maripino María del Pino Gil Rodríguez

Un señor ve con paciencia como se acerca la muerte, silenciosa, traicionera..., queriendo quitarle lo más valioso de su vida...


Cuento Todo público.

#hogar #familia #NIETO #abuelo
Cuento corto
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LOS ABUELOS

Sentado en su mecedora, aspirando el humo de un puro, y con la mirada fija en su jardín, recordaba el anciano, el niño que fue en épocas pasadas cuando su madre y sus ocho hermanos llenaban la mesa del jardín para almorzar bajo la sombra de la parra. Su padre había muerto joven, ya que enfermó del pulmón. Recordaba el aroma del café a media tarde, el pan recién horneado, los jazmines, el romero…

Una lágrima se escapó de su ojo derecho e inició una carrera hasta el cuello, luego otra y otra; parecía un río que desembocaba justo dónde empezaba su camisa. Volvió a aspirar el humo, pero esta vez, se ahogó y empezó a toser con fuerza. Los ojos crecieron de tal forma que parecieron salirse de sus órbitas.

La anciana esposa, que lo llevaba observando un buen rato, se acercó a él para limpiarle las lágrimas con sus propias manos, arrugadas y con las típicas manchas de la edad y le dijo: “¡Ya estás otra vez con tus recuerdos de la infancia! No sufras amor mío, que ya cada vez nos queda menos para reunirnos todos de nuevo. Tú sabes que siempre se echa de menos a alguien. Ahora tenemos que disfrutar de nuestros hijos y de nuestros nietos, porque cuando cruzamos al otro lado, ya no podremos verlos más o, por lo menos, tocarlos o besarlos. ¡Anímate Marcelo, que ahí vienen tus nietos!”

En ese momento, entraron en la estancia tres críos con pelotas en sus manos sucias y el pelo alborotado. “¡¡¡Hola abuelo!!!, gritaron los incansables niños, mientras se abalanzaban sobre el anciano para estamparle un beso en su mejilla gordita y sonrosada. El abuelito levantó la mano en la que mantenía el puro para entregárselo a su esposa y luego, abrió sus brazos, para colmar de cariño a esos niños que alimentaban su alma con el amor inocente de la infancia.

Al día siguiente y al otro…, se repitió la historia tan triste del viejito, que se va despidiendo lentamente, pero que al llegar los nietos, le pide a sus ancestros con el pensamiento: “Necesito un día más para gozar de mis nietos…”

“¡Que importante son los nietos en la vida de los abuelos!” Los niños alimentan sus ganas de vivir, y ellos les pagan con su amor, su sabiduría y su tiempo…

16 de Junio de 2020 a las 07:49 2 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

Conoce al autor

María del Pino Gil Rodríguez María del Pino Gil Rodríguez, nacida en Gran Canaria. Estudié Técnico de empresas y actividades turísticas (TEAT), luego estudié oposiciones para la Administración Local y aquí es dónde trabajo. Siempre he sido apasionada de los libros, y me encanta crear historias que hagan soñar a la gente. El Realismo mágico parece que siempre se ha estado cruzando en mi camino y así lo reflejo en la mayoría de las cosas que escribo.

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Gabriel Gutierrez Gabriel Gutierrez
Me gusto el cuento corto, pero dice una gran verdad disfrutar de los nietos en los años dorados
June 17, 2020, 01:24

~

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