Ivana : el amor en tiempo de zombis Follow story

esteban-cartagena1580481267 Esteban Cartagena

En medio de una Argentina devastada dos personas que normalmente no tendrían nada en común inician una relación de conveniencia .Esto podría alterar rutinas ya establecidas y llevar al protagonistas de esta historia a tomar acciones contrarias a su instinto de supervivencia , como acompañar a su nueva amiga a un viaje en el que intentaran lograr que ella se reuna con lo que queda de su familia en una ciudad sitiada por una de las mayores hordas de zombis que el mundo haya conocido .


Science Fiction Not for children under 13.
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Como conocí a Ivana

El día empezó normalmente, todo lo normal que puede llegar a ser un día después de incontables años de apocalipsis zombi. Y digo “incontables porque no llevo la cuenta .No estoy del todo seguro de que año es .La infección llego a los Estados Unidos en el 2015 y poco después a Europa, pero se cree que ya llevaba un tiempo cocinándose en Asia y que había llegado allí desde África .Para cuando se salió de control en América del sur Estados unidos ya había sucumbido. Eso fue, creo, a principios del 2016. Han pasado algunos años y el tiempo dejo de tener significado. Sin tener que cumplir horarios y sin almanaques uno se acostumbra a vivir al ritmo que marca la infección .Cuando la gran horda que arraso la provincia de Buenos Aires paso por City Bell en su marcha asía la capital de la provincia, que se estaba fortificando a toda prisa para intentar resistir, pase escondido casi cuatro meses, tomando agua de la canilla y haciendo durar los enlatados de la despensa. Saliendo solo unos minutos al día para alimentar a los perros . Los pobres perros no paraban de ladrar cada vez que se acercaba un zombi y cuando se alejaba se me quedaban mirando sin entender por qué no Salí a ver por qué ladraban .Por suerte a los zombis no le interesan los perros, de hecho no atacan nada que no puedan infestar. A los cuatro meses tuve que salir. Ya me estaba quedando sin comida para mí y para los perros. La situación era mala pero manejable. No quedaba ningún vecino. Se habían ido o habían muerto o eran zombis; tanto da ; la cosa es que tenía la ciudad para mi si podía sobrevivir a los zombis .

Ya llevo un tiempo llevando una rutina que me resulta cómoda y estoy bien ; llevo una vida bastante sosegada ,eso cuando no tengo que correr para escapar de alguna bandita de zombis que haya decidido quedarse en City Bell en vez de unirse a la súper ,ultra, mega horda que acedia la ciudad de la plata . La una vez capital de la provincia más importante de la Argentina es actualmente una especie de ciudad estado fortificada donde se ocultan 70.000 sobrevivientes ( unos miles más o menos)de toda la provincia .

Bueno como dije al principio el día empezó normalmente. Me gusta seguir una rutina y trato de que nada la altere y hoy, no sé qué día es así que diré que es sábado, me toca buscar comida.

Hay muchos árboles frutales en la zona ,en casa tengo naranjas ,limones ,higos ,moras y quinotos . También planto acelgas, lechugas, tomates y alguna que otra papa , pero solo las frutas se dan en cantidades sustanciales sin tener que molestarme en trabajar la tierra . Esto no lo hago por que le quitaría al apocalipsis su único atractivo: no tener que trabajar.

Prefiero salir a ver que encuentro, cuando me ponga a jugar a la granja, será el día que toque fondo .

Hoy voy a revisar el Min Kai (o algo así) un supermercado chino de la zona.

No lo visite antes porque está muy cerca de una plaza y los zombis se reúnen en cantidades grandes en los espacios abiertos. En una exploración anterior me subí a un techo y observe a lo lejos la plaza y se veía llena de zombis. La cuadra del supermercado también. Pero espero que ya se hayan ido la mayoría. Con suerte podría colarme por la parte de atrás y saldría sin ser notado.

No fue difícil llegar hasta la cuadra anterior al supermercado y entrar en el patio de una casa donde no había zombis, de ahí fui saltando los muros asta entrar al patiecito del fondo del supermercado.

La puerta del fondo estaba abierta se notaba que había cedido a un gran peso,”como el de una horda de zombis” me dije. Se notaba que algunas personas se habían escondido un tiempo en el pequeño patio, pero habían hecho las cosas mal . Se escondieron muy cerca de un gran espacio abierto ( la plaza a solo 50 metros) y se notaba que habían hecho fuego para cocinar o quizás para calentarse . Había desechos humanos por todos lados, los zombis seguro pudieron olerlos sin problemas y cercaron el lugar.

Me estaba poniendo nervioso, asomándome por la abertura, que ahora no tenía una puerta , vi que todo estaba revuelto y que muchas estanterías estaban caídas .

Sopese los riesgos: el muro no era altísimo pero si lo bastante como para que no pudiera treparlo a la carrera, como menos tendría que dejar la mochila y no me agradaba esa idea: el contenido de la mochila podía salvarme la vida en caso de que tuviera que luchar o esconderme.

