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Bluur Emerson


Esta institución psiquiátrica fue creada a los inicios de los años 60's, gracias a aportaciones millonarias y el manejo a cargo de una familia adinerada. Una muerte no silenciada desencadenara múltiples hechos los cuales podrían desatar grandes persecuciones, no sólo a los únicos cuatro individuos involucrados en el juego. ¿Se podrá mantener el secreto entre las paredes del hospital? ¿En cuales manos caerá la preciada información y la importante decisión? Aunque se dedique por completo al bienestar de la humanidad ¿No podrá tener tan dicho paraíso un poco de maldad en su interior? *Historia también en Wattpad*


Suspenso/Misterio Sólo para mayores de 18.

#383 #245 #301 #juvenil #drama #detectives #homicidio #psicologia
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¿Comienzo?

¿Nunca se han preguntado qué es lo que piensas cuando ves al cielo y solo tienes un fondo blanco dándote la bienvenida? ¿Que piensas cuando lo ves? Cuando estas boca arriba acostado en cualquier sitio mientras te imaginas ver el cielo estrellado o cualquier amanecer y tu vista no traspasa ese fondo sin sentido que sin evitarlo te hace pensar sobre cualquier cosa... deliras.


Sus ojos anhelantes recorrían cada centímetro de blancura, jurando, que aunque los milagros existan, no hay ni una mancha nueva en eso que tenía por cielo.


Inhala todo el aire que puede en sus pulmones y exhala exageradamente tratando de purificarse.


-Buenos días- la rejilla se abre y la delgada línea de luz corta la oscuridad- Veo que ya estas despierta, que bueno. Espero que también vestida- La puerta se abre completamente y todo se vuelve luz, opacando la negrura- Tomate estas y las demás cuando desayunes. Cinco minutos.


La palma de la chica se extiende hacia la mujer. Seguido, las píldoras son depositadas en su mano temblorosa. Intoxicando su ser, ahogando su garganta con ellas. Su inestable cuerpo deambulo por los pasillos derretidos sin color, con suelo radiante cual diamante y entradas en todos lados...era asfixiante. Números por nombre y sonidos arrulladores. No eran pisadas las que ella daba, arrastraba sus pies como siempre admirando el panorama desde la primera vez que entro aquí.


Seguía al ángel que tenia por delante, blanco impecable igual que su cielo solo que a diferencia, ellos si tenían manchas nuevas.


Al final del camino sus escolta le dijo

-Te están esperando en la sala, por favor se amable.


Ella asintió recordando los últimos encuentros, abre la puerta permitiendo arrastrar su débil cuerpo hacia dentro, sin despejar su vista del suelo sabía que todo estaba como lo recodaba, la luz débil parpadeante, las ventanas mugrientas, cubiertas y su cita apremiante esperando a que tomara asiento.


-Buenos días-sonríe el investigador. Su compañero se enfrasca en ordenar los documentos sin cruzar mirada con la chica frente el- Me imagino que ya sabes mi motivo de llegada, como siempre.


Ante la escasa luz parpadeante se puede percibir la sonrisa modesta de el.


-¿Has pensado en lo que hablamos?


Un suspiro es su única respuesta ¿Eso valía la pena? Se preguntó la chica.


-Tomare eso como un si. Escucha, el investigador Stevens estará conmigo en tu casó, está aquí por otros motivos pero nos relaciona el mismo hecho, la misma persona ósea tu. El fue contratado por la familia Lutheford ¿Recuerdas?


-Señorita es necesario obtener opinión de usted.- toma palabra por fin Stevens exasperado ante el silencio de su nuevo caso.


-¿Cuanto me queda?- los dos hombres quedaron impresionados al ver que consiguieron sacar tres palabras de la chica, su mirada estaba perdida posándose entre ellos dos.


Mark Stevens se quedo inmerso de confusión observando a su ahora nuevo colega Fred Thompson. Stevens es el cuarto en tomar este caso, ante las renuncias de sus antecesores.


-Meses-dice con decepción Fred.


Y al quedarse unos segundos viéndose entre ellos, Fred decide desistir y reposar su cuerpo cansado en el respaldo de las incómodas sillas. La chica no musita ni expresa nada, cuando las palabras llegaron a sus oídos dio la impresión de que eso era lo que esperaba. No daba señales alguna de entendimiento y eso preocupaba a Mark. Le ponía en riesgo su trabajo.


El silencio expectante entre los tres individuos se rompió cuando una alarma cortante sonaba desde atras de la puerta.

El cuarto la enmudecía pero no tanto como para hacerla indetectable para ellos. Una intrigante balada siendo tocada, excluyéndolos.


-¿Que es eso?- pregunto nervioso Mark, refiriéndose a su colega. Había visto el panfleto de bienvenida que te dan al llegar acá, leído varios reportes y recomendaciones de su antiguo personal. En un rincón de su mente esa alarma había sonado anteriormente entre algunos relatos cruzados que consiguió averiguar con varios colegas externos, llevando casos diferentes pero con la misma índole. Su crisis aumentó más cuando sintió la tranquilidad de los dos, la chica estaba inmutada. Casi y podía ver como una parte de ella apreciaba ese sonido tan incomodo, su vista desenfocada en alguna parte de la habitación, haciéndote sentir como si lo que fuera que estuviese pasando es lo más normal del mundo.


