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crystal_scenery Crystal Scenery

Quiero abrazarte con fuerza una vez más antes de que desaparezca, solo quiero sentirte, sentirte un ratito más, pero aún cuando quiero acariciarte no puedo pues te me escurres entre los dedos. Quiero protegerte una vez más, antes de que te conviertas en una lágrima ¿Puedo tocar tu corazón? Necesito volver a escuchar los latidos de tu corazón. Una vez más mientras más deseo al cristal, más se aleja. Incluso en cien años más quiero que mi siguiente paso sea a tu lado ¿Puedo ser tu único? Quiero volver a ser feliz a tu lado. Estamos tan alejados el uno del otro a pesar de que estemos destinados a ser uno. ¿Por qué la vida ha decidido este camino? Yo estoy observando tu luz, No importa donde, yo te esperaré. Aún si es una mentira quiero verte y tomar de tu mano con esta calidez tan genuina, por favor que sea eterna, pero se que no es así. No tengo suficientes palabras, pero lo diré tal como es; puedo tocar tu corazón, quiero que creas en mi, volveré a buscarte algún día porque siempre eres tú, eternamente eres tú cariño. - Kim Seok Jin Historia registrada: Safe Creative Codigo: 1908201735945 ♥ Historia completamente mía. ♥ Historia corta. ♥ No copias ni adaptaciones.


Fanfiction Bandas/Cantantes Sólo para mayores de 18.

#jungkook #yoongi #jin #bts
Cuento corto
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Lost

La vida deja de tener sentido después de tanto sufrir, deja de importar todo; los estudios, el trabajo, los amigos, la familia, pero sobre todo deja de importar uno mismo.

Te sumes en una desesperación total por querer dejar de sentir tanto dolor y cuando no puedes salir de allí llega esa tan esperada oscuridad, aquella que te abraza y te sume en la nada en la completa y total nada, un vacío tan completo. Cuando uno llega a ese punto cree que ya no hay salida, ya no hay nada que intentar ¿Todo se acabo? Realmente toque fondo.

Ansiedad, dolor, desesperación, esos malditos pensamiento suicidas, insomnio. ¿Dónde quedaron las ganas de vivir?, ¿Y los sueños por cumplir? ¿Cómo llegué a esto?.

Estoy seguro que hace algunos años todo iba perfecto, entonces yo realmente no entiendo que pasa actualmente, porque hoy he perdido las ganas de vivir, incluso el hecho de llorar es tan absurdo, duele cada respiración que doy y eso que aún no hago ningún esfuerzo por levantarme de la cama y no creo hacerlo pues las fuerzas me faltan.

La sociedad no logra entender cuando uno está en depresión, es una enfermedad seria y ellos tratan a las personas que la padecen como exagerados o mentirosos, incluso como débiles e inadaptados. Ir al psicólogo aún está mal visto en algunos lugares. Yo he ido a varios, pero descubrí que no sirven si uno no es sincero completamente, no hay que guardarse nada, pero yo temo a que me juzguen.

Quizás por eso muchas personas tienen el valor de suicidarse. Lo he pensado millones de veces, incluso me atrevo a confesar he buscado la mejor manera para quitarme la vida, sobredosis, ahorcado, cortarme las venas, alcohol, tirarse de un puente y cada método es doloroso y terrible, así es como se me quita las ganas de hacerlo,porque el solo hecho de imaginarme morir de alguna de esas maneras es demasiado para mi, entonces me digo que aun tengo esperanza de regresar a mi yo sonriente, feliz, bromista, trabajador, estudioso y sociable, el problema es que no se como salir de este estado de depresión.

Con veintisiete años vivo solo desde hace unos seis años cuando mis padres y yo escogimos una muy buena universidad en Seúl, los dejé con miedo pero con mucha ilusión y sueños por iniciar mi carrera como actor.

El primer día de clases lo recuerdo tan bien, siempre he sido extremadamente sociable y no tuve problemas en hacerme amigo de muchas personas aquel día, un chico en especial atrapó mi atención a la salida de clases; piel blanca, cabello rubio, ojos cafés oscuros, un poco más bajo que yo, esbelto y guapo. Por un momento olvidé que había tropezado con él por accidente pues venía distraído con mi celular.