Me arrastre al interior del supermercado y me quede escuchando por unos minutos. De tanto en tanto oía el característico lamento que hacen los zombis al marchar pero no oí pies arrastrándose así que supuse que no estarían muy cerca. Revise cuidadosamente todo el local pero no vi señales de zombis . Entraba mucha luz así que me di cuenta que la persiana no estaba baja. Por si acaso decidí quedarme cerca de la puerta del fondo y moverme detrás de las estanterías caídas que me proporcionaban cobertura.

No había gran cosa, encontré un paquete de azúcar y dos de fideos que no se habían roto. En la sección de gaseosas encontré jugos pero estaban vencidos, decidí no llevarlos. No había papel higiénico pero si toallas de papel, agarre un paquete. Galletas saladas, jabón ( de tocador y para la ropa) y algunas latas que parecían estar en buenas condiciones .

Si quería más cosas tendría que acercarme a la entrada donde estaban las cajas .

Lleve lo que tenía al patio y lo metí en una de esas bolsas que usan los marinos para llevar sus cosas y que había traído para cargar lo que encontrara. Amontone cajones contra el muro formando una escalera y, luego de verificar que no hubiera zombis a la vista, baje la bolsa al patio por donde había entrado. Si tenía que salir corriendo podría volver después a buscarla.

Busque en la mochila unos guantes gruesos y me los puse, así como una campera de lona . Me puse en un bolsillo el pequeño revólver que era mi única arma de fuego y complete mi arsenal con un machete que me puse en una funda que me coloque en el cinto y un hacha pequeña que aprendí a lanzar (después de mucha practica) con razonable precisión.

Me acerque a la caja agachado, casi gateando, y recogí una bolsa de caramelos masticables (un poco secos pero aun en buen estado) jugos para diluir con vitamina c y maquinillas de afeitar. No había más nada que valiera la pena.

Recordé entonces que el deposito del supermercado estaba cruzando la calle, quizás quedaran cosas . Me asome a la calle y mire con cuidado para el lado de la plaza . Aun a más de 50 metros podía ver que habían muchos zombis por ahí pero solo algunos (tal vez 15) estaban en la esquina más cercana.

El depósito del supermercado estaba cerrado lo cual me hacía pensar que debían quedar mercaderías adentro. Lo malo es que la puerta estaba marcada con dos enormes tiras de cinta aislante blanca formando una equis, lo que era el símbolo más usado para advertir a cualquiera que quisiera entrar que habían zombis adentro . Claro podría ser que lo hubieran puesto los dueños para engañar a los saqueadores, pero yo no lo creía, no se tomaban estas cosas a la ligera, no en época de zombis .

Salí a la calle gateando y me arrastre debajo de un auto abandonado. Podía ver la multitud de zombis en la plaza, pero los que me preocupaban eran 6 o 7 que rondaban los 50 metros entre la plaza y yo y un par más cerca de la esquina contraria. Mire el deposito del supermercado con atención y decidí que el solo hecho de forzar la puerta de metal seria lo bastante ruidoso como para atraer a todos los zombis sobre mi. Al lado del depósito hay una obra abandonada y del otro lado un terreno baldío y en cualquiera de los dos podría haber más zombis cruce la calle en silencio y cubriéndome detrás de los autos abandonados y me tire al suelo entre los pastos altos de la vereda de enfrente. Siempre hay riesgo al desplazarse por pastizales en los que cualquier cosa podría esconderse pero me pareció que no había peligro. Cada 20 metros asomaba la cabeza para ver si algún zombi se había percatado de mi presencia y , aunque no fui detectado , me alarme al ver mas zombis de los que en un principio creí que habían . Como siempre he pensado que la discreción es la mejor parte del valor (sobre todo al tratar con hordas de zombis) decidí retroceder un poco y volver al supermercado para irme por donde vine y a la mierda con el depósito, pero cuando estaba a punto de entrar me llamo la atención una silueta que apareció de repente muy cerca de mi ,a menos de 5 metros . Realmente me asusto y tuve que controlarme para no salir corriendo y así atraer la atención de los zombis que se encontraban a menos de 20 metros. Si era descubierto la cosa se iba a poner fea, tenía docenas de zombis a merodeando por la plaza y a un número desconocido (que podían ser otros tantos) a mi izquierda y quién sabe si no habría más en la obra abandonada o entre los pastizales a un lado del depósito. Además, claro está, la silueta que ahora me cortaba el paso al supermercado, mierda, avanzaba asía mí, no cabía dudas de que me había visto.

Pensé que mejor me arriesgaba a entrar en la obra abandonada y trataba de salir por el fondo, así podría ganar terreno . Camine en dirección a la obra mientras me abotonaba la campera de lona asta el cuello y me acomodaba bien los guantes , agarre el machete con una mano y el hacha con la otra y me dispuse a lanzarla al zombi que me seguía , No es muy probable que se mate a un zombi solo tirándole un hacha pero acertando en un pie o rompiéndole una rodilla lo haría caer y ya no podría andar lo bastante rápido como para seguirme , y es por eso que practico para acertar con el hacha en las piernas. Pero este zombie tiene algo inusual, pensé, como que camina muy derecho. Hola! dijo de pronto y me di cuenta que casi le rompo la pierna a una chica .

Feb. 18, 2020, 2:55 a.m. 0 Report Embed 0
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