artsnt Arturo SNT

Dos promesas, una persona, y una decisión por tomar.


Drama Sólo para mayores de 18.

#tragedia #239 #347
Cuento corto
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Decisión.

—Tienes que aprender a lidiar con las consecuencias de tus elecciones...

Dijo el joven Axel mientras mordía su hot dog en el techo de su casa. Trayendo a mente las palabras de sus padres, e intentando perderse en alguna otra cosa, la que fuera. Dejando que su vista se perdiera admirando el pequeño santuario que tenia justo fuera de la venta. Las tejas eran perfectas para su cometido. No demasiado duras para no poder hacerse un recoveco fuera de la ventana de su cuarto, ni el techo demasiado inclinado como para caer por deslizarse. Su mente, casi inconscientemente, intentaba buscar algo en que distraerse, como para no tener que pensar en una solución. Su reflexión era acompañada por el despreocupado masticar de su cómplice quien devoraba salchichas de un tazón.

—Parece que te gustaron... Aunque es algo raro, no solías comer este tipo de cosas.

La memoria de Axel se llenó de las veces en que su amigo canino era alimentado por su hermana menor, Aurore. El perro mas extraño del mundo en el pensar del joven. Pensaba, teniendo en mente claras imágenes, él, su hermana, su madre y padre en la mesa. Todos disfrutando de una gran cena, sin embargo, el perro labrador de la familia no podía faltar en la escena, intentando subir a la mesa. Axel soltó una pequeña risa, al recordar como su madre apartó precisamente el tazón de salchichas del perro creyendo que ese era su objetivo, y también dejó salir otra risa más, pues el perro en realidad arrebató de un mordisco la coliflor con mantequilla que Aurore tenia en su tenedor.

—Al menos no antes de...

Su paz se vio interrumpida por imágenes dolorosas. Y por unas palabras que aún flotaban en el aire. "Barky, necesitas comer mas salchichas, los perros grandes como tú necesitan mucha carne para crecer fuertes". Axel no pudo evitar sentir el puñetazo en el estomago que los sentimientos pegados a sus recuerdos le causaron. Y con lagrimas corriendo a mares, se aferró a su hot dog y siguió comiendo de él.

—Yo... *munch**munch* también tengo que esforzarme... igual que tú Barky...

Su pequeño tiempo de luto se vio interrumpido por el sonido de la puerta de su habitación siendo abierta. La luz de la luna le reveló un brillo inusual, un cabello rojizo emergiendo de a poco frente a él.

—¿Que tal esta mi sujeto favorito?

Barky recibió a la señorita con unas lenguetadas sazonadas con salchicha sobre su tez blanca.

—¡Ah...!¡Barky...!

Y mientras la bella joven apartó al cariñoso can, y trepó por el mueble que hacia de escalón por la ventana, se hizo un lugar junto a Axel, su novio.

—Como te gusta estar aquí eh...

—*munch**munch*Si*munch**munch*

Ella interpuso con su mano la mano de Axel, que pretendía zamparse otro hot dog entero.

—Suéltame Frankie...

—Creo yo que los hot dogs ya tuvieron su turno para tener tu mano, ahora es el mío ¿no crees?

Frankie dijo un chiste mas, como suele hacer. Ella no puede evitarlo, le es difícil mantenerse seria en momentos tristes. Pero su intención no era la de hacer una tonta broma, ni siquiera aligerar el ambiente, sino indagar discretamente en el asunto que atormentaba a su compañero. Axel comenzó a halar con fuerza para soltarse, pero Frankie no cedió gracias a su buena condición física, cual buena deportista. Lo cual solo logró sacarle mas lagrimas a Axel, que salieron junto con su pesar.

—Tengo que esforzarme...

—Lo sé.

Frankie no halló mas consuelo en su poder que recargarse en el hombro de Axel. Sintiendo como caía cada lagrima, empapandole la frente y deslizándose por los contornos de su rostro, casi como si las lagrimas fueran de ella misma. Frankie intentaba, aunque fuera tan solo un poco, cargar algo de ese peso junto a él.

—Venia a invitarte a la reunión de fin de curso, si no te sientes con animo no hay proble...

—Iré.

La mirada de Frankie estaba iluminada. Ella estaba siendo abrumada por un sentimiento que recorría todo su cuerpo. Y que al final del recorrido, le estrujaba el corazón. Estaba feliz.

