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ecco Erendira Corona Relatos cortos para leer mientras se toma un café o espera un segundo para siempre.

#cuento #relato #fantasía #historias #corto
AA Compartir

Spooky action at a distance


"A" tenía su hogar en el planeta Tierra. Tenía una casita de colores, siempre despertaba muy animado todas las mañanas, abría sus ventanas de par en par para ver el sol brillar. Cerraba los ojos, inflaba los pulmones y luego exhalaba sintiéndose lleno de vitalidad.

Gustaba de caminar descalzo por el pasto, oler las flores, almorzar rico y no preocuparse de detalles. Siempre saludaba a todos al entrar y salir por todas partes. Un buen día como siempre todo animado, tomó su guitarra y su acordeón; y decidió rimar y cantar en el parque, sonriendo de a montón.

Aquel mismo sería, para "B" el más triste y fatídico día. Habitante del planeta Farout, quien no dejó de llorar y suspirar frente a la ventana de aquel lluvioso paisaje, sintiendo que pedacitos del alma uno a uno se le caían.

21 de Agosto de 2019 a las 00:01 0 Reporte Insertar 0
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El Arquitecto

El arquitecto era.

No... no es una frase incompleta, era sin más.

En su ser se transmutaba el niño, la montaña, la madre, el río, el tiempo.

Era el espacio en blanco sin mancha, ni definición que lo limitara, y por lo tanto abarcaba todas las posibilidades de la existencia.

Un día, decidió aventurarse a las tierras de otra dimensión. Y, así como la luz se descompone en los demás colores al pasar por un prisma, en el momento en el que decidió cruzar aquel portal todo lo que Él era, fue proyectado hacia su exterior.

Existieron de pronto los árboles, los pájaros, los cielos y las tardes. La unidad se disolvió para dar paso a la pluralidad. Desde entonces el arquitecto soy yo, eres tú, somos nosotros.

Quizás algún día despierte de su sueño y decida volver a su morada original. Solo entonces todos retornaremos a Él.


21 de Julio de 2019 a las 00:01 0 Reporte Insertar 0
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La pregunta

Corriendo a toda velocidad, el niño dio vuelta a la esquina. Los pantaloncillos le llegaban por arriba de la rodilla, dejaban al descubierto sus pequeñas cicatrices de raspaduras a causa de las travesuras de la semana pasada. Por poco se le cayó la boina al cambiar bruscamente de dirección pero alcanzó a sujetarla rápidamente con sus manecillas.

Julio había escapado de casa poco después de que su madre le vistiera para ir de visita con sus tíos, éste le había prometido volver poco antes del medio día en lo que ella terminaba de arreglarse; pues quería aprovechar el tiempo para ir a ver a un amigo. Entró bruscamente empujando la puerta del laboratorio.

—¡Julio, pero que..! creí que hoy irías de visita con tus tíos- exclamó el Dr. Balkir, sorprendido de verlo llegar así de pronto.

—Sí Dr., aún debo ir, pero mi madre aún no está lista así que me he escapado un rato para ver cómo va con el descubrimiento que hicimos ayer.

—Vale chico, que tu curiosidad es más grande que la de mis otros colegas científicos. Pero has llegado justo a tiempo, mira acércate y dame aquel pequeño cincel para poder tomar la muestra.

Sobre la mesa de madera del laboratorio se encontraba una pequeña roca que recién habían hallado y que prometía ser una muestra valiosa para poder verificar esa teoría paleontológica que de resultar cierta cambiaría todo lo que se había pensado hasta entonces.

Julio, sin dudarlo ni un segundo y lleno de emoción se aproximó hasta la mesa, se puso los lentes y le pasó al Dr. Balkir la herramienta.

—Tac, tac, tac- bastaron unos leves golpes para poder partir la roca. El Dr. tomó un vaso de petri y colocó una muestra de lo que había en el interior.

—¿Puedo ver Dr.?, ¿puedo ver?- decía Julio emocionado ante la situación.

—Sí, pero antes dame un segundo para echar un vistazo rápidamente con el lente- el. Dr. Balkir se acercó al microscopio y lo que vio no lo podía creer...

—Por todos los cielos! la respuesta está en el Devónico!

—Rinng!! Riinng!

El despertador había sonado y Lucía entre abrió los ojos, aún sin estar segura de dónde se encontraba. En su memoria seguía resonando el eco de la palabra Devónico...

—¡Dios, ha sido un sueño tan vívido!...¡¿Porqué despierto justo ahora?!! Pfff! Creo que tendré que vivir para siempre con la duda de cuál es la pregunta cuya respuesta sé ahora. Quizás algún día deba escribir un relato sobre ello-. Pensó y se apresuró a tomar una ducha para irse a trabajar.

29 de Junio de 2019 a las 00:15 2 Reporte Insertar 0
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Biblioteca

Existen diversos tipos de personas. Las hay cuadradas, metódicas y aburridas como un instructivo de ensamble. Están los que son como recetarios de cocina, siguen instrucciones pero de cuando en cuando se toman la libertad de ponerle algo de sazón propia a la vida.


Los hay oscuros como un libro con cuentos de E.A.Poe o melancólicos como un poema de Pizarnik.


A mi me fascinan los que son como un relato de Borges, al principio pueden parecer literales... normales. Sin embargo conforme llegas a conocerlos más, te revelan sus distintas interpretaciones, son profundos por naturaleza.


Espero librarme de toparme con un diccionario que insista en ver la vida literalmente.

9 de Junio de 2019 a las 02:01 0 Reporte Insertar 0
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