antonio-madrid1593222474 Antonio Madrid

Un joven científico (John) con una vida aburrida y opaca crecio como una persona que no recuerda mucho de su pasado y tampoco tiene tiempo para recordarlo ya que el, participa en un proyecto secreto del Gobierno de los Estados Unidos usando tecnología y energía extraña y, sobrenatural. Durante el proceso de pruebas en humanos ocurren muchos accidentes, los cuales hacen que John vea que este proyecto esta mal moralmente, y duda de su trabajo, así que piensa que el proyecto sera cancelado y se retiraría. Pero el mundo en el que vive, al Gobierno no le interesa correr riesgos y sacrificar unas cuantas vidas con tal de que obtengan sus ganancias y armas. John no puede seguir fingiendo que no pasa nada en esos laboratorios, entonces piensa en renunciar, pero es obligado a continuar, y esta vez sera supervisado por el mismiso jefe militar del proyecto, a quien el le tiene miedo y un cierto rencor hacia el. Su jefe lo trata de lo peor, y John cada vez mas se cansa de ser oprimido y casi que esclavizado. Durante las ultimas pruebas del misterioso proyecto, ocurren varios actos que hacen que la vida de John cambie, pero a la vez recuperara lo que una vez perdió hace mucho tiempo.


Ciencia ficción No para niños menores de 13.
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Red John

Tierra – 12/03/2010

Washington DC, USA.

-Los humanos siempre han querido controlar lo incontrolable, siempre han querido apoderarse de lo que no les corresponde, pero supongo que es así como yo fui creado, gracias al egocentrismo y maldad del hombre. – En medio de un proyecto secreto de la OSS (Organización de Seguridad Secreta), una organización que trabajaba con fines de defensa para el país y otros experimentos nucleares y biológicos. Así que Ejercito de los Estados Unidos junto a empresas multimillonarias, han empezado las primeras pruebas en humanos con sus mejores soldados, a quienes se les han hecho pruebas abrumadoras tanto físicas como mentales, para comprobar las teorías acerca de la compatibilidad de una supuesta fuente de energía biogenética encontrada hace ya varios años, y a causa de radioactividad ha causado temblores y apagones continuos en el Estado de Washington, y los cuales el Gobierno los disfraza inventando excusas sobre causas naturales, problemas eléctricos, que pronto todo se solucionara y aseguran que todo pasara, (como si el ser humano tuviera esa capacidad, ese poder de controlar lo que quisiera).

Han pasado casi dos semanas desde que los humanos pudimos estabilizar dicha energía, la cual se veía muy prometedora para usos militares y de curación, pero el Gobierno siempre se ha preocupado más por cuidar sus defensas militares, que la salud y bienestar de sus ciudadanos. El proyecto lo habían nombrado RE, pero a mí, me habían dado la oportunidad de nombrar a esa energía, había pensado en muchos nombres moderno, con estilo y hasta algo loco, pero, aunque me dieran la oportunidad de nombrarlo, todo tenía que ser y oírse a como los jefes les gustase, así que opte por R-E01, - (pero más bien, me obligaron a nombrarlo así, fue decepcionante). –La Cámara de pruebas estaba lista para recibir a los pacientes, era un experimento emocionante para mí y mis colegas de laboratorio, era un proyecto al que le habíamos puesto todo nuestro interés, todo nuestro tiempo, todo nuestro afán y todas nuestras energías para hacerlo funcionar. Nos habían prometido que este sería el descubrimiento más importante de la historia humana y que nosotros seriamos los genios y héroes que salvarían miles de vidas, - (que iluso fui).

-Mi madre siempre me dijo que yo cambiaría el mundo, que yo tenía el potencial necesario para hacer un cambio drástico que cambiaría la forma de pensar de las personas que me rodearan, (en ese momento no sabía a qué se refería, ¿cómo un niño de once años, podía cambiar el mundo?, sin apenas lograba que mi padre me hiciera caso cuando regresaba del trabajo, pero ahora que he crecido he meditado mucho en esas palabras). – Entraron los primeros sujetos de prueba, eran doce hombres que habían prestado su servicio al ejército, tanto naval como la fuerza aérea, y según sus registros, tenían de diez a quince años de experiencia en la fuerza militar, años desperdiciados aprendiendo a usar armas, años ejercitándose para obedecer órdenes de sujetos aún más viejos que han pasado por lo mismo, años sin tener ideas propias, o si quiera, un poco de imaginación en sus vidas - (parece un ciclo de vida que no tiene mucho sentido en mi opinión, tal vez por eso decepcionaba a mi padre constantemente). – Habíamos creado la manera de inyectar la sustancia de energía pura, - (en mi opinión llena de vida), - así que empezamos con el primer sujeto de prueba, un militar que tenía doce años de servicio y que tenía los mejores resultados en todas sus pruebas, creímos de inmediato que sería compatible con el R-E01. Al inicio todo parecía estable, -(pero a veces los más estables resultan un fracaso), - hasta que vimos que algo andaba mal, muy mal, porque luego de no más de ocho minutos, el cuerpo del militar colapso, todos sus órganos y músculos habían colapsado, no teníamos resultados correctos de su estado anatómico, era como si el R-E01 estuviera controlando el cuerpo del paciente a su antojo, -(como cuando un niño de cinco años juega con sus plastilinas y los moldea a como le parezca agradable), - no pudimos hacer mucho, solo podíamos ver como el pobre hombre de no más de treinta años de edad, era desgarrado, aplastado e incluso… desmembrado, era una escena que hasta la fecha no logro borrar de mi mente, -(y eso que soy alguien que no recuerda muchas cosas desde que era pequeño) - , no pudimos sacar el cuerpo de la cámara de pruebas hasta que lográramos extraer toda la sustancia de lo poco que quedaba del cuerpo del soldado Rushmore, -(ja! No puedo creer que solamente recuerde su apellido), - al terminar la completa extracción del R-E01, dieron la orden de sacar el cuerpo del joven militar que nunca supe si tenía familiares, - (o tan siquiera una novia) -, vi como tuvieron que usar palas y otras herramientas para limpiar la cámara, vi como unos pobres soldados sacaban a su ya ex-colega, a alguien que estaba de su lado. Vi como los generales degenerados y, altaneros, sentían falsas lastimas, y al darse la vuelta, reían y tomaban sus refinados cappuchinos, - (eran unos farsantes hipócritas, y si supiera más groserías también se las diría) -, era una escena que me hizo reflexionar sobre lo que estábamos haciendo, me preguntaba si estábamos haciendo lo correcto en sacrificar unas cuantas vidas para defender a otras vidas que nunca sabrán, quienes fueron estos sujetos.

