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kookie_red7 ••Quarantine••

Todos los miembros no saben cómo actuar, el tierno Taehyung ha estado extraño, se esconde por horas y vuelve con los ojos llorosos, su dulce actitud ha sido reemplazada por una gran hostilidad, si te acercas al omega, puede que este te vaya a pegar. - ¿Alguien sabe que le pasa a Tae? 🐣KookTae 🐣Historia 100% mía 🐣Fluff/Omegaverse 🐣One Shot


Fanfiction Todo público.

#bts #nido #omegaverse #taehyung #jungkook #kookv #kooktae
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••Nido••

. . . . . . . .


Cinco alfas yacían en la sala mirándose entre sí, un fuerte aroma a bombón invadía sus fosas nasales, sabían bien que el celo del único omega que vivía ahí, ya había pasado, por eso no saben la razón del dulzor.


— Alguno de nosotros debería ir a ver si él está bien.— habló un peli morado, el mayor del grupo. — Tal vez tú.— señaló al rubio más bajito y conocido por ser el segundo que pasaba más tiempo con el omega de cabellitos rosados.


— ¿Yo?.— cuestiono asustado, si el omega estaba en celo, no quería entrar a esa habitación, menos rodeado del rico aroma y peor si en cualquier momento el alfa del peli rosa llegaba.— ¿Por qué no mejor esperamos a que Jungkook llegue?.


— ¡Cobarde!.— burló Hoseok. El rubio molesto aventó un cojín hacia el de cabellos castaños.— ¡Oye!.— este cogió el mismo para aventarlo pero el grito del líder les hizo calmarse.


— ¡Basta! Dejen de pelear, parecen niños.— regaño y se levantó de su cómodo lugar.— Yo iré a ver qué le pasa a Taehyung.


— ¿Y porque tú vas a ver a mi omega?.— la dura voz del alfa menor hizo que el líder se paralizará.


Aunque Jungkook era el maknae, su lobo solía ser el más fuerte y furioso. Los demás alfas solían no crear alguna disputa donde el azabache estuviera incluido. Por lo mismo temían ir a ver si el pequeño omega se encontraba bien. Pues no había nada peor que un alfa enfadado y celoso.


— Calma Jungkook.— se levantó el alfa pálido. Era a quien más o menos el menor solía hacer caso.— Todos estamos preocupados por Taehyungie.— la simple mención de su omega hizo que su ceño cambiará.


— ¿Que tiene?.— cuestiono rápido, dejando todo de lado, hasta su enojo.

— Eso intentamos averiguar.— habló una vez más el peli morado. — Ha estado muy mal humorado y se la pasa encerrado en su habitación ¿podrías ver que este bien?.


Sin esperar más, caminó hacia la habitación que compartía con su omega, se recriminó por no haberlo notado antes. La furia le había cegado, pues no sentir El fuerte aroma a bombón era inevitable, seguro su celo se había adelantado. Ahora entendía un poco los mensajes exigentes donde el peli rosa pedía que volviera lo más pronto a su hogar. Se paró frente a la puerta y tocó suavemente.


— Amor.— llamó a su omega, el dulce aroma emanaba por todos lados. Cerró sus ojos e inhalo la rica fragancia haciendo que su lobo moviera su colita alegre.

Dentro de las cuatro paredes, el omega asomó su cabecita fuera de las sábanas. Estaba tan sumido en su trabajo que no logró sentir el aroma a bergamota. Paro su naricita y sonrió, al fin estaba en casa.


— ¿Jungkookie?.— preguntó en voz fuerte, sacando ahora sus manitas de las sábanas regadas. Sus puñitos sosteniendo su cuerpecito.


— Si mi amorcito.— el alfa intentó girar la manija de la puerta pero estaba bloqueada.— ¿Me dejas entrar?.


— ¡¡No!!.— se apresuró a gritar el menudito omega. Salio de su escondite, arreglo las prendas y colocó sus sandalias para caminar a la puerta.— Yo saldré Jungkookie, tu solo no entres por fis.


— Bebé ¿pasa algo?.— volvió a forzar la manija sin éxito, haciendo que el alfa se angustiara.


Taehyung giró su cabecita para ver lo que estaba sobre la cama, sonrió y abrió la puerta despacio. El alfa quiso colarse a la habitación pero el omega le impidió el paso.


