bufonloco Ramiro Álvarez

El mundo gira y las relaciones vienen y van, aunque algunas dejan una huella que queda marcada para siempre.


Drama Sólo para mayores de 18.

#dolor #amor #romance
3
1.5mil VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

Llegó con la lluvia - I

La clásica historia. Un oscuro antro en los suburbios que vivió épocas mejores. Paredes cubiertas de grafitis que ocultan grafitis. Una destartalada placa con las letras medio borradas que dejan intuir de qué tipo de local se trata: "J. Detective Privado".


El interior huele a humedad. A la humedad que cubre la agrietada pintura y la tiñe de malsano y mohoso verdor. Una decaída planta de interior intenta dar ambiente a las desgastadas sillas de madera con tapicería pasada de moda que hacen las veces de improvisada sala de espera que jamás hizo méritos para ganarse ese miserable título. La poca luz de la sala la aportan los perezosos rayos de sol otoñal que se infiltran por los huecos entre lamas de aluminio de un “store” a medio subir.


J. está en la habitación adyacente envuelto en las tenues sombras que proyectan los incontables archivadores de informes de casos ya olvidados que descolocados adornan las esquinas. Pies sobre la mesa. En la comisura de sus labios un cigarrillo con un centímetro de ceniza luchando encarnizadamente con las leyes de la gravedad emite un finísimo hilo de humo que forma una etérea neblina. En un perchero cercano a la puerta descansa una roída gabardina coronada con un sombrero gris de aspecto anticuado. Suena en la radio el murmullo de una emisora de rock ochentero en exclusiva para su único oyente.


A J. no le importa nada. Se concentra en el Sudoku difícil de un diario de hace dos días. Frunce el ceño haciendo sus cábalas numéricas haciendo que las arrugas se le marquen como surcos en la tierra. La edad empezaba a hacerle mella, pero cuando parabas a observarlo podías deducir que en su juventud había sido un hombre muy atractivo.


Alto, de algo más de metro ochenta. Ojos claros de un color indeterminado situado entre el azul cielo y gris plata. Mandíbula prominente abrigada con barba de tres o cuatro días. El rostro salpicado con alguna cicatriz de reyertas de juventud. Con pelo abundante y castaño claro con corte de galán de manual sacado de alguna película de los años cincuenta solo que treinta años desfasado.


Deducciones al fin de al cabo, ya que en realidad se trataba de un hombre hueco y roto por dentro. Al menos desde que hacía un año perdió a la que pensaba podría ser la mujer de su vida. Clásica equivocación por la ceguera de una explosión de pasión que llegó como se marchó, de forma totalmente casual e imprevista.

19 de Junio de 2020 a las 07:54 2 Reporte Insertar Seguir historia
7
Leer el siguiente capítulo Llegó con la lluvia - II

Comenta algo

Publica!
Roberto R. Roberto R.
Muy bien!

  • Ramiro Álvarez Ramiro Álvarez
    ¡Gracias por comentar! Me alegro que te gustase este relatillo. ¡Nos leemos! 1 week ago
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 4 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión