había funcionado...


Entonces Noah decidió hacer un movimiento con la mano y de la nada una corriente de viento inundo la estancia y elevo por lo aires hojas de papel y tiro al piso varias varitas. Ollivander ahora tenia una expresión de sorpresa combinada con dicha.


—Increíble... —Ollivander lo vio directamente a los ojos —. Una varita única, para alguien único. —Entonces la expresión de Ollivander cambio a una de tristeza y penas, aquella mirada hacia sentir incomodo a Noah.... Y repentinamente llego, como un dolor intenso directo hacia su cabeza... una de sensación de escalofrios combinada con dolor y excitación... Y de repente escucho.... Escucho una voces, voces extrañas sin sentido y oscuras, voces tenebrosas que hablaban directamente hacia su cabeza, diciéndole cosas que Noah no era capaz de entender, palabras oscuras y antiguas y por un momento Noah estuvo a punto de gritar de dolor, pero se retuvo... si algo sabia hacer Noah era retener un grito de dolor, estaba acostumbrado. Las voces era cada vez mas intensas hasta el punto de que Noah sentía como perdía el conocimiento, cuando de repente las voces dejaron de hablar y como un tumulto que hubiera sido acallado, la mente de Noah quedo totalmente en blanco y por un momento entendió... entendió algo que nadie nunca había entendido... pero ese entendimiento solo duro un segundo y cuando Noah recobro sus sentidos, ya no recordaba nada.... Pero se sentía seguro, mucho mas que ningún otro día, se sintió capaz de hacer cualquier cosa y recordó su plan, su oscuro plan que llevaba años pensando pero que nunca había sido capaz de realizar....


Noah salio de la tienda poco después con un Ollivander satisfecho por su trabajo, era tarde, había pasado varias hora desde el anochecer y ahora Noah debía de tomar el autobús Noctambulo.


Y en el camino a casa, Noah siguió recordando su plan... Su plan que había sido rechazado y olvidado... Un plan que en aquel momento parecía como el mejor plan jamas pensado y al mismo tiempo el mas simple, un plan que consistía en solo una palabra... "Matalos". Entonces Noah supo que debía hacerlo, no por su propia satisfacción, si no por el bienestar del mundo en general, Noah debía hacer lo impensable para que el mundo fuera mas seguro....


Noah debía matar a sus padres... Y es que sus padres son mortifagos y planean destrozar todo el mundo mágico... Noah debía hacerlo....











10 de Septiembre de 2020 a las 04:12 1 Reporte Insertar Seguir historia
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Continuará…

Conoce al autor

Nicolas ferrer Soy nuevo en esto de escribir, hago historias sobre lo que sea, desde terror hasta acción y ciencia ficcion y mi genero favorito es el de fantasía.

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X Xio
Wow escribes genial, me preocupa un poco Noah pero espero que no se arrepienta de su plan. En fin, estaré esperando por la actualización ~\(≧▽≦)/~
July 30, 2021, 23:32
~