Después de una hora de limpieza y, reinicios de computadoras carismas que se pagaban con los impuestos de todos los ciudadanos, pensé que el proyecto se iba a retrasar por unos meses más para poder estudiar la sustancia y todos sus componentes. Pero para sorpresa mía y de todos mis colegas, que estaban igual de confundidos y perturbados que yo, los líderes del proyecto habían dado la orden de continuar con las inyecciones a todos los sujetos de prueba. No lo podía creer, ¿en serio no habían sentido ni un poco de lastima por el soldado fallecido?, que tuvo una muerta trágica e inhumana, les importaba más descubrir cómo controlar rápidamente la sustancia - (pero en especial les importaba mas todo el poder y fama que ellos se llevarían por este descubrimiento genocida). – Decidí cargarme de valor para hablar sobre la cancelación temporal con mis superiores sobre el seguimiento de las pruebas, pero en un abrir y cerrar de ojos, las puertas del laboratorio se abrieron, y de ellas entrando estaba el siguiente sujeto de prueba, escoltado por los mismos soldados que habían limpiado los restos del cuerpo de su ex- camarada, - (fue algo incómodo ver como los jóvenes cadetes lo alagaban y charlaban con el sujeto que sabían, podía morir en la prueba), - pero al final la prueba se realizó con el militar que se miraba un poco más joven que el anterior, se realizaron los mismos procedimientos, se le agrego un poco más de anestesia, pero siempre pedían agregar la misma dosis de R-E01, normalmente los experimentos genéticos siempre habían sido mi pasión desde la secundaria, y me emocionaba la idea de crear vida a base de métodos científicos, pero nunca me había sentido tan culpable por lo que hacía en mi trabajo, tenía ganas de irme, y olvidar todo lo que vi y todo lo que sabía acerca del proyecto, pero no soy un mago para hacer esas cosas, solo era un simple científico al que le pagan bien por realizar experimentos secretos sin ser mencionado en la prensa o sin siquiera llevarme el crédito, - (la verdad nunca me gusto la atención), - pero era humano y uno siempre busca la atención de vez en cuando para sentir que eres alguien importante.

Pasaron un par de días desde que creímos dar por cancelado el proyecto, ya que habíamos matado a doce militares de entre veintisiete y treinta y cinco años de edad, eran vidas jóvenes, vidas que no nos pertenecían para nada, personas que tal vez murieron sin despedirse de sus familias, sin saber lo que en verdad les esperaba en esas cámaras de prueba, me sentí tan despreciable, sentí que todo había sido mi culpa. Supuse que mis superiores cancelarían el proyecto para siempre, pero al parecer, el ser humano no puede dejar ir algo por más fácil o difícil que sea, a veces eso es algo bueno, pero en ese caso, hablo más el ego que la perseverancia. El proyecto seguía en marcha, solo lo habían pausado por unos días mientras les daban el pésame a las familias de los militares, con las asquerosas mentiras de que fallecieron en batalla, por accidentes aéreos o peor aún, habían culpado a fugitivos de la ley por sus muertes - (las típicas mentiras que toda mi vida he oído, ya que nunca supe en verdad lo que le había pasado a mi padre luego de que se fuera de casa estando en servicio militar, fue difícil vivir con la duda de nunca saber si lo enorgullecí alguna vez), - En menos de dos semanas el proyecto RE se había reanudado, y mi jefe me había llamado una noche anterior para avisarme que tenía que presentarme en los laboratorios a primera hora mañana. No lo podía creer, ni siquiera pude descansar esa noche, ya que mi jefe nunca me había llamado personalmente desde que me había contratado, eso era algo que me tenía muy inquieto, mi conciencia no me dejaba pensar en alguna excusa válida para no ir a trabajar, pero ya era tarde, eran las seis de la mañana de un día que recuerdo era muy nublado. A mi puerta tocaron los agentes del gobierno que siempre me escoltaban hacia los laboratorios que más bien, parecían mi segunda casa, y cuando abrí no eran los mismos agentes del gobierno que siempre me escoltaban a mi segunda casa, me acomode los anteojos para estar seguro, y en serio que me lleve una sorpresa, estos eran mayores en apariencia, más robustos, más intimidantes, y de inmediato, sacaron sus placas de identificación de metal dorado pulidas recientemente, - (que por cierto ni siquiera alcance a leer sus nombres), - los salude y les pregunte ¿qué había pasado con los otros agentes?, se quedaron callados por un rato, - (que más bien parecía un minuto, un minuto muy incómodo y frio), - me respondieron que estaban fuera de servicio y que ya no trabajaban en este proyecto, - ( se escuchó con un tono tosco y súper ensayado), - ellos no me daban mucha confianza, pero, no tenía otra opción más que ir con ellos y, sin hacer más preguntas.

- La verdad es que mi casa no estaba tan lejos de los laboratorios en los que trabajaba, más bien yo podría caminar o ir en mi bicicleta guardada en el ático de la casa donde me alojaba y aun así, no me tardaría más de veinte minutos en llegar al trabajo, pero el gobierno siempre desconfía tanto de sus enemigos más lejanos como de los que trabajan para él, además, en los contratos nos aseguraban transporte, seguridad, vivienda, etc., típicos contratos de seguridad social que siempre me parecieron tramposos y beneficiosos solo para otras personas, pero al final, termine siendo uno más en la larga lista de manipulados por los millonarios. Me dejé guiar por los sermones de todos los que buscaban mis conocimientos, y solo me utilizaban para sus propios beneficios, conocía colegas del laboratorio que han sido maltratados en el trabajo, la verdad es que desde hace bastante tiempo que no me sentía cómodo en ese lugar, era un entorno deprimente y casi que esclavista.

Al llegar a la zona en donde estaban los laboratorios, los agentes, - (que parecían gorilas uniformados de negro), - me bajaron apresuradamente y me guiaron hasta las oficinas de mis superiores, - (la última vez que vine fue cuando me contrataron, eso fue hace tres años), - me hicieron esperar y yo solo asentaba con la cabeza a cuál quiere cosa que me decían. Estuve esperando afuera de esa oficina como por media hora, tuve mucho tiempo para pensar lo que me podrían decir, y también lo que yo les podría decir, tenía tantas dudas, tantos sentimientos encontrados, en toda mi vida nunca me había pasado por la mente como sería mi muerte, como sería la forma en que dejaría este mundo, me preguntaba si algún día podría volver a ver a mi familia, y si ellos estaría con migo en ese último suspiro, o moriría solo, como les paso a los pobres soldados que usamos de prueba para un experimento que tal vez no tendría ningún uso práctico, en verdad mi mente y mi… corazón, se sintieron solos en esa media hora de espera. Seguí esperando un poco más, pero al final digamos que no soy tan paciente. Así que me levanté de esos sofás de cuero negro y me dispuse abrir la puerta del general, pero en lo que mi cerebro reaccionaba para abrir esa puerta que rechinaba por falta de mantenimiento, una hermosa mujer que nunca había visto, pero por su reacción al ver yo si le parecía conocido, me tomo de las manos y sonrió de forma de alivio y dijo,

- ¡Al fin pude volver a verte¡, vaya que creciste, tienes que entrar rápido, el general Smith esta esperándote, - (pero poco a poco su sonrisa se desaparecía).

