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Beautiful Lie


Yoongi, un serio teclista y líder del grupo rockero Shadow, necesitará con urgencia nuevo cantante. Entonces aparecerá Jimin, talentoso y provocador, que acabará poniéndole a prueba y prendiendo todo a su paso. "Yeah burn it, so not even the ashes remain." -Shipp principal: Yoonmin. Aparecen otros. -Au de aún no sé cuántos capítulos exactamente. -Contiene escenas de sexo, drogas, violencia explícitas. Esto no quiere decir que la autora, o sea yo, apoye este tipo de actitudes. -Todo es ficticio.


Fanfiction No para niños menores de 13.

#sex #lemon #smut #rock #yoonmin #taehyung #jungkook #namjoon #jin #hoseok #jimin #yoongi #bts
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El chico de cabello rubio platinado, enfundado en una sencilla camiseta negra de manga corta y unos vaqueros negros rasgados por las rodillas, decorados por una cadena que colgaba en su cintura, dió un trago a su lata de cerveza, que luego depositó en una mesita próxima al teclado, con la esperanza de que pudiese hacer así la vista gorda a los tonos desafinados y vagos de su compañero delante de él, cuyas ojeras eran más grandes que el micrófono que portaba.

Echó un vistazo rápido a los demás miembros, que tocaban sus instrumentos con una desgana poco habitual, quizás contagiados por la falta de energía del llamado "cantante".

Los dedos de Yoongi se deslizaban pesados sobre el teclado, más atento a la voz de Suk, que a duras penas sobresalía ahora sobre la música, que a su propio instrumento.

El panorama general era penoso y no creía poder soportar mucho más.
Tocó unas notas cualquiera antes de dar un golpe con ambas palmas sobre el teclado, llevándose miradas confusas y haciendo que la música a su alrededor fuese apagándose poco a poco.

El pelirrubio caminó hacia aquel que portaba el micrófono. Los pulgares en los bolsillos, la cadena tintineando a su paso.

Suk se aclaró la garganta antes de que Yoongi hiciese un simple gesto elevando la cabeza, instándole a hablar. El resto de ojos se miraron entre ellos para luego posarse en el dúo.

-¿Qué? -Suk preguntó, aún a sabiendas de lo que se le avecinaba.

El teclista se tomó unos segundos antes de responder.

-"¿Qué?" El hecho de estar en un grupo de rock no significa que tengas que cantar como una mofeta atropellada y moribunda.

Algunas risas estallaron a su alrededor, relajando un poco el ambiente. Quizás lo que esperaban los demás era que Yoongi simplemente le diera un puñetazo en la cara, sin siquiera mediar palabra.

Suk miró algo nervioso a su alrededor, después de tragar con fuerza la saliva acumulada.

-Y-yo...

-¿Estuviste otra vez de juerga anoche? -Yoongi le escudriñó con la mirada, serio. -Has llegado tarde, como otras tantas veces, y además te has dejado la voz y la "sangre" en casa. Esto parecía un funeral.

De nuevo risas a su alrededor, mientras el rubio se mantenía impasible y casi podía ver el humo saliendo de la coronilla del contrario.

-Ahm... Estuvimos celebrando el cumpleaños de mi primo. -Yoongi torció la cabeza. -No le iba a dejar tirado, Yoongi... Y ya sabes que a veces el alcohol trastoca la garganta. -El rubio se dió la vuelta, hastiado. Había ocurrido otras veces... -Yoongi, eh... ¡Tengo una idea! Esto lo soluciona un zumo de limón con miel. -Suk trastabillaba detrá del teclista, que se negaba a escuchar más. -Tan sólo si me dejas ir a po-

-Yo tengo una idea mejor. -El rubio se giró con brusquedad. -Estás fuera.

-¡¿Qué?! No puedes echarme así como así.

-Oh, claro que puedo.

-Queda apenas un mes y poco para nuestra actuación más importante hasta la fecha. -Suk contestaba incrédulo.

-Sí, ¿y?

-¡¿Qué coño vais a hacer sin mí?! -El pelinegro miraba también a su alrededor, buscando algo de apoyo, pero sólo llevándose miradas recriminatorias.

