anghy-patricia Anghy Patricia

No subestimes tus sueños, puede ser que en la mayoría de ocasiones sean algo de cero importancia y no pasan más allá de ser solo eso, un sueño; pero muchos pueden ayudarte, pueden recordarte algo que necesites e incluso... cambiarte la vida.


Ciencia ficción Todo público.
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Sueños

Estoy soñando, y es algo extraño pues nunca antes en mis sueños había sentido que fuese tan real, que estuviera en un lugar tan viva como lo hago en este momento; resulta que estoy sentada en una silla extraña, con apariencia metálica pero es muy cómoda, hay un volante frente a mí, esto es algo así como una nave espacial ya que tiene esa apariencia alrededor mío y en definitiva, justo al frente, de una espectacular belleza está el planeta Tierra, es lo más hermoso que mis ojos hayan visto jamás.

Al hacer el ademán de levantarme automáticamente el cinturón de seguridad se desprende solo de mi cuerpo, tiene aspecto de un arnés de esos en X que te ponen para saltar en bungee. Voy al frente y pongo mis manos sobre el cristal, en verdad que su hermosura es excepcional. De repente una voz diciéndome "comandante estamos a veinticuatro horas del planeta tierra, esperamos sus órdenes", eso me desubica completamente.

Veo hacia atrás y en verdad no parece una nave tan grande, es una cosa ovalada con apenas tres asientos y un cuarto atrás supongo, ya que hay una puerta, el puesto del frente de donde me levanté y los otros dos detrás uno por cada lado con un hombre cada uno esperando lo que parecía una orden de su comandante, de... de mí. Me observo las manos y lo que puedo de mi cuerpo, descubriendo que estoy en un hombre, o mejor, soy uno; les respondo con una pregunta en realidad solo porque querer saber cómo es esta voz "mis órdenes?"

Estos se miraron y uno con temor habló "señor, nuevamente alguna entidad está en usted, por favor despierte. Despierte comandante Áx..." es lo último que puedo recordar como hombre en ese sueño tan extraño. Al parecer Áx y yo les hicimos caso a sus soldados al tiempo porque me despierto, pero ese sueño me acompaña todo el día dando vueltas en mi cabeza, cuando me ducho, al desayunar, y en mi trabajo que me dedico a cuidar perros durante el día para estudiar en la noche, les cuento mi sueño a los canes.

Mi siguiente sueño es muy corto y más extraño aún pues voy corriendo como loca por una selva sé que estoy soñando, quiero despertar pero una voz me grita que no puedo hacerlo, que debo continuar y salvar a Pabu (que no tengo la mínima idea de que o quien pueda ser) que no puedo despertar. Pero mi impotencia y las lágrimas salen de mi hasta despertarme, mi reloj de pared da las dos de la madrugada apenas y yo, aquí completamente sudada y llorando.

Voy al baño y mientras me ducho solo recuerdo la voz que me pedía no rendirme, era tan similar a la del comandante del sueño anterior; tengo que pasarlo por alto, me tomaré un café e iré a dormir. Esta vez despierto sobre las nueve y... MALDICIÓN LOS PERROS. Corro a poner un sándwich de prisa y el café a calentar mientras me arreglo pero el celular timbra en algún lugar de la habitación y debajo de la cama lo encuentro.

-Bueno?... Eres tú, que buen susto me diste... no, si, solo es que no vi quien era antes de responder y pensé que era algún vecino... la cita?... Oh si claro que te acompaño... obvio no se me había olvidado como se te ocurre... si, ajá, ya casi estoy lista... si... acá te espero... adiós

Se me había olvidado!!! Claro, por eso no puse la alarma y desperté tarde, acompañaré a mi prima hasta la universidad para la entrevista de admisión y aprovecho para dejar algunos reportes míos. Por eso cancelé mi día laboral de hoy. Termino de arreglarme justo finalizando el desayuno, y el timbre del apartamento me indica que mi prima ya llegó.

Le ofrezco algo para comer pero ella no acepta, que ya había desayunado en su casa; tomamos nuestros bolsos y salimos. Yo estudio las ciencias del universo, acerca de planetas, estrellas y todo eso, mientras mi prima se le da bien la psicología y por ello es a lo que se quiere dedicar. Recuerdo mis sueños y en verdad creo que sería bueno una opinión de alguien con experiencia o visión como la de ella.