- Yo le respondí con una pregunta - ¿Quién eres tú? -, ella en voz baja me respondió

– ¿En serio no me reconoces?, soy Margaret, soy, soy tu…, soy la nueva secretaria del general Smith, y entra pronto, porque está impaciente, te están esperando desde hace tres minutos, - (¡ja!, ¿qué pasaría si esperaran como perro por su comida por media hora?).

– Le dije – muy bien, gracias, - (nunca fui bueno para conversar con chicas, pero creo que tampoco era el lugar ni el momento para hacerle cumplidos a la secretaria de mi amargado jefe).

- Por favor no te olvides de mí – dijo ella en voz baja mientras ponía su delicada mano en mi pecho.

- Sí, seguro que nos volveremos a ver Margaret yo trabajo aquí igual que tú, no te preocupes, mm con su permiso tengo que ir a ver a nuestro amargado jefe, - (no podía creer que tal vez le gustaba a esa bella mujer, que iluso fui), - cuando entre, note que habían cambiado la alfombra y habían pintado las paredes de gris y colocado nuevas libreras, que habían hace tres años, también habían instalado un sofisticado sistema de aire acondicionado, era una oficina grande pero muy deprimente y espeluznante, y por supuesto a un lado tenía su máquina para hacer cappuchinos, - (que bebida tan desagradable), - lo salude y me dijo

- ¡Johnson, hasta que al fin llega!, siéntese por amor de Dios – por lo poco que recuerdo, fue lo más cordial que me había dicho en todo el tiempo que tenia de conocerlo, pero de igual manera me parecía la peor persona para dirigir un proyecto científico, - (esta sociedad, siempre elegirá como líderes a los más grandes y fuertes, ósea a los más descerebrados y adinerados, que lastima), - rápidamente me senté, y todavía tuve que esperar a que el terminara de hacer su mugriento cappuchino para que me hablara cara a cara. Cuando al fin tuvo la decencia de hablarme de frente como se supone lo debería hacer un general honorable, simplemente me dijo que por que yo era tan caprichoso y quejumbroso, - (¡hijo se su…!), - con la poca paciencia y tolerancia que me quedaba le respondí - solamente trato de buscar la manera y el tiempo para estabilizar el R-E01 para que no afecte a sus portadores cada vez que entre en contacto con sus estructuras moleculares, nerviosas y musculares – terminando estaba de explicarle el por qué deberíamos clausurar el proyecto, cuando fui interrumpido por unas carcajadas roncas y golpes en su escritorio, y me dijo – eres un cobarde, eres un pobre donnadie que no tiene las bolas para hacer una simple tarea que se te diga, todas esas palabrerías que dices son puras excusas para abandonar el proyecto e irte a denunciar lo que estamos haciendo aquí, pues que cree Johnson, usted se quedara aquí hasta que yo le diga a usted y a su grupo de nerds que se larguen a otro país,

- Le replique – Espere, espere, ¿cómo que irnos a otro país?

– cállese - me respondió, lanzándome la taza con la que acababa de tomar su sucio cappuchino -, y si usted se atreve a dejarnos o a desaparecer del país por su cuenta, lo buscaremos y no tendremos la misma paciencia y misericordia que hemos tenido con usted desde hace tiempo, ¡ya!, lárguese de aquí, mi secretaria lo escoltara hasta la puerta, luego los agentes Parker y Williams lo llevaran hasta su puesto de trabajo, así que queda advertido Johnson, fuera de mi oficina.

Esa fue la charla más dura, desagradable y despiadada que haya tenido con una persona, pero al menos supe los apellidos de los agentes que me acompañaban. Al ver a la hermosa Margaret dirigiéndome hacia la salida, le pregunte

– ¿Cómo puede soportar a un hombre tan cruel y amargado que seguramente se morirá por tomar tanta cafeína? – Ella mirándome a los ojos con lágrimas en sus mejillas y el ceño fruncido me dijo

– ¡No puedo estar más tiempo aquí, por favor ayúdame a salir juntos de este horrible lugar!

– Yo estaba confundido, cuando la vi al llegar, pensé que era una secretaria inocente que solo había sido contratada por su linda sonrisa y sus buenas notas en la escuela, pero parecía estar traumada psicológicamente y un poco abusada, ella tomo mi mano derecha con fuerza, era como si quisiera que no la soltara y que no la dejara en esa oficina pintada de gris, voltee a ver si el general seguía en su escritorio, y si, ahí seguía, viendo con furia y celo como la espantada Margaret no me soltaba, le dije

– No podemos seguir parados en la puerta, por favor suélteme, o nos despedirán a los dos, - (en el fondo quería que me despidieran, quería ya no saber nada de ciencia y de proyectos secretos, es más quería hasta golpear al general Smith y llevarme a la chica conmigo, pero seamos realistas en ese momento no podía hacer nada) -, así que decidí soltar a la pobre Margaret y despedirme de ella y del arrugado general Smith. Cuando salí de esa oficina sentí que había cometido un error, tal vez si me la pude llevar conmigo, pero nunca he sido muy espontaneo que digamos, solo pude oír como la pobre Margaret le pedía perdón al general y se sonaba la nariz con un pañuelo, me sentí impotente, pensé otra vez en la frase que mi ingenua madre me había dicho hace ya dieciocho años, yo nunca sería capaz de hacer un cambio en este mundo, ¿cómo yo un pobre científico incapaz de tomar decisiones, podría hacer cambiar los pensamientos de las personas que me rodeaban?, creo que mi madre estaba algo loca, tal vez por eso me aleje de ella, tal vez por su culpa, yo también me he vuelto loco, no lo sé, ya no sé qué hacer, solo me queda seguir viviendo, -(si es que alguna vez he tenido una buena vida) -, solo me quedan mis conocimientos sobre la ciencia , -(si es que eso me sirviera de algo) -, creo que no me queda ya mucho, solo me queda ir con los agentes Parker y Williams y aguantar el resto del día. - (¡Ja!, lo más curioso de toda esta reunión es que al fin me recordé cual era mi apellido, con que mi nombre es Jonathan Johnson, ¿quién lo diría?).