— Salgamos.— puso sus delgados dedos sobre el gran pecho.— Porfis.— puchereo, su cuerpito intentaba tapar la oscura habitación.


El alfa vencido, claudicó y salió de la mano de su omega, el peli rosa lo guió a la antigua habitación del alfa. Ahí se mantuvieron por varias horas platicando y dándose mimos, aunque el azabache intentó averiguar qué pasaba con su amorcito, este cambiaba el tema. Ya luego indagaria, ahora solo quería gozar de la rica fragancia.


— Mmmmm. Bebé hueles delicioso.— hundió su nariz en el cuello del omega.— ¿Seguro que tú celo no se adelantó?.— con cuidado se colocó encima del peli rosa.


El omega sonrio, si su alfa sentía su fuerte aroma, solo algo podía significar. Alegre negó con su cabecita para luego dar besitos a su Jungkookie.


Los siguientes día, el omega continuaba con su rara rutina, desaparecía de la antigua habitación, que ahora era la que ocupaba con su alfa, para ir a la que usaba cuando el azabache no estaba. Por las mañanas mal humorado peleaba con sus hyungs.


— ¡¡Yo vi primero esos dumplingsl!!.— gritaba el omega sosteniendo la bolsa donde estaban guardados los alimentos mencionados.


— Pero si yo lo compre.— replicó el alfa rubio. Con sus manitas intentaba llegar a la bolsa pero un mordisco por parte del omega fue lo que ganó.— ¡Auch! Tae.


El pobre Jimin soltó la bolsita y huyó de la cocina. El omega debió sentirse culpable, pero no. En vez de eso devoró los bocadillos deseados como si nunca hubiera atacado. Las cosas seguían igual.


— ¡¡Pues tú te robaste la libreta de Jennie!!.— gritó frustrado al ver que el alfa pálido no le dejó ganar su juego de "basta".


— ¡¿Que?!.— Yoongi no quería discutir con el menor así que mejor se alejó.

Otra víctima del menor, pero eso no solo ahí quedaba.


— Ni siquiera eres tan guapo, dime ¿has ganado como el rostro más bello del mundo? ¡exacto! No. Ahora dame ese cesto de ropa.


— Tae, estás insoportable. ¡Toma!.— dejo el cestito de ropa recién lavada.— Todo tuyo, y te advierto si manchas esto, tu lo lavas.


Los alfas comenzaban a temerle a esa tierna cosita, se merodeaba por la casa solo para buscar comida y volvía a la habitación. Ya ni siquiera dormía con su alfa, con todos peleaba, incluido el maknae, quien frustrado caminaba hacia la sala donde estaban los otros cinco reunidos.


— No entiendo que le pasa.— se tiro al sillón molesto, su omega le había cerrado la puerta en la cara.


— Se supone que tú lo averiguarias.— dijo Hoseok bebiendo un poco de su Sprite.


— Si, pero ni siquiera me deja acercarme a el ni a la habitación. No se que esconde.— se dejo resbalar por el cómodo asiento.


— Tal vez su celo está atrofiado.— opino el líder.


— ¿Eso es posible?. Tal vez podríamos preguntarle a un omega. — el mayor propuso.— Es obvio que no lograremos hablar con el, ni siquiera soporta a su alfa, su aroma cada día es más fuerte y enserio Jungkook si sigue así tendrás que llevártelo del departamento o nosotros irnos.— el dulce aroma cada día se intensificaba más, haciendo que entre pequeños lapsos de tiempo los alfas merodearan por instinto el pasillo que llevaba a la habitación ahora prohibido.


Los seis acordaron llamar a una de sus nonnas. Tal vez ella podría decirles cómo ayudar al omega. En poco tiempo una omega apareció en la sala, hizo una cara extraña al percibir El Fuerte aroma.


— ¡Wow! Aquí huele demasiado fuerte ¿cómo lo soportan?.— inquirió la chica viendo a los alfas.


— No lo sabemos, pero por favor Jisung, ayúdanos. — pidió el alfa menor desesperado.


— Por eso estoy aquí.— tomó lugar frente a los cinco chicos.— Díganme todo lo que ha hecho Tae, para así saber que pasa.