-Deberías tener más cuidado -estaba recogiendo algunas libretas que se hallaban en el piso culpa de haber caído.

-Lo siento mucho -podía sentir mi cuello y cara enrojecer. Me paré y extendí mi mano para ayudarlo.

-No hay problema. ¿Cómo te llamas? Eres nuevo ¿no? -Con lo serio que se le veía no pensé que me preguntara.

-Kim Seok Jin, si hoy es mi primer día. Y de verdad lo siento, tendré mucho más cuidado. ¿Cuál es tu nombre?

-Mi nombre es Min Yoongi, estoy en la carrera de composición ¿Y tú?-"Estoy hablando con el chico más guapo". Por primera vez me alegro de mi torpeza.

-Actuación -vamos caminando como si no fuéramos dos extraños - ¿Eres nuevo también?

-Sí, también lo soy. De hecho voy a los dormitorios, aún no conozco a mi compañero -me comenta nervioso.

-Que agradable coincidencia, también voy para allá. Espero que te toque un gran compañero.

Entonces caminamos juntos platicando de nuestro primer día, la sorpresa fue más grande cuando resultó que yo era aquel compañero de cuarto que aun no conocía él, fue la primera vez que vi su sonrisa. Tenía demasiada suerte.

Ese fue el principio para nuestra gran amistad y después para nuestra maravillosa relación.

¿Por qué lo estoy recordando justo ahora? Min Yoongi fue mi felicidad hasta apenas unos meses cuando él murió en un desastroso accidente de auto.

Nuestra relación eran tan estable y perfecta que justo cuando terminamos los estudios rentamos un departamento y nos mudamos juntos, era un excelente compositor y maestro de piano, yo por mi parte era un gran actor y gracias a él entre a dar clases de actuación en la misma Universidad que él.

Recuerdo tan bien ese día como si fuera ayer, lamentablemente ya han pasado cuatro meses de aquel accidente que me arrebató mi felicidad.

Iba al trabajo cuando recibí la peor noticia de mi vida.

- ¿Bueno? -Contesto con duda pues es un número desconocido.

-Disculpe, ¿Usted es Seok Jin? -Preguntó aquella voz desconocida.

-Lo soy, ¿Quién es? -Una corriente fría recorrió mi cuerpo antes de volver a escuchar su voz.

-Soy del hospital, Min Yoongi acaba de ingresar a quirófano. Necesito que venga urgentemente -lo demás que me dijo fue tan borroso para mí, de un momento a otro ya estaba en el hospital en la sala de espera con el corazón detenido y angustiado.

Lo que supe gracias a las enfermeras era que Yoongi salvó a un niño de ser atropellado, por desgracia él no logro quitarse del camino, ahora su estado era crítico. Pase más de cuatro horas esperando noticias de su condición, el silencio me estaba matando de nervios, aunque no estaba solo pues le avise a su mejor amigo Hoseok, pero hasta él que solía ser tan alegre como yo no podía ni respirar.

El doctor después de una hora más salió y nos informó que quizás no sobreviviría, aun así teníamos esperanza, Yoongi es el tipo más terco que conocí, él no se iría tan fácil. Eso pensé pero realmente se fue.

Él doctor dijo que no podía entrar a la sala de cuidados intensivos pues solo entran doctores y enfermeras, pero yo quería estar con Yoongi, quizás el que supiera que yo estaba aquí esperando por su recuperación le diera fuerzas para pasar las horas criticas.

Suplique mucho hasta que lo logré, me llevaron a una pequeña recámara donde me pondría un traje especial para no perjudicar a ningún paciente, acepté pues solo así podría estar cerca de Yoongi.

Estuve a su lado en el último momento, tome su mano y la bese, hable con él con la intención de que ganará fuerza para luchar y quedarse a mi lado, aun teníamos mucho que vivir, aun nos faltaba muchos lugares que visitar. Pero no logre nada, murió en la madrugada, los doctores intentaron traerlo de vuelta sin éxito.

