luis-libreros1580673936 Luis Libreros

Un hombre, el cual no puede suplir el sentimiento de llorar, plañir con sentimiento real, deja su vida ordinaria y sin sentido, y comienza una travesía para encontrar su problema, a través del entendimiento de sí mismo. ¿Encontrará su entendimiento, o hay muchas otras cosas que puede ser el ser humano?


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#misterio #psicológico #cienciaficción #búsqueda #humano
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PLAÑIR

Todos los seres humanos, incluso en el nacimiento, lloramos, y con aquella acción expresamos cuantiosos sentimientos, ideas o reclamos. Yo jamás pude hacer que unas lágrimas verdaderas bajaran de mis mejillas y encontraran otro camino además de encarcelarse por la eternidad en mis ojos cansados.

En ningún momento de mi vida pude sollozar, incluso en mi nacimiento, mi madre explicaba que no grité o pataleé, solamente quedé avizorando la ventana, como un niño curioso mira su primer juguete. En la niñez, sufrí cuantiosas caídas, peleas, burlas e incluso regaños y disparidades con mis padres y amigos, y, a pesar de llevar conmigo el terrible dolor en mi pecho, mis ojos, con los cuales puedo ver el universo a mi alrededor, no mostraban ningún cambio o sentimiento.

En la adolescencia, solía levantarme en la madrugada, y sin hacer ningún ruido, ir al cuarto de baño y observarme en el espejo, el cual era uno enorme que podía ver completamente todo mi torso. En aquellos tiempos, solía obligarme a llorar, intentaba hacerme el menor daño, pero causando la mayor cantidad de dolor posible, pero no lograba hacer que aquella acción emanara de mis lagrimales.

Pasaron los años y yo, ya un hombre adulto, me había olvidado de aquella idea, me convertí en una persona muy fría y mecanizada, con base al tiempo, sentía mi alma desbordarse de tanto dolor que había acumulado durante toda mi vida, nada tenía sentido, había venido a este extraño lugar solamente a sufrir. Lo decidí, recogí unas pocas cosas que tenía de mi propiedad y, sin decir ninguna palabra a amigos o familiares, partí con el deseo de encontrarme y encontrar una forma de satisfacer estos sentimientos reprimidos.

Vagaba en los inmensos bosques, que se convertían en planicies, luego en montañas, ríos, lagos pequeños y praderas. Decidí hallarme a mí mismo, sabía que la única manera de poder lograrlo era hablando con mi yo interno, así que todos los días, luego de suplir las necesidades del día, me sentaba bajo de cuantiosos árboles y comenzaba mi monólogo. Entre más me concentraba, parecía aparecer una persona al frente mío, borrosa, pero podía ver una silueta humana. Me llevó mucho tiempo poder entender a esa persona y lograrla avizorar, fue de vital importancia.

Me había contado, en aquellas noches cálidas esa persona, que compartíamos la misma alma, que, en un momento diferente de mi realidad, ella había dominado la mente, y había existido, y no solo era ella. Justo cuando me había dicho que no era la única, hacia todas las direcciones, había gente a mi alrededor, ancianos, niños, bebés, mujeres, etc. Explicaba que son personas que comparten la misma mente, que son infinitas, y vienen de diferentes tiempos, del pasado, del futuro, del presente de otro universo, ya que el tiempo es relativo. No era la única persona que había tenido control de mi mente, eran y son infinitas, eso hacía de mi alma y conciencia, un Dios.

Al presenciar esto, subí a una roca, con la cual podía hacerme ver ante la mayoría de aquellas personas y grité, con todas mis fuerzas, porqué era el hecho que no podía llorar, era aquel sentimiento retenido el cual había arruinado mi vida por completo, era un tanque desbordado. De repente, todas y cada uno de los niños, mujeres, hombres, voltearon a verme, y, recitando en un coro, mencionaron:

“Ninguna persona podrá expresar sus verdaderos sentimientos a través de la risa, el llanto, la burla, el grito, etc. Si no se conoce a sí mismo, y nunca podrá porque es un campo infinito de seres que viven junto a ella, pero sí podrá estar acorde a ellos, y dejar escapar un sentimiento humano y real”

Yo, petrificado, les pregunté si sentían la necesidad, en este momento, de suplir ese sentimiento de emoción y llanto, dejando escapar cada lágrima que se encontraba en sus corazones. Accedieron.

Pude sentir, por una única vez, cómo la naturaleza expresaba su dolor de una manera pura, verdadera, y caótica. Me había convertido en uno de los seres del entendimiento de una emoción.

Feb. 8, 2020, 10:31 p.m. 0 Report Embed Follow story
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