— Ha estado insoportable.— dijo Jimin ganándose un gruñido por parte del alfa menor.— Perdón Jungkook, pero es verdad, me mordió la mano por querer un Dumpling.


— También se encierra en la habitación y no nos deja acercarnos, ahora nos prohíbe estrictamente poner un pie en el segundo nivel.— se quejó Hoseok.


— Solo sale por comida, nos trata mal, nos gruñe, incluso ha robado parte de nuestra ropa. — Jin dijo y cruzó sus brazos sobre su pecho.


La omega sonrió y negó con su cabeza, el simple olor le había dado una pista, pero saber todo eso se lo había confirmado.


— Jungkook.— habló la omega.— En el último celo de Tae ¿te anudaste a el?.— el alfa se puso de un color rojo por la pena que sintió. — No te avergüences, es importante para mi que respondas eso, así podré decirles con certeza lo que pasa.


— Si, anude.— confesó apenado, ganándose unas sonrisas pícaras por parte de sus hyungs.



— Bueno, déjenme explicarles alfas despistados. — se acomodó en su silla.— Todo parece indicar que el omega de Taehyungie cree estar en cinta. Por eso su instinto salvaje, siente que debe proteger a su cachorro, y lo más seguro es que en la habitación esconde un gran nido para sentirse seguro, las prendas que toma son porque aunque ahora parece que no los quiere, la verdad ustedes le dan esa tranquilidad.

Los seis alfas se miraron sorprendidos en especial el menor quien no supo descifrar los síntomas de su omega.


— Y ¿hay algo que pueda hacer por el? ¿Cuánto tiempo estará así?.— cuestiono Jungkook.


— ¿Hace cuánto fue su último celo?.


— Hace dos meses respondieron todos a la vez. Los cinco alfas no podían olvidar los gritos que la pareja daba, así que sabían con exactitud.


— Pues, hay tres opciones. — la omega miro al alfa del peli rosa.— Una.— levanto su dedo.— Esperar otros 7 meses y que de un falso parto. — los seis alfas se asustaron por esa opción.— Dos.— levantó otro dedo.— Puede que el celo le haga calmar eso y se olvide del cachorro no existente.— el maknae podía tomar esa opción.— Y la última.— otro dedo fue alzado.— Pon un cachorro en el.


— Pero ni siquiera deja que me acerque.— se quejó.


— Es tu omega, hazle saber que quieres intimar con él, y sobretodo que deseas a un cachorro.


Después de los consejos, la omega se despidió deseándoles suerte a los alfas, en especial al novio del omega. Los cinco chicos acordaron dejar el departamento para la pareja y así pudieran solucionar el problema de Tae.


Cuando estuvo solo, Jungkook subió a la segunda planta, la voz del tierno omega no se hizo esperar.


— ¡Fuera de aquí!. Les dije que no quiero que se acercan, si das otro paso, te juro que salgo y te muerdo.— la tierna voz salió llena de furia.


— Bebé, soy yo. — indicó el alfa azabache.— ¿Me dejas entrar? Porfis. — soltó su aroma más fuerte, el que usaba cuando intimidaba con su omega.


Escondido en su nido, el omega limpio sus ojitos rojizos por estar llorando. El solo quería un cachorrito, y cuando sentía que ya estaba, no pasaba. Ahora estaba preparado, sentía muy dentro de sí que en un tiempo tendría un precioso lobito entre sus brazos. Tenia que cuidarlo, por eso como un loquito armó el más bonito nido. Las sabanas hacían la enorme base sobre el colchón, muchas prendas de Jungkookie y sus hyungs estaban esparcidas, incluso el RJ de Jin estaba por alguna parte rodando.


Sacó su cuerpecito, incluso su pancita estaba algo abultada. Con cuidado se acercó a la puerta b para sentir la rica fragancia de su alfa. Cerro sus ojitos, incluso sintió cosquillas recorrer desde la punta de sus pies hasta sus cabellitos.


— Jungkookie.— llamó al menor. Este valiente se acercó un poco más hasta quedar justo en el pasillo.— Acércate un poco más, pero no te pegues a la puerta.

El alfa acato las órdenes, camino hasta llegar a la entrada de la habitación. Se sentó frente a la puerta y esperó.