Me sacaron de aquella sala, grité, lloré, maldije y aún así el no regresó, me dejó sólo. Me sentí tan perdido y vacío sin Yoongi, ni siquiera pude regresar a nuestro departamento porque allí estarían sus cosas un maldito recuerdo de que ya no estaba más a mi lado.

Hoseok paso por mi al enterarse de la noticia y me ayudo lo más que pudo para todos los arreglos que se tenían que hacer, yo era una persona desconectada de la realidad en ese momento.

Su entierro fue unos días después, fueron muchos amigos y conocidos por parte de los dos, sus padres y hermanos estaban tan destrozados como yo, mis padres y amigos no encontraban palabras para consolarme y es que realmente no había y no hay nada que te haga sentir más tranquilo en ese tipo de situación.

Ahora las lágrimas salen con fuerza como aquel maldito día, no tuve que recordar, No tuve pero no puedo hacer nada ante eso, muchas veces sueño con aquel accidente, lo salvó, yo logro salvarlo pero cuando despierto no está a mi lado y regresa ese vacío, ansiedad y dolor por no tenerlo a mi lado. Otros días yo muero con él, y en algunos solo veo el accidente petrificado.

Ahora se porque termine así, nunca luche por superar su pérdida, nunca he dejado de llorar, maldigo cada que puedo. Las mejores personas siempre se van antes. ¿Por qué me haz dejado solo Min Yoongi? ¿Qué paso con nuestra felicidad? ¿Es lindo donde estas ahora? ¿No me extrañas?

En días como estos no suena tan mal suicidarse, ya no sentiré ningún mal. Pero no puedo hacerlo por el simple hecho de que a Yoongi no le gustaría que me rindiera, aunque el se fue primero, ¡maldita vida!

Después de un rato dejo de llorar y mi respiración se va regulando y si mis oídos no me miente en el departamento hay música, la cual no he puesto yo sino la persona que viene día con día a verificar que aún no he muerto. Jeon Jungkook ha venido sin falta desde que murió Yoongi, era cercano a los dos, menor que nosotros, de hecho Yoongi le daba clases de piano y yo de actuación, Jeon es un pequeño prodigio con veintidós años y lleno de vida.

-Hyung yo cuidare de usted -dijo abrazándome, aun estábamos en el panteón éramos los últimos allí.

-No hace falta pequeño -pero aun así me acompaño a casa y lloramos juntos.

Ha cumplido su palabra, hay días que son buenos y logra hacerme sonreír, otros tan malos que incluso tiene que obligarme a comer. Su vida debe de ser agotadora teniéndome como carga, de lunes a viernes va a la Universidad, saliendo de allí corre a verme para encontrarme aun acostado, hace la tarea en mi departamento y después regresa a los dormitorios del campus. Los fines De semana se los pasa conmigo, intentando en vano reanimarme. De solo pensar todo lo que hace me agotó.

-Jin Hyung, vamos a comer -entra a mi cuarto con timidez, aunque creo que siempre entra con miedo. Supongo que sabe que algún día no contestaré.

- ¿Qué hora es Jungkook? -mi voz sale un poco rota, ya casi no hablo así que mis cuerdas vocales están perdiendo la costumbre.

-Pasado del medio día -aún es temprano, suele llegar más tarde. Por lo general no se en que día me encuentro hasta que llega él y saluda alegremente.

Me levanto con dificultad algo que alerta a Jungkook y corre para ayudarme, me sostiene delicadamente y cuando cree que ya estoy estable me suelta un poco, pero no totalmente, aun puedo caminar sólo, es sólo que hay días que no tengo fuerza.

-Lo tengo Hyung -su voz es dulce, me trata con tanta paciencia que siento pena por él y por mi.

-Gracias Jungkooki -inesperadamente me regala un beso en la mejilla, con delicadeza sonrió tiernamente.

-Hoy es un día hermoso Hyung, ¿qué tal si vamos a caminar al parque? -Solo iba porque no podía ver la cara de tristeza de Jungkook al negarme.

-Está bien Kooki, pero antes deberíamos comer y tienes que dejar que me dé una ducha -ah, esas malditas ganas de quedarme de nuevo en cama son tan persistentes.

- ¿De verdad saldremos? Prometo comprar helado -su sonrisa logra darme ligeros ánimos.

