adriannehernandez Adrianne Hernández

La poderosa droga que lo llevó a la cima sera también lo que cause su mayor dolor.


Cuento Todo público.

#cuento #cuentocorto #drogas #azul #pérdida
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Azul de Metileno

Horacio Salomón era lo que podía considerarse un hombre triunfador.


Empezó desde abajo, vendiendo drogas a proveedores pequeños y escalando posiciones hasta llegar al mando de una vasta cadena de distribuidores. Sus amplios conocimientos en farmacología lo llevaron a elaborar lo que se convertiría en su mayor éxito: Azul de Metileno, una poderosa droga inyectable de un intenso y peculiar color azul, que causaba una euforia intensa y una adicción profunda en quienes la consumían. A Horacio le agradaba tener en su oficina una pequeña dosis de Azul de Metileno, empaquetada en una pequeña ampolleta transparente, para ofrecerla gratuitamente a potenciales clientes con dinero y así convertirlos en adictos. Su método lo llevó a convertirse en un rico y poderoso hombre, con lo cual pudo ver realizado su mayor sueño: casarse con una mujer hermosa. La que Horacio escogió era particularmente tonta, alguien que ignoraba el secreto de su éxito y el origen de su dinero pero a quien no le interesaba averiguarlo. Ella le dio un hijo, un varón al que Horacio amaba más que a su vida misma.


– Algún día él heredará mi imperio –decía Horacio a quien quisiera escucharlo–. Mi hijo llegará mucho más lejos de lo que lo he hecho yo.


Para el día de su cumpleaños número diez, el hijo de Horacio pidió un pastel con cobertura azul, pues quería hacer honor a la sustancia que le había dado tanta fama y fortuna a su padre. El niño, en su inocencia, no sabía qué era ese Azul de Metileno pero sí estaba consciente de que gracias a eso Horacio Salomón era el dueño del mundo. La madre, cansada de rechazar pasteles pedidos a las cocineras y a los pasteleros de la ciudad por no tener el tono azul requerido por su retoño, pensó que si utilizaba una pequeña muestra del líquido que su marido guardaba en su oficina privada, conseguiría darle a la dulce cobertura la coloración anhelada. El pastel quedó perfecto y fue aprobado por el hijo de Horacio y por los muchos invitados a la fiesta, los cuales eran descendientes de otros prominentes hombres de negocios.


Para la madrugada del día siguiente, las funerarias de la zona ya habían recibido pedidos por cincuenta ataúdes para niño.


3 de Septiembre de 2020 a las 20:52 0 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

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Adrianne Hernández Médico por profesión, escritora por afición, dibujante por aburrimiento, mexicana por nacimiento. No pretendo cambiar al mundo sino expandir el mío a través de las letras.

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