-Oye, has tenido por casualidad sueños raros?

-Cómo raros? Hay muchas cosas que pueden ser diferentes para algunas personas- dice ella como si nada mientras camina extrañamente de lado para que el viento no haga desastres en su cabello

-Sí, es cierto. Pero yo digo de esos del tipo que son casi que reales, los sientes muy vividos, y te hablan en el sueño

-Oh... realmente no, no me ha pasado

Decido terminar la conversación ahí, está tan concentrada en su peinado y nerviosa por la entrevista que puedo apostar no me está prestando atención. El día pasa sin algún otro evento digno de mención, entregué mis trabajos y a mi prima quedaron en darle respuesta la próxima semana y aunque no me parece mala idea su invitación de ir almorzar con ella y pasar la tarde, prefiero darme literalmente el resto del día libre, me lo merezco ya.

Al llegar a casa cierro la puerta con seguro, boto las llaves donde sea que caigan junto con el morral, mis zapatos y... prácticamente todo. Me dispongo a cocinar al almuerzo pero un fuerte dolor de cabeza me ataca y escucho una voz en ella "Marion debes ayudar a Pabu". Esa frase me martillea como tres veces más y solo puedo alcanzar el sofá antes de desmayarme con una última frase más "mantén a Pabu a salvo mientras los encontramos".

Despierto, si se le puede llamar a eso despertar, en medio de una selva en camiseta, Jean y botas de escalar; observo el lugar y vuelvo a saber que estoy soñando pero este, más que los otros es demasiado real. Siento de repente como un lazo golpea mis pies y me enredan apretando hasta hacerme caer, una señora aparece de entre la hierba apuntándome con un arma

-Comandante que bueno tenerlos aquí al fin, entréguenos al heredero y nada pasará

Esta señora está demente? Está hablando conmigo? De qué heredero habla? Y, por qué me llama comandante? No puede ser, comienzo a tocarme y veo mis manos pero no, yo no he cambiado como en el sueño anterior. Entonces por qué me llama comandante?

-Disculpe señora, no sé de qué me está hablando yo no conozco ningún heredero de nada ni mucho menos soy comandante de algo. Solo cuido perros y estudio...

-Qué?- la cara de esa señora extraña se descompone en furia y deja de apuntarme -Quién demonios eres tú y qué haces aquí en medio de la selva?

-Soy Marion ya se lo dije, cuido perros y estudio. No tengo la menor idea de porque mi sueño me trajo a una selva con alguien que no tengo la menor idea quien es y me apunta con un arma- digo con mal genio pero tan extrañada como ella

-Suéltenla- ordena la mujer -jovencita soy la sargento de la EOM en la tierra... Entidades Ocultas del Mundo. Y no, no estás soñando, esto es muy real

Apenas me sueltan, me pongo de pie y veo como en segundos, sin darme cuenta hay como diez hombres con trajes elegante pero completamente verde, de un verde tan oscuro que por poco creo que era negro, estaban cinco a cada lado de la mujer incluyendo el que me soltó. Entidades ocultas del mundo? Qué carajos es eso? Que sueño tan extraño es este.

-Ben, acompaña a la señorita a la carretera más próxima por favor. Y tú niña, sigue el camino a cualquier dirección, te llevará a alguna aldea o algo así. No sé qué hacías aquí así que si intentas engañarme no te irá nada bien... llévala

Y esta señora es loca, cree que yo le estoy escondiendo algo, el tipo me señala con la mano que avancemos y yo lo sigo, apenas dejamos la mirada extraña de esa vieja loca le pregunto al sujeto qué pasa pero él sólo meneó en negación su cabeza y siguió avanzando delante de mí. La voz volvió a mí, esta vez más suave, entendible como si tuviera uno de esos auriculares que usan los detectives para comunicarse.

