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jessy River


En mundo al borde del fin del mundo Lia buscara la forma de recuperar o matar al amor de su vida quien hace unos años fue poseído por un caído llamado sahariel, como parte de un trato que hizo con su novio para protegerla de una inminente y dolorosa muerte, desde ese día Lia perdió a su novio y juro que lo liberaría del control de Sahariel o lo mataría para salvar el alma de la persona que tanto amo


Fantasía Sólo para mayores de 18.
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el lago sangriento.

capítulo 1


Los cuervos emitían chillidos siniestros en los alrededores anunciando la inminente amenaza, el bosque de hojas negras que antes estaba en calma era perturbado por murmullos enloquecidos y pequeñas carcajadas idas en locura, desde un matorral Brais observando a la loca y aterradora chica que se rumoreaba era bruja, ella tenía el pelo negro desordenado y vestía ropa harapienta, en sus ojos apenas visibles escondidos por una capucha podían verse demencia en aquellos orbes verdes.


Había estado ahí durante algún tiempo y las personas del pueblo rumoreaban que era una bruja realizando una invocación, eso era lo que había escuchado esa mañana mientras los cazadores se preparaban y hacían planes para capturarla, Brais no estaba tan seguro, no del hecho que quizás la chica no fuera bruja, sino que aquella chica parecía más estar buscando algo, que intentando convocar a cualquier demonio o ser infernal para atacar al pueblo, Brais, estaba más que convencido de eso, pues el también era un brujo.

A las personas del pueblo de Noragur no le agradaban las brujas o cualquier ser venidero de las puertas del infierno, pues la gran mayoría de estos siempre buscaban esclavizarlos o matarlos por simple diversión y pese a que Brais jamás había sido malvado estaba seguro que si las personas descubrieran que era un brujo sin duda lo matarían sin siquiera importarles que fuera inofensivo, sin embargo, el no podía culpar del todo la paranoia que al vengaban las personas de su pueblo, pues desde que el mundo se había ido a la mierda los humanos era presa de todo, el mismo lo había vivió en sus propias carnes a pesar de no ser del todo humano, por lo que estaba desesperado para encontrar a otro como él, con más experiencia si fuera posible, para que lo ayudara a saber cómo utilizar sus poderes cuando quisiera y aquella extraña mujer murmurando locuras en el lago sangriento era una opción, aunque lamentable esperanzadora.

Con un suspiro y armándose de valor Brais se acerco a la chica que buscaba entre las oscuras aguas rojas del lago, entre más se acervaba, más entendía las divagaciones de la mujer y también mas su ropa se manchaba con el asqueroso elixir.


“—tiene que ser este lugar…él dijo que su cuerpo estaba aquí”

Murmuraba removiendo el agua del lago y arrojando hojas negras y ramas a un lado, mientras Brais se acercaba cada vez más a ella, esta al darse cuenta, girando su vista lo miro de un modo aterrador.

—hola…de casualidad será usted una bruja…

—bruja…—moviendo la cabeza y con ojos desorbitados por la locura murmuro sacando una rama del lago haciendo a Brais lamentarse el ser tan directo—que te hace pensar que soy una maldita bruja mocoso estúpido—grito sorprendiendo a Brais, la chica enojada rompió la rama para luego ignorarlo y comenzar nuevamente a revolver el sangriento lago—bueno…solo pregunto porque en este pueblo odian a las brujas y seria bueno que usted se escondiera porque no tardaran en venir cientos de cazadores a capturarla y quemarla en la hoguera.


—eso…esto es ridículo…porque no lo encuentro, donde mierdas esta esa maldita cueva

—¿me esta prestando a atención? Le acabo de decir que debería irse antes que intenten matarla, tengo un escondite cerca de aquí…

—¡cállate no puedo entender a esa otra persona si sigues hablando!

Grito ella arrojando la rama en el lago, murmurando palabras ilegibles se adentró más en las aguas, poniéndole los pelos de punta a Brais cuando esta de la nada se hundió, asustado se acerco donde había estado la chica y adentrando su mano en el agua, una corriente intento jalarlo al acto, rápidamente quito su mano y medito momentáneamente que haría, se pregunto si la chica había muerto o si por fin encontró lo que buscaba. Brais intento enfocar su vista en el agua turbia y roja sin éxito, recordando el motivo por el cual las personas del pueblo tenían prohibido sumergirse en el lago sangriento, recordó que sus abuelos le contaron que en el pasado dos seres infernales había peleado en el cielo y caído en el lago volviéndolo un lugar maldito, se rumoreaba que aquellos seres aún estaban en las profundidades esperando matar a cualquier incauto humano que se atreviera a nadar en el lago que ya de por si era venenoso, pero Brais no era humano por lo cual el veneno no le afectaba, esa era una ventaja, sin embargo, tampoco podía confiarse pues muchas personas habían sido atraídas al algo para después de un tiempo aparecer muertas en las orilla, no sabía exactamente que se escondía debajo y eso era algo que no quería averiguar, pero tan solo el recordar como casi un vampiro le había drenado la sangre la semana pasada, le hizo volver a pensar sus opciones, después de todo los aldeanos ya comenzaban a sospechar que no era normal, sobre todo su familia quien estaban sorprendidos y horrorizados que hubiera sobrevivido y recuperado a un ritmo sobrenatural, pese a que un vampiro le había succionado casi toda la sangre, Brais ya podía saborear su pronto destino y oler el desagradable olor a carne quemada, temblando se acerco al lugar donde la chica se hundió rezando para no ser devorado por cualquier vestía.