— Estoy aquí cielo.— habló el alfa.


— Jungkookie.— el omega se pegó a la puerta, sus manitas sobre la madera, movía sus piecitos nervioso por lo que preguntaría.— ¿Tú quieres tener cachorros conmigo?.— por el miedo de escuchar un no, sus ojitos una vez comenzaron a gotear.


— Mi cielo.— el alfa no pudo evitar levantarse de su lugar para gatear y quedar más cerca de la puerta.— Quiero todo contigo, toca tu marca.— el omega lo hizo sintiendo real las palabras de su alfa.— El inicio fue la marca que ahora nos une, después pensaba en que tuviéramos una boda sencilla, solo nuestra familia y amigos cercanos. Yeontan y Gurem caminando atrás de ti entrando a la capilla.— ambos sonrieron al pensarlo.


— Seguro que terminarían haciendo pipí en las bancas.— dijo sonriente el peli rosa.


— Lo se, pero valía la pena intentarlo.— pego su mano a la madera y sintió como al otro lado su omega hacía la misma acción.— Después de casarnos quiero que tengamos cachorros, muchos. Me imagino que serán tan preciosos como tu, con esa linda naricita y esos ojos amorosos.


— Yo quiero que saquen tus ojos Jungkookie.— opino emocionado el omega. Su alfa sí quería cachorros.


— Tae. — hizo una pausa.— Te extraño mucho, has estado muy distante y raro amor. Yo solo quiero que me dejes entrar para poder besarte y hacerte el amor. Se que aún no cumplimos todo lo que dijimos, pero no me importaría tener un cachorro ahora mismo.


Eso bastó para que el omega saltara a abrir la puerta, apenas vio al alfa frente a él, se tiró a sus fuertes brazos. Hundió su carita en el pecho y luego de un rato abrazados hablo.


— Jungkookie, quiero que veas algo. — dijo apenado, pues iba a mostrar su creación.


El menor asintió y fue jalado de la mano para entrar a la gran habitación. Por fin lo vio. Había un gran nido sobre el colchón, era hermoso, se notaba que su omega se había esforzado. Sintió una leve tristeza al ver la pancita de su novio y ver que aún no había un cachorro. Se cuestionó cuántas veces después de hacerle el amor, Taehyung había sentido la esperanza de haber quedado en cinta para luego ver la desilusión de no tener un niño en sus brazos. Quería a su omega y quería una familia con el.


— Es un nido hermoso mi amor, pero le falta algo.— soltó y el omega asustado de no haber creado algo realmente bueno se giró.


— ¿Que hace falta?.— preguntó cabizbajo. El alfa levantó la carita del omega.


— Le hace falta nuestro cachorro.


Entre sus músculos brazos, Jungkook cogió a su omega. Con la aprobación del peli rosa se recostó en el nido junto a él. Y después de mucho tiempo por fin hicieron el amor. Entre bonitas palabras y gestos cariñosos, el alfa se anudo, sintiendo que esa ocasión daría resultado. El resto de la noche permanecieron dentro del nido conversando hasta que el sueño les venció.


Ya habían pasado tres semanas desde que la pareja se había unido. Todo parecía volver a la normalidad. Taehyung ya no estaba furioso, pero aún seguía sin dejar entrar a nadie a la habitación, más que a Jungkook.


El omega estaba nervioso sentado sobre el borde de la cama, en sus manos una prueba de embarazo que esperaba ansioso el resultado. Pasó el tiempo indicado y con miedo miro el artefacto. Había dos rayitas rojitas.


"Positivo"


Por fin Taehyung tendría a su cachorro, se permitió soltar unas lágrimas de felicidad y con el corazón acelerado se acostó en el nido, su cuerpito algo encorvado, sus manos sobre su abdomen aún plano. Había un omega embarazado.


¡Fin!

2 de Agosto de 2020 a las 22:19 1 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

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••Quarantine•• τнє ѕαмє κοοκιє 𑁍ࠜೄ ・゚ˊˎ ➭Ⓥⓗⓐⓡⓔⓜ ➭ⓀⓞⓞⓚⓉⓐⓔ

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Gumimarii ˋωˊ Gumimarii ˋωˊ
Que bonito...! Me causo ternuraaa
August 03, 2020, 00:31
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