-Tantas cosas... Por de pronto buscar a alguien que realmente se lo tome en serio. -Yoongi fué a por la mochila del ex-cantante del grupo y le golpeó el pecho con ella. - Adiós Suk.

La ira rebosaba en el nombrado, que antes de salir por la puerta siguió escupiendo palabras de odio.

-No eres nadie, Yoongi... Nadie. Tu y tu tropa -miró y señaló a los compañeros, que seguían la escena entre divertidos y aliviados- sois pésimos. No llegaréis a nada.

Ninguno contestó, sólo le despidieron con una sonrisa de orgullo.

La puerta del estudio se cerró tras él, dejándolo en silencio.

-Bueno -Jungkook, guitarrista, cogió aire y dejó caer sus brazos a los lados. -Todos estábamos hartos de este tipo, pero... una cosa importante... ¿Qué hacemos ahora?

Yoongi se giró y le miró, antes de dejar escapar el aire.

-Ni puta idea...

____________________

-Un casting, eso haremos. Hablaremos con nuestros contactos, lo avisaremos por redes sociales. Conseguiremos a alguien. -Yoongi tiró la colilla a través de la ventana y se giró hacia el resto del grupo.

Tras un día que continuó con ensayos en el pequeño estudio, a falta de cantante, ahora se encontraban reunidos en el salón de la casa de Yoongi, intentando aclarar cómo pasarían el bache.

-¿Te crees que esto es Operación Triunfo? No será tan fácil... -Hoseok, segundo guitarrista, rompió la burbuja imaginaria.

-Y lo peor, ¿que le dé tiempo a prepararse para el concierto? -Namjoon, el batería, habló desde el sofá. Tras un rato de aposentar su trasero en un sitio blando y una cerveza refrescante a mano, por fin notó sus brazos y cuerpo relajarse.

-A ver, no me llaman King Suga por nada. -Yoongi sonrió con suficiencia y se sentó en un sofá individual próximo. Separó las piernas y entrelazó sus dedos entre ellas. -Encontraremos a alguien, se aprenderá 3 o 4 canciones y el resto del concierto podemos continuar en modo instrumental. Quizás él pueda improvisar algo... Y nosotros. ¿Qué clase de artistas somos, si no? -El rubio escudriñó las caras de sus compañeros y amigos, que parecían algo inseguras y temerosas. -Podemos hacerlo, ¿no?

-Y ¿qué dirán los fans cuando de repente vean otro cantante y un concierto instrumental e improvisado? -Ahora habló Taehyung, el bajista, que se encontraba sentado sobre uno de los muslos de Jungkook, jugando con los rotos del pantalón a la altura de la rodilla de este. Ellos no eran pareja, o eso decían, pero tenían sexo y se mostraban empalagosos a cada rato y el resto solían fastidiarles, en parte por diversión y en parte por repugnancia.

-¿Fans? Nos siguen 4 gatos, y una buena parte son chicas. Seguid manteniendo el culo duro y los juegos en el escenario (y detrás del escenario) -consideró necesario hacer ese apunte- y poco les importará lo que pase con el cantante.

Taehyung, el castaño, se encogió de hombros, para después sentir su barbilla siendo tomada por aquel que estaba debajo de él y fundiéndose ambos en un beso más ruidoso de lo que a Yoongi le habría gustado.

-Ahg... Ya empiezan. No se puede tener con vosotros una conversación seria. Cada 4 palabras os estáis metiendo mano. -Hoseok, que hasta ahora se había mantenido a un lado del sofá, más absorto en su móvil que en la conversación que sucedía a su alrededor, interrumpió su momento.

Jungkook se incorporó un poco en el sillón, lo justo para liberar un cojín de su espalda y lanzárselo al castaño de mechas rubias. Después dió un pequeño manotazo en el culo de Tae, que se levantó, seguido del pelinegro.

-Hyung, ¿crees que podríamos...? -Parecía mentira la inocencia y dulzura que irradiaban los ojos de Jungkook, cuando realmente su gesto y su cuerpo, su actitud, estaban reflejando algo completamente opuesto. Más sucio.