Ya era medio día de un lunes, y pude ver la única ventana grande que había a mi lado izquierdo, como el cielo aún seguía nublado, que extraño que en plena primavera estuviera tan nublado, por supuesto que no era algo normal, pero al parecer yo era el único que lo notaba, ya que nadie más se detenía de lo que hacía para ver la naturaleza o tan siquiera voltear a ver el cielo nublado en primavera, era algo desconcertante saber que los humanos nos habíamos sumergido tanto en nuestros asuntos y problemas que nunca parábamos a reflexionar sobre nuestras vidas y el entorno en el que vivimos, era triste saber que el ser humano día con día daña a su entorno y nunca piensa en como poder mejorarlo para bien, -(sin duda alguna la sociedad se había vuelto totalmente egoísta y más gris que la oficina del general Smith) -, seguí trabajando en la nueva anestesia para los nuevos sujetos de prueba para que no sintieran tanto dolor, y había creado la manera de estimular al R-E01, al parecer dicha energía color rojo fuego, reaccionaba pacíficamente a los sonidos fuertes, como música Rock y ruidos fuertes, - (lo curiosos es que esa clase de música también me tranquilizaba), - significaba que su comportamiento no sería tan agresivo y violento a la hora de entrar en contacto con su huésped, -( lo malo es que lo tuve que comprobar como con seis ratones y una ardilla, solo sobrevivieron dos ratones y la vieja ardilla) -, así que estaba seguro que el R-E01 se adaptaría esta vez mejor a sus huéspedes que las últimas veces, pero de igual manera estaba dudoso y nervioso, no quería volver a sentirme culpable e incómodo de las acciones que estaba haciendo, y todo por complacer a los líderes altaneros y soberbios de este país, yo antes pensaba que mi trabajo era solucionar los problemas de la naturaleza y crear nueva y mejorada vida, -(creo que trate de jugar el rol de una especie de Dios, pero resulte ser igual de crédulo que cualquier ser humano que piensa que por tener la más mínima pisca de poder y conocimiento sobre la vida puede ser un Dios) -, pero solo resulte ser un esclavo de falsas promesas y contratos injustos que afectaron mi vida.

Había llegado la hora de probar la nueva forma de introducir al R-E01 al cuerpo humano, esta vez, logramos almacenar toda esa energía roja, en un dispositivo que se conectaría al cuerpo humano lo llamábamos el REcaptor, y así el portador podría tener un poco más de control sobre dicha energía, se veía muy prometedor, era una forma más práctica y tal vez menos riesgosa para el sujeto de prueba. Estaba todo listo para el procedimiento, los sistemas estaban listos, los protocolos para cualquier posible contingencia estaban listos, y el R-E01 estaba listo para conocer a su nuevo portador, - (o tal vez a su nueva víctima) -, eran ya las tres de la tarde, cuando todos los líderes del proyecto tanto militares como los millonarios que habían financiado todo este proyecto estaban en su observador a más, de ocho metros del suelo, eran como buitres arrugados y uniformados que veían como sus carnadas se movían, listos para cazar cualquier cosa que les guste y favorezca solo a ellos, - (yo me preguntaba, si usarían las mismas excusas y mentiras para los familiares de los próximos sujetos de prueba, quien sabe, tal vez se inventaron algo más creativo o quizás manden a otros soldados que no tendrán nada que ver con lo que paso, pero con tal de no ensuciarse las manos y perder su valioso tiempo mandaran a otras personas, me enferman todos ellos) -, vi cuando el general Smith recién llegaba al módulo de observación junto con sus colegas los buitres, y junto a él, iba entrando la hermosa Margaret, saludando y sonriéndole a todos los ahí presentes, claro que los demás la veían como unos degenerados, se murmuraban a sus espaldas y la veían de arriba hacia abajo como si fuera un especie de trofeo u objeto para entretenerse, eran unos verdaderos hipócritas ya que algunos de esos millonarios apoyaban campañas a favor de la mujer, eran unos doble cara.

Ninguno de ellos tenía rastro de moral o respeto, sentí algo de lastima por la pobre Margaret, que ella al igual que yo, habíamos aceptado estos trabajos por sermones y cumplidos que nos halagaban y nos hacían sentir importantes en este proyecto,- (pero la verdad es que todos ellos son como niños de siete años que se alegran por tener un nuevo juguete y cuidan ese juguete para mantenerlo intacto pero, a medida que crecen y ven otros juguetes mucho mejores, se olvidan que existimos y dejan de darnos importancia y al final nos usan sin importar si nos rompemos y nos desechan), - me pregunto ¿cómo habrá sido tener juguetes en la infancia, más bien me pregunto si, alguna vez tuve una buena infancia, no lo sé no recuerdo mucho.

Estaba dándole los últimos ajustes al REcaptor, cuando volví alzar la mirada hacia el grupo de cerdos que nos miraban desde ocho metros y medio de altura, solo para ver cómo le iba a la pobre Margaret allá arriba, - (y lo que vi, me desagrado por completo), - todos estaban manoseándola desde una oscura esquina en donde tenían sus cafeteras, Margaret tratando de alejarse de ellos y hasta dándoles empujones y pataleos, el primero en tratar de sobrepasarse con ella, era el hombre que había prometido a mis colegas, a ella y a mí, montañas de fama, dinero y un puesto importante en la sociedad, era nada más y nada menos que el mismísimo General Jonathan Smith, - (era desagradable que yo me llamara igual que él) -, mi pulso se había acelerado, mi respiración era cada vez más rápida y llena de resentimiento, mi reacción fue tan impulsiva que recuerdo ver a mi papa, golpeando a mi mama más de una vez, fue una explosión dentro de mi cabeza, ya no podía creer que yo estaba colaborando en un proyecto que sabía no podía ser nada bueno para la sociedad y que tal vez podría matar a muchas más personas inocentes, así que lo primero que hice fue escupir y gritar todo lo que tenía por dentro, y empecé a arrojar todo lo que estaba a mi alcance hacia su vidrio blindado y recién pulido, todos mis colegas estaban sorprendidos, todos los de seguridad me apuntaban con sus armas, y todos los altaneros me observaban con desprecio desde su pequeña caja de seguridad, y el general Smith se acercó al vidrio y acomodándose su saco y corbata me miro sonriente y fijamente hacia mi mano izquierda, era como cuando un buitre encuentra su carnada perfecta y esta decido en volar y atraparla.