"Marion, ten mucho cuidado con ese hombre, si intentas algo es capaz de asesinarte" instintivamente quise responderle hablando con mis pensamientos "quién eres tú? El mismo que me ha estado hablando estas noches? Eres el comandante que ellos quieren?" "Así es, soy el comandante Áx del planeta Kepler-C. Pero te explicaré todo luego, ahora si me das tu consentimiento de usar tu cuerpo podré ayudarte a escapar ellos" "mi... mi cuerpo?" "solo si me lo permites" "está bien"

Un leve mareo me hace apoyarme en un árbol y pedirle al hombre que espere un poco, este se detiene y acerca ofreciéndome su mano para ayudar, y yo solo observo; mi brazo se estira a una velocidad increíble golpeando al sujeto en su mandíbula, y este me devuelve el golpe pero con patada hacia mi abdomen, lo esquivo y da contra el árbol que me había apoyado segundos antes, entonces con mi codo golpeo su rodilla haciéndolo caer y antes de que intente algo más tomo un tronco del suelo y se lo planto en la cabeza cayendo de forma inmediata, probablemente muerto... con tremendo golpe.

Mis manos son supremamente ágiles, el canguro que el hombre cargaba en su pierna pasa a la mía, cargaba un móvil que mis manos estrellan contra una piedra y parten las tarjetas SIM y USB. Intento cargar el bolso que él llevaba a cuestas pero es demasiado pesado para mi entonces lo abro para observar qué me puede ser útil pero un ruido me despista.

Dos hombres más de traje verde vienen a todo prisa tras de mí, así que solo tomo un par de botellas de agua y salgo corriendo, pasé por lo que dejó de ser selva espesa, monte y me adentro a un bosque; mis piernas no dan más y estoy a punto de caer pero Áx vuelve a mi mente "por favor resiste, ya casi llegamos y estarás a salvo, si caes y te desmayas despertarás en donde estabas. Por favor, un poco más" su suplica es preocupada, me conmueve que necesite de mí y tengo que obligar mi cuerpo que aguante.

Estoy tan agotada ya que por más esfuerzo que haga solo estoy trotando, con los hombres de verde muy cerca de mí, escucho un estruendo y miro mi lado, uno de los lazos que habían atrapado antes mis pies estaba envuelto en un árbol, querían cazarme; miro para atrás y mi pie tropieza con una piedra haciéndome rodar colina abajo, chocando con prácticamente todos los árboles y rocas que hay hasta parar en lo plano.

Lo siguiente es un dolor intenso por todo mi cuerpo, como puedo me miro y estoy tirada en el suelo con los brazos llenos de cortes y sangre, me coloco una mano en la cabeza y justo ahí, el dolor que siento, parece que es porque me la abrí. Mi cuerpo vuelve a ser control de Áx, pero con mi voz suplica a una cueva que no he visto cerca de mí donde las enredaderas cubren la entrada...

-Soy Áx, por favor mi señora permíteme el ingreso, los hombres de la EOM están muy cerca ya y quisieron asesinar este cuerpo que tomé prestado

Todo pasa muy rápido, veo como por lo alto de la colina aparecen los tipos de verde y en segundos unos silbidos pasan sobre mí y ellos caen al suelo. Áx agradece a su señora y pide no me dejen ir. Siento que me están cargando pero no veo nada más que unas manos llevando mi camilla y todo cubierto de negro. No veo nada pero según mi oído, al ingresar a la cueva fueron pocos pasos en lodo, como dos minutos en agua y otros dos en empedrado hasta que nos detenemos.

Un par de manos por lado y lado me ponen de pie y la imagen frente a mi es sorprendente, efectivamente estaba parada en un millar de piedras pequeñitas de esas que con solo caminar se rozan y suenan, habían cuatro mujeres dando a luz sobre unas hojas enormes apiladas haciendo de... cama, es lo lógico. Pero las veo con las piernas completamente abiertas y gimiendo del dolor para parir. Ya he pasado mucho por estos días y ahora si siento como me desmayo.

Pensé que despertaría en mi sillón, en mi apartamento, pero no es así; estoy sentada nuevamente en la nave espacial que se encuentra fuera de la tierra y sé que entonces le habían obedecido al comandante y "no me dejaron ir".

25 de Junio de 2020 a las 00:52 0 Reporte Insertar Seguir historia
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