—Dije que me iba a esforzar ¿no?

Axel correspondió al llanto de Frankie con un abrazo. Tal la hizo sentir, una vez mas luego de un largo tiempo, el hogar que creyó haber perdido junto con Aurore. La relación otrora rota había puesto la primer sutura que necesitaba. Ambos, Axel y Frankie, se aferraron el uno al otro, contentos de recordar que si tan solo resistían un poco más, los dos podrían superar la muerte de Aurore. Pasaron días, los días necesarios para que llegara la reunión a la que Frankie estaba invitada por haber terminado la preparatoria. Un secreto era que esa reunion no era precisamente de fin de curso, pues en tales todos los que pertenecían al salón estaban invitados. Sin embargo, Frankie propuso la idea de dejar fuera a uno que otro que tenían mala fama entre ellos, por el bien de la fiesta alegó ella. Solo que mas precisamente, lo hacia para asegurarse de darle un buen momento a su sujeto favorito. Su anhelado hogar, el primer hombre que Frankie conoció y que no la trataba como basura. Mientras ella jugaba moviendo el agua levemente con sus pies al estar sentada en la orilla de la piscina, ella observaba a Axel con esperanza, de que ese de ahí, que estuvo con ella cada que llegaba escondiendo un nuevo moretón a la escuela que su ebrio padre le causaba, que jamás le negó un abrazo, que jamás se atrevió a dejar un error sin disculparse, que le pidió permiso para tomarla de la mano la primera vez por miedo a ofenderla, que la veía como la valiosa joya que había aprendido que ella era, que ese de ahí fuera su posible refugio, su príncipe que aunque no azul, si era genuino desde dentro de su corazón.

—¡Alguien detenga a ese perro!¡Frankie, Axel!¿Que diablos esperan?

Ambos se abalanzaron entre risas y gritos, con gusto de sentir que hacían buen equipo. Ambos con una gran sonrisa mientras jaloneaban al can, y Barky con la boca llena de bocadillos. Y todos, llenos de gozo. La tarde llegó, así como la hora de irse del lugar. El trió, ya seco y con maletas en mano, se dirigió a las afueras del lugar. Al ser una casa de alguien adinerado la misma se ubicaba a las afueras de la ciudad. Los pasos que tomaban a casa eran rodeados por un bello ambiente nocturno. Largas palmeras plantadas a lo largo de la curva que formaba la calle que iba desde la entrada de la casa hasta su costado izquierdo si la miras de frente, como dándole la vuelta y ocultándose tras ella, con la banqueta mas fina, limpia y lisa que nuestros protagonistas habían visto. Mientras tanto Frankie se encontraba en cuclillas sermoneando a Barky, quien parecía entender el tono de voz con descontento de ella, respondiendo él al regaño bajando la cabeza y desviando la mirada. Axel observaba. Dejándose llenar de la alegría que le dispensaban aquellos dos individuos. En su mente, pudo oír una vez mas las dos promesas mas importantes que aceptó, la de Aurore. "Hermano... cuida a Barky por mi ¿si? Asegurate que coma bien, que juegue mucho, que se porte como un buen perro... y ayudalo a que no llore mucho si me extraña, y a ti, gracias por todo. Cada vez que me regañaste, cada vez que jugaste conmigo, cada vez... gracias por cada una" recordó tales palabras con la bellísima sonrisa que solo Aurore tenia, sus tiernas y rosadas mejillas, sus pequeñas manos aferrándose a las suyas. Y también, el día en que él y Frankie se volvieron algo más. "Oye, tiene mucho que no sentía esto... el calor de tu pecho, tus fuertes brazos rodeándome, no entiendo como con tan solo eso... eres capaz de hacerme sentir... en casa, y se que no puedes hacer lo que mi papá no hizo, pero... aun cuando no lo necesito, ¿Quisieras... estar conmigo y solo conmigo?". Era un paisaje tan hermoso para Axel, que incluso le salia el deseo de congelar ese momento para siempre en su memoria. Y disponiéndose a tomar las maletas de él y su novia se dirigía a alcanzarlos, pues ya ambos, Frankie y Barky, se encontraban cruzando la calle. Aquel paraíso se vio perturbado aquella noche. Al estar Axel a punto de poner un pie en la banqueta, dos feroces y fríos faros recorrían la calle en un instante, y el rugido infernal decía a oídos de todos "no me pienso detener". Y en un instante, Axel se encontraba con un dilema. La sangre fría, el cuerpo paralizado, y la mente confundida, todo se movía con extrema lentitud a sus ojos. Al ver los faros a unos pocos centímetros de devorar a Frankie y a Barky. Sintiéndose incapaz de decidir. Entre esas dos opciones, ¿a quién salvaría? ¿A la ultima voluntad de su difunta hermana? Ó ¿Al amor de su vida? Los sentimientos que lo ataban a ambos le exigían a gritos una respuesta. Como si halaran de su alma por ambos lados, obligándola a elegir. Sus sentimientos guerreaban entre sí, siendo la mente y alma de Axel el campo de batalla.