Le grite - ¿Qué tanto mira viejo farsante? – el señalando mi mano me dijo por medio de un parlante

– Considérate afortunado, vaya que resultaste ser útil para algo después de todo.

– Yo no entendía lo que decía, hasta que vi a mi alrededor y todos me veían asustados pero fascinados, y cuando vi lo que me había pasado yo también me fascine, pero también me cubrió el temor, ya que el REcaptor se ¡había conectado a mí!, todo mi brazo izquierdo estaba rojo y resaltado, una fuerza recorría mis venas, me dolía pero a la vez, disfrutaba su dolor y energía, me hacía sentir capaz de hacer cualquier cosa, y tal vez por eso fui capaz de enfrentarme a todos los que me hacían de menos, era algo que en ese momento no comprendía del todo, pero eso no me impedía controlar la R-E01, sentía como ella me impulsaba pero yo la controlaba e incluso viceversa, era algo muy extraño, - (algo que hasta la fecha intento comprender) -, el general Smith dio la orden de no dispararme, que todos retrocedieran para que yo pudiera calmarme, pero la verdad no podía tranquilizarme, sabiendo que tenían a Margaret detrás de ellos quien sabe si con ropa o no, entonces le advertí que la dejase ir, al igual que a mí, el con su cara toda fruncida reclamo que yo ya no podía salir de aquí, que ahora era propiedad del gobierno. Lo primero que pensé fue que no sería esclavo ni un minuto más de ellos, le dije

– Yo poseo ahora el R-E01 y puedo hacer con él lo que yo quiera

- el, entonces se molestó al igual que todos los demás atrás de él, así que lo que hizo fue tomar del brazo a Margaret semi desnuda y ordeno que se la llevaran de la sala, yo de inmediato intente lanzarme a ellos pero había un vidrio de veinte centímetros de blindaje que se interponía entre ellos y mi furia del momento, así que, ordenaron dispararme tranquilizantes de inmediato, yo con toda la fuerza que había obtenido trate de defenderme de los disparos, y vaya que escape, ya que el R-E01 me había dado más que fuerza, tenía un incremento en mi función motora lo cual me daba velocidad y reflejos mejorados, escape de la sala de pruebas, y me dirigía en seguida a buscar a Margaret, pero mientras más tiempo pasaba con REcaptor pegado a mí, más energía iba acumulando, lo que incremento mi tamaño corporal un cuarenta por ciento, me sentía un gigante, y los corredores se me hacían más pequeños, el R-E01 me estaba modificando, al parecer, mi enojo era compatible con su estado inestable también, - (sé que no tiene mucho sentido pero, creo que era la única razón por la que no me mato, fue porque el sentía mi molestia hacia los que también lo habían aprisionado) -, corrí hacia la salida próxima, casi parto las puertas de metal, cada minuto era una sensación más fuerte de adrenalina, y vaya que me gustaba, pero lo único que pensaba era sacar a Margaret de este horrible lugar.

Me tomo un rato poder conseguir del todo el control del R-E01, pero logre que me escuchara, era como hablar con una persona, pero motivada solo por ira, y más ira, pero logre razonar con él, - (si ya sé que me refiero a él como una persona, pero así se sentía, era una especie de ser viviente) -, todo el que me veía tenía la orden de dispararme, yo no quería lastimar a nadie solo quería largarme de ese lugar, pero no tuve otra opción, al parecer el R-E01 tiene sus propios instintos también, así que me tuve que defender, de repente sentí como toda esa energía corría en mi brazo y me quemaba, y en cuanto sentí las balas golpeando mi cuerpo mis instintos se agudizaron, y sentí como una cantidad considerable de energía emergía de mi mano, al parecer el R-E01 tenía la capacidad de expulsar su propia energía a través del cuerpo de su anfitrión, - (ósea que ahora podía lanzar rayos de energía bio-radioactiva ardiente por mis dedos) -, eso fue sorprendente pero también peligroso, si no controlaba esa cantidad de energía que expulsaba, podía hacer explotar toda la base y eso provocaría una expansión explosiva alrededor de más de un kilómetro de distancia.

Llegue hasta la oficina del general Smith y sin pensarlo dos veces, destruí esa puerta, y entre con intenciones de golpear a todo aquel trajeado que se interponga en mi camino, cuando entre, lo primero que note era esa horrible alfombra y el espantoso color gris de las paredes, - (¿a quien rayos se le ocurre pintar su oficina de gris? -, y también note que no había nadie ahí, pero que tonto fui, ¿porque pensé que ella estaría aquí?, ahora ya no sabía en dónde buscar, solo me quedaba irme sin ella, pero sabía que me podía arrepentir otra vez si tomaba esa decisión, así que intente buscar en la computadora del general información sobre algún tipo de refugio o bunquer secreto, pero como podía hacerlo si mis manos estaban ardiendo por la radiación del R-E01 , me encontraba en una situación sin muchas posibilidades de éxito, luego escucho pasos de botas que se aproximaban a matarme o a intentar enjaularme, ya no sabía qué hacer si seguir matando para lograr mi liberación, o rendirme y que me enjaularan y experimentaran con migo ahora. Por mucho tiempo me habían llamado débil, cobarde, inútil e incluso un error de la naturaleza, pero por esta vez decidí ser alguien, quise hacer lo correcto, y eso fue… destruir toda la base, pero no convertirla en escombros, claro, - (si ya sé que se escucha muy loco y parece una idea realmente estúpida, pero tenía un haz bajo la manga) -, la ventaja de trabajar y vivir en laboratorios por más de tres años es que tienes acceso a toda la base de datos del lugar y saber todos sus secretos, escondites y atajos, yo tenía la capacidad para exponer a todo el país lo que estaban haciendo en este despiadado lugar. Los soldados llegaron y me dieron la advertencia de rendirme o morir, yo decidí vivir así que me rendí, me llevaron de vuelta hasta el laboratorio y ahí, se encontraban todos los millonarios enojados e indignados conmigo, se sentía tan bien darles un buen susto a la gente que piensa que puede intimidar a los más bajos, a eso le llamaba justicia, pero yo quería más de esa jugosa justicia, y algo me decía que la iba a obtener.

Cuando al fin terminaron de encadenarme y enjaularme, pensaron que estaba perdido, podía ver sus arrugados rostros que ya todo estaba controlado, sentí pena por ellos, porque por dentro mi fuerza se acumulaba, y la energía me hacía más radioactivo, nadie además de mí, conocía del todo la capacidad del R-E01, o como yo le digo en mi cabeza, Red Energy. Se me acerco el hombre al que tanto aborrecía, Smith estaba tan disgustado conmigo, se notaba su vena sobresaliendo al costado de su cabeza, y que su ojo derecho tenía un tick nervioso, en serio que estaba enojado, pero yo solo reía, y asentaba la cabeza con la intención de irritarlo más.