-Sí sí... Queréis follar... Ya sabéis dónde está el cuarto de invitados. -La supuesta pareja aún no aclarada sonrió victoriosa, antes de ir ambos a paso ligero en dirección a la escalera.

-No me manchéis nada o lo limpiaré con vuestras bonitas caras.

-¡A veces parece mentira que seas rockero, Yoongi hyung! Deberías vivir más al límite, tomar más riesgos. -Taehyung habló desde la escalera, bromista, mientras Jungkook reía junto a él.

-Ya los tomo con vosotros. ¿Te parece poco haber largado al cantante a mes y medio de una actuación? Anda y desapareced de mi vista. Y que aproveche.

Taehyung desapareció por la escalera, y antes de hacerlo también Jungkook, este canturreó, acompañado de un movimiento de pelvis que incluso a Yoongi le revolvió algo.

-"I'm gonna take my horse to the old town road..."

Yoongi no pudo evitar descender la mirada hacia sus caderas y muslos durante una milésima de segundo Realmente tenía un cuerpo increíble, enfundado en esos pantalones estrechos y camiseta suelta negra de tirantes. Sonrió con desgana y negó ligeramente con la cabeza. Por mucho cuerpazo que tuviera Jungkook, para él era como su hermano pequeño al fin y al cabo. Podría cruzar límites con otras personas, pero no con él. Su admiración y adoración al verle, a fin de cuentas, era más objetiva que subjetiva.

El pelinegro, tras su pequeño show, sacó la lengua juguetón y corrió escaleras arriba.

-Este par... Espero que nos avisen pronto para la boda. -Hoseok fué el primero en hablar de los 3 chicos que habían quedado en el salón.

-Me dan escalofríos... -El pelirrubio abrió la lata de cerveza que había dejado olvidada en la mesita a su lado.

Un suave ronquido se escuchó en el ambiente. Namjoon, tras la dura jornada, se había quedado dormido en el sofá.

-Realmente me dan envidia... -Hoseok se levantó de su sitio, aproximándose a Yoongi. -Y Nam se ha quedado dormido. -El castaño se colocó detrás del sofá donde se encontraba el teclista y pasó las manos por su cuello, descendiendo hasta su pecho. -Realmente tu y yo podríamos...

-No. -La negativa se escuchó clara y rotunda, haciendo que el otro soltase el aire, derrotado.

Si Yoongi decía no, era no. A otros y otras podría camelarles, pero no a él, a menos que se dejase.

Tras despertar Hoseok a Namjoon y decidir los 2 irse a sus respectivas casas en el coche del segundo, el pelirrubio se tumbó en su cama. Bocarriba, con las manos tras su cabeza, parecía intentar sacar ideas de donde no había.

Realmente había sido algo temerario en su decisión. Ellos simplemente podrían haber aguantado un poco más los graznidos de Suk y hacer ese maldito concierto con un mínimo de decencia. Pero él no podía permitir eso más. Ni el poco talento ni la falta de peofesionalidad. De nada serviría hacer una actuación penosa en un local grande. Sólo serviría para que más gente viese su desastre. Prefería explicar la situación en sus redes e intentar afrontarla como buenamente pudiera.

La cuestión era escalar, y esto sólo era una piedra más en el camino. No era una derrota. Dormiría unas horas y se pondría ya mismo a buscar a la persona adecuada.

-Tae...Joder...

Sus pensamientos se vieron interrumpidos por los gemidos de la habitación de al lado.

-"La madre que los parió..."

Dió unos golpes contra la pared.

-¡Os oigo cabrones!

El rubio rió para sí mismo. Esperaba no haberles jodido el orgasmo.

__________________

¡Saludos! Aquí el primer capítulo de este nuevo Au de sexo, drogas y rock n roll 🤟😆.

No sé aún cuánto de largo será. Tampoco tendré días fijos de actualización, porque siempre ando a muchas cosas, ¡pero sí espero hacerlo entretenido y que os guste!

Gracias por leer.

22 de Mayo de 2020 a las 08:43 0 Reporte Insertar Seguir historia
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