—¿Q-que...?

Axel pasó de estar aterrado y confundido a solo estar confundido.

—¿Donde...?

Él intentaba procesar todo, pues delante de su propia vista, Frankie, Barky y el auto desaparecieron al primer parpadeo. Y un débil lamento canino fue quien guió su vista a la dirección correcta. Como es de inferirse, provino de Barky. Al posar sus ojos sobre aquella escena, el estomago del joven Axel experimentó un vació de sensación helada. El perro había sido arrollado cruelmente, ni siquiera la noche concedió bondad para ocultar en su oscuridad aquel horror, había perdido parte de su piel la cual se encontraba repartida en algunos gajos mas adelante y su única respuesta fue permanecer recostado, llorando por la atención de Axel. El joven no tenia palabras, no le salían, pues siempre al ver a ese can, Axel podia recordar a su hermanita, Barky siempre estuvo al lado de Aurore. Estuviera jugando, haciendo tarea en su escritorio, corriendo en el césped del patio, Barky era como su sombra. La sombra de Aurore a la que Axel se aferraba. Y al verlo de tal manera, sin quererlo evocó a Aurore cuando tuvo su primera recaída, cuando perdió el color en su piel, y su cabello se hizo débil como hojas secas de un árbol abrumado por la época de otoño. Su rostro al hincarse al lado de su perro en el momento del accidente era bien descrito por sus probables pensamientos, "¿Que hago?" "No, tu no amigo" "¿Por que esta pasando esto?" e inconscientemente se llegó a preguntar "¿Que le voy a decir a Aurore?", sin embargo su mente fue invadida por una pregunta mas, "¿Y Frankie?". Y llenando sus ojos con una cruda y amarga imagen, con el rastro de pellejo que se llevó el auto pudo ver la cereza de un pastel podrido y maldito. El corazón de Axel se encogió. El horror que cayó sobre él simplemente era demasiado. Un choque, un choque de el auto con una de las palmeras, y entre ellos Frankie. Con las piernas sin fuerza por el horror, Axel se las arregló para caminar hasta Frankie. Con manos temblorosas y completamente impotente acomodó el cabello del rostro de su novia, para encontrar una mirada débil y perdida, con un leve haz de vida aun en ella.

—¿Ax...el?

—V-vas... vas a estar bien.

—Tu mano Axel...

El deseo de la chica era que una ultima vez antes de desaparecer, sentir, aunque fuese solo un poco, aquel hogar que iba a tener con Axel. Pero el tacto ya no le funcionaba, como su vista tampoco.

—Te quiero... tanto Axel...

—Oye... yo...

—Me hubiera encantado... poder llegar a decirte que te... amo...

Los otros invitados de la fiesta no tardaron en alertarse, no solo por el sonido del choque, pues todo aquel lugar se llenó con la voz de Axel quien suplicaba a gritos por ayuda. Ya han pasado tres meses desde aquello.

—Maldita sea, maldita sea...

La pesadilla que atormenta a Axel todas las noches.

—¿Por que...?

A muchos les parecería inusual, la razón de por que se lamenta en su cama, con llanto e ira, a mitad de la noche.

—Yo...

Pues la pesadilla, no trata de la piel desecha, no trata de la sangre que vio, no trata de la añoranza de lo que perdió. Su pesadilla trata de aquel instante, en que tuvo la oportunidad de elegir.

—Si hubiera... Si tan solo hubiera... elegido cualquiera...

Y de hecho, si eligió. Eligió no hacer nada.

22 de Mayo de 2020 a las 07:04 0 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

Conoce al autor

Arturo SNT ¡Hola! Me encanta el anime y las buenas historias de casi todos los géneros. Jugador activo de Overwatch, y fanático de las películas animadas. Dios los bendice :)

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