– Eres increíble Johnson – dijo con tono sarcástico – casi nos matas del susto, casi logras escapar, en serio casi me matas, pero lo que más me sorprende es que seas tan estúpido como para amenazarme a mí y a mis amigos por la vida de una mujer que apenas conoces, eres realmente increíble, gozare ver cómo te extirpan el REcaptor de tu frio cadáver.

– Yo solo quería cobrar mi pensión y largarme de aquí, no entiendo cuál es el problema después de todo la Red Energy ahora es mía.

- Espera, espera, la ¿qué cosa? – pregunto confundido y admirado.

– La Red Energy se ha fusionado conmigo y me ha elegido para poder portarlo en este mundo, así que tendrá que aprender a ¡vivir con eso señor Smith!

– Johnson te tengo malas noticias – me dijo con una sonrisa falsa - tu no escaparas de este lugar, tu morirás en este lugar al igual que la chica a la que intentaste salvar.

- Se llama Margaret- le replique con tono fuerte.

– Como sea, ni tu ni ella saldrán de este laboratorio, es más da por sentado que es tu culpa que ellas pagaran el precio también – el general Smith siempre había sido un cobarde, pero cuando amenazaba se oía muy convincente, - Tráiganlas – dijo Smith con una sonrisa de mejilla a mejilla.

Yo suponía que era Margaret, pero al oír que había más de una supuse que tal vez tenia a otra rehén, otra pobre alma quien han abusado y explotado. Entraron un grupo de soldados escoltando a dos mujeres, supe de inmediato que una de ellas era Margaret a quien ya le habían desgarrado casi toda la ropa, y la otra mujer parecía mayor, no la reconocí en ese momento. Las pusieron de rodillas frente a mí, y me amenazaron con liquidarlas si no me rendía del todo, - (sabían que yo podía liberarme de esas cadenas fácilmente) -, y les apuntaron a sus cabezas, y yo dije que me rendía, - (pero en realidad ya había formulado mi plan de escape), - pero ellos no habían obtenido la satisfacción que querían, así que me empezaron hablar acerca de quiénes eran esas dos mujeres y por qué resultaron ser tan importantes para mí y para el proyecto.

- ¿En serio no te acuerdas quienes son ellas? – pregunto Smith con cara de asombrado – Yo sabía que eras algo lento, brillante, pero lento.

No entendía lo que me decía solo tenía tres años de conocer a este sujeto y se oía como si me conociera de toda la vida.

- Johnson en serio me dices que ¿no conoces a estas mujeres?, - me volvió a preguntar esta vez aún más asombrado – no puedo creer que en serio hayas decidido olvidarnos de tu vida para siempre.

Cada vez que Smith hablaba y me preguntaba sobre ellas dos, mi enojo iba desapareciendo y en vez de enojo o furia, me cubría de confusiones, y angustias, sentía como perdía el control de la Red Energy, estaba empezando a destruirme por dentro, era algo doloroso, y para no poder perder el control tuve que pensar en cosas que me enojaran, pero era difícil, porque me enfocaba más en evitar que las asesinaran.

- O pobre iluso, enserio que me das lastima Johnson, en serio me das lastima, nunca pensé que tu madre tuviera la capacidad de hacerte olvidar todo. – dijo Smith mientras se reía junto con sus amigos los millonarios, - (no podía creer lo que me estaba diciendo). – Te presento a tu querida hermana Margaret y a tu madre Soreima, las dos brujas que te han hecho la vida imposible.

- ¡No le hagas caso! - Exclamaron las mujeres

– Ellas son las responsables de que tu vida sea tan patética y aburrida, ellas son las responsables de que no recuerdes nada de tu infancia.

- ¡No lo escuches por favor! ¡No le hagas caso Jon! – ellas seguían insistiendo, - (además me decían Jon, nadie me decía Jon desde que me gradué de la escuela de Medicina, pero ahora que lo pienso, no recuerdo mucho sobre si alguna vez asistí a una escuela, mi mente me estaba dando vueltas, y mi cuerpo se estaba quemando a causa de la Red Energy, no sabía si resistiría a su radiación, pero lo que más me estaba matando eran las palabras de Smith, y los gritos de esas mujeres que confundían mi cabeza).

- Johnson déjame contarte una historia – dijo Smith sentándose en una silla rodante, – veras Johnson, te contare una pequeña historia, yo era un donnadie que vivía en las calles sobreviviendo de hacer favores, y lustrando zapatos de los más ricos, pero un día, supe que estaban reclutando hombre valientes y temerarios que quisieran ser parte de algo importante y honorable, sin pensarlo dos veces me uní al ejército, tenía altas expectativas tanto de mí, como de la carrera que escogí, pensé que ser un soldado me haría alguien importante, alguien respetable, alguien honorable que resaltaría en esta sociedad, pero me di cuenta con los años que para ser alguien importante en el ejército tienes que hacer cosas despiadadas, como matar por tu país, participar en guerras que solo beneficiaran a los más poderosos y a los más pobres, y me di cuenta que mientras que los que hacemos el trabajo sucio somos olvidados, solo te dan una medalla de metal hechas de las armas o dientes de metal de los muertos en la guerra, solo para subirte el autoestima y tratan de hacerte olvidar los infiernos que tuviste que pasar para que los más regordetes puedan beber sus champan y digan al mundo que ellos colaboraron para conseguir la victoria. Este es un mundo cruel y corrupto, siempre lo ha sido, lleno de personas que no tiene que ensuciarse las manos para lograr lo que quieren, y tengo que admitir que por más retorcido que fuera ese estilo de vida, me pareció muy bien, creo que fue la envidia e hipocresía mía las que me motivaron para ser un rico regordete, así que seguí aguantando servir en el ejército por unos años más hasta obtener un rango alto, no fue fácil, tuve que matar discretamente a varios de los ancianos que ya tenían esos puestos, pero todo rindió frutos, además, ¿te imaginas vivir como el hombre más poderoso del mundo?, no tendrías que trabajar, no tendrías que participar en nada solo debes dar órdenes para que los demás cumplan tus deseos, de eso se trata el proyecto RE, crear un ejército de soldados mejorados, llenos de la energía biogenética que obtuvimos de la mezcla de varios componentes radioactivos que los enemigos de Estados Unidos me proporcionaron, y te preguntaras ¿cómo me hice amigo de los mayores multimillonarios del mundo?.

- Pues la verdad no, no me interesa para nada – le respondí con tono burlista.