Un entusiasta Jungkook entra a la cocina y sirve una porción generosa de ramen para mi desayuno. ¿Hace cuanto que no salgo?, mi pregunta es interrumpida por su voz, por primera vez pongo atención a la música que está de fondo, es una compuesta por mi querido Yoongi y Jungkook la esta cantando, mis lágrimas no tardan en salir, es tan hermoso y tan doloroso a la vez. "So far away"

- ¿Hyung?-Se ha dado cuenta de mi condición y hace de parar la canción.

- No, por favor -suelto con mi voz rota y lágrimas en mi rostro -esa canción es su vivo recuerdo -y no mentía, un día llegó justo con esa grata sorpresa, estaba tan feliz en sus ojos se notaba su completa adoración y emoción.

-Cantemos esta juntos -dijo después de que terminará de leer la letra -. Necesito tu voz en esta canción.

Terminamos cantando los tres Yoongi, Jungkook y yo.

Sus creaciones eran uno de sus tesoros más preciados que tengo, solo que hace mucho no me animaba a poner alguna.

-Yo no quería...-estaba a punto de llorar también y es algo que no quiero que haga, así que con cuidado me acerco a él para abrazarlo.

-No debes llorar, gracias por seguir conmigo -me abraza tan fuerte pero es tan cálido que he dejado de llorar, siento un gran alivió, uno que hace mucho no sentía -. Eres la razón del porque aún sigo luchando -estoy siendo sincero, realmente lo soy.

A veces me pongo a pensar en lo traumante que sería para el encontrar mi cuerpo sin vida, en el duelo horrible que se enfrentará, él es fuerte y lo superará, pero entonces la gente pensó lo mismo de mí y me encerré sin poder superar a mi amado Yoongi.

-Te quiero Jin -le doy un beso en la frente sin poder contestar, ya lo sabía pero no puedo corresponderle y él lo sabe.

Después de esa escena pudimos desayunar y después me arregle para salir un rato con él.

Aunque fuera un solo día pretendía pasarla un poco mejor y no por mí sino por el chico que va a mi lado, sería mi agradecimiento por cuidarme estos meses tan difíciles y dolorosos.

Vamos caminando demasiado tranquilos, admirando cada centímetro que recorremos, pero yo miro en especial el cielo tan azul con nubes de diferentes formas y tamaños siempre blancas y tan puras. ¿Yoongi nos estará viendo? ¿Estará feliz?

-Vamos por un helado Hyung -soy jalado sin previo aviso hasta una heladería, Jungkook nunca soltó de mi mano y sonreía con total alegría.

Nos sentamos en una banca del parque para comer nuestros respectivos helados, mi sabor favorito es el de arándanos y el de Jungkook chocolate.

-Parece que hoy estas mucho más relajado Jin Hyung.

-Creo que sí, quizás es un respiro después de tanto tiempo -soy actor, podría crear una hermosa mentira.

-Hoy llego un maestro nuevo, me recordó un poco a usted. Pero claro que Hyung es mejor que todos -dice eso último con orgullo.

-Gracias por pensar así de mi, pero ambos sabemos que eso ya no es así -suspiro con tristeza pues se que arruine lo poco que me quedaba.

-Volverá a ser como antes, solo necesita tiempo y sanar Hyung, no de todo por perdido -dice animándome con una gran sonrisa, ¿él nunca esta triste?

- ¿Cómo lo haces? -Suelto sin pensar -. Te vi llorar su pérdida, pero recuperaste tu alegría -no le estoy recriminado nada y espero que él lo sepa.

-Yo no sé. Aun lo extraño, incluso no tocó el piano pues me recuerda a él, pero supongo que tengo que seguir y quedarme con todo lo bueno que me enseñó Yoongi Hyung -agacha su cabeza sin querer verme -además lo tengo a usted y no pienso permitir que se vaya -habla en un susurro apenas audible, Jungkook tiene miedo.

Me quedo sin palabras cuando él me ve directo a los ojos, sus lágrimas recorren su hermosa cara, para mi suerte ambos hemos terminado con el helado así que tengo la posibilidad de abrazar a mi pequeño.

