karyan2 Nicolas ferrer

Akira tiene un secreto, una vida oculta y un objetivo. Hará todo lo necesario para cumplir su objetivo y no dejará que nadie se meta en su camino. Nadie debe descubrir su secreto, su vida depende de eso.


Crimen Sólo para mayores de 18.

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Prologo: El Secreto

Akira Brigs tiene un secreto que nadie más sabe.


Akira miraba por la ventana, el cielo estaba despejado, ni una nube en la proximidad (a pesar de que en el pronóstico del clima habían dicho que tendrían un día nublado con probabilidad de lluvias). Ahora estaba sentado en su puesto de siempre, en la esquina izquierda del salón, justo al lado de la ventana, en el cuarto asiento. Era un buen lugar, ni muy lejos del profesor ni muy cerca. Aquel era un día como cualquiera en el aburrido "Instituto superior privado de Nueva York", un Instituto de gran renombre de donde se han graduado varios ganadores de diversos premios en todos los ámbitos, tan aburrida y molesta como prestigiosa era. Asistir a un lugar así era un mal necesario, pensó akira, aquel era un lugar al cual le tenía especial odio y mayor era su odio a sus compañeras... O tal vez no era odio, tal vez era más bien una sentimiento de molestia, todos eran un gran grupo de idiotas y buenos para nada. Akira era distinto, a sus 17 años había conseguido una beca con todos los gastos pagos para estudiar en aquel Instituto, gracias a sus excelentes calificaciones y sobresaliente intelecto. Akira era listo, el lo sabia, tal vez fuera egocéntrico pensarlo, pero Akira sabía que era mejor que los demás.


Su salón de clases era un grupito bastante singular... Y con singular se refería a lo más cliché y estereotico que podía existir, si aquello fuera una película o un libro, sería un típico drama adolescente con un poco de romance. Allí tenías al equipo completo. Estaba Archie Adams, el típico deportista con personalidad "Chad", era el hijo de papi, heredero de alguna familia adinerada que lo único que tenía en su cabeza era la jugada que había hecho en el último partido Y con que chica se acostaria esa noche (y tal vez drogarse un poco). Brad frankson, un idiota emo que pasaba más tiempo drogado y borracho que sobrio. Angela Ford, la típica chica rica de pelo rubio, popular y hermosa que era amada por todos y era tan tonta, que la única forma de que se graduara de lo que sea, era que sus padres sobornaran a la escuela para que la pasará de curso. También tenías a Andrés Chaparro y su grupo de idiotas, un montón de descerebrados bullies con apariencia de pertenecer a alguna banda urbana, un montón de inútiles que en lo único que eran buens era probablemente en vender drogas. Era irónico como los únicos latinos en todo el salón eran delincuentes, probablemente hijos de mafiosos o integrantes de carteles con suficiente dinero, como para que el Instituto mirara hacia otro lado cuando les mostraban el dinero, sin preguntar de donde venia. Eran ellos los que se encargaban de golpear y molestar a Akira, pero nadie era más molesta que Laila Mort, un chica afroamericana, defensora de los derechos humanos, activista por los derechos de los negros y las minorias, presidenta del Consejo estudiantil y club de debates, una chica lista, popular y con un gran futuro por delante... Y Akira la detestaba. Aquella chica no sabía como no meterse donde no la llamaban, siempre estaba molestando a Akira, siempre "ayudandolo", tratando de que se integrará en el grupo, que Akira hiciera amigos, que no fuera un inadaptado, hacia su acto de chica buena cada vez que veía como era molestado por Andrés y su grupo y siempre con sus preguntas... Sus malditas preguntas. "Te tratan bien en tu casa?" , "Tus padres te golpean?", "acaso necesitas ayuda monetaria?", tienes alguna dificultad?", "necesitas ayuda en algo?"... Que molesta era esa chica, siempre trataba de meterse en la vida de Akira por alguna razón... Y eso era peligroso. No podía dejar que nadie indagara mucho sobre el, no podía dejar que nadie supiera su secreto.


Aquel día, su estúpido profesor (el Señor Jon Abrahams, un hombre de 50 años aburrido y patético sin una vida propia) había decidido cambiar un poco la clase de Ciencias Sociales. Aquel día había traído especialmente a una persona para que les hablara del malo y peligroso mundo de las drogas, el hombre era un agente de la DEA. Era un hombre de tal vez 40 años, gordo como un foca y calvo como un huevo, padre de Jimmy Tompson, un chico torpe, tan inútil, que lo único en lo que sobresalía era en ser gay. El padre de Jimmy, el señor Tompson, era un agente especial que se encargaba del cruce de drogas en la ciudad e investigaba a los carteles de Nueva York (Akira pensó que aquel hombre parecía torpe y patético). El señor Thompson hablaba sobre como había logrado detener una entrega de cocaína que iba a ser entregado por un avión directo de México en las afueras de la ciudad, en un campo desértico.