Apenas había puesto su pie en lo que parecía un foso cuando una corriente lo succiono hacia las profundidades serrando los ojos sintió como se sumergía mas y mas hasta que con una bocada de aire callo de espaldas en lo que parecía una caverna subterránea, asqueado momentáneamente intento limpiar la asquerosa agua de su rostro cuando escucho los murmullos de la chica a lo lejos.


—entonces lo único que necesito es tu anillo y todo tu poder será mío…

El eco resonó en la caverna Brais levantándose camino por el oscuro túnel iluminado por cristales incrustados en la parte inferior de cueva, el tramo fue corto y al llegar donde estaba la chica, mudo contemplo dos enormes ángeles tendidos en un charco de sangre ambos poseían armaduras por lo que Brais intuyo que ambos eran guerreros, uno de ellos, era albino de aspecto delicado en su costado un enorme hueco dividía parte de su cuerpo y unos de sus brazos se encontraba mutilado tirado a sus pies, pese a que Brais sabía que aquel ser estaba muerto su cuerpo no mostraba signos de estar pudriéndose, pero sin duda en sus ojos violeta podía verse la sombra de la muerte, enfrente suyo estaba el otro ángel más grande y musculoso, su piel era igual de blanca que el otro, pero su cabello y alas eran rojas, este tenía una enorme lanza blanca en el corazón sus ojos apenas abiertos eran dorados y una sonrisa se dibujaba en su rostro, este tenía su pie izquierdo prácticamente cortado colgando flojo de lado, ambos seres estaban rodeados por cristales brillantes que alejaban la oscuridad y ahí Brais supo que la chica no era una bruja sino un receptáculo, ignorando su presencia la chica tomo la lanza del cuerpo del ángel rojo y con fuerza logro sacarla, esta al estar fuera con un destello se hizo más pequeña convirtiéndose en un anillo de cristal blanco resplandeciente.


—¿porque me seguiste?

Pregunto ella mirando de frente a Brais de modo desconfiado—pensé que eras una bruja, pero veo que eres un receptáculo, yo…solo quería ser tu aprendiz, pero ahora eso es imposible, aunque eso no te salva de que mi pueblo no intente llevarte a la hoguera…eso también me pasara muy pronto a mi…

—enserio, quiero ver que lo intenten…—respondió de modo siniestro, mirando con odio al ángel rojo para después sacar una daga de su capa y comenzar a apuñalar con tal odio que hizo estremecer a Brais

—¡maldito, juro que te matare cuando nos encontremos, esta vez sí será tu fin!!!


Rio hundida en la locura cuando sus ojos verdes repentinamente se volvieron violeta y dejaron abrupta mente de apuñalar al ángel rojo, ella girando hacia Brais con una encantadora sonrisa, como si no hubiera apuñalado como una loca a un cadáver, dijo: —perdón por mi comportamiento…— se excusó y tomando la mano de Brais lo llevo al inicio de la caverna subterránea, hasta la pequeña cascada sangrienta donde zambullo consigo a Brais arrastrándolo por un torbellino, Brais por aquel torrente casi se sintió morir y peor aun trago un poco de la asquerosa agua roja, hasta que al fin después de unos minutos salieron a la superficie, Brais apenas estaba limpiándose la cara cuando un grito conocido lo hizo fijar su vista alrededor y darse cuenta que estaban rodeados por cazadores por todos lados.


—¡pero miren lo que tenemos aquí…sabia que no eras humano hermanito!


Brais al escuchar aquellas palabras en tono burlón pero llenas de veneno supo que el día que tanto temía había llegado, su hermana mayor Aurea estaba a la orilla del rio apuntando una ballesta justo en su cabeza.

—puedo no ser humano, pero aun así sigo siendo tu hermano, recuerdas…nosotros somo familia…

—yo jamás seré familia de un mounstro como tú, desde que naciste tuve mis sospechas, pero padre no quiso matarte por lastima, espero que ahora vea su error y sea el mismo quien encienda el fuego, pero no soy tan mala hermana por lo que te quemaremos junto con tu amiga, ¿no es un consuelo?, al menos no morirás solo

Musito Aurea con tal frialdad que dejo a Brais con un dolor en el pecho pues siempre había sido muy unido con su hermana mayor, pero sabia que muy en el fondo que su hermana, aunque lo amara no dudaría en odiarlo y matarlo si supiera que no era humano.


—¡tú sabes que nunca le haría daño a nadie!


—¡piensas que me cree ese cuento!


Exclamo su hermana rompiendo su corazón y desesperanzado fijo su mirada a la chica buscando ayuda, después de todo ella era un receptáculo y se sabia que eran extremadamente fuertes, pero está levantando sus manos en son de paz se entregó sin protestar saliendo del lago, dejando a Brais desubicado—todo estará bien…confía en mi—fueron sus palabras dejando aun mas confuso al pobre chico entre lágrimas y desesperanza.


—el vendrá y así por fin terminare mi misión…


Susurro cuando Brais salió del lago y fue atado por los que antes fueron sus amigos y su familia, sin estar seguro si moriría.

1 de Julio de 2020 a las 05:23 0 Reporte Insertar Seguir historia
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