-Lo siento tanto. Todo este tiempo he sido una carga para ti, mientras que tu tratas de mantenernos a flote juntos -trato de no llorar pero me es imposible, porque se que esto se oye como una despedida -, ya no seré una carga para ti.

-Hyung, ¿de qué habla? Usted nunca a sido una carga ni lo será -rompe el abrazo para poder verme -. No vuelva a decir tal cosa -me regaña frunciendo el ceño -. Regresemos.

Toma mi mano y nos levantamos de la banca, el clima ya no es tan hermoso como cuando salimos, esta vez pasamos por la cafetería favorita de Yoongi, pasaba todos los días sin falta antes de ir a su trabajo, siento aun su presencia.

Mi corazón duele, tal parece que por más que me esfuerce no puedo volver a ser feliz, no sin él. Voy distraído viendo aun el local, Jungkook sigue caminando sin darse cuenta que mi atención no va en la conversación. ¿Desde cuando el camino es tan largo?

-Jungkook ¿a dónde vamos? -volteo y recién me doy cuenta que no vamos a mi departamento.

-A mi casa -dice sin más. Fijándose por donde camina.

- ¿Por qué? -Logro preguntar.

-Quiero mostrarle algo importante. Vamos -me apresura a seguir pues ha empezado a hacer frío y algunas nubes se han tornado de un color gris oscuro.

Caminamos unas cuadras más hasta que se detuvo en una casita color rojo opaco con un jardín pequeño lleno de rosas. Sin soltar mi mano abrió la puerta, ambos nos adentramos a la casa, el pasillo principal esta lleno de fotos de Jungkook toda una evolución de su crecimiento, podría haberme quedado viéndolas si no es por que él me guiaba.

Pasamos la sala, el comedor y la cocina, llegamos a su cuarto el cual era el último.

- ¿Estás solo? -No vi rastro de sus padres al pasar y él se notaba bastante despreocupado de pasearse conmigo de la mano, siendo yo mayor.

-Están de viaje mis papás, lo cual es costumbre -mencionó quitándole importancia al asunto.

Su cuarto me dejo sin habla, demasiado ordenado con paredes color blanco, pero en ellas colgaban dibujos que imagine son hechos por él y muchas fotos de paisajes como de personas las cuales supuse eran amigos y familia.

-No sabía que dibujaras Jungkook -por fin había soltado mi mano pues el estaba buscando algo con desesperación por su cuarto, mientras que yo admiraba cada dibujó.

Llegué a uno en particular que toco mi corazón, era un bosquejo de Yoongi tocando el piano a su lado me encontraba yo sonriendo. Demasiado real, podría confundirlo con una foto, quise tomarlo pero me detuve de inmediato, podría arruinarlo y ellos se veían muy bien allí.

-Aquí está -grita victorioso desde su armario. Ni siquiera me di cuenta cuando llegó a buscar hasta allá.

- ¿El qué? -Lo vi confundido pues realmente no sabía de que hablaba.

-Cuando conocí a Yoongi Hyung fue raro -río tímidamente sentándose en el borde de su cama, hizo una señal para que me sentará a su lado y no dude de en hacerlo - Yo tomaba fotos dentro de la Universidad cerca del salón de música, cuando escuche que alguien tocaba el piano demasiado perfecto y me acerqué sin hacer el menor ruido, quede hipnotizado, el chico ante mi parecía un ángel, no soporte y le tome fotos, algo así tenía que capturarlo -ahora me sonríe con tristeza -. Era Yoongi, no se molesto porque le sacará fotos, al contrario me agradeció.

-Nunca me contó -digo un tanto sorprendido.

-Ese día le pedí que me enseñará a tocar el piano, el accedió pero yo haría un favor por él.

-Tomar fotos -mencionó muy seguro.

-Sí, para mí no fue un problema. Por eso siempre cargaba con mi cámara, cada que tuviera oportunidad tomaba fotos de ustedes dos. Supongo que haría un regalo, nunca me dijo pero yo guarde cada foto -. Ahora sé que tiene en las manos.

Me pasa un álbum de fotos sin ocultar que sus manos tiemblan un poco.