-..." Allí estábamos, los federales, mis chicos y yo, esperando a que se realizará la entrega. Un agente anónimo nos había dado la pista de que se realizaría una entrega por avioneta a las 2 :00 am del jueves de noviembre del año 2020. Estábamos a unos cuantos kilómetros, teníamos una docena de tiradores y varios agentes en espera. Era increíble la gran cantidad de yonkis en camionetas esperando la entrega, tal vez más de dos docenas de un montón de drogadictos listos para llevarse la droga y venderla en las calles. Por suerte allí estábamos, y debieron ver las caras que pusieron cuando nos vieron caer sobre ellos, no se lo esperaban"...


Akira creía que esto era tal vez más interesante que las usuales clases (sólo un poco), aunque no parecía que para los demás fuera igual. Andrés y su grupo estaban sentado en la parte de atrás, hablando y bromeando en voz baja sin prestar la mínima atención, Archie solo se quedaba mirando su mesa con cara perdida, parecía más nervioso que de costumbre y los demás lo único que hacían era utilizar sus teléfonos o dormir. Los únicos que parecían en verdad prestar atención eran Jimmy y Laila. Jimmy tenía una cara de orgullo por su padre, seguro que ese hombre era su héroe (debía ser el único que pensaba asi) y Laila no solo escuchaba todo lo que decía, si no que también tomaba notas y hacia preguntas.


-... "Hombres de Carlos Chávez, un terrible narcotraficante, líder del cartel mexicano de los Chávez, ese hombre es terrible y es buscado por varios cargos de asesinato,extorsión lavado de dinero" ... Decía el señor Tompson, mientras hablaba sobre una anécdota de como una vez había sorprendido al terrible Carlos Chavez y lo había atrapado cuando estaban haciendo una redada de drogas pero poco después tuvieron que soltarlo por falta de pruebas. Akira pensó que era difícil imaginar al señor Tompson en acción con su gran tamaño, mucho menos imaginarlo correr o pelear contra un narcotraficante.


Carlos Chavez... Que bien conocía ese nombre Akira... Y al hombre que lo llevaba. Lo conocía mucho mejor que el señor Tompson ( y sabía que no era líder de un cartel mexicano, sino de uno colombiano), sabía lo terrible que era ese hombre y era el doble de peligroso de lo que creía el señor Tompson. Ese hombre... Cuanto odiaba Akira a ese hombre, el era la razón de que su vida fuera un infierno, era el quién controlaba su vida y tenía constantemente una pistola apuntando a la cabeza de Akira. Si pensaba hacer alguna estupidez, tendría una bala entre ceja y ceja. Pero Akira no era un idiota y no dejaba que nadie descubriera su secreto... Y su vida oculta, Akira era minucioso y cuidadoso. Y pronto, muy pronto sería, Carlos Chávez quien estaría en peligro y no el.


Entonces Akira pensó que era irónico y divertido como el señor Tompson hablaba sobre como era capaz de oler cualquier droga cuando estaba en el mismo cuarto que el como si de un perro se tratará y siempre podía saber cuando alguien llevaba drogas encima, a pesar del hecho de que Andrés y sus amigos estaban preparados para vender drogas bajo su propia nariz, el mismo día que un agente de la DEA llegaba a la escuela. El señor Tompson nunca se daría cuenta de esto, ese hombre no sería capaz de atrapar a un delincuente ni que se lo pusieran encadenado en su cara. E incluso si llegará a sospechar de Andrés y sus amigos, nunca sería capaz de encontrar nada, puede que fueran un montón de idiotas, pero sabían vender.


A Akira nunca descubrirán su secreto, nunca sospecharian de el. Y porque deberían?. Akira no tenía antecedentes, era un alumno ejemplar y ademas, era asiático y no solo asiatico, también era un genio con lentes, quien sospecharia de un chico asiático con lentes, con un gran futuro y con un comportamiento ejemplar. No... Era casi imposible, incluso más para un hombre como el señor Tompson descubrir el secreto de Akira.


Aquel día, Akira guardaba su secreto en forma de paquete en su bolso y como se reía Akira en su mente, en frente de todas esa personas, en frente de un agente de la DEA, nadie sospechaba de su secreto. Aquel día llevaba su secreto con el, porque aquel sería un día importante y nadie, ni siquiera Laila podía arruinarlo.


Akira tiene un secreto... Y su secreto es peligroso.

3 de Septiembre de 2020 a las 02:12 0 Reporte Insertar Seguir historia
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