Fred no se notaba tenso, su respiración no había cambiado en nada y su postura era la misma, solo observaba a la chica con airé suspicaz, como si hubiera esperado eso, igual a un jugador de ajedrez adivinando la siguiente jugada de su oponente.


-No te alarmes, Mark- después de unos segundos Fred exhalo como si la conversación telepática entre el y la chica lo hubiera cansado. La alarma cesó y solo el bullicio la remplazaba.


Las arrugas de edad en la frente de Mark no desaparecían ante el silencio de su colega, aumentaron cuando una risa surgió de algún punto.


-¿Pasa algo? Deberíamos llamar al director o al enfermero de turno- propone Mark aun alterado por la súbita alarma del lugar e inquieto al darse cuenta que no fue el quién imagino la serena risa. La chica había pasado de estar pausada en el tiempo a reírse viendo vagamente a Fred. Desde esta perspectiva, Stevens pensó, podría apostarle que se estaría burlando de él.


Al no obtener respuesta de Fred, la chica posa su mirada en el, causándole un agridulce sabor en su interior.


-Abre la ventana, si estas tan curioso de lo que habrá pasado- son las primeras palabras que ella le dirige a Mark, que gracias a su vista periférica logra ver un gesto de su compañero que le indicaba que no habría problema alguno, estaba en todo su derecho de abrirla si tanto le generaba curiosidad.


No es curiosidad se dijo a él mismo al levantarse de su silla metálica, es conseguir la certeza de que todo está en orden, se convenció.


Al tener ya el frío metal que cubría la ventana en los dedos de Mark, despejó todas las dudas que al segundo llegaron a el. Abriendo con total seguridad, dejando entrar molestos rayos de sol ante el.


-¿Ves algo?- canturreó Fred sacando un cigarrillo.


Después de parpadear y adaptarse a la luz, los ojos de Mark enfocaron la verja por donde anteriormente había entrado a la propiedad, separada por unos cuantos kilómetros de tierra fértil sin gracia alguna.


Le tomo un poco de tiempo captar la escena que había generado ese alborotó.

Una joven yacía corriendo por el jardín. La delgada silueta desaparecía y volvía junto con los rayos del sol que apenas la cubrían.

Su cabello revoloteaba a cada brisa que le pegaba, su piernas temblaban a cada paso que daba, dejaba rastros carmesís con sus pies descubiertos.


Desde esa distancia no podría reconocer jamás a la chica, nunca la había visto pero tampoco podría apreciar su rostro en ese momento en el que varios hombres y mujeres la seguían por detrás.


-¿Que es lo que sucede?- se atrevió a preguntar a Fred.


-Sigue observando-le respondió Fred entre caladas con un tono de voz monótono.


Su atención volvió hacia el jardín delantero, preguntándose ¿Podrá llegar la chica a la verja? ¿Que harán los de seguridad? Entendía la situación pero se rehusaba a aceptarlo, se desconocía a él mismo en esos instantes.


Durante pocos minutos su pregunta permanecía en los aires al ver cómo la joven seguía aunque sus piernas ya cojeaban y la sangre que derramaba a un costado de ella le comenzaba a cobrar facturas.


Inconscientemente le recordó a un video que anteriormente Mark había visto. Un paisaje floral, un ambiente nublado, el sol era el protagonista dando brillo a cada panorama. Una hermosa mujer danzando con la brisa. El director de esa cinta recibió varios reconocimientos, logró expresar la felicidad, cálida y tierna. El camisón blanco que la joven portaba le recordó a esa escena.


Una pizca de tranquilidad nació en Stevens cuando la vio a pocos metros de la verja. ¿Porque Frank no se acerca a ver esto? ¿El sabrá lo que está sucediendo? Se sintió culpable al sentirlo, pero más culpable se sintió cuando volvió a sentirse tranquilo al ver como uno de los caninos guardianes la obligaban a detenerse a mordiscos. No para de preguntarse sobre lo correcto.


Su piel dio un respingó cuando se dio cuenta que los gritos de la chica podían llegar hasta donde el estaba.


-La mataran- opinó asombrado. ¡Debemos de hacer algo!


Fred no dijo nada, estaba más enfrascado en el humo de su cigarro que en lo que sucedía a poca distancia de él. Se preocupó cuando no pudo ver más a la joven, solo un puñado de hombres alrededor con más perros custodiando su alrededor. Quería trepar y colarse en la escena. La curiosidad lo obligaba a seguir observando con pupilas dilatadas.


Cerró la ventana, se obligó a cerrarla y meter su nariz en sus propios asuntos. No dijo nada ante Fred, su escaso interés de importancia a lo sucedió se podía notar con solo verle la cara. A final de cuentas el no le había aconsejado observar ¿Iba a saberlo de todas maneras si no lo hacía? Se preguntó, al mismo instante que volteaba a ver a ella.


De pronto sintió cómo las riendas de control las poseía ella, junto a Fred a su lado ignorándolo todo.


Su mirada era simple. Sin remordimiento ni inocencia, no podías percibir nada. Apoyo sus manos en la mesa al tiempo que acercaba su pálido rostro a Mark. Se detuvo suavemente al estar lo suficientemente cerca de su rostro para que esté la lograra escuchar.


-Bienvenido al hospital psiquiátrico Lockwood- dijo con una voz angelical.



16 de Junio de 2020 a las 00:28 0 Reporte Insertar Seguir historia
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