-Por eso siempre andaba cerca de ustedes, quería hacer un buen trabajo porque Yoongi Hyung era un gran maestro -limpia una lágrima de sus bellos ojos -. Él las vio todas un día antes del accidente.

Abro el álbum emocionado y triste a la vez, Yoongi no era de tomarse muchas fotos mientras que yo era un caso diferente, me alegraba tanto que alguien pudiera capturar varios momentos. En cada foto uno de los dos reía o ambos, casi podía escuchar su risa, casi podía vivir el momento, pero todo se quedaba en un casi y eso es demasiado doloroso. Sonrió con tristeza al ver cada foto, todas son perfectas.

-Hiciste un trabajo maravilloso Jungkooki. Gracias por capturar tantos momentos lindos -abrazo el álbum con una sonrisa que no llega a mis ojos, pero es lo más que puedo dar. Quiero llorar de nuevo pero no me lo permito, No ahora, No es ni el momento ni el lugar.

-Son mis personas favoritas Hyung, gracias por permitirme formar parte de ustedes -tenía razón se volvió nuestro amigo, nuestra familia.

-Aish, ven acá mocoso -le hablé con ternura justo como Yoongi lo trataba -lo abrace y bese su frente -me has dado el mejor regalo en meses. Me levanté después de un rato viendo el álbum con él, necesitaba irme.

- ¿No se queda? -Preguntó con esperanza.

-Me temo que no, pero sabes que puedes ir al departamento cuando gustes -le he dejado el álbum, solo tome una foto que es justo la que el dibujo, ese día cantaba con él mientras tocaba el piano, un día que puedo revivir con claridad -gracias de nuevo Jungkook.

Sin más me voy, aún no llueve para mi buena suerte pero la gente ya ha empezado a caminar más rápido para no mojarse, yo hago lo contrario, estoy en el punto donde el frío no me afecta, camino pero realmente no veo por donde voy, mis pies saben el camino de memoria. Unas pequeñas gotas empiezan a caer, quizás no sea buena idea ir al cementerio hoy, pero no cambio mi ruta.

La lluvia ahora es fuerte y me obliga a buscar un lugar donde pueda estar sin mojarme, muy poca gente pasa con su paraguas, estoy en un local cerrado así que espero la lluvia pase pronto tengo que desistir de ir a ver a Yoongi, mañana saldría temprano. Tengo problemas al ver que los minutos pasan y la lluvia sigue podría quedarme o arriesgarme a correr.

"Kim Seok Jin gran idea la tuya" estoy bastante lejos de donde vivo estaba tan sumido en mis pensamientos que no me di cuenta que ya casi llegaba a mi destinó. "Que más da caminar bajo la lluvia" y eso hago nuevamente regreso sobre mis pasos pero esta vez trato de correr sin caerme. Cuando me doy cuenta un chico viene corriendo hacia mi, me doy cuenta que es Jungkook, detengo mi paso pues he llegado a un crucé, ahora estamos de esquina a esquina, el al verme todo empapado solo niega con la cabeza.

Lo se, hice mal, ambos esperamos que el semáforo cambie de color para poder cruzar; por un momento pienso en las mil maneras en las que puedo morir y en las mil maneras en las que podría ser feliz, es como si el tiempo se detuviera solo para que yo pueda pensar en que hacer con mi vida, pero la respuesta es fácil cuando veo a Jungkook cruzar hacia mi, cuando escucho el sonido inconfundible de una moto.

Ahora el tiempo va en cámara lenta, suelto la única pertenencia que traigo conmigo: aquella foto tan hermosa. Corro porque la vida de aquel a quien amo esta en peligro, logro llegar antes que la moto y lo empujo con todas mis fuerzas él esta a salvo, pero yo no.

Un grito se escucha antes del golpe.

- ¡Jin!-tan desgarrador, demasiado roto. Espero que entienda que lo he hecho por su futuro, él mío ya esta roto, deseo tanto luche como yo no pude hacerlo, necesito que sea feliz.

"Jungkook lo siento tanto"

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Espero tanto que disfruten de esta pequeña historia.
Pronto les traeré más proyectos hermosos.
Gracias por leer 💜

10 de Agosto de 2020 a las 16:55 0 Reporte Insertar Seguir historia
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