- Pues veras resulta, que tu madre aquí presente, era la hija del mayor petrolero de toda Arabia, un tipo respetable, cordial y por supuesto muy rico, no solo por su negocio del petróleo sino porque el poseía una gran reserva de armas radioactivas, así que por medio de favores que debían mis amigos del Oriente, logre que falsificaran una entrada para yo, poder asistir a esa fiesta.

- Escucha Smith, apuesto que te gusta contar esta historia a todos tus nuevos amigos, pero por que no me mejor se calla, y terminamos con esto, créame que cada palabra que dice es como un clavo penetrando en las cabezas de todos los aquí reunidos, ¡ya vaya al grano quiere ¡

- Veo que en serio eres un bastardo insolente, ¿no quieres oír cuando maté a tu abuelo con su bastón favorito?, y luego de haberme casado con tu madre, tuve acceso a su depósito de armas radioactivas. Luego tuvimos a una hija, igual de hermosa que su madre, y un hijo que parecía retrasado, y que hasta la fecha sigue siendo un insolente y una muy manipulable persona.

- ¿Qué dijiste? – pregunte con un vacío en mi voz.

- Ah entonces si estabas prestando atención, veo que no eres tan insolente después de todo, veras Johnson, lamentablemente tu eres mi hijo, al igual que Margaret es tu hermana, al igual que está loca árabe, es tu loca madre, - (mi cuerpo estaba colapsando al igual que como les había pasado a los soldados, era cuestión de tiempo para que todo mi sistema nervioso se apagara).

- Haber, haber, no entiendo ¿Por qué no logro recordar a ninguno de ustedes?

- Fue por mí – grito la mujer que ahora era mi madre – Yo me entere, del monstruo que resulto ser este hombre, yo nunca lo ame, y cuando los tuve a usted dos, me dedique a protegerlos de él, y de los planes que él tenía con ustedes, por favor Jonathan, créeme hijo mío, yo si soy tu madre. – la voz de ella se me hacía cada vez más conocida.

- Dime, ¿porque no lo logro recordarte?, le pregunte mientras veía como mi piel se desgarraba, - (estaba perdiendo el control total de la Red Energy).

- Tuve que borrarte la memoria – dijo Soreima, mientras que Smith le apuntaba con un arma. – Era la única manera para protegerte.

- Vaya que hiciste un pésimo trabajo querida, – dijo Smith riéndose – dile a tu hijito como fue que le quitaste toda su memoria, y decías que yo era el monstruo.

- ¡Y lo eres ¡- grito enfurecida Soreima, secándose las lágrimas que tenía en sus mejillas – Tu abuelo, que Alha lo tengo en su paraíso, él me había heredado su más grande secreto, pero para obtenerlo tuve que escapar con ustedes hasta las costas de Marruecos, y ahí el conservaba su más grande hallazgo, él le decía, el Alma Roja, era energía pura, creada por accidente, pero tenía muchos usos prácticos para él y para la seguridad de su familia. Logre llegar hasta el escondite, pero no tenía mucho tiempo, estaban siguiéndome.

- ¿Porque te estaban persiguiendo?, grite desesperado por respuestas, mientras moría lentamente – deja de apuntarles con esa estúpida arma – grite a Smith, (solo vi cómo se reía).

- Me perseguían porque yo escapé de él, y de su perverso plan con nosotros, quería convertirnos en sus soldados, quería realizar experimentos con nosotros, yo siempre supe lo que el tramaba, desde esa noche, cuando vi como el mataba a mi padre.

- ¡Espera¡, ¿viste como mate a tu padre?, - exclamo sorprendido Smith – wow, ahora sí que me dejaste sorprendiste bruja.

- Si siempre lo supe, siempre supe que eras un sucio cerdo, siempre le ruego a Alha que te haga sufrir en el fuego del infierno, en el día de su juicio final. – dijo a gritos la que ahora empezaba a recordar era mi madre.

- Bruja, no entiendo lo que dices – dijo Smith, luego de golpearla.

- ¡No! - grite lleno de furia una vez más, la cual hizo que me desmayara, pero gracias a la Red Energy, aun podía oír todo lo que decían a mi alrededor.

- Cerdo, eres el mismiso diablo en la tierra – reclamo Margaret, quien se puso de pie – Me da asco saber que llevo tus genes dentro de mí por el resto de mi vida – siguió reclamando Margaret.

- Muy bien, ya perdí la paciencia, saquen a todos de aquí, lárguense ya, nos veremos el miércoles por la mañana, ya tengo todo lo que quería, llévense al grandulón rojo, debemos de extraerle todo de su cuerpo, pronto, pronto. – dijo Smith ordenando a gritos.

- Pobre ignorante – susurro mi madre golpeada - tú no sabes de lo que es capaz el Alma Roja, tu nunca podrás controlar este poder, que es más grande que tu dinero, tu ego y de tu corto entendimiento, el Alma Roja está destinado para la grandeza, para poder redimir este mundo, A lha fortalecerá al portador de dicho poder para que cambie este mundo y la forma en como las personas lo ven, el Alma Roja, solo es compatible con aquellas almas que han sufrido, y que, con ayuda de la furia y la razón, alcanzara un equilibrio perfecto. – (Cada vez oía el nombre Alha, mi corazón se llenaba de fortaleza, podía sentir como obtenía el control de tan magnifica fuerza).

- Cariño, en serio que eres hermosa, pero si sigues hablando, pintare mi oficina con tu sangre, ¿entendiste? - dijo Smith en tono amenazante.

- Por favor déjanos en paz, ya no quiero seguir aquí, ya no tolero verte – dijo mi hermana Margaret, a quien se le notaba que estaba sufriendo tanto por dentro como por fuera.

- No mi niña, me quedare contigo por unos días más, luego veré si consigo un buen precio por ti.

Entonces logre escuchar un grito ensordecedor que decía:

- ¡Yo invoqué el Alma Roja para que se apoderara del cuerpo y alma de mi hijo, yo hice que mi hijo se fusionará con el Alma Roja, yo hice que el fuera un templo para tal energía redentora!, - (esas palabras incendiaron mi alma, era como si un gran horno ardiendo cobraba vida, fue una gran sensación). – hasta que llegaste, e interrumpiste la fusión. No puedo creer que pensaste en apoderarte de un poder que nunca idas a controlar.

- ¡Aja ¡- exclamo Smith – entonces admites usar a un niño de once años para que se uniera con una energía inestable y totalmente radioactiva, tu sí que estas igual de loca que yo. Pero supongo que tengo que agradecerte, me habías entregado toda una fuente de energía pura, y lo mejor de todo, me diste a un niño totalmente manipulable, ya que tu dicha fusión, le había borrado sus primeros recuerdos, así que mi idea era usarlo como una especie de arma viviente, pero resultó ser un nerd debilucho, así que lo único que hice fue conservar al chico y enfocarlo en estudiar como manipular dicha energía, y no saben cuánto he deseado que llegara el día en deshacerme de ti.

Luego de escuchar todo, todo mi pasado, todo mi presente e incluso mi futuro, comprendí que yo estaba destinado a llevar una fuente de vida poderosa, r. Entonces una voz interior me hablo, me lleno de paz y calma

- “Jon, oye lo que te digo, tú has sido escogido, para llevar una pisca de mi poder, yo sé qué harás lo que correcto, ve, tu padre, Dios, te envía como su justiciero”.

Ahora comprendía todo, yo era, energía, era vida, era muerte, era poder, era furia, era razón, era anhelo, era un alma, era rojo, era la respuesta a un cambio, yo era Jonathan Johnson y mi destino es Salvar este Mundo.

- Bueno creo que la reunión familiar se acabó, los veré… bueno no sé si las volver a ver, pero fue lindo reunirnos – dijo burlista Smith – ya llévense esa cosa tengo una fuente de dinero que sacar de ahí.

- ¡No!, suéltanos por favor, deja ir a Jonathan, dejamos en paz – grito Margaret.

- Yo que tú lo pensaría dos veces Smith, no soy ninguna escoria, soy tu perdición, soy Red Energy, y ruega a Alha por tu pobre y condenada alma – exclame mientras me llenaba de furia y aceptaba toda la fuerza del Alma Roja.

Mi cuerpo tuvo un cambio drástico, sentía como la fuerza regresaba a mí y me transformaba, vi como mi cuerpo se incrementaba totalmente, y debido a la radioactividad de tan grande poder, mis extremidades se multiplicaron, mi visión se multiplico, y mi piel se tornó roja, como el fuego que ardía en mi ser, me convertí en un titán destinado a repartir justicia en este mundo.

- ¡Pero que es esa cosa! – exclamo Smith – ¡disparen!, ¡disparen con todo lo que tengan! – Smith se llenó del mismo miedo que por muchos años tenía guardado.

Mi fuerza hizo que convirtiera en pedacitos, la jaula que me contenía, y las cadenas nos eran más que escombros, y con un salto, provoque un temblor en todo el laboratorio, mi velocidad y resistencia anatómica se agudizaron, mis sentidos se dispararon y podía percibir desde la más mínima pelusa moverse, hasta oír un avión volar a miles de metros, lo primero que hice fue gritar, y alejar a las dos mujeres que me habían hecho despertar y llevármelas lo más lejos posible. No me costó nada romper el techo del lugar y salir disparado del lugar era como si pudiera volar, una vez aterricé, las puse en el suelo, y dije:

- Gracias, muchas gracias por renunciar a mí y por tratar de protegerme – exclame con una carga de adrenalina rodeándome – ya regreso.

- Gracias Jon, por acordarte de nosotras – dijo llorando Margaret.

Me aleje, y regrese al lugar en donde había desperdiciado mi tiempo y mis ganas de vivir, fue tan potente la energía que descargue que había dejado rastros de radiación y de calor, empecé a buscar a todos los millonarios del lugar, uno por uno los iba cazando, tuve que destruir todo el lugar, para conseguir mi objetivo, logre sacar a la mayoría de mis colegas que estaban siendo esclavizados. Luego de un rato termine en donde todo había empezado, la oficina del general Jonathan Smith, destruí las paredes grises, queme la alfombra y por supuesto desintegre la máquina de cappuchinos. Pude ver por la ventana del lugar, como el general corría hacia su helicóptero, huyendo como un buitre al ver al león acercarse, sin pensarlo salte desde la oficina, calculando aterrizar encima de él.

El helicóptero estaba despegando, listo para irse del lugar, pero no logre alcanzarlo, fue una sensación nuevamente de impotencia, ¿cómo es que con este poder no podía alcanzar un helicóptero?

- ¡Creo que esta será una despedida temporal hijo mío!, pero te aseguro que nos volveremos a ver, tal vez no pronto, tal vez en mucho tiempo, tal vez en el infierno, pero de que nos veremos, eso si te lo aseguro, adiós, inútil. – (alcance a ver que tenía una taza en sus manos, no puede ser que estuviera tomando su mugriento cappuchino).

- (Eso fue la llave que encendió el motor), así que volví a tomar impulso, y decidido a no dejar ir a un monstruo como Smith, salte, y fue tanta la fuerza, que deje un cráter en el suelo y al llegar al cielo vi nuevamente a los ojos a mi antiguo jefe, y grite en medio de sus disparos de ametralladoras:

- ¡Alha es mi Padre, y yo su justiciero! - y lanzando rayos de energía pura por mis ahora cuatro ojos, convertí a Smith y a su alma, en cenizas.

-Los humanos siempre han querido controlar lo incontrolable, siempre han querido apoderarse de lo que no les corresponde, pero supongo que es así como yo fui creado, gracias al egocentrismo y maldad del hombre, pero fui redimido por la verdad, el amor y la razón, y estoy agradecido con mi hermosa madre y mi adorable hermana quienes, a causa de los maltratos físicos que habían recibido desde hace dieciochos años ellas…, fallecieron, - (me duele no haber podido pasar con ellas más tiempo), - pero antes de que partieran a los brazos de Alha, me habían guiado por el camino del equilibrio perfecto, y hacia una iluminación que nunca pude haber visto por las paredes grises que me rodeaban. Y si, aún tengo muchas dudas acerca de este nuevo poder, y aun desconozco su máximo potencial, pero se, que puedo llegar a descubrirlo con paciencia, pero lo que más me tiene confundido aun es ¿porque me llamo Johnson? Supongo que tendré que investigar. Ahora tendré que vivir con mi nuevo cuerpo, así que tendré que aprender a mantenerlo y a cuidarlo como se debe, pero sobre todo saber usarlo para repartir justicia y seguridad a este mundo. Ya no me esfuerzo en ver lo malo del mundo, ahora trato de ver con cuatro ojos nuevos, lo bueno del entorno que me rodea, pero también me dedicare a exterminar lo malo de este mundo con mis nuevos cuatro brazos súper musculosos, jajá, la verdad es que espero encontrar personas que vean mi nueva perspectiva del mundo, y espero poder trabajar junto a ellos para hacer de este, un Universo Mejor.¿

27 de Junio de 2020 a las 02:52 0 Reporte Insertar Seguir historia
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